Textos clásicos de teoría de la traducción16.png



Madrid
Cátedra
Por: Blanca Gallego Ramos

INTRODUCCIÓN




La traducción es completamente necesaria para nuestras vidas, sin ella no se habrían podido hacer transacciones económicas entre distintos países o movimientos literarios que afectaran a todo el mundo. Así mismo, la traducción ha tenido un papel decisivo en la historia, no solo en la de España, sino también en la de Europa y en la historia mundial.
Dentro de la traducción en España habría que destacar que, a pesar de que los españoles “presumimos” de que a penas tenemos afición por la lectura, somos el país con más tradición traductora (en lo que a traducciones literarias se refiere) de Europa. No pasa lo mismo con la traducción oficial, a la que no se le ha prestado toda la atención que se merece a pesar de tener un papel tan importante dentro de las relaciones políticas con otros países. No obstante, la mala traducción de un documento oficial ha causado más de un disgusto dentro de nuestro país. Si esto es así, ¿por qué no se le ha prestado más atención a la actividad traductora? La respuesta es obvia hasta cierto punto. No se ha prestado más atención a la traducción porque la gente está acostumbrada a que la traducción ejerza su labor y a que la ejerza bien. Labor que corresponde a uno de los aspectos más bellos de la naturaleza social del hombre: el polimorfismo lingüístico. Esta característica has dio la que, desde el principio de los tiempos, ha llevado a unos cuantos curiosos a querer aprender y empaparse de otras culturas para poder transmitir su conocimiento.
Aquí pretendemos, mediante la recopilación de algunos textos, crear un hilo conductor en la historia de la traducción a fin de llegar a una teoría de la traducción.

RESUMEN




  1. PRECISIÓN METODOLÓGICA: UNA CUESTIÓN DE TÉRMINOS O DE LA UNIDAD DE LO TRIPLE

Antes de comenzar con nuestra tarea de recopilación de textos primero habría que responder a unas preguntas para saber a qué tipo de textos debemos acogernos: ¿en qué consiste la teoría de la traducción?, ¿qué es la traductología?, ¿cuáles son los textos que constituyen el corpus de teoría de la traducción?
Hemos de tener en cuenta que dentro del epígrafe teoría de la traducción se han incluido infinidad de textos que tocaban temas que iban desde las instrucciones normativas de la actividad traductora hasta la descripción lingüística del proceso, pasando por la crítica estilística del resultado. Pero recientemente, concretamente desde los años 60, la teoría de la traducción se ha venido centrando más en el carácter descriptivo lingüístico. Debido a esto, en esta recopilación se ha dejado un poco más de lado la teoría para prestar más atención a los aspectos estilísticos de los textos clásicos, tomando por textos clásicos no solo los textos antiguos, sino aquellos que han creado escuela de alguna manera. De esta forma, aquí se recogen obras de autores tan variados como Cicerón, Dante, Dolet, Schopenhauer o Nida&Taber.

2. EL CONTEXTO. TRADUCCIÓN Y TEORÍA DE LA TRADUCCIÓN: ¿UNÍSONO O HARMONÍA?

2.1. DE LAS ALTAS CULTURAS DEL HUMANISMO O LA PREHISTORIA DE LA TRADUCCIÓN

Los comienzos de nuestra profesión se dieron por primera vez entre el mesopotámico y el mediterráneo unos milenios antes de Cristo. Sobre todo se dio la interpretación como medio para realizar transacciones económicas.
En Egipto comenzaron a aparecer los “dragomanes”, quienes por su ocupación solían estar muy bien posicionados socialmente y solían ocupar altos cargos de la administración. Poco después, en Cartago se conoce la existencia de una casta de traductores que se distinguían por llevar la cabeza rapada y un tatuaje de un loro.
A pesar de toda esta actividad traductora no existía ningún documento que reflexionara sobre la teoría. Aun así se conservan importantes documentos como la piedra Rosetta o la Biblia Septuaginta. Ya en Roma se producen los primeros testimonios de una actividad traductora como tal y la traducción va ganando prestigio frente a la interpretación. Fue Cicerón con su De optimo genere oratorum quien hace una primera reflexión teórica sobre la traducción distinguiendo entre las traducciones realizadas con el criterio de intérprete y las realizadas con el criterio de orador. Sin embargo es San Jerónimo quien es considerado como fundador de la teoría de la traducción por sus reflexiones acerca del procedimiento y el método de su traducción de la Biblia en la carta que escribió a su discípulo Pammaquio en la que habla a favor de ambos tipos: la literal y la libertaria.

“La misma carta demuestra que nada se ha cambiado del sentido, no se ha añadido cosa alguna ni se ha inventado doctrina de ningún género; con lo que se ve que esos señores, “a fuerza de entender, no entienden ni jota”, y al querer argüir la ajena ignorancia delatan la propia. Porque yo no solamente confieso, sino que proclamo en voz alta que, aparte de las Sagradas Escrituras, en que aun el orden de las palabras encierra misterio, en la traducción de los griegos no expreso palabra de palabra, sino sentido de sentido.”

Por otra parte, en Nisibis, Damasco y Bagdad se crearon las tres escuelas de traducción que harían del Medio Oriente el refugio de la sabiduría antigua. A través de la traducción de textos clásicos al árabe se sentará la base de una cultura que luego trasladará sus conocimientos a Europa.
Regresando de nuevo a Europa, hay que destacar el importantísimo trabajo realizado por la escuela de traductores de Toledo, quienes tradujeron la Biblia al romance, algunos de ellos basándose en la traducción “mediada”. Es en Inglaterra donde comienza la caza de brujas a los traductores. El primero en morir fue Wycleff por su traducción al inglés vulgar de la Biblia.

3.2 DE PREFACIOS, CARTAS Y POÉTICAS O LA EDAD ANTIGUA DE LA TEORÍA DE LA TRADUCCIÓN: DE BRUNI A ORTEGA
3.2.1 APARICIÓN DE LA TRADUCTOLOGÍA Y VALENCIA POLÍTICA, RELIGIOSA Y MORAL DE LA TRADUCCIÓN

Al Acabar la baja Edad Media, Leonardo Bruni crea una de las primeras y únicas manifestaciones de teoría de la traducción que se dan en Italia, mientras la traducción de la Ilíada de Boccaccio constituyó el punto de partida para el Renacimiento. En la obra de Bruni aparece por primera vez la palabra traduco y además Bruni sostiene que no basta con saber idiomas para ser un buen traductor.
La traducción, sobre todo al latín ha influido en la creación de nuevas lenguas. Tomamos como ejemplo los casos de Alemania y Francia. Alemania, a pesar de ser una gran potencia traductora, ha hecho por conservar su lengua sin dejar que le afecte el latín, o al menos eso ha intentado, ya que al ser un estado federal no consiguió mantener la unidad de su idioma. Francia, por su parte, desarrolló una conciencia de rechazo a la latinización de su idioma, ya que la lengua constituía un elemento centralizador muy importante en este país.

3.2.2. LITERALISTAS FRENTE A LIBERTARIOS. LA BELLEZA INFIEL Y LOS CELOS DE LA BELLEZA
3.2.2.1. LOS ALEMANES

A partir del Renacimiento la traducción poética se vuelve imprescindible, tanto es así que adquiere la categoría de género literario y de formadora de estilo de personalidad. Esto hace aumentar la presión que ejerce la LO sobre la LM y ante la cual se escoge la opción de dar al texto meta la belleza que le corresponde sacrificando así la literalidad. Máximo exponente de estos traductores es Lutero, quien en su escrito Carta circular sobre la traducción y en algunos otros, opta por la traducción libertaria y arremete contra los literalistas para justificar sus traducciones más libres.

“He sabido perfectamente que ni en el texto latino ni en el griego existe la palabra sola y esto no me lo tenían que recordar los papistas. (…) Pero no se dan cuenta de que el sentido del texto la contiene y que si se quiere traducir al alemán de una manera clara y expresiva hay que meterlas. Pues no he querido hablar latín o griego, sino alemán, dado que, al traducir, me he propuesto hablar alemán. Y el estilo de nuestra lengua alemana, cuando habla de dos cosas de la cual una se admite y la otra se niega, necesita la palabra sollum (alleim), junto a la palabra nicht o kein”.

3.2.2.2. EN ESPAÑA

En nuestro país primaba la tendencia libertaria, habiendo un único atrevido que defendía la literalista. Por lo demás, personajes como Vives o Juan de Jáuregui abogaban por la necesidad de cambiar algunas palabras e incluso introducir algunas nuevas para llenar ciertos vacíos.

3.2.2.3. LOS FRANCESES

En Francia, a causa de la importancia que se le dio a la belleza de las traducciones, el ejercicio de la misma empezó a plantear problemas no solo de tipo lingüístico.
Dolet se decantaba por la traducción libertaria estableciendo las siguientes reglas:
-El traductor debe entender el sentido y la materia del mismo texto.
-Debe conocer las dos lenguas que se comparan.
-Debe atender, sobre todo, a la intención del autor.
-Finalmente, debe evitar el cultismo y atenerse a la norma lingüística de la lengua de destino.
Sebillet y Du Bellay apoyan totalmente la traducción libertaria, mientras que Huet, en su obra De interpretatione libri duo habla de un punto medio entre traducción literalista y libertaria.
La excesiva atención al destinatario provocó la llamada corriente de las bellas infieles, traducciones que prestaban tanta atención a lo estilístico que dejaban de lado el texto original. Solo una traductora, Mme Dacier, defendió la posibilidad de hacer inteligibles a los clásicos con procedimientos literales.

3.2.2.4. LOS INGLESES

En la época isabelina se dio en Inglaterra una fuerte corriente traductora que en un principio se centraba, básicamente, en los poetas clásicos Horacio, Virgilio y Homero, convirtiendo a Oxford y Cambridge en santuarios de culto a la Antigüedad. Era la nobleza inglesa la que se dedicaba, o bien a realizar o bien a encargar estas traducciones, ya que eran los únicos que tenían tiempo, dinero y conocimientos suficientes para ello.
Tal cantidad de traducciones hizo que aparecieran también traductologías. En general había cierto rechazo a la literalidad. Así, Chapman hablaba de su intento por conseguir el espíritu y el tono del original. Dryden, sin embargo, distingue tres tipos de traducción: la metáfrasis, palabra por palabra; la paráfrasis, el sentido por el sentido y la imitation o abandono del texto por parte del traductor.
Llegados a este punto, los ingleses empiezan a traducir obras de idiomas “vulgares” (no latinas).

3.2.2.5. RUSIA DESCRUBRE LA TRADUCCIÓN

En Rusia empezaron a hacerse traducciones por motivos políticos y militares, siendo el propio zar quien supervisaba las que le suscitaban mayor interés. Catalina la Grande funcionalizó a los traductores.
El romanticismo ruso inició una gran recuperación de las literaturas clásicas y modernas.

3.2.3. LA TRADUCTOLOGÍA RACIONALISTA Y LA ROMÁNTICA

A pesar de la guerra que se desarrollaba en Alemania, este país no perdió el afán traductor. En 1663 el erudito alemán Schottelius publicó un manual de traducción en el que defendía que solo se podía hacer una traducción en la medida en que ésta no lesionara los derechos de la lengua de destino. Con éste manual, Schottelius continúa abogando por el nacionalismo lingüístico. Nacionalismo que acaba cuando el racionalismo alemán hace que se cambie el punto de vista hasta llegar a estar a favor del literalismo a la hora de traducir. La razón universal podía expresar cualquier concepto en cualquier idioma, así que la traducción solo debía consistir en un acto mecánico de sustitución palabra por palabra.
Hacia la mitad del siglo XVIII en Alemania dejan de traducirse textos franceses y empiezan a traducirse los ingleses y españoles, todo esto sin dejar atrás el latín.
Toda ésta actividad traductora que se da en Alemania viene acompañada por una traductología en la que hay que destacar el prólogo que hace Humboldt para introducir su traducción del Agamenón y que algunos han considerado la carta magna de la teoría de la traducción.

“La traducción, y más exactamente, la traducción de los poetas es uno de los trabajos más necesarios de una literatura, en primer lugar, porque aporta al que no domina el idioma las formas permanentes del arte y la humanidad que le son totalmente desconocidas; en segundo, y sobre todo, porque amplía el significado y la capacidad de expresión del propio idioma. Pues es propiedad maravillosa de los idiomas que todos son suficientes, en primer lugar, para el uso normal de la vida, pero después, a través del espíritu de la nación que los elabora, pueden elevarse infinitamente hacia uno superior y siempre más diversificado”.

A principios del siglo XIX Tytler da una descripción de la traducción ideal: aquella en la que el mérito de la obra original se ha trasladado hasta tal punto a otras lenguas que se comprende claramente y percibe con fuerza tanto por el nativo del país al que dicha lengua pertenece como por aquellos que hablan la lengua de la obra original.
A finales de ésta época comienzan a traducirse otras lenguas y aparecen las estilísticas de autor de la traducción.

3.2.4. EL SIGLO XIX O CIERTA DEBILIDAD TRADOCTOLÓGICA

En el siglo XIX se sigue traduciendo mucho, pero se pierde el interés por lo clásico a favor de lo moderno.
Las reflexiones sobre traducción más importantes de ese siglo las hacen Nietzsche y Schopenhauer. Éste último habla de la dificultad de encontrar el equivalente perfecto de un término de una lengua en otra, y para salvar tal obstáculo propone enriquecer la lengua de destino con los conceptos que no posee. A parte de Nietzsche y Schopenhauer, son solo unos pocos los que mantienen viva la traductología.
En la segunda mitad del siglo XIX la práctica de la traducción vuelve a aumentar sobre todo en el ámbito de las ciencias, dejando así de ser un fenómeno puramente cultural.
El siglo XIX para España supone el despertar de la introversión, añadiendo a su biblioteca traducciones de alemanes, rusos o escandinavos.


3.2.5. LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX O LA EDAD DE ORO DE LA HERMENÉUTICA TRADUCTOLÓGICA

A comienzos del siglo XX empieza a surgir otra vez la reflexión traductológica, pero esta vez desde una perspectiva mucho más filosófica del lenguaje. La traducción ha de hacer comprender un texto con horizontes que superan la materialidad del texto concreto. Traductores y pensadores como Herder o Humboldt sostenían ésta idea. Ortega, en su Miseria y esplendor de la traducción decía que la traducción es imposible pero necesaria. Imposible porque entre LO y LM hay diferencias insalvables.

3.3. DE FEODOROV A NORD PASANDO POR MOUNIN CON PARADA EN MESCHONNIC: LA EDAD MODERNA DE LA TEORÍA DE LA TRADUCCIÓN
3.3.1. LA REVOLUCIÓN EN LA TRADUCTOLOGÍA

En Rusia se produjo una revolución en el campo de la traductología. Se crea un organismo estatal para fomentar la traducción que sentaría las bases de interés para empezar a reflexionar sobre la traducción científica y técnica. La traducción literaria perdía con ello algo de importancia.
Hacia los años 30 surge una escuela con dos vías de pensamiento o reflexión: la lingüística y la literaria. La primera la representan Feodorov y Retsker, y sostienen que la traducción es una disciplina lingüística basada en correspondencias regulares entre los sistemas léxicos y gramaticales de las lenguas. La vía literaria la representa Chukovski, quien insiste en el carácter artístico de la traducción.
El desarrollo de la primera vía da como resultado dos tipos de traducción: la humana y la mecánica. Los primeros prototipos de traductores automáticos no tuvieron nada de éxito ya que no aportaban la inteligibilidad que requerían los textos científicos.

3.3.2. LA TRADUCCIÓN CIENTÍFICA Y LA TRADUCCIÓN COMO CIENCIA
Para atender a la necesidad de la precisión se creó la terminología. En 1900 la Verband Deutscher Ingenieure realizó el primer Technolexikon con más de 3,6 millones de palabras.
Al mismo tiempo empezaba a hablarse de la traducción elaborada o funcional. Las décadas de los 50, 60 y 70 corresponden a la fundación de la teoría de la traducción moderna. El incremento de las relaciones humanas fomentó la demanda de mediación lingüística que derivó en la pretensión de crear una nueva ciencia.
La complejidad y diversificación de los análisis teóricos del momento derivó hacia la modelización descriptiva del proceso de traducción con la idea de llegar a mecanizarlo.
Aún con todos estos estudios, queda claro que la teoría no debe suplantar ni los hábitos ni las habilidades prácticas. A traducir se aprende traduciendo.

3.3.3. ESCUELAS O CORRIENTES

En este ambiente surgen diversas tendencias en el campo de la traductología actual.
La escuela soviética ha tratado de investigar algunos problemas parciales como por ejemplo la traducibilidad o la modelación del proceso, consiguiendo análisis muy diferenciados al respecto sobre una base lingüística y sancionando una nueva rama: la lingüística translatoria.
En la Alemania federal surgió una reflexión teórica centrada en el análisis de la tipología textual y en las funciones del discurso para adaptar a éstas las variantes metodológicas que hay que emplear a la hora de producir un texto meta funcional adecuado. Los alemanes fueron los primeros den hablar de ciencia de la traducción, ya que según ellos la traducción debe ser un conocimiento sistematizable, aprendible y enseñable.
En España existía la tendencia a orientar los estudios de traducción hacia una concepción histórica.
En general, todo el corpus de la doctrina traductológica podría dividirse en dos grandes campos: el proveniente de los traductores y el proveniente de los lingüistas. Pero la pregunta es, ¿sirve toda ésta teoría para traducir mejor?

CONCLUSIÓN: EL ETERNO RETORNO




En resumen cabría decir que toda la teoría de la traducción se divide en la lucha entre la literalidad y el sentido.