Traductores hispanos de la orden franciscana en hispanoaérica
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Autor/a/es: Miguel Ángel Vega Cernuda(ed.)
Editorial: Universidad Ricardo Palma
Año: 2012
Perú
Idioma/s: Castellano e Italiano
Nº de páginas: 256
ISBN: 978-612-46099-3-0

Por Daniel Nájera Herrero

Introducción

Este trabajo, destinado a destacar la labor de los misioneros franciscanos hispanos en Latinoamérica y que ésta no sea olvidada, no habría sido posible sin los aportes de Miguel Ángel Vega, José Mª Alonso del Val, Joaquín García-Medall, Martha Pulido, Laura Pérez Arreaza, Georges L. Bastin, Rosario Valdivia Paz-Soldán, Elena Irene Zamora, Dianella Gambini, Beatriz Aracil, Isabel Acero, Eleuterio Carracedo, Mª Pilar Blanco, Tomás Serrano y, especialmente, Antonio Bueno García, coordinador del proyecto Catalogación y estudio de las traducciones de los franciscanos españoles en el que esta obra se enmarca.


Capítulos

Los métodos misionales franciscanos entre indígenas
José Mª Alonso del Val, OFM
El primer desafío para un evangelizador era el idioma, para ello tomaron a niños como maestros, aprendiendo el idioma mediante juegos; de éste método surgirían vocabularios y gramáticas.
La gran contribución de los Hermanos Menores fue el promover y conservar las culturas nativas mediante la escritura de doctrinas en lenguas indígenas. Las obras historiográficas tenían también bastante importancia, ya que era requisito el conocimiento de la cultura, religión y costumbres de la población indígena.
Cualquiera que estudie la influencia franciscana por el mundo se quedará maravillado por el tamaño de la gesta y la sencillez de los medios empleados y llega a comprender que, en América, el franciscano ha estado siempre al servicio del indio.

Entre lingüística, antropología y traducción: la escuela franciscana de evangelización en Méjico

Miguel Ángel Vega Cernuda
La labor franciscana entre 1523 y 1590 en Nueva España fue una labor antropológica de recuperación cultural y lingüística, que sirvió para que los evangelistas conocieran el pensamiento indígena, para que los nativos pudieran ser predicados en su lengua y para tener testimonio de las culturas y lenguas indígenas

Tanto la expedición de los “doce de Méjico” como la de Pedro de Gante se dieron cuenta de la dificultad de la evangelización debido a la diversidad de lenguas.

Para aprender el idioma se recurrió a la convivencia con niños, aprendiendo como aprendían ellos, método que dio sus frutos y permitió traducir textos cristianos. Distinguimos tres corpora documentales en la labor franciscana: el lingüístico, el histórico y el traductográfico.

El primero consistía en la impresión en manuscrito una vez aprendida la lengua. Respecto al segundo se dice que existe un elevado número de gramáticas y vocabularios franciscanos, habiendo producido más textos que cualquier otra orden. En el último corpus se destaca que la actividad evangelizadora, lingüística y antropológica fue actividad de traducción.

La evangelización franciscana supuso la recuperación de una cultura que se habría perdido por la conquista. Y, por último, a través de la alfabetización se integró a los pueblos indígenas en una superestructura cultural que les habría sido inevitable recibir.



Los franciscanos y el estudio de las lenguas otomangueanas en Nueva España (s. XVIII)

Joaquín García-Medall Villanueva
Existen dos descripciones misioneras sobre el pame, actualmente hablado por unas 10000 personas, la de Vallejo y la de Juan Guadalupe Soriano.
Al contrario que los demás franciscanos con la descripción del otomí, Vallejo adopta otra práctica descriptiva para el pame. Vallejo se percató de que la gramática del pame giraba en torno a los semipronombres y distingue su función en cada una de las tres conjugaciones.
En la primera, ayudan a formar el presente activo, el pretérito perfecto, el futuro imperfecto y dos formas imperativas. Se da cuenta de que la lengua carece de pret. pluscuamperfecto, de futuro imperfecto en indicativo y de optativo, pero aprecia la presencia un subjuntivo.
En la segunda reconoce el pret. perfecto de indicativo, el futuro imperfecto y el imperativo llano.
En la tercera se da cuenta de que los verbos de ésta pueden ser también los de la primera o la segunda. Vallejo afirma que no la logra entender y supone que pertenezca a algún modo subjuntivo o a la voz pasiva.
Fue incapaz de reconocer el carácter tonal del pame. Se olvidó de tratar por sistema las clases de palabras como Nebrija, pero formuló los paradigmas verbales a la manera de éste, de acuerdo con los tiempos y modos del latín y del castellano y no siguió el proceder analítico nebrisense.

Apuntes sobre la Translatio en los saberes curativos en América

Martha Pulido
Existen tres narraciones franciscanas sobre los modos de curar que se van a analizar.
La primera es de Fray Pedro Simón de cómo curaban los indios Piaches. Según Simón, los Piaches eran “médicos” que se encargaban de curar a los enfermos, pero en caso de que no lo hicieran, pagaban con su vida. Se iban a una cueva acompañados de algún mancebo e invocaban al demonio para que les dijera cómo habían de actuar. Simón cataloga esto como algo bárbaro, pero pone al mismo nivel a los conquistadores, que ejercen la medicina sin fundamento.
La segunda es un recetario franciscano del siglo XVIII, que habla de cómo la medicina hispánica sustituyó a la indígena, pese a los aportes médicos que proporcionó ésta
La tercera narración corresponde al padre Jacinto de Quito sobre el modo de curar de los erayes. Ésta tribu articulaba su medicina en torno a los baños, de manera tan abusiva que en ocasiones provocaban la muerte. Otro método común era hacer ventosa con los labios de una forma muy violenta.
Los relatos de los franciscanos muestran el interés por la cultura nativa, describiéndola de una forma exótica que atrae a los demás misioneros hacia ellas. Surge así una nueva perspectiva, la de que gracias a las traducciones de los misioneros se recuperó parte de la cultura latina y colombiana.

Las traducciones franciscanas en Venezuela: entre la práctica y la teoría

Laura Pérez Arreaza y Georges L. Bastin
Observamos que la mayoría de obras franciscanas escritas en Venezuela eran gramáticas y vocabularios, seguidas por catecismos y textos históricos,
Destacamos 2 vocabularios: uno sobre la lengua caribe y otro de Francisco de Tauste sobre las lenguas de la Provincia de Cumana.
Respecto a las gramáticas, destacamos dos obras: la de Manuel Yangües y la de Matías Ruiz Blanco.
Divididos en 7 tratados, cada uno dedicado a los distintos aspectos morfosintácticos. Ambas abordan el tema de las variaciones geográficas de la lengua y precisan el manejo de éstas para dominar la lengua indígena.
En cuanto a los catecismos, distinguimos dos modelos; el primero presenta una primera parte en castellano y la segunda en la lengua indígena; mientras que el segundo ofrece el contenido en dos columnas, la primera con las oraciones cristianas en la lengua aborigen y la segunda con el mismo contenido en español.
En ambos modelos los títulos, los subtítulos y los referentes no existentes en la cultura nativa se mantienen en español al no poseer referentes claros.
Por último, encontramos los textos históricos, donde destacamos dos obras: Historia de Venezuela de Pedro de Aguado y Conversión en Píritu de indios cumanagotos, palenques y otros de Matías Ruiz.
Ambas obras no supusieron en sí una actividad traductológica, pero se sirvieron de testimonios de indígenas que después tendrían que traducir.
Se deja ver la elaboración de importantes materiales didácticos para formarse, el interés por la búsqueda de una terminología precisa, una concepción de la traducción que atiende al sentido y el reconocimiento de la variación dialectal.

La traducción de los franciscanos en el Perú: historia y evangelización. Sobre Jerónimo de Oré

Rosario Valdivia Paz-Soldán
La llegada de los franciscanos a Perú tiene lugar en 1531 y desde ese momento realizaron una intensa labor evangélica. El método de evangelización consistía en enseñar a los niños en las escuelas la doctrina cristiana, a leer y escribir. Otro método utilizado fue traducir cantos cristianos a la lengua indígena.
El franciscano más importante en el Perú fue Jerónimo de Oré, entre cuyas obras tenemos El Symbolo Catholico Indiano, un manual de catequesis donde nos hace un resumen de la historia y la geografía de la región y cuenta cómo ha evangelizado en ella; Rituale seu Mannuale Peruanum, un manual para clérigos donde traduce los ritos cristianos en castellano, quechua y aymara; y Los Martyres de la Florida, donde se narra la historia política y eclesiástica de finales del siglo XVI.
Hay que destacar su método de enseñanza a través de la música y los cantos. Por otra parte, es considerado padre de la teología catequética, la cual tuvo un punto de partida antropológico.
Los problemas de la traducción del Catecismo en América en el siglo XVI
Elena Irene Zamora Ramírez
Los franciscanos evangelizaban mediante catecismos, que además éstas tenían la función de alfabetizar a los indios.
Debido al escaso número de misioneros se optó por aprender la cultura y la lengua nativa y predicar en ésta, para ello utilizaban intérpretes. Las razones para la predicación en la lengua indígena fueron el reducido número de religiosos y que los nativos aprenderían mejor en su lengua.
La mayoría de los catecismos se tradujeron al náhuatl. Éstos podían ser monolingües (traducidos a una sola lengua), bilingües (texto en dos columnas con una lengua cada una), trilingües (tres columnas con distintos idiomas) y pictográficos (imágenes). Sin embargo, la traducción de textos religiosos suponía problemas como el uso de conceptos abstractos, la exactitud requerida, la ubicación contextual de los hechos, etc.
Soluciones para este problema fueron el uso de terminología indígena y la introducción de términos castellanos, pero no hubo acuerdo en cual utilizar.
Concluyendo, los misioneros desempeñaron una importante labor no solo al evangelizar, sino también al alfabetizar, sin embargo, se encontraron con problemas cuya solución no estaba clara.

Las Sagradas Escrituras en el teatro evangelizador franciscano de la Nueva España

Beatriz Aracil Varón
Estas obras, sometidas a una vigilancia rigurosa, suponían el esfuerzo de pasar de lo escrito a lo visual y de modificar la obra para hacerla comprensible a los indígenas. Con ellas se intentaba moralizar a los nativos sobre qué era bueno y qué no. También se recurría a la eliminación de ideas que se querían quitar de la moral indígena como la poligamia y los sacrificios humanos, y se ponía especial hincapié en la obediencia al padre, a la buena educación que debe recibir el hijo y al cumplimiento de la voluntad divina. Estas modificaciones servían a los religiosos para hacer ver la bondad del dios cristiano y la crueldad de los dioses indígenas por sus exigencias (principalmente sacrificios).
Concluyendo, la representación teatral de la Biblia fue el mejor método para plasmar los valores cristianos en la moral indígena.

La técnica lexicográfica empleada por el franciscano Maturino Gilberti

Isabel Acero Durántez
La función principal del “Vocabulario” sobre el tarasco de Gilberti era dar equivalentes entre lenguas.
En la obra encontramos como modo de representación de los lemas la correspondencia exacta entre términos, la entrada seguida de una definición y de una traducción en tarasco, la entrada formada por varias unidades léxicas unidas disyuntivamente, la inexistencia de término en la LT y recurrencia a la definición enciclopédica y unidades léxicas acompañadas de especificaciones complementarias. Gilberti emplea varios procedimientos para descubrir el valor semántico de los indigenismos como el uso de equivalentes directos en el mismo idioma, la asociación del indigenismo a una voz romance con un significado aproximado, la enumeración de términos que quedan englobados en un mismo hiperónimo y la definición del indigenismo.
El método utilizado coincide mucho con el método nebrisense, pero al analizar las diferencias con éste vemos que posiblemente tomara como a ejemplo a Alonso de Molina. Ello no significa que sea una copia, ya que hay una labor de selección y síntesis del contenido de éstos y no tiene precedentes sobre cómo analizar la lengua tarasca.

La presencia de la traducción en la obra de Fray Francisco de Palou

Eleuterio Carracedo Arroyo
La principal obra de Francisco de Palou es la narración de la misión evangelizadora de Junípero Serra. En la obra podemos distinguir tres aspectos elementales. El primero está relacionado con los misioneros y las lenguas aborígenes, dónde se expresa la importancia de traductores e intérpretes y la doble labor de aprender la lengua nativa y enseñar el castellano; el segundo con la frecuente utilización del latín, principalmente citas y frases del ámbito religioso y litúrgico que suelen presentarse junto con el texto en español y sin traducir y el tercero con el uso de indigenismos como zacate, chile o jacalito al narrar actividades o paisajes, aunque a veces incluye en el texto la traducción de éstos.
Se puede concluir señalando la necesidad de los intérpretes, la aparición y traducción de indigenismos y el uso del latín.

Cesáreo de Armellada: Antropólogo misionero y traductor

Mª Pilar Blanco García
La obra de Armellada, formada por una recolección de cuentos orales indígenas, sirve como testimonio de la cultura, las costumbres y las creencias y como guía para investigaciones sobre el pemón. Supuso una ardua tarea, ya que el único instrumento del que disponía era el oído para identificar la palabra, sin embargo, esta oralidad le permite de cómo funciona la fonética de la lengua y de que ésta tiene 14 consonantes y 9 vocales. Los motivos que le impulsaron a hacer su obra fueron la predicación del Evangelio, la necesidad de comprender la lengua y la de hacer saber al mundo la existencia de esa cultura.
El método utilizado consistía en recoger los testimonios orales con un magnetófono y después traducirlo y escribirlo, teniendo como principal objetivo la comprensión.
Armellada dio a conocer a una civilización con muy pocos medios y ha aportado al mundo indianista un bagaje lingüístico sin precedentes.

El espíritu religioso y patriótico en la traducción. La obra de Fray Vicente Solano

Antonio Bueno García
En Ecuador destaca sobre todos el franciscano Vicente Solano, autor de una obra inmensa y de una labor traductora singular. Políticamente, sufre una total admiración por Bolívar; y cree que para que Latinoamérica prospere todas las repúblicas tienen que ayudarse.
Especial atención merecen sus cartas, donde critica a filósofos, pensadores, críticos e incluso sectores de la propia Iglesia; éstas estaban firmadas con un pseudónimo. Solano era defensor del conocimiento pleno de la lengua heredada para evitar la toma de préstamos y evitar deteriorar así el lenguaje.
Sus dotes lingüísticas y su conocimiento de idiomas le hacen introducirse en la traducción, siempre con intención crítica.
Otra obra importante es su traducción de “La conjuración de Catilina”, con la que identifica la situación actual de las repúblicas latinas con Roma, el auge y caída de Roma con la historia americana y, entre otros, la añoranza de un defensor de la patria como Catón, en este caso Bolívar. Según Solano, la dificultad de esta traducción radica en hacer llegar al lector la lección moral y política de la obra, para ello redacta trece notas que acompañan al texto donde aborda problemas gramaticales, se justifica y pone ambas realidades en relación.

Fray Bernardino de Sahagún: el códice florentino

Tomás Serrano Coronado
Sahagún es autor del “Códice florentino”, una enciclopedia que recoge en náhuatl tanto testimonios como elementos de la cultura y la civilización indígena. El recoger toda la información en náhuatl hace de la obra un formidable trabajo lingüístico y antropólogo. La temática gira en torno a cuatro apartados.
El primero corresponde a los huehetlatolli, antiguas oraciones a los dioses indígenas.
El segundo a la visión de los vencidos, donde, desde una perspectiva humanística, recoge testimonios de los conquistados.
El tercero son los “Memoriales de Tepepulco”, donde investiga sobre el pensamiento náhuatl. Este proyecto suponía la culminación del trabajo etnológico de Motolinía y la de su propio trabajo humanístico.
El último corresponde a la historia general y su arquitectura, que es la continuación y culminación del apartado anterior.
La labor de Sahagún es puramente humanista y gracias a él no se ha perdido la cultura de un pueblo que estaba siendo torturado por los conquistadores, por otra parte, las partes de Códice no traducidas presentan un misterio en la actualidad, es por ello que en 2005 la UNAM emprendió un proyecto para traducir estas partes.


Conclusión

Se puede afirmar que la misión de los franciscanos en Hispanoamérica no solo fue una misión evangelizadora, sino que también supuso una labor humanista y de estudio lingüístico que ha permitido que tengamos constancia de aquellas cultural como la náhuatl, la tarasca, la pame, etc.