La Redacción y Traducción Biomédica (Inglés-Español)

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Autor/a/es: Esther Vázquez y del Árbol
Editorial: Universidad de Granada
Año: 2006
España
Idioma/s: Español, Inglés
Nº de páginas: 229
ISBN: 84-338-3838-5

Por María Ubierna Quintanilla

Introducción

El libro es el resultado de una tesis doctoral expuesta en la Universidad de Granada por la profesora Esther Vázquez y del Árbol, en la que amplía la versión publicada en 2002 sobre este mismo tema. La obra trata sobre los equivalentes posibles de diferentes niveles entre dos lenguas no paralelas, el inglés y el español, para poder comunicar un buen resultado sobre la ciencia.

Resumen

Acercamiento al Discurso Científico

En el primer capítulo se hace un repaso de los escritos científicos, basándose en el texto científico original y exponiendo las características del IFM (inglés para fines médicos).

En el siglo XVII aparece la Carta Erudita, la primera comunicación escrita entre investigadores y pensadores, que se basa en una recopilación de diversas comunicaciones breves con resúmenes, los cuales pasaron a llamarse revistas científicas.

El lenguaje científico persuade de la veracidad de los resultados de unos experimentos y transmite conocimientos científicos. Se distinguen dos grupos: los que emplean un enfoque tradicional basado en su supuesta objetividad, y los que enfatizan la función pragmática de este tipo de escritura. El artículo científico original tiene las siguientes características: es foco de tecnicismos; usa habitualmente helenismos, latinismos o anglicismos; emplea abreviaturas y siglas, que siempre hay que evitar al principio de un escrito. En el nivel morfosintáctico, se observa el empleo de términos compuestos, la ausencia de formas verbales contractas, el uso de la voz pasiva en ingles frente a la pasiva refleja en español o la aparición de dificultades ocasionales por el género gramatical. En el nivel estilístico, encontramos estructuras sintácticas rebuscadas y complejas, problemas de puntuación en la lengua española, brevedad oracional inglesa frente a la compleja en español, etc.

Se impone la lógica organizativa del IMRYD (Investigación, Materiales y Métodos, Resultados y Discusión). El IFM es un estudio dirigido a aquellos que quieren adquirir conocimientos con fines determinados. El IFE presenta tres fases en su evolución: el análisis del registro, el análisis del discurso y del género, siendo este último el más adecuado para el campo médico.

Artículos, cartas, editoriales y revisiones como géneros

En el segundo capítulo de la obra nos enfrentamos a la definición de “género”, según diferentes autores, y más adelante, una vez definido el término, nos adentramos en los principales tipos de géneros biomédicos.

No existe ninguna definición universal sobre qué es un género, pero en esta obra la autora recopila diferentes versiones. El lingüista John Swales hizo una investigación sobre el género bajo el enfoque del IFE en el que se centra en el Abstract y aplica una propuesta de análisis del texto por partes relacionadas entre sí y con funciones determinadas. El género según él es un método de análisis aplicable a cualquier tipo de discurso.

Algunos lingüistas describen el género como sinónimo de tipo de texto, pero otros lingüistas opinan justo lo contrario. Para estos últimos, el género es la caracterización formal de los textos que comparten una serie de características, como el artículo científico original, por ejemplo; en cambio, el tipo de texto designa el conjunto de todos los discursos producidos en un ámbito determinado de especialidad, como sería el científico o el económico, por ejemplo.

Por último, presenta hasta cuarenta y tres géneros biomédicos diferentes, dividiéndolos entre primarios, que aportan información específica de primer orden; y secundarios, que aportan información derivada. Entre los tipos de géneros podemos encontrar anuarios, artículos especiales, comunicaciones breves, folletos, libros de textos, monografías y tesis.


Establecimiento del marco teórico

En este capítulo nos propone diferentes propuestas para analizar los géneros, basándonos en el análisis de John Swales y revisando cómo ha ido cambiando con Paltridge y Nwogu.

Los análisis de textos basados en el género muestran la organización retórica y discursiva y buscan estructuras eficaces y que aporten soluciones. Las unidades semánticas son las partes estructuradas del texto, teniendo cada una su propia función; las unidades funcionales, de un nivel de abstracción elevado, permiten una comparación más fácil entre los textos.

Los subgéneros son géneros que difieren tanto en propósitos comunicativos como en estrategias empleadas por los escritores para llevar a cabo sus propósitos. Los géneros primarios son empleados en actos de comunicación diaria y cotidiana, mientras que los géneros secundarios se desarrollan en ambientes de registro más elevado y específico (político, artístico, etc.)

Partiendo de la obra de Swales, Nwogu presentó su propuesta para reconocer el género médico de los Artículos de investigación precisando elementos de cada uno de los movimientos; mientras que Paltridge planteó simplificadoras claves de una o dos letras para representar la organización estructural de los textos (‘JS’ para “justification for study” o ‘R’ para “results”, por ejemplo).


Metodología del analisis de los 200 textos. Resultados

En el cuarto capítulo diseña el corpus y establece una propuesta metodológica, basándose en la propuesta de Paltridge. Esta se aplicará en los doscientos textos nombrados mostrando después los resultados de los análisis de los mismos.

El artículo científico original es un escrito organizado que contiene una investigación y sus resultados, narrados de forma cronológica. A pesar de que la estructura más comentada es la del IMRYD, Babernith prefiere agruparla en tres partes: en la preliminar estarían el título, los autores y un resumen; en el cuerpo encontraríamos una introducción, materiales y métodos, resultados, una discusión y una conclusión; y en la final, los agradecimientos, las referencias y los apéndices.

Las cartas al director y los editoriales son subgéneros de opinión de estructura diferente a la de los otros géneros escritos, siendo equivalentes en miniatura a casos clínicos. Las cartas están relacionadas con los artículos de ese número de la revista, por lo que son de vital importancia.

El análisis macroestructural del corpus tendrá dos unidades diferentes: las tríadas y las claves. Al repasar el corpus nos damos cuenta de que los textos científicos comienzan con información general, concretan con otra más particular y terminan con información general. Para ilustrar cada elemento se utilizan claves de una o dos letras, por ejemplo “A” para “advice”, que indica un consejo que ofrece el autor del texto; “Cl” para “Closure”, que su función es la de cerrar el texto mediante una despedida cortés; o “QR” para “Question Raising” que implica una pregunta retórica.

La autora aplica su propuesta de análisis a unos textos siguiendo estos pasos: clasificación de los textos en grupos atendiendo al género, lectura de los 200 textos, lectura profunda y detenida, lectura adicional, análisis estructural, y por último un repaso general del análisis intentando subsanar las dificultades y la comparación de resultados.


Conclusiones generales

Las conclusiones generales de la investigación se realizan con anterioridad, haciendo hincapié en los elementos más importantes.

Encontramos estructuras retóricas tripartitas en todos los géneros analizados, formadas por una introducción, el desarrollo y la conclusión. La organización estructural de los textos analizados nos indica que comparten el mismo campo, pero el propósito comunicativo cambia. Las estructuras retóricas de gran parte de los géneros biomédicos analizados son heterogéneas, abiertas y flexibles.

Al contrastar textos del mismo género y diferente idioma observamos que la organización retórica es relativamente similar. También existe cierta semejanza entre algunos subgéneros, por ejemplo Editoriales y Editorials con Revisiones y Reviews. La adaptación por parte de la autora de la propuesta de Paltridge es válida para representar el contenido de la estructura de un texto aunque sea especializado.


Problemas traductológicos, posibles soluciones

Por último se tratan los problemas que existen en la traducción de textos biomédicos y cuáles podrían ser las soluciones a los mismos.

El futuro traductor médico debería primero preguntarse cuáles son los elementos que dificultan la traducción. Para ello tiene que formarse sobre el tema recurriendo a consultas de bibliografía especializada sobre el tema del artículo que vaya a traducir, luego tiene que comprender el tema, después tener información sobre la publicación y su destinatario y conocer la terminología adecuada.

Por último, la autora ofrece una serie de consejos para el futuro traductor médico: siempre que sea posible, acortar las frases, evitar el uso innecesario de los anglicismos y préstamos léxicos, no utilizar calcos del idioma del que se traduce, huir de los grandes compuestos nominales encadenados, reemplazar las nominalizaciones, prestar atención a los latinismos y helenismos, moderar el uso de siglas y abreviaturas, cuidar el empleo abusivo de preposiciones, utilizar conectores, no traducir todos los adverbios que se encuentren en inglés al español, citar las referencias bibliográficas más recientes, evitar el abuso de gerundios, sustituir la nominalización por un verbo y por último, hacer acopio de toda la información terminológica que no sea posible.