Traductografía y traductología en inglés
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Autor: Lidia Taillefer de Haya
Editorial: Ediciones del Grupo de Investigación Traductología- Málaga
Año de publicación: 2006
Número de páginas: 198 páginas
Idiomas: Español e inglés
ISBN: 978-84-611-5415-9
Por :Andrea Martínez Martínez

Introducción


La obra se divide en cuatro grupos temáticos: traductografía, traductología, ciencias auxiliares y didáctica de la traducción, en las que se trata entre otros aspectos la historia de la traducción, desde la Antigüedad hasta el siglo XX, en países de lengua inglesa comparándola con la del resto de países occidentales de Europa.

Resumen


  1. La traductografía en lengua inglesa
En el siglo V Gran Bretaña fue invadida por tribus germánicas y sus habitantes conocieron el latín por medio de la cristianización. Estas tribus germánicas se convirtieron al cristianismo y aparecen como focos de la cultura cristiana varios monasterios. La lengua inglesa es la primera que traduce textos del latín.
La traducción incide en la formación como lengua, ya que se transforma por la entrada de formas lingüísticas extrañas a ella. También la traducción literal hace que se añadan peculiaridades sintácticas (construcciones idiomáticas, palabras funcionales y conectores oracionales). En esta incorporación de innovaciones en la lengua inglesa intervienen varios factores:
  • Las lenguas que entran en contacto con el inglés en cada época
  • La relación existente entre las lenguas que están en contacto, es decir, dependiendo de la relación que haya, será mayor o menor la influencia (por ejemplo, en la Edad Media, en el inglés medio, tanto el latín como el francés disfrutaban de prestigio lingüístico).

En el siglo XI el rey Alfredo el Grande se lamenta de todos los libros quemados y robados durante las guerras y para remediarlo empieza a traducir al dialecto del inglés antiguo de Wessex las obras más idóneas para civilizar a sus súbditos. A veces traduce palabra por palabra y otras veces el sentido del texto, siendo estas traducciones a menudo inexactas por su intención pedagógica. Alfredo el Grande también ordena traducir de una lengua vulgar a otra las obras poéticas anteriores (del dialecto de los anglos a la lengua sajona). Al morir Alfredo, la cultura literaria queda limitada a las abadías.
Las nuevas invasiones dificultaron la aparición de una lengua única. Con la invasión normanda de Gran Bretaña los idiomas anglosajones retroceden y sólo resisten entre las clases bajas.
La lengua vulgar resurge nuevamente a principios del siglo XIII. Se traducen la mayoría de novelas de caballerías. Esta reaparición de la lengua vulgar se ve estimulada por los acontecimientos políticos: los normandos pierden la parte continental de la que disponían y solo mantienen Gran Bretaña, por lo que abandonan paulatinamente el francés, hasta que el inglés sustituye al francés. Esta supremacía del inglés se convierte en definitiva con la llegada al Parlamento del rey Enrique IV, aunque el inglés, llamado King’s English, seguiría siendo considerado como una lengua menor por los letrados y eruditos.
Geoffrey Chaucer eligió el inglés para expresarse, siendo el primero en amoldar la lengua al uso literario. En cambio, la lengua inglesa dificulta las traducciones a Chaucer porque todavía se está formando. Traduce del francés, del italiano y del latín. Pero tras su muerte se abre un oscuro periodo para las letras anglosajonas, pero es una vez más la traducción la que permite el desarrollo de la lengua vulgar.
Durante el Humanismo aparecen, junto a las primeras obras filosóficas, los primeros diccionarios. El latín vuelve a ser la lengua usada por los intelectuales. No obstante, no todos los ilustrados de la época creen en la supremacía del latín, empleando la lengua vulgar en sus tratados científicos. El reformador Tyndale planea traducir la Biblia y empieza el Nuevo Testamento. Con sus conocimientos se apoya en la Vulgata, en la versión de Lutero y en ediciones griegas y latinas comentadas por Erasmo. Cuando murió ya había fijado para siempre el carácter de la traducción bíblica inglesa. Su obra fue adoptada oficialmente tras el cisma de Gran Bretaña con el Papa.
Las siguientes traducciones de textos bíblicos fusionan a la perfección los elementos sajones y franceses, creando una prosa bíblica que va a influir en toda la literatura inglesa, a la que le faltaba aún madurez, pues no había una gramática que fijase las reglas de sintaxis.
En el siglo XVII, Carlos II está obsesionado con Francia y Versalles y esta influencia francesa se deja notar. Algunos autores consideran la publicación de sus obras en francés, pero a partir de 1675 se empieza a reaccionar contra la tendencia francesa y se produce una renovación del espíritu nacional. En la traducción literaria, los primeros años conservan cierto esplendor por personas como Chapman, Holland y Lodge. Chapman, y Dryden fueron los que marcaron el molde en la trayectoria traductológica y traductográfica.
De 1600 a 1700 se da el Siglo de Oro de la traducción inglesa. Pero el interés de los traductores ingleses no solo recae en las lenguas clásicas, pues también empiezan a importar de las lenguas vulgares obras literarias. Entre las traducciones especializadas son pocas las que se realizan a partir de lenguas modernas, aunque la lengua de origen de algunas son el español, el francés y el italiano.
Samuel Johnson realizará un diccionario, fijando el léxico de la lengua inglesa y hará que se aleje de su afrancesamiento. La traducción sigue siendo la aplicación de la doctrina clásica para la sociedad inglesa, siendo diferente en Francia. Los temas de las traducciones especializadas son muy variados se mezclan con lenguas muy diversas.
Gran Bretaña se erige como la primera nación del mundo durante el reinado de Victoria. Según va avanzando el siglo XIX cede el interés por la crítica traductológica, probablemente por el positivismo de la sociedad durante este siglo. La traducción realizada por Newman defendía la literalidad de manera que el texto no se reconociera como original. Respecto a la traducción especializada, los escritos filosóficos y críticos se hallan en buen lugar, a pesar de que algunos traductores sigan trabajando con obras clásicas, ya que se suelen concentrar, durante esta época, en las corrientes del pensamiento contemporáneo. La Geografía y la Historia se enriquecen con relatos de viajes traducidos desde las más variadas lenguas, y respecto a las traducciones de carácter científico, las obras originales tienen procedencias muy dispares.
A comienzos del siglo XX, la lengua inglesa consigue tener la misma importancia que el francés, convirtiéndose en el idioma principal de comunicación en el ámbito científico. Evans y Lloyd son los pioneros de la interpretación de conferencia y también aparecen las primeras obras de Traducción Automática (TA). La literatura norteamericana, durante los siglos XIX y XX, ha incorporado aportaciones de literaturas extranjeras, ya que puede ser que varios autores quieran salir de su mundo natural y explorar otras culturas y literaturas para enriquecer la suya propia. La traducción especializada incluye todas las ramas del saber, en diversas lenguas, tratando temas como la medicina, la política, el derecho, la filosofía o la geografía.
  1. La traductología en lengua inglesa
Las teorías de la traducción en Inglaterra desde el siglo VII al XI se basan en los prólogos del rey Alfredo y del monje Aelfric, quienes aplican sus teorías en sus obras y desarrollan una lengua literaria estándar. En las obras del rey Alfredo el Grande queda patente la lucha por encontrar un estilo propio mediante la transformación de la retórica latina en un plano intelectual. Alfredo se enfrenta a la retórica gregoriana con un estilo naciente de la lengua vernácula; transforma y adapta conceptos latinos, parafrasea o amplía la versión de una misma cita de la Biblia. Enfoca sus traducciones hacia la educación del pueblo, estableciendo el sentido común como objetivo. Sigue las pautas de Cicerón y San Jerónimo, con un método personal de traducción: su labor no es la de teorizar, sino la de traducir asumiendo los riesgos, pues realiza frecuentes omisiones y añadidos, sin reproducir las figuras retóricas del original.
En esta época es importante la traducción por dos motivos:
  • Es el medio por el que la Iglesia propagaba el cristianismo y la traducción era símbolo de la permanencia de la tradición.
  • Es necesaria la adaptación de las versiones a nuevas situaciones históricas y por ello se precisaba de la traducción para la creación de nuevas obras y para el desarrollo de un lenguaje literario estándar de la lengua vernácula. La traducción era prácticamente el único tipo de prosa literaria.

Aelfric es el primer escritor inglés que crea una prosa didáctica. Potencia la traducción idiomática dirigida al lector no latinista, teniendo presente los límites de la lengua vernácula. La lengua que aparece en sus obras es más flexible y rica. Profundiza en los aspectos teóricos de la traducción al no estar presionado a crear un lenguaje intelectual. Se le plantea el problema de la traducción al intentar trasladar la palabra a la lengua vernácula. La Biblia tiene un lenguaje divino que en principio en intraducible. Aelfric sugiere que el problema reside en la necesidad de comprender que tras las palabras está el espíritu de la Biblia, y este mensaje es lo difícil de traducir. El monje piensa que la solución a este problema solo puede ser práctica. Tras el intento de traducción de la Biblia, traducirá otro tipo de literatura donde no exista este problema.
Respecto a las traducciones de la Biblia, Wyclif y Tyndale realizan versiones vulgares y por ello son condenados a muerte.
El siglo XVII es el Siglo de Oro de la traducción inglesa. Es corriente el rechazo de la literalidad en el distinto genio de las lenguas. Durante los primeros años se sigue con la traducción literal de los clásicos y en 1611 se realiza la Authorized Version de la Biblia. Chapman acerca la traducción al pensamiento romántico: la tarea del traductor es hacer amar a su autor, y confiesa que para conseguirlo adorna el texto con figuras propias de la lengua término. En cambio, para el fructífero traductor Holland, el traductor es el intermediario entre el original y los lectores británicos. La figura central de este siglo es Dryden, quien hace una sistematización de los métodos de traducir, distinguiendo tres tipos:
  • Metáfrasis: traducción palabra por palabra.
  • Paráfrasis: traducción al sentido.
  • Imitación: abandono del texto por parte del traductor.

La teoría de la traducción en prosa es obra de Aphra Behn con su estilo claro y sencillo. Sus trabajos son traducciones del francés, que considera que es la lengua más difícil de traducir al inglés. La base de las diferencias lingüísticas entre las lenguas europeas está en el genio y el humor.
La mayoría de las traducciones del siglo XVII son clásicos grecolatinos, la Biblia y textos franceses. Con respecto a los modelos de traducción o conceptos de equivalencia hay dos claras tendencias:
  • Rigorista, que cree en la supremacía del original
  • Dinámica, en la que lo más importante es la estética de la obra traducida.

El siglo XVII, aunque no tiene demasiadas obras sobre los problemas de traducción, es un periodo innovador, ya que encontramos la primera clasificación de métodos de traducción en Gran Bretaña.
En el siglo XVIII nos topamos con la cuestión sobre el deber moral del traductor hacia el lector contemporáneo. Es fundamental el derecho del individuo a que se le considere en sus propios términos y terreno.
La teoría de la traducción anglosajona desde Dryden hasta Tytler se basa en el problema de recrear el espíritu esencial a la obra. Friedrich Schleiermacher propone la creación de un sublenguaje distintivo solo para el uso de la literatura traducida. Al igual que Newman, tiene un gran respeto al original, tanto moral como estéticamente. Además, estos autores, al traducir obras para grupos minoritarios, rechazan la alfabetización universal.
Con el auge de los nacionalismos se deja de ver la traducción como el principal medio de enriquecimiento cultural. Longfellow lleva a la literalidad extrema: la rima es un adorno que no incide en el poema. Por lo tanto el traductor es un mero técnico que traslada palabras de una lengua a otra.
En este siglo se dan una serie de cambios, principalmente en el campo de las investigaciones sobre los procesos de la creación literaria. En el siglo XIX, los estudios sobre la teoría de la traducción en el ámbito inglés intentan encontrar un término que defienda dicha disciplina. En siglo XX hay varias consideraciones de la traducción: algunos estudiosos como Savory la consideran un arte, para Jacobsen es un oficio y otros toman prestado el término del alemán para definirla como una ciencia.
En la primera mitad del siglo XX se continúa con los conceptos victorianos sobre la traducción (literalidad, arcaísmo y pedantería) y se producen textos literarios de segunda clase para una élite minoritaria. Se establecen moldes a partir de los cuales surgen las teorías actuales sobre la traducción. Destaca Ezra Pound, ya que compagina su labor de traductor con sus críticas y teorías.
El sector profesional es consciente de los problemas traductológicos del siglo XX: reconocimiento, organización y formación. La “Society of Authors” crea la “Translators’ Association”, que reúne a los traductores literarios e instaura tres premios para recompensar anualmente la mejor traducción literaria: Premio John Florio (del italiano), Premio Scott-Moncrieff (del francés) y Premio Schlegel Tieck (del alemán).
En ese momento la traducción es un objeto de estudio y produce las más variadas reacciones (la mayoría son ensayos e incluso libros enteros sobre traducción).
La mayor parte de las teorías de la traducción se basan en la lingüística constrastiva, aunque también tiene importancia la lingüística aplicada. En el Primer Coloquio Internacional sobre Lingüística Aplicada los dos temas principales fueron la información semántica-traducción automática y las posibilidades de aplicación de las teorías lingüísticas. También hay acercamientos muy variados a los estudios de la traducción en el mundo anglosajón: Steiner estudia el acercamiento hermenéutico, que da a la traducción un aspecto filosófico, y Quine establece las relaciones entre la lógica formal y los modelos de transferencia lingüística. La publicación de Stylistique comparée du français et de l’anglais, obra de Vinay y Darbelnet, marca el inicio de una nueva etapa, que se caracteriza por adscribirse a la metodología de ciencias adyacentes (sobre todo la lingüística) y por la polémica sobre la naturaleza de la noción de equivalencia. Este término fue tomado como principio básico de los nuevos modelos de traducción, pero el problema consistía en determinar qué se entiende por equivalencia y cómo se materializa en la traducción. La escuela americana Tranlatología entiende la traducción como una rama de la lingüística aplicada, e intenta explicar el proceso traductor desde el punto de vista psicolingüístico (los conceptos de estructura profunda y superficial y la noción de kernel sentences). Nida es el representante más importante de esta escuela. Él propone la dicotomía equivalencia formal/ equivalencia dinámica y pone de manifiesto la necesidad de incorporar factores pragmáticos al marco metodológico a la hora de traducir la Biblia y demuestra que enfoque solamente lingüístico es insuficiente.
Desde finales de los años 60 progresan los estudios sobre traducción y aumenta el número de publicaciones en lengua inglesa.
  1. Traducciones de la Biblia al inglés
Son importantes en la historia de la traducción los problemas traductológicos de la Biblia, que se deben a:
  • Al carácter paradigmático del texto
  • A su situación histórica. Ha sido durante siglos y sigue siendo el libro por excelencia.
La Biblia tiene dos importantes características:
  • Una unidad y homogeneidad extraordinarias
  • Es la única obra que se mantiene vigente y actualizada.

Este texto sagrado ha influido notablemente en la escritura, en el habla y en el pensamiento inglés y en los autores literarios.
En la Europa medieval solo se conocía la Biblia escrita en latín. Se tradujeron pates de ella al inglés antiguo, a veces por medio de glosas incorporadas sobre las palabras latinas. Hasta el siglo XIV no se realiza una traducción en prosa de algunas partes del Nuevo Testamento al inglés. A la Iglesia no le gustan estas traducciones, pues consideraba que eran peligrosas si se ponían al alcance del pueblo porque algún lector podía interpretarla de diferente forma o considerarla una autoridad superior a la de los curas y obispos. La Wyclifite Bible marca el inicio de numerosas traducciones. Wyclif piensa que la Biblia se podía aplicar a toda la vida humana, cada hombre tenía derecho a acceder a este texto en un idioma que pudiese comprender. Su discípulo John Purvey revisa esta obra, haciendo que la lengua sea más fluida y natural; en ella describe el proceso de traducción.
A partir del siglo XVI, la cristiandad en Europa se divide en dos grupos principales: la Iglesia Católica universal y las Iglesias Protestantes nacionales. Este siglo es testigo de la traducción de la Biblia a gran número de lenguas en ambas ramas teológicas. Tyndale emplea la misma opinión que Erasmo para justificar la traducción del texto sagrado a una lengua vernácula. También ataca la hipocresía de las autoridades eclesiásticas que prohibían leer la Biblia al pueblo llano en su idioma materno. William Tyndale traduce por primera vez el Nuevo Testamento al inglés moderno a partir del griego y es la base de las siguientes traducciones.
Coverdale realiza una versión completa de la Biblia, que se sustenta en la obra de Tyndale y en la Biblia alemana. Esta obra pasa a ser la Biblia oficial anglicana.
En esta época se produce gran número de obras de religión, exégesis o piedad que atraen el interés del traductor. Sobresalen las versiones de los Salmos.
Los traductores de la Biblia durante el Renacimiento consideran con la misma importancia la fluidez y la inteligibilidad del texto en la lengua término, aunque también se preocupan por la transmisión de un mensaje exacto. La precisión es fundamental. La traducción de la Biblia contribuye en gran parte al crecimiento de la lengua vernácula.
Hasta mediados del siglo XVII se sigue debatiendo sobre las traducciones de la Biblia, agravándose los problemas con la acentuación de la cultura nacionalista y con la llegada de la Reforma. La traducción se utiliza como un arma en conflictos políticos y dogmáticos (es el declive del latín como lengua universal).
Aparece en 1611 la Authorized Version de la Biblia, pues existía la necesidad de una traducción única y aprobada, por lo que el rey Jacobo I encomendó a varios eruditos, bajo la dirección de Lancelot Andrewes, una versión inglesa oficial y definitiva. Este grupo rechaza las palabras y los giros más arcaicos pero conserva todo lo inteligible. El resultado es una forma poética sin rima, compás ni prosodia, pero sencilla y en vigor.
El libro con mayor influencia sobre la lengua inglesa y el mayor de todos los tiempos es The Holy Bible, Conteyning in the Old Testament and the New Newly Translated out of the Original Tongues and with the former Translations diligently compared and revises by His Majesties Speciall Commandment, Appointed to be Read in Churches. Esta versión es la más venerada de toda la historia, pero también recibe críticas, siendo incluso censurada.
En el siglo XVII, marcado por el racionalismo activo, provoca reacciones espirituales.
En el siglo XIX, hay una reactivación de la actividad traductora que se concentra en los textos sagrados y en las obras de teología, devoción o de misticismo. Se funda la “British and Foreign Bible Society” con la misión de difundir las Escrituras por todo el mundo.
En el siglo XX el traductor refleja en sus trabajos las inquietudes de una época condenada a reconsiderar el mundo. Por lo tanto, la traducción religiosa también es muy activa. En 1970 se finaliza la traducción más exacta de la Biblia: la Nueva Biblia Inglesa. Se trata de una traducción muy literal, por lo que no goza de la belleza, majestuosidad o simplicidad de la Authorized Version.
Según R.C. Sproul nos pueden ayudar a seleccionar una traducción de la Biblia las siguientes pautas:
  • Ninguna traducción es perfecta
  • Debe establecerse si se trata de una nueva traducción o no
  • Toda traducción es propensa a reflejar la tendencia teológica del traductor
  • Esta tendencia teológica puede reflejarse no sólo en las notas de carácter interpretativo, sino también en el texto mismo
  • Debe establecerse si se trata de una versión seria y honesta o tendenciosa
  • Debe tenerse siempre en cuenta el propósito y filosofía de la traducción.
  1. Ciencias auxiliares de la traducción
Para la traducción se precisan instrumentales que se pueden dividir en tres grandes apartados íntimamente relacionados:
  • Informática
  • Terminología y terminografía
  • Documentación
  • Informática: Traducción Automática (TA) y Traducción Asistida por Ordenador (TAO)

La historia de la Traducción Automática (TA) y la Traducción Asistida por Ordenador (TAO) es breve. Según algunos estudiosos se pueden distinguir dos periodos, otros dicen que hay tres, haciendo esta división en diferentes años unos de otros. Por lo tanto, la autora de este libro divide la historia de la TAO en cinco etapas:
  • Hasta 1946
Desde la aparición de los primeros ordenadores, los informáticos quieren aplicarlos a traducir textos de una lengua a otra. La primera generación de sistemas automáticos de traducción se trataban de diccionarios electrónicos. Luego, en Moscú se consiguió la traducción de palabras por números.
  • 1946-1952
La búsqueda de la TA se realiza por el aumento de las publicaciones científicas en todas las lenguas y serán los científicos los que se ocupen de esta tarea, sin ayuda de los lingüistas.
Los ingleses Andrew D. Booth y Richard Richens crean el primer código de instrucciones permanente en una calculadora capaz de realizar una traducción palabra por palabra. Posteriormente, Norbert Wiener ve el lenguaje como código (un sistema limitado de signos) y que la traducción consistía en reemplazar cada signo del sistema original por otro equivalente del nuevo sistema.
  • 1952-1966
Si se tiene en cuenta la oración, el problema de la TA era aún más complicado. La primera demostración pública la realizaron León Dostert y Paul Gavin, quienes programaron un ordenador con 250 palabras y seis reglas sintácticas, intentando traducir del ruso al inglés. Tras esto, la TA pasó a ser la investigación prioritaria en los EEUU. Se produjo un escaso avance en las técnicas informáticas (los programas todavía estaban escritos en lenguajes poco adecuados para las necesidades de los textos naturales que se querían tratar). La mayoría de los países con un nivel alto de desarrollo informático se adentran en el mundo de la TA y TAO. Pero al darse cuenta de que la TA es mucho más lenta que la Traducción Humana (TH) se detienen las investigaciones e incluso se suprimen las subvenciones.
  • 1966-1977
La TA resurge por el avance en los campos de la lingüística y de la informática. Se supo que la excesiva dependencia de reglas sintácticas no iba a hacerles llegar al éxito. El disponer de lenguajes de programación más adecuados y los mejores procesamientos del lenguaje natural significan un gran avance en los aspectos informáticos de la TA.
  • Desde 1977
Hasta 1987 tiene lugar una auténtica “explosión de la traducción”, pues la Comisión de las Comunidades Europeas una comienza una doble iniciativa: la introducción experimental del sistema SYSTRAN y el comienzo del programa EUROTRA. Ahora participan más lingüistas, traductores e informáticos en la TA y dan una visión más realista a estas investigaciones. Actualmente, se ha alcanzado un nivel de comprensión más acorde de los problemas y se empiezan a formular soluciones prácticas. La TA se emplea ahora como término genérico para nombrar a una serie de asistencias automáticas a la traducción: traducción humana asistida por ordenador (TAO), traducción automática con asistencia humana y traducción completamente automatizada.
  • Terminología y terminografía
En esta disciplina se encuentra una serie de cuestiones que afectan a todas las ciencias (la lingüística, la filología, la lógica, la lexicografía, la traducción, la normalización, los sistemas clasificatorios y las técnicas documentario-informativas). Se puede dividir la terminología en lo siguientes periodos evolutivos:
  • Orígenes (hasta finales del siglo XVII)
Se tienen ideas universalistas, es decir, la especialidad como una parte del todo. Los nuevos conceptos que van surgiendo son lógicos, sin que exista una preocupación por su estudio terminológico. A lo largo de los siglos se van ideando sistemas de clasificación importantes.
  • Bases de la terminología moderna (siglos XVIII y XIX)
Se van sentando las bases para el desarrollo de la terminología como la entendemos hoy en día. Por ejemplo, Linneo ideó una clasificación para la botánica que todavía se usa. Se siente la necesidad de una comprensión internacional en los campos científico y a nivel cultural. A mediados del siglo XIX surge un fenómeno, la necesidad de normalización, que va a condicionar la terminología.
  • Terminología como disciplina (siglo XX)
Se integran la terminología con la lingüística, la lógica y la normalización y su preocupación es ahora los vocablos de las ciencias naturales, la técnica y la industria. La terminografía, la vertiente práctica de la terminología, parte de los conceptos, describe las relaciones conceptuales y los términos asignados a los conceptos de una especialidad determinada, presentando las entradas por orden temático o alfabético.
  1. Historia de la didáctica de la traducción
No se sabe cuándo y cómo se empezó con la didáctica de la traducción, pero las primeras teorías de la traducción también muestran un carácter didáctico. Durante los primeros siglos la traducción era el medio de cultura. En el Renacimiento aparecen los primeros testimonios escritos de didactización de la traducción.
Hasta el siglo XX no se reconoce oficialmente la enseñanza de la traducción como disciplina académica. Se fundan paulatinamente más instituciones dedicadas a preparar profesionales especializados en diversos campos para cubrir puestos en las Instituciones Internacionales, dentro de los intercambios políticos, culturales y comerciales entre diversas naciones. Por todo esto, el desarrollo de la teoría de la traducción está condicionada por el de la lingüística, a pesar de que la traducción constituiría solamente una parte de la teoría de la traducción.

Comentario


Se trata de una obra actual y completa, centrada en aspectos de interés traductográfico y traductológico desde la Antigüedad que ayuda a comprender el momento actual.