Teoria della traduzione

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Autor/a/es: Laura Salmon
Editorial: Antonio Vallardi Editore
Año: 2003
Italia
Idioma/s: Italiano
Nº de páginas: 243
ISBN: 9788882117306

Por Matteo Dagnino

Resumen

Teoria della traduzione: una visione d’insieme (Teoría de la traducción: una visión general)

CHE COS’È LA TRADUTTOLOGIA (QUÉ ES LA TRADUCTOLOGÍA)
La traductología, o teoría de la traducción, es la ciencia que se ocupa de establecer y ordenar las normas y los criterios que el traductor tiene que aplicar a la hora de desarrollar su trabajo. Debido al hecho de que se trata de un sector nuevo y híbrido de la ciencia, no hay axiomas absolutos compartidos por toda la comunidad científica ni sobre la manera mejor para llegar a las normas (método descriptivo o prescriptivo) ni sobre las ramas que componen este campo tan complejo. Por eso el consejo de la autora es considerar válidos ambos métodos de investigación e incluir en el elenco de las disciplinas que forman la traductología todas aquellas que tienen algo que ver con la traducción bajo el punto de vista teórico o práctico (Historia de la teoría, Historia de la traducción, Cultura de la traducción, Crítica de la traducción, Lingüística de la traducción, Didáctica de la traducción, Traducción automática o computacional, Estudios sobre los procesos, Estudios sobre las herramientas).

TERMINI E PARADIGMI (TÉRMINOS Y PARADIGMAS)
A lo largo de los siglos, en el ámbito de la traductología, se han consolidado términos que tienen poco, o ningún, valor científico: fidelidad, original, exactitud, equivalencia, arte, talento, inspiración etc. El buen traductor tiene que alejarse de la falta de precisión de estas palabras y basarse en otros criterios cuando se enfrenta a una unidad de traducción: la frecuencia de uso en la lengua de llegada en general, y en el contexto concreto. Además hay que tener cuidado también con los paradigmas clásicos que dividen, por ejemplo, la traducción de la interpretación, o un texto poético de uno narrativo. En realidad, analizado la cuestión más profundamente se descubre que estas tipologías no se pueden justificar bajo el prisma lingüístico, y que la única clasificación lógica es la funcionalista, proporcionada por Roman Jackobson, entre Traducción intralingüística, Traducción interlingüística y Traducción intersemiótica.

VISIBILITÀ (VISIBILIDAD)
Precisamente por la falta de herramientas que se puedan considerar científicas, la traducción, por lo menos en Italia, siempre ha sido considerada una actividad de importancia secundaria en el mundo editorial. Ahora ha llegado el momento de que el nuevo panorama académico y la investigación ofrezcan a esta disciplina la visibilidad, la dignidad y el valor literario y científico que se merece.

GLI STUDI: UNA SINTESI TIPOLOGICA (LOS ESTUDIOS: UNA SÍNTESIS TIPOLÓGICA)
Los manuales dedicados a la Historia de la teoría pueden dividirse en tres tipos distintos:
a) Manuales antológicos: recolecciones de las páginas más importantes del pensamiento sobre la traducción (Translation/History/Culture; André Lefevre; 1992).
b) Ensayos históricos-críticos: reflexiones sobre los pasajes fundamentales de la historia de la teoría (Les problèmes théoriques de la traduction; Georges Mounin; 1963).
c) Manuales híbridos: obras que alternan las dos tipologías citadas anteriormente. A este último tipo pertenecen, usualmente, los textos más provocatorios (After Babel; George Steiner; 1975).
LA PERIODIZZAZIONE (LA PERIODIZACIÓN)
La periodización propuesta por Steiner en su libro más exitoso clasifica la historia de la traducción y de la traductología en cuatro fases:
1) Estadio pre-científico: desde Horacio hasta el Essay on translation por A.F. Tytler, en el 1792.
2) Estadio de investigación hermenéutica: desde el famosísimo Über die verschiedenen Methoden des Übersetzens por F. Schleiermacher (1813) hasta el ensayo por Walter Benjamin Die Aufgabe des Übersetzers (1923).
3) El formalismo ruso y el sueño computacional: en esta fase los literatos eslavistas se comprometían para alcanzar un análisis textual que pudiera prescindir de los factores psicológicos del autor. Actuando de esta manera esperaban llegar a una clasificación científica del lenguaje humano que hiciese posible la traducción automática sin ayuda del hombre.
4) Estadio neohermenéutico: reacción al formalismo y al determinismo de los años treinta, cuarenta y cincuenta. After Babel puede considerarse parte de este periodo.

Sacralità, mistica e ideologia: la teoria tra religione ed estetica (Sacralidad, mística e ideología: la teoría entre religion y estética)

I BALUARDI METAFISICI E LE ‘PRETESE DELLA TEORIA’ (LOS BALUARTES METAFÍSICOS Y LAS ’PRETENSIONES DE LA TEORÍA’)
En la época de los primeros paradigmas de la traducción, o sea de los textos sacros, la evaluación del buen traductor dependía de su fidelidad a la «Palabra de Dios», y su fe era uno de los factores determinantes, según los principales teóricos y las principales instituciones, para determinar su talento en esta disciplina. Este criterio ha sido uno de los baluartes de los pensadores durante toda la historia de la traducción religiosa, incluso el revolucionario Martín Lutero consideraba la fe como característica necesaria del buen traductor. Hoy, por cierto, los académicos no aceptan ya este precepto, pero la antigua dicotomía entre res cogitans y res extensa, y la aparente necesidad humana de creer en la existencia de un misterium metafísico, siguen influenciando las opiniones de la mayoría de los traductólogos, sobre todo de los que proceden del mundo literario. El mismo Steiner define la traducción «arte exacta», intentando comprender en esta expresión las dos naturalezas de la materia: estética y científica. Además, en los últimos dos siglos, los teoricos han sustituido al principio de la fidelidad a la «Palabra de Dios» el principio de la fidelidad al «espíritu del autor» y al «original», sin dar más explicaciones sobre este dos conceptos oscuros.
El investigador y traductor contemporáneo tiene que alejarse de estos preceptos y aceptar que la mente humana es capaz de cumplir procesos complejos, y que las normas de la traducción no tienen sentido fuera de un preciso contexto (modelo funcionalista). Por eso, únicamente una investigación combinada que une la experiencia directa del traductor con los avances en el campo de la neurolingüística pueden conducir a una lista de reglas generales y universales.
IL CULTO DELL’«ORIGINALE» (EL CULTO DEL «ORIGINAL»)
El Cristianismo es una religión proselitista, por esta razón la traducción de la Biblia ha sido tema de discusión a lo largo de los siglos. El hilo conductor que conecta a todos los teóricos más eminentes y revolucionarios de este sector de la traducción (San Jerónimo, Martín Lutero, Eugene Nida) es el hecho de elevar la Biblia por encima de todos los demás tipos de texto. Esto quiere decir que todos los sistemas de normas proporcionados por estos traductores no se consideraban válidos o aplicables a la traducción del texto sacro. A la hora de traducir la Biblia la contraposición entre las normas funcionalistas y el precepto del fideísmo siempre ha creado una paradoja. En la sociedad moderna y contemporánea, esta diferencia se ha trasladado a los «clásicos» de nuestra cultura (el tratamiento reservado a los textos de Homero es el mejor ejemplo) y a los supuestos «originales». Este último término pierde su asombroso poder cuando se piensa en el hecho de que casi nunca los manuscritos sobreviven al autor (la cuestión homérica es, de nuevo, el mejor ejemplo), y la obra final es el conjunto de miles de tentativas y opciones evaluadas, consciente o inconscientemente, por el mismo autor, y no el resultado de la intervención de un «espíritu inspirador».
ESTETICA E IDEOLOGIA (ESTÉTICA E IDEOLOGÍA)
Por las razones explicadas anteriormente, el papel del traductor es particularmente difícil cuando entre el texto de partida y el texto de llegada se establece una relación «vertical», es decir que el primero se considera a priori superior al segundo (textos sacros, clásicos y poéticos). De todas forma el traductor, cuando se enfrenta con este tipo de textos, tiene que evitar mortificarse demasiado, teniendo siempre en cuenta la responsabilidad extraordinaria que conllevan estas traducciones, no solo por su valor estético, sino también por el peso ideológico que tienen estas obras en la cultura de partida.
LO SPIRITO DELL’AUTORE (EL «ESPÍRITU DEL AUTOR»)
Desde el siglo XVII hasta el siglo XIX los pensadores más importantes en el campo de la traducción (John Dryden, Alexander Pope, Goethe, Friedrich Scheleirmacher y Wilhem von Humboldt) basaban las construcciones de sus sistemas normativos precisamente en la relación «vertical» entre TO y TM, porque la función de la traducción, según ellos, era acercarse al llamado «espíritu del autor», sin preguntarse sobre los efectos socio-psicológicos que pudieran tener los textos traducidos en los lectores. Además, para confirmar la supuesta superioridad de algunos tipos de textos (poéticos) con respeto a otros, Scheleirmacher introdujo la división entre traducción escrita (übersetzer), superior, e interpretación oral (dolmtschen), inferior. La verdadera rareza es que Scheleirmacher incluía en la segunda categoría algunas tipologías de textos escritos, por ejemplo artículos periodísticos y ensayos científicos, siguiendo el principio arguable que estos últimos, por riqueza lexical y complejidad poética, no eran comparables con los textos poéticos y narrativos.
LA DERIVA POSTMODERNA (LA DERIVA POSMODERNA)
Los legatarios de la tradición especulativa de Scheleirmacher y Von Humboldt, en época posmoderna, fueron Walter Benjamin y José Ortega y Gasset. El segundo, en particular, en su artículo académico «Miseria y esplendor de la traducción» (1937) explicaba como, en su opinión, la traducción fuera una disciplina imposible, como todas las actividades humanas, y que, para llegar a cualquier resultado positivo en la traducción de textos poéticos, el lenguaje humano hubiera tenido que ser «feo» como el lenguaje científico y matemático. Al expresarse de esta manera, Ortega y Gasset reiteraba la división discutible entre textos y lenguajes altos, y textos y lenguajes bajos.

La traduttologia e la scienza: storia, epistemologia e ricerca (La traductología y la ciencia: historia, epistemología y investigación)

IL SOGNO MECCANICO (EL SUEÑO MECÁNICO)
En los años cincuenta, al comienzo de la Guerra Fría, los investigadores soviéticos y americanos invirtieron mucho tiempo y dinero para perseguir un sueño: la traducción mecánica. El convencimiento de aquellos científicos era que una traducción completamente automática e independiente del ser humano fuera posible. Esta idea era debida al entusiasmo generado por la invención de los primeros ordenadores (John von Neumann), capaces de elaborar datos numéricos sin intervención humana, a través de programas. El modelo principal para alcanzar este ambicioso objetivo fue un proyecto ideado por el ingeniero ruso Petr Petrovic Trojanskij en los años treinta. La máquina futurista del soviético se basaba en la hipótesis (derivada, de alguna manera, del estructuralismo de Ferdinand de Saussure) de que todos los idiomas compartían una misma estructura lógica-algorítmica. Así que, si un hombre monolingüe logra traducir de su lengua natural A a su estructura A’, y la máquina convierte esta última en la estructura logica-algorítmica de la lengua natural B, B’, solo hace falta que otro hombre monolingüe traduzca de B’ a B para que la traducción sea completa sin necesidad alguna de bilingües. En realidad, a pesar de las grandes innovaciones en el campo de la informática, los científicos rusos y estadounidenses de los años cincuenta se dieron cuenta de que el asunto era mucho más complicado, a causa de la aparentemente infinita complejidad de la lingüística universal. Las inversiones económicas en este campo de estudios bajaron mucho, y solo en los últimos veinte años los esfuerzos para alcanzar programas capaces de traducir con cada vez más autonomía ha vuelto a estar de moda. Pero hoy en día somos conscientes de que, vistas las capacidades sorprendentes de nuestra mente, una traducción únicamente automática es una quimera.
TRA SCIENZA, SCHEMATISMI E APPLICAZIONI: LA TRADUTTOLOGIA LINGUISTICA (ENTRE CIENCIA, ESQUEMAS Y APLICACIONES: LA TRADUCTOLOGÍA LINGÜÍSTICA)
La época dorada de la traductología lingüística se sitúa temporalmente entre los primeros años cincuenta y la mitad de los años ochenta. Los padres de esta rama de la teoría de la traducción son Roman Jackobson (On Linguistic Aspects of Translation, 1959), Eugene Nida (Toward a Science of Translating, 1964), y John Catford (A Linguistic Theory of translation: An Essay on Applied Linguistic, 1965). Todos estos científicos se basaban en los estudios lingüísticos de Ferdinand de Saussure, Noam Chomsky, Edward Sapir y Benjamin Lee Whorf. Otras contribuciones fundamentales en este campo fueron las de la escuela soviética, en particular la introducción del concepto de unidad de traducción (Andrej Fëdorov), o sea un fragmento de texto que se debe tratar unitariamente porque representa la unidad mínima semántica. Merece también una mención el checo Jiri Levý por su artículo Translation as a Decision Process, en el cual desarrolla un análisis esquemático y científico sobre los procesos mentales del lingüísta-traductor. Además serán revolucionarias y muy influyentes las teorías de la escuela alemana, en particular la Skopostheorie, radicalmente funcionalista, cuyos creadores fueron Hans J. Veermer y Christiane Nord. Para concluir, en los EEUU la idea, predominante hasta los años setenta, de que la traducción fuera una actividad exclusivamente literaria (American Translation Worshop; Ivor A. Williams, Frederic Will, Ezra Pound etc.) abría el paso al éxito de los Translation Studies, cuyo precepto era «describir, y no prescribir», al contrario de lo que pretendía hacer la traductología lingüística.
Al final del subcapítulo, para solucionar la vieja cuestión del debate entre escuela lingüística y escuela literaria, la autora propone que los traductólogos contemporáneos tomen como modelo de referencia el trabajo de los filólogos.
IL QUID DELL’ARTE E L’IBRIDITÁ DEI MESSAGGI UMANI (EL QUID DEL ARTE Y EL CARÁCTER HÍBRIDO DE LOS MENSAJES HUMANOS)
El quid del arte, es decir la naturaleza casi mística de las obras artísticas, no se puede explicar solamente con términos como inspiración, genio o talento. Bajo un punto de vista neurolingüístico, aquella rara sensación que sentimos cuando nos encontramos frente a un texto artístico es debida al caracter híbrido de los mensajes humanos: el artista utiliza, consciente o inconscientemente, una combinación de contenido esperado y de contenido inesperado que golpea al lector. Por esa razón, a la hora de traducir un texto artístico, el objetivo del buen traductor debe ser mantener en la lengua de llegada, por cada unidad mínima de traducción, el mismo nivel de extrañamiento que esa misma unidad produce, dentro del contexto especifico en que se encuentra, en el lector del texto de partida.
ALGORITMI E STRATEGIE EURISTICHE (ALGORITMOS Y ESTRATEGIAS HEURÍSTICAS)
Esquematizar todas las fases de los procesos mentales de la traducción es un trabajo que, hasta ahora, resulta inalcanzable. La primera tentativa en este sentido la realizó Jiri Levý en su artículo académico anteriormente citado. Sin embargo, gracias a las nuevas tecnologías de neuroimaging, sabemos que representar cada decisión del traductor como una elección entre dos o más opciones equivale a simplificar demasiado el asunto. Por cada unidad mínima de significado que encuentra en el texto de partida,un cerebro bilingüe no se limita a activar una gran cantitad de enlaces mentales en dos o más idiomas. De hecho, en la elección del término o de la estructura correspondiente en la lengua de llegada, intervienen también las emociones, la experiencia personal del traductor, así como su conociencia enciclopédica del mundo. Por esta razón, el modo mejor de describir los procesos mentales del traductor no es tampoco a través de normales algoritmos, si no a través de estrategias heurísticas, por ejemplo algoritmos no deterministas, que se emplean en informática para problemas con soluciones múltiplas.
MEMETICA E TRADUZIONE (LOS MEMES Y LA TRADUCCIÓN)
Un traductor no traslada solamente un texto de una cultura de partida a una cultura de llegada, sino que traslada también los memes que se encuentran en el texto. Un meme (término ideado por el biólogo Charles Dawkins, y utilizado por neurofilósofos como Daniel Dennett y Antonio Damasio) es la unidad mínima de información cultural. Aún no se sabe si estos entes existan físicamente en nuestros cerebros. Lo que es cierto es que mirar bajo esta perspectiva la actividad traductora añade una gran cantitad de responsabilidad a la traducción de cada unidad mínima de significado de un texto, porque este trabajo implica la difusión o la muerte de las partículas más pequeñas de nuestras culturas y sociedades.

Il traduttore e il mercato: deontologia e professione (El traductor y el mercado: deontología y profesión)

En la profesión del traductor puede ocurrir muy a menudo que entre los dos campos de la ética (conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito de la vida) y de la deontología (conjunto de deberes relacionados con el ejercicio de una determinada profesión) se produzca conflicto. Para evitar que el traductor se vea abrumado por estas situaciones humanamente complejas, sería útil introducir, en las academias de mediación interlingüística, cursos que preparen a los futuros mediadores a enfrentarse de manera responsable y consciente con ellas.

IL MERCATO EDITORIALE: PATRONI, CRITICI E CONSUMATORI (EL MERCADO EDITORIAL: PATROCINADORES, CRÍTICOS Y CONSUMIDORES)
En el mercado editorial internacional en general, y en el italiano en particular, los patrocinadores suelen ser solidarios entre ellos con el objetivo común de mantener el papel del traductor cuanto más subestimado posible, sea bajo el punto de vista económico (los traductores, a diferencia de los autores, no tienen voz sobre el pago de su trabajo), sea bajo el punto de vista de la visibilidad (no obstante la ley italiana considera las traducciones obras de ingenio y creatividad al mismo nivel de la creación de los originales, aunque el nombre del traductor casi nunca aparece en la cubierta del libro). Para que la actividad sea adecuadamente retribuida es necesario que el traductor sea famoso por otras razones, o conozca a alguien importante en el mundo editorial. Los dos motivos principales de esta condición son la casi total ausencia de la traducción en el sistema escolástico público (en Italia), y la escasez de críticos que juzguen las traducciones no solamente basándose en sus gustos personales, si no evaluando la coherencia del trabajo con respeto al proyecto inicial del traductor (modelo de los Translation Studies).
Un sector de la profesión en el cual el papel del traductor es mucho más respetado es el de la traducción para el mundo del entretenimiento (cine, televisión, música, teatro etc.). En este campo se aprecia y se paga más al traductor porque todo los consumidores (cantidad mucho mayor con respeto a los lectores) desarrollan el papel de críticos: un espectador se da cuenta inmediatamente si una película es traducida por profesionales preparados o si, por el contrario, quienes han traducido no saben nada, o casi nada, sobre la traducción.

Tecnica e mestiere: il progetto, le competenze, l’addestramento (Técnica y oficio: el proyecto, las competencias, el entrenamiento)

La construcción de un proyecto de traducción es la teorización de la relación entre dos textos, y no entre dos lenguas. Cuando se enfrenta a un texto, el traductor dispone de varias técnicas que puede utilizar como base de su proyecto:
a) Actualización o historización: cuando se traduce un texto no contemporáneo, se puede elegir si adaptar el lenguaje a la forma corriente o si mantener, en la lengua de llegada, las estructuras y el léxico que pertenecen al mismo periodo histórico en que se escribió el original.
b) Homologación o extrañamiento: el traductor puede elegir si utilizar referencias culturales propias del sistema cultural de llegada (homologación), o si mantener las mismas referencias culturales que se encuentran en el texto de partida (extrañamiento).
c) Compensación, desplazamiento, explicitación: la técnica de compensación se emplea cuando en un segmento del texto de llegada no se puede, por causa de límites lingüoculturales, insertar toda la información de contenido que lleva el segmento correspondiente del texto de partida. En este caso se puede elegir si desplazar la información a otro punto del TM (desplazamiento), o si, en el caso de que el segmento del TO lleve implícita una cantitad de información incomprensible para el lector del TM, explicitar el contenido (explicitación).
d) Hibridación: Esta es la técnica más común y más utilizada por los traductores. A la hora de construir su proyecto, el traductor alterna, de manera lógica, todos los procedimientos citados anteriormente.


LE COMPETENZE DEL TRADUTTORE (LAS COMPETENCIAS TRADUCTORAS)
Las competencias que un buen traductor tiene que desarrollar y mejorar se pueden resumir aproximadamente con la siguiente lista:
a) Alto grado de bilingüísmo (posiblemente bilingüísmo equilibrado).
b) La capacidad de proyectar el papel semiósico de cada traducción.
c) La capacidad de moverse, en su mente, de un sistema lingüocultural a otro manteniendo el control psicológico de la situación, del contexto y de las relaciones extralingüísticas entre cosas y personas.
d) Una preparación traductológica teórica y técnica.
e) Un sistema de autocrítica que va mejorando a medida que mejoran las demás competencias.
DALLA TEORIA ALLA DIDATTICA: RIFLESSIONI GENERALI (DE LA TEORÍA A LA DIDÁCTICA: REFLEXIONES GENERALES)
En los nuevos cursos universitarios de traducción, el docente tiene que ser consciente de que la duración de su relación con los alumnos no puede, en ningún caso, ser suficiente para enseñarles todo lo que necesitarían para ser buenos traductores. La única opción lógica que tiene el profesor es intentar ofrecer a los estudiante las herramientas de las cuales se servirán para alcanzar un nivel alto de todas las competencias traductoras. Esto quiere decir enseñarles que una lengua no es solamente una asignatura hecha por aburridas reglas gramaticales, sino un conjunto de factores culturales que los enriquecerá a lo largo de todas sus vidas. Y, sobre todo, el objetivo principal del instructor es ayudar los futuros traductores a elaborar un personal espíritu autocrítico que sea su mejor consejero durante sus carreras.


Conclusión

Este libro es una importante aportación sobre la traducción, su historia, las escuelas más influyentes de pensamiento y las contemporáneas implicaciones neurolingüísticas. La lectura de este texto proporciona una idea más o menos precisa de lo que tendrá que ser el traductor-traductólogo en los próximos años decisivos para establecer el papel de este campo de investigación dento de la comunidad científica. Una frase de la autora resume la necesidad de la investigación traductológica: «...una teoría de la traducción tiene que funcionar siempre y para todos, aceptando variables y casos particulares. Si una regla tiene excepciones, significa que existe un nivel más general de regla, y que ello requiere más investigación. Cuando se encuentre el principio que no admita excepciones se podrá hablar de ley...esto quiere decir que es necesario reelaborar una teoría hasta que funcione con cualquier texto, aunque el proceso tenga que durar indefinidamente».