Documentación aplicada a la traducción: presente y futuro de una disciplina

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Autor/a/es: Dora Sales Salvador
Editorial: Ediciones Trea
Año: 2006
España
Idioma/s: español
Nº de páginas: 226
ISBN: 84-9704-267-0

Por Marta Rodríguez Díaz

Introducción

El objetivo principal de este libro es concienciar acerca de las necesidades documentales de la traducción, proceso llevado a cabo por la figura del traductor, pieza clave de los procesos lingüístico-documentales cuando estos se refieren al traslado de percepciones, afectos, sentimientos, conocimientos e ideas desde una cultura a otra, y, por consiguiente, desde un idioma a otro. Incita a concienciar al traductor de su necesaria formación continua ante un fenómeno tan cambiante como es la traducción en la sociedad de la información.
Esta reflexión sobre la disciplina de traducción la lleva a cabo la asignatura Documentación aplicada a la traducción, expuesta en esta obra. Es una asignatura que se define como inacabada y abierta a todo tipo de cambio para mejorar la enseñanza que imparte. Tiende a concienciar de las exigencias documentales que dependen de los distintos encargos y que determinará la formación de un verdadero transmisor lingüístico e intercultural de información.
De esta forma, a lo largo del libro se dedicará un apartado a la situación actual de la disciplina académica de la que se trata, así como al complejo concepto de la alfabetización informacional que ha de recibir un traductor a lo largo de la vida. La importancia de la documentación en el proceso de traducción también se ve plasmada a lo largo de estas hojas, que buscará el desarrollo de la conciencia crítica del estudiantado, a la hora de buscar y manejar información para crear información en otro idioma. Por último, el libro concluirá con la exposición completa de la programación de la disciplina de documentación aplicada a la traducción.

Resumen

1. La documentación en la Universidad y hacia la convergencia europea: significado y retos

Es necesario reconocer que, actualmente, la información aumenta de forma exponencial, y, con ella, la necesidad de encontrarla, gestionarla, difundirla, almacenarla y pensarla críticamente. Este es el detonante principal de la necesidad de documentación, proceso impartido ahora como materia, que no solo se percibe como una ciencia, sino que al mismo tiempo es la base que sustenta toda ciencia.
En España diversos autores ya habían publicado trabajos haciendo referencia al término y concepto de documentación, pero no fue hasta principios de la década de los setenta del siglo XX cuando el interés por esta materia empezó a hacerse notar, consolidándose así organismos dedicados al control de la información científica y técnica.
La institucionalización docente de la documentación en nuestro país se ha venido desarrollando lentamente. La primera introducción de la materia de documentación en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid en 1975, la creación de las escuelas universitarias de Biblioteconomía y Documentación y los primeros departamentos universitarios de documentación en 1978, ponen de relieve la relativa juventud de estos estudios.
La reforma de los estudios universitarios también abrió muy buenas perspectivas para la documentación aplicada, puesto que la aprobación de los nuevos planes de estudio incluyó asignaturas de documentación, adscritas al área de conocimiento de biblioteconomía y documentación en diferentes planes de estudio (Medicina, Traducción e Interpretación, Periodismo, Comunicación Audiovisual…), lo que resulta sin duda, una vía de crecimiento y fomento de la especialización, que permite que se formen expertos en documentación aplicada a distintas disciplinas.
Aludiendo a la situación de los estudios de traducción, cabe apuntar que el incremento del volumen de traducciones tras la segunda guerra mundial hizo posible la creación de los primeros centros de formación de traductores e intérpretes. En 1941, se inauguró la Escuela de Intérpretes de Ginebra y en 1953 la fundación de las primeras asociaciones profesionales: la Federación Internacional de Traductores, y la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencia (AIIC). Por su parte, la documentación en traducción e interpretación emerge más recientemente, de forma visible, a comienzos de los años noventa.
En definitiva, existe una ciencia documental a nivel generalizador, la documentación general, que solo es operativa cuando se destina a un contexto específico, es decir, cuando se convierte en documentación de algo y para algo, de forma aplicada y especializada. Esta documentación de la que se habla en el libro es una documentación que trata, ante todo, de pasar de la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento a través del aprendizaje, dentro del marco propuesto por la Declaración de Bolonia.

2. El paradigma de la alfabetización informacional: de la información al conocimiento

La explosión documental en la que vivimos hoy por hoy, lleva a la necesidad de conocer las herramientas para manejar la gran cantidad de datos que nos rodea. La abundancia en información constituye un factor importante, sin embargo, lo que realmente se valora es la adquisición con rapidez y exactitud de la información de calidad necesaria para emplearla con las mayores garantías de éxito. Además, la sobreabundancia informativa en ocasiones supone un problema para quien busca información. Precisamente, por esta multiplicidad informativa, es difícil garantizar la calidad de la información a nuestro alcance.
En la sociedad de la información, las tecnologías de la información y la comunicación son de una indudable utilidad. Los nuevos medios representan las nuevas formas de acceso al conocimiento para lo que es necesario instruir tanto a los profesionales, investigadores y al resto de usuarios.
Un concepto trabajado por esta materia y tratado en este capítulo es la alfabetización informacional, que se define como el proceso de adquisición de competencias informacionales para desarrollar la propia educación a lo largo de la vida: lifelong learning. Es un tema que suscita cada vez más los estudios de biblioteconomía y documentación, que requiere comprender, saber y asumir que hay que aprender continuadamente.

3. Documentación aplicada a la traducción

Hoy en día, la progresiva especialización y las variables necesidades informativas que requieren los traductores e intérpretes les obligan a documentarse de manera continuada, lo que ha permitido que resulte imprescindible la enseñanza de la documentación en la actividad traductora en su proceso formativo.
Esta asignatura trata de servir de guía para los traductores en el proceso de identificación y búsqueda informativa que les permitirá con una mayor eficacia una traducción de calidad. Para ello es necesario poseer un buen conocimiento y saber utilizar fuentes de información adecuadas a cada demanda, con las que poder gestionar su contenido, para lo que también prepara esta asignatura.
Desde un punto de vista interlingüístico e intercultural, la traducción se convierte en un proceso donde a las competencias cognitivas y lingüísticas habrá que añadir otras de tipo documental que le permitan manejar con destreza los sistemas de información para consultar con rapidez y precisión, de manera que el lector del texto meta obtenga el mismo efecto que el lector del texto origen y así, el traspaso de información llegue a buen término. En definitiva, la actividad documental de quien traduce es un eslabón imprescindible en el proceso de mediación y transferencia del conocimiento que es la traducción.
Sin embargo, esta alfabetización informacional que reciben los traductores e intérpretes se mueve en un entorno mediático cambiante, donde la información expuesta se encuentra desestructurada y dispersa, además de ser creciente y compleja.
La alfabetización informacional se presenta como un conjunto de cinco facetas imprescindibles.
El conocimiento, que es la condición clave para el acceso a la información y la recuperación del contenido. Así se ha pasado de la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento, en la que el mayor capital reside en la capacidad de pensar y de crear del ser humano. En este proceso influye también la capacidad de innovación, creatividad e intuición del traductor.
Las tecnologías, ofrecen un modo dinámico e interactivo de explorar el contenido de los documentos, frente a los hábitos de los documentos convencionales. Apoya y mejora la eficacia de las actividades del traductor en lo relativo a la búsqueda, recuperación y difusión de la información.
Los recursos, son el conjunto de fuentes que el traductor ha de utilizar para documentarse con respecto a ciertas materias o cuestiones. Para ser efectivo, el traductor ha de saber identificar las palabras claves representativas para formular sus preguntas, ser capaz de identificar una gran variedad de tipos y formatos de información y replantearse el nivel de información que necesita en cada encargo de trabajo.
Los procesos, es decir, el conjunto de actividades productivas de valor añadido, integradas e interrelacionadas, necesarias tanto para la obtención de un producto informativo como para su correspondiente prestación de servicio.
Y por último, el servicio, que es la capacidad del traductor para utilizar de manera personal la información en beneficio de sus clientes, contribuyendo a la difusión del conocimiento. Es decir, el traductor es un usuario selectivo de la información, que precisa informarse para encargos concretos destinados a audiencias concretas.
El modelo ALFINTRA propone algunas claves para distinguir al buen profesional en un mar de competencias variables en calidad. Para la alfabetización informacional se requiere competencia cognitiva, que se basa en el dominio de la terminología apropiada; competencia procedimental, basada en la aplicación de los conocimientos en el entorno profesional; competencia informativo-digital, centrada en el manejo de la información y del conocimiento; y competencia comunicativa, centrada en el saber actuar con los demás.
A pesar de todo esto, la sociedad le transmite a la educación superior que la preparación académica no resulta suficiente para afrontar la vida. Actualmente es necesario impartir habilidades transferibles a los estudiantes a fin de que resulten profesionales competentes. Es lo que se propone enfatizar en el ya mencionado paradigma de lifelong learning, es decir, la educación a lo largo de la vida.
Por suerte, en los últimos años la organización y recopilación de fuentes de información para la actividad traductora es objeto de atención por parte de docentes e investigadores en la materia.

4. Reflexiones sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje para la documentación aplicada a la traducción

La metodología resulta en sí misma un contenido de aprendizaje. Aprendemos las cosas también según como nos las enseñan, de esta forma el cómo se aprende es tan importante como lo aprendido y puede influir en que los contenidos se comprendan y se recuerden, porque la labor de mejora de la calidad universitaria no solo está en que el estudiante comprenda, sino en que entienda, recuerde y aplique.
Desde la Declaración de Bolonia que apuesta por una convergencia europea, las Universidades españolas han ido estableciendo una serie de premisas entre las que destaca el fomento de la empleabilidad de los estudiantes, así como la configuración de una nueva filosofía del aprendizaje, que reivindica el papel activo del estudiantado y la implementación de nuevas metodologías docentes basadas ante todo en la adquisición de competencias, habilidades y destrezas.
En relación con la adecuación del título de Traducción e Interpretación al espacio europeo de educación superior (EEES), se ha venido realizando un esfuerzo importante con la intención de definir los perfiles profesionales del título, así como sus competencias generales y específicas que resultan necesarias para proporcionar al estudiantado una formación a tono con las demandas del mercado laboral. Finalmente, el informe del trabajo del EEES apunta diversas consideraciones de importancia en lo relativo a la materia de documentación aplicada a la traducción, en el que se destaca su obligatoriedad y la necesidad de poseer formación para la gestión de información y documentación. Para ello se fomenta el empleo de metodologías activas acompañadas de casos prácticos que entrenen y aseguren la transferibilidad del conocimiento en contexto.
Al mismo tiempo, uno de los aspectos críticos que se debaten para alcanzar el éxito en la convergencia europea lo constituye el papel del profesorado universitario, para el que se propone una formación en las tecnologías de información y comunicación, un reconocimiento académico y curricular del esfuerzo realizado en su labor docente, la disposición al profesorado de todos los medios que le ayuden en su desarrollo profesional docente y la proporción de material suficiente para transmitir el conocimiento.
Tampoco se olvida el apoyo de un entorno virtual de aprendizaje que utilice aplicaciones telemáticas. No se trata de un entorno totalmente virtual, sino de uno semivirtual o semipresencial. El empleo de los entornos virtuales para la docencia no siempre se realiza al mismo nivel. Se pueden identificar hasta cuatro niveles que parten desde el más básico hasta el más complejo. El nivel propuesto por la documentación aplicada a la traducción se corresponde con el tercero, es decir, el nivel de diseño y desarrollo de cursos online semipresenciales.
Para el desarrollo del plan docente de la asignatura en un entorno semipresencial se parte de los elementos propios que se estipulan en un plan docente académico:
Contenidos, es decir, los fundamentos conceptuales para la formación documental y las técnicas documentales para la gestión y recuperación de la información, las diversas fuentes de información y la reflexión sobre la importancia de la ética y la calidad en la formación documental de quien traduce.
Objetivos. Los objetivos que se persiguen se refieren a la adquisición de conocimientos, al estímulo y desarrollo del trabajo autónomo y en grupo y al saber hacer.
La metodología, que juega un papel trascendental, teniendo en cuenta que se trabaja combinando el entorno presencial y virtual. Se combinan por lo tanto, técnicas docentes tradicionales, como las clases magistrales participativas, junto con otras alternativas didácticas que pueden utilizarse desde un entorno virtual, como los foros de debate virtual, la tutoría a distancia y el acceso a los materiales didácticos desde la web.
Materiales didácticos. El proceso de enseñanza-aprendizaje se puede ver enriquecido y alimentado con la utilización de los materiales y recursos didácticos disponibles en el entorno virtual.
Y finalmente la evaluación, que debe ser entendida como eslabón integrante del proceso de aprendizaje, siempre dinámico. La evaluación propuesta en esta asignatura es formativa, para que así el profesor pueda autoperfeccionarse, ya que de esta manera puede conocer los resultados efectivos que produce cada una de las opciones educativas puestas en práctica y actuar en consecuencia. También es una evaluación criterial porque se necesitan unas metas que anticipen los resultados que se desean y permitan establecer un punto de referencia para la evaluación. Y sumativa, porque interesa controlar la calidad del proceso educativo y su adecuación a las verdaderas necesidades del alumnado.
En todo momento, abogan por un sistema flexible y abarcativo cuya meta es proponerse un aprendizaje de calidad.

5. Un enfoque integrador para la programación de la documentación aplicada a la traducción

A lo largo de este capítulo se expone la propuesta de programación planteada para la asignatura de documentación aplicada a la traducción.
Cada unidad que presenta la asignatura recoge: objetivos de aprendizaje, habilidades y competencias, esquema de contenidos, alacena de posibles actividades con las que aplicar y consolidar los contenidos, preguntas de evaluación formativa (en formato tipo test o PRAC, en la línea de las preguntas que después configurarán la prueba teórica objetiva) y bibliografía para el profesorado y para el alumnado. Se distinguen siete temas:
El tema uno, es el tema introductorio que presenta al alumnado la realidad en la que nos encontramos en plena sociedad de la información, los retos que plantea y las vías formativas que pueden ayudarnos en nuestro desempeño académico o profesional. Se introduce el paradigma educativo de la alfabetización informacional. Este tema muestra la necesaria complementación entre documentación y traducción e interpretación, y, ante todo, la relevancia de la documentación como soporte formativo para un perfil profesional de especialidad.
En el tema dos se introduce al alumnado en la materia de documentación, para aportarle una presentación sucinta de esta, conociendo los principales conceptos de la disciplina documental, sus sistemas, lenguajes y técnicas que mayor relevancia tienen para la formación de traductores e intérpretes en este campo.
En el tema tres se plantean orientaciones y recomendaciones para la preparación y presentación de un trabajo académico, al tiempo que se incide de manera especial en la normalización relativa a las referencias bibliográficas.
En el tema cuatro, se propone hacer reflexionar al estudiantado para que tome conciencia del lugar que ocupa la competencia documental en el marco de la macrocompetencia traductora.
El tema cinco se centra en la recuperación de la información mediante el uso de las tecnologías aplicadas a este fin. Se imparten conocimientos conceptuales pero siempre con especial interés en el uso de estos en contexto.
En el tema seis se trata de introducir al alumnado en la tipología amplia de fuentes de información, y sobre todo el repertorio especializado de las fuentes de información necesarias para llevar a cabo cualquier tarea de traducción.
Finalmente el tema siete pretende ser reflexivo e implementado a modo de conclusión, en el que se recogen reflexiones acerca de la relevancia de la documentación para el ejercicio de la traducción, integrándolas en la perspectiva sobre la ética traductora y la calidad que toda labor profesional requiere. Es un tema integrador, que sirve para recordar los aspectos claves de los seis temas anteriores.

Conclusión

En definitiva, este trabajo pretende compartir página a página algunas reflexiones y propuestas sobre la documentación aplicada a la traducción, una asignatura joven abierta a revisiones y mejoras constructivas, que lucha por integrarnos en la cultura de calidad que preconiza el EEES (Espacio Europeo de Educación Superior). Se trata de una materia que se propone avanzar en función de los resultados de todos los proyectos que detecten carencias y necesidades del alumnado, además de potenciar la enseñanza virtual, y cuya integración en toda tarea práctica del estudiante, será la carrera de fondo que supone toda formación universitaria en su conjunto.