Übersetzung von Phraseologismen. Studienarbeit

reiber.jpg

Autor/a/es: REIBER, Raphaela
Editorial: Grin
Año: 2009
Nº de páginas: 240
ISBN: [ISBN]

Por María Cristina Segovia Valdezate

Introducción

Este manual acerca de la traducción de los fraseologismos, llevado a cabo por la alemana Raphaela Reiber, nos orienta a la hora de ejercer una correcta comprensión y adaptación de los mismos cuando queremos acercarlos a nuestra lengua de origen.

Resumen

Históricamente, la fraseología es una disciplina bastante reciente. Desde siempre el hombre se ha sentido atraído por estas combinaciones estables utilizadas cotidianamente, que sirven como medio de expresión común a un pueblo. Pero el interés por su estudio no ha surgido hasta hace apenas unas décadas, donde se los ha analizado lingüísticamente. A la República Democrática Alemana (RDA), este interés no llegó hasta los años 40, cuando la lingüística soviética estableció las bases teóricas para su estudio, siendo su principal impulsor el lingüísta ruso Vinogradov. En Europa occidental, las primeras investigaciones sobre combinaciones fijas de palabras (frases hechas) surgen en 1909, donde Bally utiliza el término “fraseología” con el sentido de disciplina científica tal y como se conoce ahora. Pero el interés por el tema no surgió hasta los años 60, donde Coseriu, en sus trabajos sobre la semántica estructural, estableció la diferenciación entre discurso establecido, y técnica libre del discurso. En cambio en EEUU la gramática fraseológica como componente fundamental de la lengua no suscitó interés hasta los 90: hasta entonces era un elemento incómodo de la lengua por el carácter asistemático de este tipo de expresiones, y porque iba en contra de la capacidad generativa de la gramática a partir de un número limitado de reglas.

Los fraseologismos son el resultado de una intuición de la mente y de un proceso constitutivo, la fraseologización, por lo que sus propiedades positivas (unidad poliléxica y carácter idiosincrásico) y negativas (irregularidad y dependencia de contexto) se derivan de ambos factores que los hacen posibles. A través de su desarrollo, las teorías sobre los diferentes aspectos que caracterizan la unidad fraseológica han sufrido modificaciones, y con ello, la dificultad se ha visto incrementada si queriamos obtener un simil en otra lengua, traduciéndolo. Como se demuestra en el libro, las unidades fraseológicas constituyen una preocupación de primer orden en la teoría y práctica de la traducción así como en la enseñanza de una lengua extranjera (en este caso el alemán). “La peculiaridad y especificidad de las mismas las convierte en uno de los importantes retos de la traducción”. Esto sucede porque traducir una palabra o una frase cuya sintaxis es libre no supone ninguna dificultad, pero la traducción de un frasema supone un cambio importante de nivel y de competencia tanto para el traductor como para el aprendiz o profesor de una lengua extranjera. Se requiere un mayor conocimiento y destreza. También se habla de fraseología contrastiva, la cual se ocupa del estudio de las semejanzas y diferencias que existen entre los sistemas fraseológicos de dos o más lenguas.

– Características de las unidades fraseológicas
Se proponen dos tipos diferentes de fraseologías: en sentido estricto y amplio. La primera abarca aquellas combinaciones de palabras que poseen determinadas características estructurales y funcionan como elementos oracionales.
La segunda en cambio añade a las anteriores las que carecen de las características fijas, es decir, proverbios, refranes, aforismos, formulas fijas…
Así pues, constituye una Unidad Fraseológica, como se dice en el manual, cualquier combinación estable de dos o más palabras que se caraterizan por su grado de fijación o idiomaticidad, y cuyo límite superior será el sintagma o la oración compuesta.

Existe también la posibilidad de Unidades Fraseológicas fijas (fijación), en donde no existen combinaciones de palabras, sino que son estructuras estables que se repiten una y otra vez sin ningún tipo de alteración. Para ser consideradas variantes, deben cumplir algunos requisitos tales como
o Pertenecer a la misma lengua funcional
o Ser independientes del contexto
o Ser prácticamente idénticas en la estructura
Para traducir estas unidades fijas, hemos de echar mano del ingenio y buscar en la lengua meta un símil o la expresión más acertada para expresar la idea principal de la frase. En caso de no existir, Reiber propone la opción de dar un giro o variar levemente el sentido de la oración total, para así poder llegar a un entendimiento lógico de lo que estamos pretendiendo interpretar.

Comentario y conclusiones

– Replanteamiento de la traducción
Una buena descripción semántica tanto de los fraseologismos como de palabras simples y compuestas debe destacar que todos los lexemas que participan en la “fórmula oracional” son parte de la misma operación cognitiva (Wissensdomänen, Diskusiondomänen) que realizan los hablantes de una lengua.
Querer comprender los fraseologismos de forma aislada, significa ignorar el potencial significativo que tienen las metáforas que van implícitos en ellos. En cambio, una metáfora da pie tanto a fraseologismos como a lexemas simples y compuestos.