Los mundos de Alicia de Lewis Carroll: estudio comparativo y traductológico

Los mundos de Alicia de Lewis Carroll.jpg


Autor/a/es: Isabel Pasuca Febles
Editorial: Universidad de las Palmas de Gran Canaria
Año: 2000
España
Idioma/s: Español
Nº de páginas: 160
ISBN: 84-95286-58-0

Por Sara Becerril Matía

Introducción


El libro es el resultado de una investigación de la autora sobre Lewis Carroll y la literatura infantil, así como del estudio de los problemas de traducción al español de una obra casi desconocida del autor, The Nursery Alice. Junto a dicho estudio, se hace un breve comentario de la literatura del “nonsense”, de la biografía de Lewis Carroll y de la famosa obra Alice in Wonderland. Sin duda, el capítulo más significativo es el estudio traductológico y las notas a la traducción, donde la autora defiende la visibilidad e intervencionismo del traductor.


Resumen


El autor y su obra

Literatura del NonsenseLa principal contribución de los ingleses a la literatura infantil se encuentra en el Nonsense. Fueron principalmente dos los autores que cultivaron este estilo literario con el fin de entretener a los niños: Lewis Carroll y Edward Lear. Aunque el último no es tan conocido como Carroll, fue también un genio dentro de este género. Destaca su libro A book of nonsense, compuesto de pequeños poemas, donde se mezclan lo cómico y lo burlesco.

La autora presenta diversas definiciones del nonsense de diversos estudiosos y críticos a lo largo de la historia, concluyendo con una definición propia: «toda obra de arte literaria de expresión muy elaborada, con un contenido absurdo y que tiene como principal objetivo el humor».

En cuanto a los orígenes y evolución del movimiento, se sitúa en Gran Bretaña en la Edad victoriana, asistiendo a la Edad de Oro del Nonsense inglés tras la aparición del libro de Lear A book of Nonsense (1846), y hasta la muerte de Carroll en 1898. Si bien, hay otros autores de menor rango (W.B. Rands, D’Arcy Wentworth, H. Hoffman…).

Otro aspecto discutido de este subgénero es su inclusión dentro de la literatura infantil. Algunos críticos y psicólogos afirman que también es apto para adultos ya que los ayuda a revivir su infancia. En concreto, la historia de Alicia de Carroll gusta a los niños por el mundo maravillo, mientras que los mayores disfrutan con la crítica a la sociedad victoriana que encierra el libro; los dobles sentidos y juegos de palabras; el humor…

El autorEl verdadero nombre de Lewis Carroll era Charles Lutwidge Dodgson. Nació en Daresbury (Cheshire) en 1832, en el seno de una familia numerosa. Tuvo un carácter muy religioso y conservador, posiblemente por influencia de su padre, un pastor protestante, al que Dodgson admiraba. Siempre estuvo muy apegado a su familia. Desde pequeño fue un alumno muy aventajado y pronto sobresalió en matemáticas, en especial en la rama de la lógica.

En 1850, ingresó en el Christ Church College, donde estudió, dio clase y vivió hasta su muerte. Allí, conoció al decano Henry Liddell y a su familia, con la que rápidamente Dodgson entabló amistad, sobre todo con sus hijas, Lorina, Edith y Alice. En un día de paseo con ellas por el río Carroll improvisó la disparatada historia de Alicia, y ante la insistencia de una de las niñas, Alice (en la cual está inspirada la protagonista), comenzó a escribir el famoso libro. Sin embargo, en 1863 debió haber alguna disputa con la familia que supuso la ruptura de la amistad del escritor con los Liddell, y aunque tiempo después recuperaron la relación, ya nunca volvió a ser lo mismo.

Finalmente, en 1865 publica la obra, tras diversas opciones bajo el título de Alice’s adventures in Wonderland (traducida como Alicia en el País de las Maravillas). Dodgson corrió con todos los gastos de edición, lo cual le supuso muchos sacrificios.

En 1867, comienza a trabajar en la continuación, titulada Through the Looking Glass and What Alice found there (A través del espejo y de lo que encontró allí en español), obra inspirada en otra amiga, Alice Raikes, y que tuvo un gran éxito.

Posteriormente, un posible rechazo amoroso, una crisis espiritual y, sobre todo, la muerte de su padre en 1868 lo sume en una profunda depresión.

Más tarde, Carroll publica otras obras, aunque ninguna llegará a la calidad y fama de los libros de Alicia. Tales son los casos de Phantasmagoria and Other Poems o The Hunting of the Snark, el más largo y complejo poema del absurdo de toda la lengua inglesa, o Silvia y Bruno, su obra más seria y ambiciosa y sin embargo, la más desastrosa. A la vez, publica otros tratados y obras de lógica y matemáticas.

En los ochenta, comienza a pensar en una versión más breve de Alicia, destinada a los niños más pequeños. Aunque no podrá publicarla hasta 1890 bajo el título de The Nursery Alice (traducida como Alicia para los niños).

Finalmente, en 1898 Charles Lutwidge Dodgson muere de bronquitis.


A través de las dos Alicias y lo que encontramos allí


Estudio comparativo: The adventures of Alice in Wonderland y The Nursery Alice
En este apartado la autora realiza un estudio comparativo entre Alice’s adventures in Wonderland (AW) y su versión para los niños The Nursery Alice (NA).

AW apareció publicado con las ilustraciones de John Tenniel al igual que posteriormente NA. Estas ilustraciones son consideradas por muchos tan magníficas como el propio texto escrito por Carroll. Pero hay diferencias entre los dibujos de ambos libros. Las ilustraciones de NA son a color. Esto hace también que Carroll añada nuevas descripciones al texto (“los ojos y orejas rosadas del Conejo Blanco”, “la chaqueta marrón”…). Las imágenes son más grandes y difuminadas, cambian algunos detalles en los dibujos (la falda de Alicia es de tablas y es más corta, lleva un lazo más grande…), las proporciones varían.

Otro aspecto en cuanto a las ilustraciones que llama la atención es que la portada de NA no está dibujada por Tenniel, sino por Gertrude Thompson. A pesar de todo, el libro gana mucho con los dibujos en color, ya que es mucho más apropiado para los niños. De hecho, la mayoría de las ilustraciones que se comercializan en color hoy en día de AW pertenecen en realidad a NA.

En cuanto a su estructura, hay menos escritura por página, el texto se reduce a un cuarto del original, los capítulos son más cortos y su distribución varía, son un total de catorce a diferencia del de AW que eran doce y también cambian algunos títulos. Todas las poesías salvo la del final (la de los pasteles) se han omitido puesto que eran textos largos, de difícil comprensión. No obstante, añade episodios completamente nuevos como, por ejemplo, la historia del cachorro Dash, que ha sido calificada por muchos críticos como insulsa.

Algunos de los recursos más usados de esta versión son el uso abundante de repeticiones y preguntas retóricas dirigidas al niño-lector (ej. “¿verdad?”, “¿no te parece?”); el comienzo de la historia con el cliché de los cuentos de hadas: «Once upon a time, there was a little girl…» (Érase una vez, una niña…). Muy importante es igualmente la afirmación reiterada que hace el autor al dejar claro que todo es un sueño porque Alicia está durmiendo, elemento que no queda claro en las otras versiones. Asimismo, usa mucho más el uso de palabras en cursiva, mayúsculas… para dar más énfasis.

La voz del narrador se deja oír también mucho más que en el original, explica incluso los dibujos y sugiere trucos como el agitar el libro para ver templar al Conejo. De ahí, se percibe la importante relación o diálogo que se establece entre texto y dibujo, sobre todo por tratarse de una obra destinada a los niños. Además, la voz narrativa tiene una tendencia didáctica-moralista, como cuando explica en más de una ocasión que realmente nunca se corta la cabeza a nadie.

El libro comienza con un prefacio sentimental y un poema, que según los críticos está dedicado a su madre. Quizá sea un comienzo demasiado sentimental y triste para un libro de niños. También al final incorpora una felicitación de Pascua de Resurrección a todos los niños que quieren a Alicia con fecha de 1876.

Aunque la idea original de los libros fue inventada sobre la marcha, ambos libros, fueron meticulosamente elaborados, siguiendo principios de lógica y detalles minuciosos. Sin embargo, NA tiene ciertos fallos. En ocasiones, menciona cosas que da por conocidas sin haber hablado de ellas previamente o las ha nombrado al principio por lo que es difícil que el lector lo recuerde. Incluso, algunos capítulos no están bien conectados entre sí. Por ello, en la traducción la autora toma cierta libertad para hacer ciertas aclaraciones para facilitar la comprensión del texto.

En definitiva, el libro resulta mucho más condensado y simplificado. Estos cambios han sido muy criticados por la mayoría de los estudiosos de la obra. Por ello, tal vez la versión de NA, en comparación con los otros dos libros de Alicia, tuvo muy poco éxito, apenas unos 10.000 ejemplares vendidos de la primera edición y en la actualidad es casi desconocida.

Cabe concluir esta comparación haciendo referencia a las traducciones de NA. Es una obra que se ha traducido en muy pocas ocasiones. En español las traducciones existentes son ya antiguas y sus ediciones están agotadas desde hace tiempo. Sin embargo, se siguen haciendo nuevas adaptaciones para niños tanto en inglés como en español de AW. Esto lleva a la autora a plantear esta idea: “¿Por qué no respetar la ya escrita por Carroll? ¿Puede haber otra más auténtica? Aun habiendo ciertos fallos ya comentados, cierta pedantería o sentimentalismo, estamos seguros que los niños aceptarían actualmente mucho más esta versión que la original”.


A través de las traducciones y lo que encontramos allí


Alicia para los niños. Traducción de The Nursery Alice
En este apartado I. Pascua Febles elabora la traducción del propio cuento de Carroll, cuyo resumen es el siguiente:

Alicia tuvo un sueño muy raro. En él, aparecía un conejo blanco que iba corriendo porque llegaba tarde a la casa de la Duquesa. Alicia curiosa, lo siguió y cayó por una madriguera. Termina en una habitación llena de puertas, todas cerradas. Solo pudo abrir una con una llave, pero no cabía a través de ella así que bebió de un frasco que la hizo disminuir de tamaño y luego, comió un pastel que la hizo crecer. Como era demasiado grande para caber por la puerta, rompió a llorar. De repente, comenzó a encoger y cayó en el mar de lágrimas que había formado de tanto llorar. Cuando Alicia logró salir del agua se encontró con otros animales y para secarse, hicieron una carrera todos juntos.

Luego Alicia se encontró de nuevo con el Conejo, quien la confundió con su doncella y la mandó a su casa. Allí, volvió a beber de un frasco que la hizo crecer y se quedó atascada en la habitación. Cuando llegó el Conejo y no pudo entrar mandó al lagarto Bill que entrara por la chimenea, pero la niña con el pie le dio una patada.

En otra ocasión, se encontró con un lindo cachorrito. El narrador cuenta que una vez conoció a unos niños que tenían un cachorrito llamado Dash. Como era su cumpleaños le dieron unas natillas, pero al perrito no le gustaron. Como el cachorrito era muy grande Alicia se marchó.

Después se encontró a una oruga azul que fumaba de un narguile sentada en una seta. Luego Alicia fue a visitar a la Duquesa que le arrojó un bebé a sus brazos y Alicia se marchó con él. Se lo llevó al bosque y allí lo abandonó porque se había convertido en un cerdito

Más tarde se encontró con el gato de Cheshire, que tenía una sonrisa permanente, llena de dientes. El gato le indicó por donde podía ir y desapareció. A continuación, encontró a la Liebre de Marzo, el Sombrerero Loco y un lirón, sentados en una larga mesa bajo un árbol tomando el té. Mantuvo una larga conversación con ellos.

Al final, llega al jardín de la Reina de Corazones, donde juega con la Reina al croquet y luego van a ver al Grifo y a la Tortuga-Imitación bailando la danza de las langostas.

Un día la Reina hizo unos pasteles y, según la canción, la Sota de Corazones se los comió. Así que se decidió hacer un juicio con el Rey de Corazones como juez. Llaman a Alicia como testigo y como la Sota no era culpable ella dijo que era una tontería y la Reina se enfadó. Así que las cartas se echaron sobre ella. Pero entonces se despertó y vio que todo había sido un sueño.

Estudio traductológicoEn este apartado la autora aclara qué corriente traductológica ha usado en su traducción. Para empezar, ya el propio Dodgson realizó una adaptación intralingüística de su obra para adecuarla a los niños que ha respetado la propia autora.

Isabel Pascua Febles en su traducción literaria parte de la teoría del polisistema literario defendida por Even-Zohar, Toury, Hermans, etc. para luego evolucionar hacia los términos de “visibilidad” y “aceptabilidad”, los cuales defiende. El término visibilidad significa que el traductor pasa a ocupar un lugar primordial. Esta posición es bastante común entre los traductólogos (Susan Bassnett, Theo Hermans, Lawrence Venuti, Ricardo Muñoz…), sin embargo, todavía hay quienes lo rechazan. La actitud de la autora parte de que el traductor es un intermediario visible, imprescindible en ciertos textos, sobre todo en los textos infantiles. Su responsabilidad profesional recae en suplir la falta de conocimientos por parte del lector meta o bien las posibles interferencias interculturales.

Sin embargo, la labor de responsabilidad moral del traductor es muy discutible pues puede caer en la manipulación, ya que ¿qué es lo malo y cuál es lo bueno? En ocasiones, la presión que se ejerce sobre el traductor para que actúe de una determinada manera puede ir en contra de su ética vocacional. Es lo que se denominaría censura o visibilidad forzada, que es, por lo menos, reprochable.

Son muy interesantes las definiciones de visibilidad que expone de Venuti y Muñoz. Para Venuti existen dos modos de traducir: el “fluido” y el “extranjerizante”. El primero se vincula a la invisibilidad que crea un discurso fluido y transparente, pudiéndose apreciar al autor original como si fuera el texto de origen. El segundo modo son traducciones que se denuncian a sí mismas como tales, señalando las diferencias lingüísticas y culturales del original.

Según Muñoz la visibilidad puede ser “directa” o “indirecta”. La primera es una presencia involuntaria, producida por desviaciones inconscientes. La indirecta son desviaciones conscientes, para se sienta y se lea el texto como una traducción.

Otro punto de vista interesante es el de los hermanos brasileños de Campos. Definen la traducción como un proceso de canibalismo, en el que el traductor tiene el derecho a coger el texto original y transformarlo completamente.

Según la autora, “ser visible es que se note que el texto es una traducción, que tenga referencias de la cultura de origen, que se vea y se oiga al traductor como coautor del texto meta, pero no a través de una serie de interferencias lingüísticas en la lengua meta que impidan que el nuevo texto sea fluido y natural”. En conclusión, defiende la visibilidad como algo natural, pues en realidad es imposible que desaparezca. Siempre en el TM se reflejará, no solo la personalidad del autor, sino también la del traductor y su experiencia lectora, su estilo. Concluye con que el autor queda en manos del traductor pues sin él un texto no podría ser un original en otra cultura.

Por otro lado, critica la invisibilidad del autor, cuando es ignorado y su nombre no aparece por ningún lado y solo cuando está desaparecido es aceptado. Algunos defensores de la invisibilidad admiten como única presencia las notas al pie de página. Sin embargo, según la autora, en el campo de la literatura infantil las notas son inviables pues no se imagina a los niños pequeños leyéndolas, pese a ser una práctica habitual en las numerosas traducciones o adaptaciones de Alicia.

Otro aspecto tratado es la responsabilidad del traductor con el TM. La autora apoya la postura de Zohar Shavit que afirma que se puede manipular un texto cuando es para hacerlo más apropiado para los niños, en concordancia con lo que una sociedad considera qué es lo bueno para ellos y cuando es para facilitar su comprensión. No obstante, la autora concretiza que la labor de responsabilidad del traductor solo debe ejercerla cuando así lo requiera la falta de conocimientos del lector.

Volviendo al mundo de Alicia y sus traducciones, la versión de NA no se tradujo en vida de Carroll pero la de AW sí y tuvo gran éxito. Las primeras versiones extranjeras fueron en alemán. La primera traducción de NA no fue hasta 1969 en francés. Entre todas las lenguas a las que la historia de Carroll se ha traducido suman un total de 46, incluido el esperanto, el braille y el latín. En España la primera traducción de AW fue en catalán, en 1922, con traductor desconocido.


Notas a la traducciónLa autora hace aquí un comentario de los procedimientos y dificultades que ha tenido en el proceso de traducción de The Nursery Alice. A la hora de solventarlos ha intentado mantener siempre en mente al lector infantil para poder realizar una traducción comprensible para él.

En el prólogo, Carroll usa un gran número de mayúsculas, pues es una de las características de la época victoriana, pero en el TM se han eliminado porque no aportan nada relevante a la traducción. Lo que sí se ha mantenido es el uso de cursiva para enfatizar, recurso que Dodgson utilizó a menudo en toda la obra.

Asimismo, en el prólogo Carroll usa el calificativo para los niños de “illiterate” que traduce por “casi ignorantes”, ya que “incultos” o “analfabetos” tiene cierta connotación negativa.

Finaliza el prólogo con la fecha “Easter-tide”. En otras traducciones lo resuelven como “Pascua Florida” o “Pascua de Resurreción”. Pero la autora se decide por “Tiempo de Pascua” ya que “tide” significa en su uso antiguo un periodo de tiempo.

Las enfatizaciones en cursiva, aunque se han mantenido, a veces ha sido imposible mantener la misma palabra en cursiva en español. Por ejemplo:

TO: Wasn’t that a funny thing.

TM: ¿No te parece algo divertido?

Otro problema es si traducir o no el nombre de la protagonista. Como el nombre de “Alicia” es ya tan conocido decide mantenerlo traducido ya que dejarlo como “Alice” sonaría raro. Con respecto a los nombres de los animales, Carroll los trata como nombres propios (White Rabbit, the Dodo, the Mouse…), por lo que se plantea si mantener sus nombres en mayúscula aunque se los denomine con nombres comunes. Finalmente, decide traducirlos y mantener las mayúsculas en el TM. Sin embargo, el nombre de la doncella “Mary Ann” lo mantiene intacto, al igual que el nombre de Bill, el lagarto. En cuanto al nombre de “Mock Turtle” dudó entre varias opciones: “Sucedáneo de tortuga”, “Tortuga-Falsa”, “Falsa Tortuga”, “Tortuga-mentira”… Por último, escogió “Tortuga-Imitación”, porque así hace un juego de palabras con “Mock Turtle soup” (“sopa de imitación de tortuga”).

Uno de los momentos en los que se produce cierto fallo en el texto de Carroll es cuando este hace referencia a un ratón que se cayó en el agua junto a Alicia y se refiere a él como “the Mouse” con artículo determinado como si se le conociera cuando es la primera vez que aparece. Por eso al traducir ha cambiado el artículo por el demostrativo. Este es uno de los momentos en los que se defiende la visibilidad del autor.

En la expresión “they didn’t know how in the world they were to get dry again”, se dudó entre omitir la expresión y poner solamente ”cómo volver a secarse” o incluso algo más fuerte del tipo “cómo demonios volver a secarse”. Al final resultó en “ninguno sabía cómo diantres volver a secarse”.

Cuando Alicia tiene que regalar algo a los participantes de la carrera lo único que tiene para darles es “comfits”, unos dulces endurecidos, hechos con frutos secos con azúcar y sirope o almíbar. Pero prefirió simplificarlo en “golosinas”.

Surgen problemas sobre si actualizar o no el texto con “el carro tirado por caballos”. Al final se conservó porque en las ilustraciones se puede percibir que el relato es de otra época y cambiar el texto sin cambiar la imagen produciría descoordinación.

Las referencias culturales relativas a la comida en “Now, what is it we like best of all, on out bithdays? It’s oatmeal-porrigde, of course!” (cuyo equivalente es “gachas de avena”), se ven alteradas, pues en nuestra cultura y más hoy en día, sería una comida muy extraña de cumpleaños y además quizás muchos niños no sabrían lo que es, por lo que se trató de buscar una opción que encajara en la cultura meta sin que contradijera la intención original, dando lugar a “natillas”.

Otro marcador cultural que aparece es el de las medidas: “three inches” que literalmente significa “pulgadas” pero como los niños posiblemente ignoren el sistema métrico inglés se decidió por poner centímetros omitiendo las cifras: “pocos centímetros”.

En el capítulo en el que Alicia se encuentra con el Gato de Cheshire, Carroll hace una referencia a su sonrisa dulce del comienzo “smile” y la mueca burlesca “grin”. La primera ha decidido traducirla por “sonrisa” y para la segunda ha inventado la palabra “muecasonrisa”, más divertida de cara a los niños. Teniéndolos igualmente en cuenta, ha adaptado “…it had very long claws and a great many teeth…” (“tenía unas garras larguísimas y muchísimos dientes), como “¡mira cuántos dientes tiene!” para evitar dar miedo a los pequeños.

Como ya se mencionó anteriormente, existen ciertos fallos en el cuento, por eso en este caso ha realizado una adaptación para que el niño comprenda mejor el texto:”This is a little bit of the beautiful garden I told you about”. El autor hace referencia a un jardín que se mencionó de pasada en el capítulo uno, pero como probablemente los niños no se acuerden, ha adaptado así: “esta es una pequeña parte de aquel precioso jardín al que Alicia quería entrar”. Otro error encontrado es en el episodio del jardín de la Reina donde Carroll describe que hay cinco rosas pero en el dibujo se ven claramente seis. Para ser coherente en la traducción redujo el número a cinco.

Por último, surge un problema con el título del capítulo doce (“The Lobster- Quadrille”). “Quadrille” es un tipo de baile, muy frecuente en los bailes de salón en la época victoriana. Pero como los niños no conocerán el baile se ha optado por traducirlo simplemente como “La danza de las Langostas”.



Conclusión


Este libro es un homenaje a Lewis Carroll y su obra en el centenario de su muerte (1998), que tiene como fin dar a conocer su obra más desconocida, The Nursery Alice. A la vez, con el estudio traductológico a dicha obra, parte más relevante del libro, hace un breve recorrido por algunos aspectos de la traductología y defiende la visibilidad y labor del traductor como creador una nueva obra. Al adaptar la teoría a la comparativa de la obra de Carroll hace que el libro disponga de un contenido ameno y fácilmente entendible, a la vez de proporcionar datos curiosos sobre la mítica Alicia y el mundo de las Maravillas.