LA ADAPTACIÓN EN LA TRADUCCIÓN DE LA LITERATURA INFANTIL
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Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

181 pp
Por: Beatriz Calles Fernández



INTRODUCCIÓN



La eterna cuestión de cómo adaptar traducciones dentro de la literatura infantil conlleva grandes dilemas debido al gran abanico de posibilidades que se nos presenta a la hora de traducir y de adaptar las obras a diferentes edades, además de las diferentes opiniones que ofrecen los distintos autores. Al final y al cabo no es una tarea sencilla, y como nos dice Isabel Pascua Febles en este libro: La adaptación en la traducción de la literatura infantil no hay ninguna fórmula que nos explique cómo hacerlo.
Aunque no están del todo claro los orígenes de la literatura infantil, muchos autores los han asociado a los orígenes de la literatura en general. A lo largo de todos estos años se ha abierto un debate sobre la existencia o no existencia de la literatura infantil como tal, y actualmente, aunque existen posturas muy definidas, se sigue con esa dicotomía.
Göte Klingbert establece cinco posibilidades de definir la literatura infantil, aunque la autora de este libro destaca únicamente dos (Literatura especialmente escrita para niños y jóvenes y Textos de la literatura para adultos que los niños han hecho suyos), puesto que cree que es donde debería encuadrarse la literatura infantil y los cuentos. Si contemplamos la literatura infantil desde el punto de vista comunicativo descubrimos que los cuentos de hadas de origen popular del siglo XVII fueron los primeros en tomar las características propias de la literatura infantil, aunque esto no quiere decir que antes de esta época no se escribiera para niños.
En lo que se refiere a la literatura infantil, las adaptaciones existen casi desde la aparición de aquella. Desde que empezaron a recopilarse los cuentos populares, los términos de cuento y adaptación aparecieron unidos. En los años 40, con el boom de la traducción, aparecieron traducciones de la literatura infantil, además de adaptaciones. Antes de hacer hincapié en este tema aclararé brevemente los conceptos de adaptación y de traducción. Algunos autores como Shavit hablan de adaptación y traducción sin diferenciar estos conceptos, otros, entre los que destaca la autora de este libro, entienden como traducción la actividad bilingüe equivalente, intencional y funcionalmente, y como adaptación la actividad bilingüe heterovalente que conlleva el cambio de la estructura intencional del texto meta (TM) respecto al texto origen (TO). Autores como Lvovskaya demuestran que la traducción y la adaptación son dos tipos diferentes de actividad bilingüe, ya que tienen diferentes objetivos. Resumiendo este aspecto: el objetivo de la traducción consiste en crear un TM que sea comunicativamente equivalente al TO y al mismo tiempo aceptable en la cultura meta, el objetivo de la adaptación consiste en producir un texto funcionalmente distinto eligiendo en la cultura meta los recursos adecuados a la nueva situación.
Sabemos que las primeras adaptaciones aparecieron en la literatura infantil a finales del siglo XVIII debido a dos causas fundamentales: la histórica y la didáctica-moralizante. Ya entonces aparecieron tres grupos de adaptaciones. Las primeras, las adaptaciones de libros destinadas a adultos, surgen con la necesidad de llenar el vacío en la literatura infantil. En el segundo caso, las adaptaciones realizadas por el propio autor, tenían carácter didáctico-conceptual, aunque bien podía estar relacionada también con cierto motivo económico. Dentro del tercer grupo de adaptaciones, las adaptaciones comerciales, destaca el boom internacional, por lo que se resta carácter didáctico y se le suma económico.
Dentro del enfoque comunicativo Isabel Pascua Febles plantea diferentes corrientes de traducción, aunque yo me voy a centrar únicamente en una de ellas: la fidelidad al texto origen. Es una de las corrientes que más polémica ha creado en los últimos años. Considera que hay ciertos problemas específicos que aparecen al traducir libros para niños. Según autores como Klingbert, hay tres razones importantes para este tipo de traducciones: hacer que la literatura sea más accesible a los niños (y, por tanto, un mayor apego al texto original), fomentar la perspectiva internacional que implica el acercamiento al TO y realizar ciertos cambios que acerquen el TM a la cultura terminal, ya que puede ser que el niño no conozca la cultura extranjera. Solo en estos casos es válida la supresión o el cambio.
Pero no todo es tan sencillo. Dentro de la traducción, al igual que en otros muchos campos, surge un problema o dificultad, a raíz del cual aparecen diferentes posturas. Los cuentos infantiles siempre contienen referencias culturales que pueden ser desconocidas en la cultura meta. Podría decir que el problema tiene dos aspectos intervinculados y al mismo tiempo contradictorios: por una parte no se puede engañar las expectativas del pequeño lector dejando en el TM referencias que él no entiende, pero al mismo tiempo existe la tentación de ampliar sus horizontes y sus conocimientos. Este problema lo tratan diferentes autores, y cada uno le da un enfoque diferente. Vinay y Darbelnet afirman que cuando la situación referencial no existe en la lengua terminal, hay que encontrar una equivalencia, lo que algunos teóricos llaman “adaptación cultural”. Por otro lado, Nida y Taber distinguen entre traducción lingüística (la única válida) y traducción cultural, postura que se acerca más a la de Peter Newmark. Reiss y Vermeer defienden la absoluta interdependencia entre lengua y cultura.


COMENTARIO



ANÁLISIS CONTRASTIVO DE LOS CUENTOS INFANTILES INGLESES Y ESPAÑOLES
Para hacer un análisis comparativo entre los parámetros textuales de los cuentos infantiles españoles e ingleses se sigue el siguiente besquema:
  1. Presentación de personajes
  2. Explicación o advertencia
  3. Gozo
  4. Peligro
  5. Salvación
Empezando por la presentación de personajes hay que decir que existe una clara diferencia entre los marcadores de los personajes bueno y de los malos. En el caso del español, el marcador principal de los personajes “buenos” son los sufijos diminutivos –ito, -illo que se aprecian tanto en los nombres genéricos como en los adjetivos (cerditos, cabritillos, orejitas…). El marcador directo de los personajes “malos” es el nombre genérico el lobo que figura como símbolo del peligro, y que muchas veces suele estar acompañado por el zorro. En el caso del inglés el marcador de los personajes buenos no es el diminutivo de los nombres propios, si no el adjetivo little y en contadas ocasiones el sufijo –y (Johnny, Timy…). Por ello la carga emocional es mucho menos importante. En este caso se emplean marcadores indirectos que se pueden clasificar en tres grupos: los connotados positivamente (very pleased, lived happily…), los que no están connotados positivamente y adquiren ese valor añadido en el texto (warming his Little fur coat) y los que contienen el sema de miedo al agresor (afraid of, terrified…). El marcador del personaje “malo” es, al igual que en español, el nombre genérico wolf o troll.
Los marcadores de esta cadena temática varían en función del tipo de cuento. En el caso del español la advertencia se aproxima a la prohibición (no salgáis, no abráis la puerta…). El valor prohibitivo se refuerza con las construcciones negativas. En el caso del inglés estas advertencias vienen marcadas por la forma del imperativo (take care…, don´t get into…).
En la cadena temática de gozo casi todos los elementos resultan marcados connotativamente desde la focalización del autor y de los personajes. En el caso del inglés, al igual que en español, los marcadores de gozo son de semántica connotativa, aunque se aprecian muchas menos expresiones coloquiales que en los españoles, lo que da una idea de la necesidad de adaptaciones a la hora de traducir. Dentro de los marcadores de gozo del agresor encontramos muchas expresiones de ironía, engaño y camuflaje.
La cadena temática de peligro se constituye principalmente por los marcadores que contienen semas de peligro o agresión en su significado lingüístico. En el caso del español, el marcador más fuerte es el nombre del agresor (el lobo) convertido en símbolo de peligro. Otro grupo de marcadores son las denominaciones metonímicas del agresor muy connotadas (terribles ojos) que son a la vez los marcadores del personaje malo. El tercer grupo de marcadores de peligro, esta vez indirectos, lo forman los que denotan el miedo en las víctimas. Algunos marcardores indirecto de peligro pueden considerarse como símbolos culturales (llegó la noche, estaba oscuro…). También llaman la atención los recursos como exclamaciones, onomatopeyas y repeticiones. En el caso del inglés, los marcadores también son de semántica connotada (angry, very angry…) ypor el nombre del agresor (the wolf). A diferencia de los cuentos españoles, las denominaciones metonímicas del agresor (ugly head, bushy tail…) no marcan peligro tan explícitamente, ni violencia ni terror como ocurre en los españoles.
En la cadena de salvación los marcadores coinciden tanto en los cuentos ingleses como españoles. Estos marcadores aparecen fundidos con el castigo del agresor, y podemos diferenciarlos en dos grupos: los de felicidad de los personajes buenos, y los de castigo, muerte o desaparición del malo. Los cuentos moralizantes y costumbristas carecen de secuencia de salvación, teniendo normalmente un final trágico. La secuencia de castigo aparece en forma de moraleja final (Si Blanquita no hubiera hecho eso, aún estaría viva).

CONCLUSIONES



Los cuentos de animales, ya sean cultos o literarios, llevan siempre una estructura estable y universal, que incluye las siguientes secuencias: presentación, advertencia o explicación, gozo, peligro y salvación, que aparecen en el orden indicado. Todos los marcadores de estos parámetros están compenetrados en ambas culturas gracias al autor. El grado de esta compenetración y el del carácter de los marcadores varía de una cultura a otra. Entre las características comunes de los marcadores hay que destacar el léxico semánticamente connotado, el léxico culturalmente connotado (lobo en España, zorro o troll en Inglaterra), los elementos coloquiales, repeticiones, ritmo y rima etc. y los socios contextuales de los personajes bueno y malos.
Algunas de las conclusiones que se pueden extraer son:
- Las adaptaciones dentro de la traducción pueden estar motivadas por diferentes razones comunicativas, que sintetizamos con el término “intertextualidad cultural” o falta de conocimientos previos.
- Se entiende por adaptación cualquier cambio de la estructura semántica del TM respecto al TO.
- Son necesarias las adaptaciones sin las cuales el TM quedaría incomprensible en la cultura meta.
- En el caso de falta de conocimiento presupositivo-cultural (y solo en este caso) se permite la técnica de la ampliación del TM respecto al TO para aclarar conceptos.
- La evaluación de las traducciones de los cuentos de animales ingleses al español mostró la necesidad de adaptaciones, por razones de comprensión y de cultura, citados anteriormente.

Este trabajo puede ser muy útil para servir de orientación a los traductores profesionales a la hora de traducir cuentos infantiles. Además, su sencilla trama facilita la comprensión de los lectores y los incita a seguir leyendo. Resulta un tema práctico, debido a la escasez de estudios sobre adaptaciones de cuentos para adultos. Además, el método y los enfoques aplicados en este trabajo pueden ser utilizados no solo para la literatura infantil sino también para cualquier texto convencional.