C. MANETTI Y LA TRADUCCIÓN EN EL SIGLO XV. EDICIÓN CRÍTICA DEL APOLOGETICUS, LIBRO V
Portada_PEREZ.jpg


Autor: Maurilio Pérez González


Editor: Universidad de León
Año: 1999
EAN/ISBN: 9788477197836















Por Alexandre Riquelme González




Introducción


En el prólogo el autor explica qué le llevó a escribir dicho libro. El motivo fue una llamada de un amigo suyo de la Universidad de León para comentarle que en un libro de P. Norton que estaba leyendo, aparecía un estudio del libro V del Apologeticus de Gianozzo Manetti, y eso le daba la oportunidad de trabajar un tratado importante en la historia de las reflexiones sobre la traducción. Antes de comenzar a editar la obra del Apologeticus se quiso asegurar que nadie antes había hecho ningún escrito sobre ella. Tras varios años pensando que nadie había tratado sobre ello, se dio cuenta de que no era así, aunque apenas nadie había tenido constancia de ello, existía una crítica del Apologeticus realizada por Petris.
Finalmente se decidió a hacer un edición crítica de únicamente el libro V del Apologeticus, ya que es el único que trata sobre traducción, para que fuera más conocida que la anterior y para mejorar la crítica existente. De esta forma, el libro decidió estructurarlo de la siguiente manera: 1) Vida y obras de Manetti. 2) Estudio del Apologeticus. 3) Estudio del libro V del Apologeticus. 4) Reflexiones sobre la traducción en el siglo XV. 5) Edición crítica y traducción del libro V del Apologeticus y finalmente un índice temático y de nombres y la bibliografía. La reseña, por tanto, se va a estructurar en las 5 partes más importantes del libro.

=


=

Resumen


PARTE I

En el primer capítulo se resume la vida de Gianozzo Manetti, el autor del libro del Apologeticus y además se mencionan algunas de sus obras. En él se explica que fue un florentino de familia noble, lo que le permitió poder estudiar muchas cosas, entre ellas, latí, griego, hebreo, filosofía, teología, gramática, y lógica.
En la edad madura ejerció de político, primero de embajador de Génova en 1437, después lo fue ante el papa Eugenio IV y más tarde en 1440 se le nombró prefecto de Pescia. Durante esta época escribió muchas obras, entre ellas una dedicada a Luis Guzmán y otra a su hijo, Nuño Guzmán.
Dos años después, Manetti fue nombrado embajador de Nápoles y en 1446 se le nombró capitán de Pistoia. Al año siguiente le rindió obediencia al nuevo papa Nicolás V, quien le nombró su secretario. En 1449 se le nombró magistrado del Consejo de los Ocho en Florencia y al año siguiente Manetti llevó acabo la segunda redacción de la Vita Socratis y de la Vita Senecae.
En 1452 fue prefecto de Scarperia, que fue su último cargo y fue entonces cuando escribió su mejor obra, De dignitate et excellentia hominis, en la que elogia al hombre por su razón. Ese mismo año Manetti fue nombrado embajador de Florencia de nuevo.
A partir de 1450 Manetti experimentó hostilidad por parte de Cósimo de Medici que quiso atacar a Manetti con impuestos. A causa de esto Manetti tuvo que trasladarse A Roma en 1453 y Nicolás V lo hizo su secretario. En Roma, Nicolás V no tardó en morir y su sucesor mantuvo a Manetti como secretario papal aunque éste decidió irse a Nápoles con el rey Alfonso V. En 1455 se le admitió en el Consejo, allí se dedicó a estudiar y fue donde escribió el Apologeticus, obra de cinco libros en la que defiende la traducción que hizo del Salterio.
Finalmente en el año 1458 muere Alfonso V el Magnánimo y el año siguiente muere Manetti.
En cuanto a las obras que se mencionan en este libro, aparece un listado de unas cuantas, las más destacadas, agrupadas por discursos y loas, obras históricas, disertaciones filosóficas y teológicas y traducciones del griego y del hebreo.

PARTE II

En la segunda parte se centra en el libro del Apologeticus, especialmente en el libro V.
En este capítulo se explica que Apologeticus está formado por tres manuscritos, A, B y C de los que resumiré su contenido:
A. El manuscrito ha se compone de 147 folios a tres columnas. Es un autógrafo de Manetti, que tras su muerte pasó a su hijo Agnolo que lo corrigió e introdujo algunas variantes. También hubo una tercera manó que añadió correcciones. El manuscrito contiene: un salterio del original, un prefacio, la traducción del Salterio por Manetti y cinco libros apologéticos en contra de quienes criticaban su nueva traducción del Salterio.
B. Se compone de 182 folios a tres columnas. Es un ejemplar dedicado a Alfonso V el Magnánimo. Este libro también contiene adiciones de la mano de Agnolo Manetti y una tercera mano. Su contenido es: una lista de salmos, un prefacio al Salterio, una triple traducción del Salterio (una de Manetti, otra de los Setenta y otra de Jerónimo), un prefacio dedicado a Alfonso V y los cinco libros apologéticos contra los detractores de la traducción.
C. 284 folios a una sola columna. Es la suma de dos manuscritos distintos. Contiene muchas erratas, y algunas adiciones de una mano posterior. El contenido es: índice del libro de Manetti de la traducción del Salterio, prefacio de Manetti a la traducción, nueva traducción sobre el original hebreo, cinco libros apologéticos dedicados a Alfonso de Aragón, un prefacio de Manetti al libro De dignitate et excellentia hominis, el Dignitate hominis, entre otros escritos.
A continuación se habla sobre las ediciones del Apologeticus, de la que solo hay una hecha por Alfonso de Petris en 1981. En esta edición se considera que los manuscritos más valiosos son el A y el B, en las que se presentan correcciones y lecciones por su hijo Agnolo. Además se establece una relación entre los manuscritos y se llega a la conclusión que debió existir un manuscrito X y que las correcciones hechas por su obra ayudaban a mejorar la obra. Además se hace una valoración sobre porqué merece la pena hacer una nueva edición crítica.
Para finalizar se habla sobre el contenido general del Apologeticus, que nos lo da el propio Manetti al empezar el libro V y al finalizarlo. De todas formas Maurilio Pérez nos da un resumen sobre de qué temas trata cada libro del Apologeticus.

PARTE III

Esta parte se dedica a la crítica y análisis del libro V del Apologeticus. Primero se plantea hacer una comparación entre los diferentes manuscritos (A, B y C), y a la vez se comparan éstos con la edición crítica de Petris, para vislumbrar las posibles erratas y corregirlas por lo presuntamente válido.
Se mencionan también las correcciones que hizo Petris de los manuscritos originales. En el manuscrito C se aprecia que el copista tuvo muchas distracciones por la variantes frente AB, en el manuscrito B se aprecian errores de lectura frente al A, y también los manuscritos A y C presentan lecturas erróneas frente a B. Se aprecia también que el que escribió el ms. B era conocedor del latín y lo mejoró al copiarlo del X.
Más adelante el autor se centra en las variantes gráficas, aunque considera que Manetti tiene cierta disciplina gráfica. Aun así el los manuscritos presentan bastantes anomalías. En general considera que Manetti posee una cultura gráfica favorable, y se comparan las variantes gráficas entre los tres manuscritos.
A continuación, el autor habla sobre las características de la lengua y el estilo de Manetti en la obra. Considera que dependen de Bruni y Cicerón, aunque se muestra libre de toda atadura como bien dice en el prólogo del libro V.
En la primera parte del libro V sin embargo, lingüísticamente tiene relación con Bruni y san Jerónimo, pero se puede decir que en general, Manetti fue fiel a sí mismo, a su época y a los clásicos latinos pero con limitaciones.
Los rasgos que se resaltan de Manetti son, que se muestra partidario de periodos oracionales largos pero al mismo tiempo es meticuloso y que es poco claro en su exposición por el hecho de usar términos con valor poco habitual.
El autor se dedica en las páginas siguientes también a analizar expresiones características de Manetti y otras características propias de su forma de redactar y usar el latín, tales como muletillas o su forma de usar las diferentes categorías gramaticales.
Para finalizar la crítica al libro V del Apologeticus se resume el contenido general de éste.
M. Pérez cree que se pueden distinguir tres partes, las cuales se dedica a explicar y resumir: un prólogo dedicado a Alfonso V el Magnánimo y dos capítulos.
Para finalizar se hace un sinopsis de cara uno de los puntos del libro V del Apologeticus.

PARTE IV

El autor M. Pérez considera oportuno dedicar un capítulo del libro a hablar sobre las reflexiones sobre la traducción en Manetti encuadradas en el ámbito traductológico del siglo XV italiano y español, en el que se mencionan tres autores contemporáneos de Manetti: Alonso de Madrigal, Bruni, Alonso de Cartagena.
En las páginas siguientes, por tanto, podemos encontrar unas líneas sobre Alonso de Madrigal y Alonso de Cartagena, que son los representantes del siglo XV españoles, y a continuación de Bruni.
Más adelante, una vez explicada la vida y obras de estos tres contemporáneos de Manetti, ya encontramos la teoría de Manetti sobre la traducción.
Manetti fue quien, a diferencia de Bruni, hizo una aproximación filológica a la traducción de los textos sacros, el primer humanista que sabía hebreo, griego y latín.
Fue el primero que tradujo del griego al latín el Nuevo Testamento en el periodo humanístico, y quiso traducir toda la Biblia al latín mandado por Nicolás V pese a que no pudo finalizar tal labor. Fueron varias las razones que lo llevaron a ello.
Enseguida se presentaron críticas a la traducción, y fue entonces cuando respondió a las críticas con los cinco libros de su Apologeticus. En dicha obra, sitúa su traducción, la de san Jerónimo y la tomada del griego para que el lector analizara y comparara los textos, con el fin de hacer quedar su versión como la mejor posible ante ninguna otra.
Para lo humanistas traducir es una cuestión de estilo, lo que se traduce se hace inteligible pero a la vez son fieles al texto y por eso tienen interés por las cuestiones gramaticales y lingüísticas.
En el libro de Manetti, podemos apreciar sus ideas traductológicas. Dicho libro, además de informar de la actitud de Manetti en su traducción de las Sagradas Escrituras, tiene un interés general de formulación teórica de la traducción.
Para él se diferencia la traducción de textos humanísticos de los de filosofía y teología, además tiene mucho respeto a los clásicos latinos. El único contemporáneo al que transcribe es a Bruni, pero sin mencionar su nombre.
En el capítulo I, Manetti define los cuatro requisitos del buen traductor. Para él el mejor método de traducir exige que se conserven las figuras de dicción y de pensamiento para preservar la dignidad y majestad del autor original.
Manetti expone que la traducción puede ser libre: ad uerbum (palabra por palabra), ad sensum (sólo conserva el significado) y la que a juicio del traductor, se añaden u omiten palabras por razones de ornato. La segunda parece ser la preferida por Manetti, ya que los tropos, metáforas etc. no se traducen bien palabra por palabra.
Para Manetti se diferencian dos tipos de traducciones: una para la poesía, la retórica y la historia y otra para la filosofía y la teología.
Lo que verdaderamente diferencia a Manetti de Bruni es que Bruni creía en el tratamiento retórico de los textos filosóficos y Manetti colocoa la filosofía junto con las Sagradas Escrituras, cuya traducción es ad uerbum. Para Manetti los textos bíblicos exigen una traducción solemne, cuidadosa y grave.
Los principios de Manetti con los de san Jerónimo no se apartan mucho por lo que éste manifiesta que la traducción de san Jerónimo es válida pero que puede recibir mejoras.
Finalmente se puede considerar que Manetti comparte con Bruni el hecho de que ambos le dieron gran importancia a las reflexiones sobre la traducción.

PARTE V

En esta parte se hace una traducción del libro V del Apologeticus. Podemos ver el original en latín en las páginas de la izquierda con notas a pie de página sobre las diferencias entre los diferentes manuscritos o aclaraciones sobre el vocabulario y la gramática del latín. En la derecha encontramos la traducción con notas a pie de página que incluyen aclaraciones y crítica sobre la traducción en sí en algunas páginas.




COMENTARIO

Este libro es de utilidad para cualquier traductor interesado en la traducción del siglo XV humanista. En él se mencionan los autores más relevantes de la época en España y en Italia, centrándose en Gianozzo Manetti y su obra del Apologeticus, más concretamente el libro V, que es la que se centra en la traducción. En cuanto a la obra se realiza un análisis y crítica de la misma, por lo que resultan útiles para quienes estudien la traducción al latín de escritos de la obra. Además puesto que apenas existe información sobre Manetti y éste ha sido de bastante relevancia en la traducción del humanismo, es una obra que podríamos definir como muy valiosa ya que aporta mucha información sobre el estilo y el pensamiento de ese siglo, en especial el tema que más se debatía entonces, si la mejor traducción era palabra por palabra o traduciendo el sentido. Para finalizar, creo que el libro sería de especial utilidad para aquellos que estudien la traducción de clásicos, especialmente en latín ya que se hace un análisis de diferentes textos en dicha lengua y los cambios que ha ido experimentando a lo largo de esa época.