Traducción y tecnologías
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Autor:


Antoni Olver
Joaquín Moré
Salvador Climent (Coordinador)

Editorial: UOC
Páginas: 315




Introducción



TRADUCCIÓN Y TECNOLOGÍAS es un manual para estudiantes que ejerzan labores de traducción profesional y sobre todo para debutantes en este campo que todavía no se han familiarizado con las herramientas fundamentales que hoy en día existen para traducir con un alto nivel de productividad.
Como todos sabemos, las tecnologías se han introducido de manera sorprendente en nuestras vidas, por eso, la traducción no se queda atrás tampoco. Se están creando y mejorando, cada vez más, programas para ayudar a traducir con los menores costes posibles.
Este manual es ideal para saber seleccionar las herramientas informáticas que satisfagan nuestras necesidades como traductores y que sean más compatibles con nuestros gustos personales.
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA
OLIVER Antoni, Joaquín Morsé y Salvador Climent, 2008: Traducción y tecnologías, UOC. , 2008.

Breve resumen



En este manual viene información detallada de la relación entre la traducción y las nuevas tecnologías.
Yo lo he dividido en dos partes para realizar el análisis. He considerado que la primera parte llega hasta el capítulo VI aproximadamente. En esta parte se intentan explicar los conceptos fundamentales para que un traductor pueda hacer una correcta elección de sus herramientas de trabajo.
En primer lugar, se le ayuda a elegir el Software más adecuado para realizar traducciones. Y ya, a partir de este punto, se prosigue a la explicación de los conceptos fundamentales en tecnologías aplicadas a la traducción. Se explica las ventajas e inconvenientes de la traducción automática (TA) y de la traducción asistida por ordenador (TAO) y se establecen las diferencias que existen entre ambas también.
Después, se centra en la TAO y en la enumeración y explicación de sus dos elementos característicos: Las memorias de traducción y las bases de datos terminológicas.
Y finalmente también hace referencia a los corpus lingüísticos y explica la importancia que tienen éstos para la traducción.
En cambio en la segunda parte, he notado que se ha pasado de la simple teoría a una especie de explicación más práctica. Aquí se ha intentado explicar el funcionamiento interno de los diferentes sistemas de codificación y se han intentado dar soluciones rápidas para poder intercambiar entre los traductores bases de datos de diferentes codificaciones.


COMENTARIO



Este libro es un buen ejemplo de manual de utilización de las nuevas tecnologías para la difícil tarea de traducción.
En primer lugar, me gustaría comentar la primera parte del libro, la más teórica.
Esta parte cumple muy bien los objetivos de los autores porque el lector (y aquí hablo de mi experiencia personal como lectora) queda muy satisfecho con las explicaciones. Al finalizar la lectura de cada capítulo, se podía tener, al menos, una idea clara y general de lo que es cada elemento y se sabía cuál es su función, modo de empleo y localización con respecto al trabajo práctico de una traducción.
Pero además de proporcionar al traductor información acerca de la gran variedad de tecnología aplicada a la traducción, lo más útil es que, a través de la explicación de diferencias, ventajas e inconvenientes de cada sistema informático, se intenta ayudar al traductor en la elección de los recursos y herramientas que más se adapten a sus propias necesidades y que más se ciñan a sus expectativas como profesional. Para ello, lo primero que se deja claro son conceptos como los diferentes tipos de Software (Software Freeware, Shareware, de domino público,…) que existen en el mercado y cuáles de ellos son los más adecuados para los traductores. En este caso se insiste en que los mejores programas son aquellos que están al alcance del usuario sin condiciones ni restricciones por parte de sus propietarios y autores (programas libres). Una vez explicado esto, se empieza a profundizar en establecer diferencias entre los tipos de traducción automática (TA) y se explican las ventajas e inconvenientes que presenta la utilización de cada uno de ellos.
Como todos sabemos, la TA no es una de las mejores formas para conseguir resultados de buena calidad, es más, en ocasiones los resultados son tan absurdos que la calidad de las traducciones acaba siendo pésima. Para que una traducción se realice correctamente, además de conocer equivalencias de vocabulario entre dos lenguas diferentes, se deben seguir una serie de procesos cognitivos, se deben dominar esas lenguas en su totalidad (con los explícitos de ambas culturas), se deben tener en cuenta unos factores sociales, históricos,…, en definitiva, se debe “tener conciencia” y esto, que sepamos, hoy por hoy, ningún ordenador lo lleva “incorporado”. No obstante, la TA presenta una serie de ventajas que son el motivo por el cual, a pesar de sus malos resultados, se sigue utilizando. Es eficaz en cuanto que ahorra tiempo ante grandes volúmenes de texto que ha de ser traducido en un tiempo relativamente corto (en conferencias, congresos,… donde se ha de traducir un mismo texto en una gran cantidad de idiomas), es ideal para la traducción de textos sencillos (como las recetas de cocina,…, textos de frases precisas y cortas) y es la forma más rápida y eficaz para la comunicación online urgente con personas que no conocen nuestro idioma ni nosotros el suyo. Además es una herramienta que usamos de manera espontánea cada vez que consultamos una página web traducida, realmente es una buena forma de obtener una idea general del contenido de un documento en un idioma desconocido y esto nos ayuda a poder seleccionar lo que más nos interese aunque la traducción no sea muy buena desde el punto de vista de la coherencia. En conclusión, hay que dejar bien claro que, aunque la TA nos permita salir adelante en situaciones de urgencia, siempre necesita de la corrección de un humano con “conciencia”.
Por el otro lado, la obra consigue su objetivo de diferenciar la TA y la traducción asistida por ordenador (TAO). A diferencia de la TA que traduce un texto en su totalidad, oración por oración, sin tener en cuenta el contexto, la TAO tan solo ofrece herramientas para ayudar a traducir. La característica principal de la TAO es la utilización de las memorias de traducción y de las bases de datos terminológicas. Se deja bien claro que ésta es la mejor y más eficaz forma de traducción y que aunque, a menudo, las herramientas requieren de una inversión importante, lo cierto es que se pueden amortizar en un periodo de tiempo corto gracias al aumento de la productividad de las traducciones.
Una vez establecidas estas claras diferencias y una vez que el traductor ha interiorizado los pros y contras de cada herramienta y ha seleccionado de alguna manera la que más le conviene, el manual comienza a profundizar en los conceptos que ya le permiten llevar a la práctica, en sus proyectos de traducción, lo ya aprendido.
Se intenta explicar al lector de una manera detallada en qué consisten las memorias de traducción (bases de datos donde se guardan automáticamente textos en una lengua y sus correspondientes traducciones a una o más lenguas) y qué procesos siguen los diferentes tipos de procedimientos de almacenaje de éstas. Pero lo más útil y práctico que presenta el manual es que proporciona al lector la manera de saber cómo se pueden crear estas memorias, qué procedimientos se deben seguir para organizarlas y almacenarlas según diferentes criterios, cómo se han de mantener y cómo se debe cuidar al máximo detalle la calidad de lo que se guarda en ellas porque es fundamental para que los datos puedan ser útiles en traducciones posteriores. También resultan bastante interesantes las explicaciones que se realizan acerca de los diferentes medios que existen para el intercambio de memorias de traducción entre traductores que usan herramientas de traducción asistida diferentes (con diferentes formatos), uno de los medios más eficaces y utilizados es, entre otros (BTX, SRX…), el formato TMX que es un formato de intercambio basado en el sistema de marcaje XML.
Además de lo anterior, el manual nos ayuda a valorar la importancia de la utilización de las bases de datos terminológicas y, tal y como se ha hecho con las memorias de traducción, se ayuda a crear, organizar y mantenerlas detallando además las técnicas y procesos automáticos que se siguen a la hora de recopilar y extraer información para las traducciones.
Finalmente, en esta primera parte, también vemos recogida de manera general la definición de un corpus lingüístico como recurso importante tanto para tener información fiable sobre los usos de una lengua como para la aportación de información necesaria para automatizar las tareas de traducción. Así se intenta explicar la importancia de la codificación de la información de un corpus lingüístico, además de sacar a relucir los diferentes tipos de corpus lingüísticos relacionados con la traducción.
Dejando ya de lado esta primera parte, la segunda parte del manual intenta reflejar el funcionamiento interno de los sistemas informáticos usados la traducción. En primer lugar se da una idea más o menos general del funcionamiento de la codificación del texto y de los datos (es decir la conversión de los sistemas decimal, binario y hexadecimal) y también se intenta enseñar al usuario abrir y leer textos en diferentes codificaciones indicándole, al mismo tiempo, la manera de cambiar de codificación en algunos casos concretos. De esta manera, se nombra a “Unicode” como sistema que intenta adoptar un código de caracteres universal y que permite codificar muchos más caracteres al mismo tiempo. De esta manera se puede combinar, por ejemplo, en un mismo texto caracteres de diferente codificación (árabe-ruso por ejemplo). Es interesante conocerlo ya que resulta muy útil para traducir aunque también presente algún que otro inconveniente.
Por otra parte también encontramos explicaciones de cómo se codifica la información no textual (negritas, cursivas,…) en diferentes formatos (como Latex, RTF, HTML…)
Y por último, también resulta útil que el manual haga referencia a la importancia que tiene que un traductor sepa manejarse bien con los lenguajes de formato HTML y XML, y que también nos proporcione una idea (a los futuros traductores) de los pasos que han de seguirse si algún día nos toca participar en un proyecto de localización de Software.
Finalmente, sería de gran importancia decir que lo más sorprendente de este manual, además de dar información sobre conceptos informáticos que de alguna forma guardan una relación más estrecha con la traducción, también proporciona la oportunidad de saber de qué manera se pueden adquirir algunos de esos recursos de forma gratuita.

CONCLUSIONES



En conclusión, esta obra está bien recomendada para ayudar a los traductores a elegir las mejores herramientas y recursos para agilizar su trabajo y de esta manera que la traducción se convierta en una tarea amena, que se disfrute y en la que se pueda huir del constante estrés provocado por la acumulación de grandes volúmenes de textos.
Es una obra que sinceramente ha conseguido sus metas y, aunque en ocasiones el léxico resultara demasiado especializado, ha conseguido el objetivo de que el lector, finalizada la lectura, se haya construido un pequeño esquema mental sobre los conceptos fundamentales de la informática ligada a la traducción.
Además, la obra resulta muy útil por su estricta organización de contenidos y por el apartado de prácticas que aparece al final del libro y por las continuas referencias de páginas web y libros donde se puede verificar lo que se explica.
En definitiva, es una obra muy completa.


BIBLIOGRAFÍA