Texto base – Texto meta. Un modelo funcional de análisis pretraslativo

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Autora: Christiane Nord
Editorial: Universitat Jaume I. Servei de Comunicació i Publicacions
Año: 2012
España
Idioma: Español
Nº de páginas: 296
ISBN: 978-84-8021-852-8

Por Elena Milla Utrilla


Introducción

En el presente libro, la autora plantea la necesidad de elaborar un análisis pretraslativo como primera fase del proceso de traducción, con la finalidad de poder llegar a comprender todos los aspectos del texto base o texto original.
En este punto coincide con gran parte de teóricos y profesionales de la traducción, pues esta idea ha ido ganando seguidores a partir de la década de los años 70 del pasado siglo. Sin embargo, a la hora de elaborar un modelo analítico específico no existe dicho consenso.
A lo largo de esta obra Christiane Nord plantea un modelo de análisis previo a la fase de traducción que sirva para todo tipo de textos pero que, al mismo tiempo, trate sobre el mayor número posible de problemas, tanto culturales como lingüísticos.
Para elaborar dicho modelo se parte de una concepción funcional del texto, es decir, se centra en la idea de que el texto es un acto comunicativo que tiene lugar en una situación concreta. Dicha situación pasa a tomar un primer plano, mientras que la estructura lingüística queda postergada a un segundo lugar dentro del análisis.
Otro punto teórico fundamental para comprender este libro es la Teoría del Escopo, enunciada por Hans Vermeer y de la cual Christiane Nord es una fiel seguidora. En ella se plantea la idea de que toda traducción está condicionada por la finalidad a la que esté dirigida. Por ello considera fundamental para el traductor conocer el destinatario del texto meta o texto traducido.

Resumen

I. Presupuestos teóricos

En este primer capítulo se explican todos los conceptos teóricos que serán empleados más adelante en el modelo analítico así como las funciones que la autora atribuye a la actividad del traductor y diferentes teorías sobre textualidad y traducción.
En primer lugar se ocupa en analizar los diferentes constituyentes de la actividad traslativa. Podemos identificar al iniciador del proceso o cliente; el traductor o intérprete; el receptor; el productor, es decir, aquella persona que redacta un texto; y el emisor o transmisor del mensaje. En algunos casos estas dos últimas funciones pueden recaer sobre una misma persona.
También cabe destacar que la actividad realizada por el traductor es vista como productor del texto meta y no como emisor, pues el mensaje ya está elaborado en el texto base. Siguiendo la teoría de House, la autora relaciona al traductor con un "filtro cultural" que debe leer el texto base como si fuera un miembro de la cultura meta y adaptar todas aquellas referencias culturales que no serían entendidas en la cultura del texto de destino.
Respecto al estudio llevado a cabo sobre el texto, siguiendo con la idea de su carácter funcional, llegan a la conclusión de que es una combinación de elementos verbales y no verbales. Esto facilita la posibilidad de que la intención emisora y la expectativa del receptor no coincidan, produciéndose en tal caso una comprensión errónea del texto. Además, siguiendo los planteamientos de Hans Vermeer, la autora explica que un texto puede comprenderse de forma muy diferente en los distintos momentos de la vida, por lo que podemos encontrar infinidad de versiones de una misma obra. Todo esto nos lleva a la determinación de la gran complejidad que existe a la hora de elaborar los criterios generales de evaluación y análisis de un texto y a la importancia de conocer el público destinatario de dicho escrito.

II. Las funciones del análisis pretraslativo del texto base

En este segundo capítulo se llevan a cabo, fundamentalmente, dos explicaciones. En primer lugar se analizan las diferentes relaciones que pueden existir entre el texto base y el texto meta y en segundo lugar se examina el proceso traslativo y sus fases.
Respecto a las posibles relaciones entre el texto base y el texto meta destacan cuatro teorías. La Teoría de la Equivalencia defiende mantener la misma función entre los dos textos, es decir, que el texto meta represente de igual forma la belleza y la misma identidad de sentido que el texto base. En la Teoría del Escopo, ya explicada anteriormente, la traducción se debe guiar por el propósito que el iniciador le da al texto. En la Teoría de la Acción Traslativa el fenómeno de la traducción se identifica con cualquier mediación cultural, mientras que la Teoría del Funcionalismo se basa en la idea de traducir el sentido.
En cuanto al análisis del proceso traslativo se explican teorías en las que se defiende su división en dos o tres fases. Sin embargo, Christiane Nord plantea un modelo circular en el que podemos diferenciar cuatro fases interrelacionadas.
Dicho proceso traslativo de carácter circular comenzaría con un encargo de traducción, en el que se determinaría cuál es la función del texto meta, insertado dentro de una situación. De esta manera, podremos orientar la traducción de una forma más específica. A continuación, se realizaría el análisis del texto base, centrando la atención en aquellos puntos en los que se aprecie mayor disparidad entre los elementos encontrados y la función que tienen que cumplir dentro de la situación meta. Posteriormente, deberíamos transferir los elementos del texto base a la lengua y cultura meta, siendo más cuidadosos en aquellos puntos en los que hayamos encontrado dificultad en la fase anterior. El proceso finalizaría con la redacción del texto meta.
Christiane Nord emplea el término "circular" para denominar este proceso porque cada movimiento se ve influido por las fases siguientes, pudiendo ser corregido y mejorado.

III. Factores del análisis pretraslativo

Como ya queda explicado en capítulos anteriores, la autora del libro tiene una visión funcional del texto, es decir, da más importancia a la situación extratextual en la que se encuentra inmersa la obra que a los elementos lingüísticos que aparecen en ella.
Los factores citados por la autora son tres: extratextuales, es decir, aquellos factores situacionales de la comunicación; factores intratextuales, que comprenden aspectos del texto mismo; y el efecto comunicativo o impresión que el texto causa en el receptor. Como consecuencia del párrafo anterior, Christiane Nord da prioridad a los factores extratextuales sobre cualquiera de los otros dos restantes.
Entre los factores extratextuales hay que tener en cuenta quién es el emisor y cuál es su intención comunicativa, a la vez que quién es el receptor, el lugar y el tiempo en el que está escrito dicho texto. Entre estos elementos existe cierta interdependencia, puesto que la información que sabemos sobre un factor puede deducirse de lo que se sabe sobre otros.
Respecto a los factores intratextuales de relevancia, la autora menciona una variada serie. Por un lado encontramos el tema o materia de la que trata el texto; el contenido, refiriéndose con ello al texto en sí; y las presuposiciones, es decir, informaciones que no se verbalizan pero están implícitamente presentes. Hallamos también otros factores de no menos importancia como la composición, que comprende tanto la macroestructura (capítulos, párrafos, etc.) como la microestructura de oraciones y frases; los elementos no verbales (puntos, comas, ilustraciones, etc.); y los rasgos lingüístico-estilísticos, como son el léxico, la sintaxis y las características suprasegmentales (entonación y prosodia). Todos estos factores están condicionados por la situación en la que se encuentra inmerso el texto, es decir, por los factores extratextuales.
Por último, la autora habla del efecto comunicativo, definido como la impresión que los factores extratextuales e intratextuales producen en el receptor, teniendo en cuenta sus conocimientos y situaciones personales. Un elemento principal en la función del traductor es saber mantener el efecto que el texto tenía en la cultura base.

IV. Aplicaciones didácticas del modelo

El modelo de análisis en este libro presentado está destinado fundamentalmente a traductores profesionales. Sin embargo, también presenta ventajas para su aplicación a la formación de estos profesionales, tales como la enseñanza de las competencias parciales una a una, no como se solía hacer con los métodos de enseñanza prácticos de traducción.
Dicho análisis pretraslativo del texto base presentado por Christiane Nord deberá realizarse en conjunto con el encargo de traducción recibido. De este modo, será posible saber si los factores del texto base son compatibles con la función pretendida del texto meta.
La propuesta de la autora es elaborar un cuadro comparativo de tres columnas. En la primera de ellas se deberá anotar los resultados obtenidos en el análisis del texto base, mientras que en la tercera columna se registrarán los datos correspondientes a cada uno de los factores del texto base, de acuerdo con la información proporcionada por el encargo de traducción. Por último, en la columna central podremos definir el contraste entre el material ofrecido por el texto base y las exigencias del texto meta, mostrándose de tal forma los problemas a los que nos deberemos enfrentar a la hora de la transferencia. Estos problemas pueden clasificarse en cuatro grupos principales: pragmáticos, culturales, lingüísticos y extraordinarios.
En primer lugar aparecen los problemas pragmáticos, derivados del uso situacional de determinadas expresiones en cada cultura. Como el texto original está destinado a un receptor de la cultura base, el traductor puede encontrar dificultades a la hora de la transferencia de este tipo de expresiones a otra cultura en la que los factores extratextuales sean diferentes.
Los problemas culturales parten del hecho de que la traducción involucra dos sistemas culturales diferentes con convenciones de comportamiento distintas. Para solucionar este problema, como ya propuso Göhring en 1976, se necesitaría elaborar una culturología comparativa. Sin embargo, hasta la fecha de hoy esta tarea no se ha realizado para ningún tipo de cultura.
Otra tipología de problemas con los que nos podemos encontrar en el análisis son los de carácter lingüístico. Éstos surgen por la presencia de dos sistemas lingüísticos distintos, en los que puede haber estructuras léxicas, sintácticas, prosódicas, etc. muy diferentes. Cuando plantea la opción de una posible solución no encuentra un método general de aplicación, sino que cada traductor deberá resolver de forma funcional cada obstáculo.
Por último, Christiane Nord se refiere a los problemas extraordinarios, como podrían ser figuras estilísticas, juegos de palabras, metáforas, etc. En cambio, no da demasiada importancia a este tipo de contratiempos, pues no suelen aparecer con frecuencia en textos estandarizados o convencionales, sino en escritos de carácter literario. A su vez, los considera como una oportunidad para el traductor de mostrar su creatividad.

V. Textos ejemplares

En el último capítulo del libro aparece una aplicación práctica del modelo en tres fragmentos textuales traducidos a diferentes lenguas naturales (alemán, francés, inglés, italiano y portugués).
El primer texto se denomina “Acerca de la historicidad de Víctor Hugues” elaborado por Alejo Carpentier como prólogo de la novela El siglo de las luces. Se trata de una mezcla entre un texto científico y literario.
El segundo texto presentado es un fragmento de la novela de Miguel de Unamuno titulada Niebla. En ella las diferentes traducciones tienen la función de imitar el tema y el efecto del texto original, además de tratar con el importante peso de la ironía.
El último texto que aparece es un artículo publicado por la Oficina de Turismo de la Ciudad de Múnich llamado “Especialidades de Múnich”. Se trata de un folleto de información turística, en el que el análisis del texto base está orientado a elaborar un texto informativo en la cultura meta.
En cada uno de ellos, la autora va analizando los factores del proceso traslativo (extratextuales, intratextuales y efecto) más destacables y, al final de cada análisis, realiza una crítica de la traducción al mismo tiempo que propone alternativas a lo que considera errores de traducción.

Conclusión

La idea principal del libro y que aparece reiterada a lo largo de cada capítulo, es la necesidad de comenzar el proceso traslativo con un análisis del texto base. Teniendo en cuenta las condiciones del proceso intercultural y las diferencias que se derivan de él resulta imprescindible que el traductor analice el texto base para comprobar si la función comunicativa se puede trasladar al texto meta y localizar aquellos elementos que deben ser ajustados.
El modelo de análisis aquí presentado intenta abarcar el mayor número posible de problemas traductológicos, pero al mismo tiempo ser lo suficientemente general para poder ser aplicable a todo tipo de textos. Según indica la autora, hasta el momento no se había elaborado ningún análisis de este tipo, pero con ello no se quiere concluir que sea el único modelo posible, ni que sea aceptado por todos los profesionales y teóricos de la traducción.
Por otro lado, también cabe destacar que el modelo aquí presentado está destinado, fundamentalmente, al análisis de textos escritos, aunque en determinadas ocasiones también sería aplicable a textos orales. En el caso de la interpretación, los factores extratextuales “a la vista” como, por ejemplo, el comportamiento no verbal del hablante, son muy sencillos de analizar. En cambio, el análisis de los factores intratextuales debe realizarse en condiciones de enorme presión temporal.
Como reflexión conclusiva, y quizá a modo de comentario personal, cabe destacar la gran utilidad de los fragmentos textuales localizados en el último capítulo. En ellos podemos encontrar una aplicación práctica de todos los aspectos teóricos expuestos anteriormente, aclarando cualquier tipo de duda generada en su explicación. De igual utilidad son las traducciones alternativas que plantea Christiane Nord a lo que ella considera errores de traducción, según la información ofrecida por su análisis del texto base.