LA TRADUCCIÓN. TEORÍA Y PRÁCTICA
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Autores: E. A. Nida & Ch. R. Taber
Editor: Ediciones Cristiandad
Año: 1986
ISBN: 84-7057-397-7
ÍNDICE | CAPÍTULO I. UN NUEVO CONCEPTO DE LA TRADUCCIÓN | CAPÍTULO II. NATURALEZA DE LA TRADUCCIÓN | CAPÍTULO III. ANÁLISIS GRAMATICAL | CAPÍTULO IV. SENTIDO REFERENCIAL | CAPÍTULO V. SENTIDO CONNTATIVO | CAPÍTULO VI. TRANSFERENCIA | CAPÍTULO VII. REESTRUCTURACIÓN | CAPÍTULO VIII. COMPROBACIÓN Por María Saldaña Sardón


ÍNDICE

CAPÍTULO I. UN NUEVO CONCEPTO DE LA TRADUCCIÓN
CAPÍTULO II. NATURALEZA DE LA TRADUCCIÓN
CAPÍTULO III. ANÁLISIS GRAMATICAL
CAPÍTULO IV. SENTIDO REFERENCIAL
CAPÍTULO V. SENTIDO CONNOTATIVO
CAPÍTULO VI. LA TRANSFERENCIA
CAPÍTULO VII. RESTRUCTURACIÓN
CAPÍTULO VIII. COMPROBACIÓN




CAPÍTULO I. UN NUEVO CONCEPTO DE LA TRADUCCIÓN

La teoría de la traducción no ha avanzado del mismo modo que su desarrollo práctico, y el dominio de los principios y la comunicación en obras profanas es superior que en las religiosas, donde no han actuado siempre por el afán de hacerse entender.

CAMBIO DE PERSPECTIVA.
En tiempos pasados, lo importante en la traducción era la forma del mensaje, mientras que en la actualidad preocupa la reacción del receptor, por lo que será correcta si el lector medio al que va destinada es capaz de entenderlo correctamente lo que implica que debemos estar seguros de que va a captar el mensaje de hecho. De este modo puede haber varias traducciones correctas, pero si se quiere que todos tengas las mismas oportunidades para entenderlo, se necesitan distintos niveles de traducción en vocabulario y estructuras gramaticales y es preciso descubrir y eliminar dos tipos de expresiones: las que son susceptibles de una mala inteligencia e inducen a error y las que son tan difíciles y densas que desalientan al lector a captar su mensaje, pueden ser tan pesadas estilísticamente que resulten incomprensibles, ya que cuando un elevado porcentaje de personas entiende mal el mensaje no se trata de una traducción legitima.

NUEVAS ACTITUDES ANTE LAS LENGUAS RECEPTORAS.
Una dificultad en traducción bíblica es que se tienen ideas erróneas tanto en la lengua receptora como en la original, ya que exige cambiar los puntos de vista sobre las lenguas y situarlas en un pedestal teológico.
Cada lengua posee su genio peculiar, sus rasgos distintivos que le dan un carácter peculiar, por lo que que utilizar sus posibilidades expresivas con la disposición de realizar cambios formales de acuerdo con la estructura de la lengua receptora. Todo lo que se dice en una lengua se puede decir en otra,( aunque no cabe esperar comunicación absoluta ya que no existe coincidencia perfecta entre ambas), a menos que la forma sea un elemento esencial del mensaje, donde chocamos con una limitación para trasvasarlo ya que su sentido suele ser irreproducible y debemos sacrificar ciertas finuras formales en favor del contenido. Esta diversidad de las lenguas que provoca que haya que cambiar la forma, dependerá de la distancia lingüística y cultural, ya que las transiciones más sencillas son las que tienen lugar entre dos lenguas estrechamente emparentadas, otras que entrañen múltiples diferencias en la visión del mundo, obligan a alternar más las estructuras gramaticales y léxicas, siendo aún más acentuado si las lenguas representan culturas totalmente distintas.

NUEVA ACTITUD ANTE LAS LENGUAS ORIGINALES.
Una nueva actitud ante las lenguas receptoras implica una nueva visión de las lenguas originales (griego y hebreo) a la que algunos consideran esotéricas o inexistentes, de las que, con sus cualidades y limitaciones (ambigüedad en el griego, por ej.), se debe conocer su auténtico valor e importancias para entender sus implicaciones teológicas esenciales. Éstas emplean palabras en la Biblia, usuales en otro tiempo y sin sentido fuera de este contexto, cuyos contextos han desaparecido e imposibilita determinar lo que significa una palabra, a la que no obstante, hay que entender teniendo en cuenta el trasfondo de la experiencia real de la gente. Por otra parte, no siempre es posible comprender los escritos de la biblia, lo que se acusa a una ambigüedad intencionada que debe mantenerse, siendo explicada en una nota, mientras que de la que pueden derivarse más de dos sentidos el traductor debe responder eligiendo el sentido más acusado y dejando el otro para una nota y por otro lado, intentar reproducir el sentido que intentaba el autor en cada pasaje. En la práctica si se responde estrictamente a la forma del texto original en griego, el lector encuentra varios problemas como malentendidos y confusiones, mientras que si se reestructura a fin de conservar en sentido original, con explicitaciones, sustituciones o modificaciones, el receptor comprende mejor en mensaje que si se trata de una traducción literal.
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CAPÍTULO II. NATURALEZA DE LA TRADUCCIÓN

ELEMENTOS DE UNA DEFINICIÓN
La traducción consiste en reproducir, mediante una equivalencia natural y exacta, el mensaje de la lengua original a la lengua receptora, primero en cuanto al sentido y después en cuanto al estilo. Debe intentar ante todo, reproducir el mensaje, lo que suele exigir una serie de operaciones gramaticales y léxicas; el traductor debe buscar una equivalencia (en vez de la identidad), siempre natural, es decir, que no parezca que se trata de una traducción, aunque teniendo en cuenta el contexto histórico, (en la Biblia debe ser lingüística no cultural, evitando servilismos y fidelidad formal) y exacta. Hay que dar prioridad al sentido, pues lo primordial en la traducción de la Biblia es el contenido del mensaje, aunque implique apartarse de la estructura formal y sin olvidar la importancia del estilo (que diferencia poesía-prosa, exposición-narración y a Marcos y Lucas), teniendo en cuenta que es imposible reproducir ciertas sutilezas del original como los juegos de palabras, poemas acrósticos o unidades rítmicas y que hay que guardar las equivalencias no funcionales. Lo necesario es conseguir una equivalencia funcional tanto en el plano del contenido como en el estilo.

UN SISTEMA DE PRIORIDADES
Define la traducción desde las perspectivas de la forma y la inteligibilidad, a través de fundamentos que han de tenerse presentes:
- La conformidad contextual prevalece sobre la verbal, (considera a la traducción en función de sus formas lingüísticas). Dado que en las distintas lenguas no son idénticos los ámbitos semánticos de palabras correspondientes, la elección de la palabra exacta depende más del contexto. Esta prioridad se funda en que cada lengua abarca la totalidad de la experiencia con símbolos o signos verbales y en que cada una de éstas difiere de las demás en la manera de clasificar dichos elementos en un sistema.
- La equivalencia dinámica prevalece sobre la correspondencia formal (se basa en las reacciones de los receptores), ya que el objetivo es que los receptores reaccionen del mismo modo que los que lo recibieron en la lengua original. De este modo, una traducción de la Biblia debe procurar una información inteligible, presentar el mensaje de modo que haga sentir su emoción y mueva a responder; en decir involucra a las funciones: informativa (el lector entiende <<Dios que procura la paz>>, en lugar de <<Dios pacífico>>), expresiva (es necesario sentir lo que se dice, reflejar el carácter de la poesía y la lozanía de una carta) e imperativa (ya que proclama unos principios a los que debe ajustarse la vida humana en el contexto actual: <<no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha>> por <<no sepa tu mejor amigo>>).
- Las formas del lengua hablado prevalecen sobre las del escrito (tiene en cuenta las circunstancias típicas de la comunidad), ya que empleado en la liturgia para la instrucción en grupo, son más los que escuchan y para evitar dificultades para el oyente hay que considerar que las mayúsculas no aclaran el sentido de una traducción ambigua o recíproca, que no se debe depender solo de la ortografía para aclarar el sentido de términos que suenan igual, que hay que evitar términos que suenen vulgares, que no debe emplearse la puntuación de manera arbitraria para corregir construcciones de por si equívocas, que es necesario explicitar las respuestas a las preguntas retóricas, los nombres propios deben ajustarse por completo al sistema fonético de la lengua receptora y que hay que evitar juegos de palabras involuntarios, todo lo que no tenga sentido y poner cuidado en no sobrecargar la traducción.
- Las formas utilizadas y aceptadas por el auditorio prevalecen sobre las tradicionalmente más prestigiosas (se basa en un conjunto de factores desde el punto de vista del receptor), pero distinguiendo dos casos: En las lenguas que poseen larga tradición literaria y cuentan con traducciones bíblicas consolidadas, es necesario disponer de una de tono tradicional para las celebraciones litúrgicas, otra de lenguaje actual destinada a publico cultivado y una tercera corriente, popular y cotidiana; mientras que las lenguas que carecen de esa tradición o no se han consolidado y plantean problemas para la revisión, deben aceptar como norma general un lenguaje culto, tener en cuenta el auditorio al que va dirigido y establecer prioridades como que tiene prioridad los no cristianos sobre los cristianos, el lenguaje de los jóvenes sobre el de los ancianos y niños y en ciertos casos el lenguaje de las mujeres sobre el de los hombres.
Esta nueva forma de concebir la traducción exige, nuevas técnicas sobre todo en materia de análisis.


CAPÍTULO III. ANÁLISIS GRAMATICAL

Existen dos sistemas de traducción, uno que establece reglas que han de aplicarse estrictamente (<<estructura superficial>>) y que determina que debe hacerse con cada elemento a fin de elegir la forma correspondiente en la lengua receptora mediante la mediación de una estructura lingüística neutral y superficial; y el segundo y más complejo comprende los estadios de análisis (donde se examina la estructura superficial y se refiere a la relación gramatical y al sentido de las palabras o combinaciones), la transferencia ( el material analizado pasa a la mente del traductor) y reestructuración (del material obtenido para que el mensaje final sea plenamente aceptable en la lengua receptora). En el análisis hay que determinar las relaciones de sentido entre las palabras y las combinaciones y el sentido referencial y connotativo de las mencionadas.

LA GRÁMATICA TIENE UN SENTIDO
Parece un conjunto de reglas arbitrarias sobre orden y disposición, pero a partir de los indicadores podemos hacer conjeturas muy probables sobre el sentido de algunos términos (pobre hombre y hombre pobre varia de significado por la diferencia de orden gramatical).

UNA CONSTRUCCIÓN GRAMATICAL PUEDE TENER VARIOS SENTIDOS
La construcción nombre + de + nombre, no indica una sola relación y significado, ya que es ambigua y depende de los nombres y sentidos que le asignemos. Existen cuatro categorías semánticas, universales que incluyen las subcategorías de todas las lenguas: objeto (cosas o entidades que participan en eventos), evento (acciones, procesos, sucesos), abstracto (expresiones que se refieren a cualidades, cantidades, grados de objetos y otros abstractos) y relaciones (múltiples conexiones que se dan entre los demás términos y se expresan por partículas, afijos, orden de las palabras y verbos especiales). A que categoría debe ser asignada una palabra depende de su contexto particular. La percepción de que existe adecuación entre las categorías y ciertas clases gramaticales, dio lugar a las definiciones semánticas, después invalidadas.

PROPOSICIONES NUCLEARES
Las expresiones reestructuradas (reformuladas representando eventos con verbos, objetos con nombres, abstractos con adverbios), se denominan núcleos a partir de los cuales la lengua construye complejas estructuras superficiales por medio de transformaciones, el contrario o retrasformación reduce la estructura a los núcleos subyacentes, en los que las lenguas coinciden mucho más y permiten trasferir las estructuras más fácilmente y con el mínimo de distorsión. Algunos rasgos de las expresiones nucleares son que el sujeto representa el objeto semántico en una expresión sujeto-predicado, un atributo adverbial desempeña esa función en cualquier expresión o que la preposición a y los gramaticalmente verbos ser y estar son una peculiaridad en español.

PALABRAS CON ESTRUCTURAS COMPLEJAS
Algunas frases pueden parecer de estructura muy semejante, pero debido a que sus términos tienen estructuras complejas la relación entre las partes resulta muy diferente (en <<tres buenos curtidores>>, tres se aplica a los tres objetos y buenos a su capacidad para curtir)

CLASES DE PALABRAS ESTRUCTURALMENTE COMPLEJAS
Hay numerosos tipos de combinaciones que se dan en una palabra, las más frecuentes son: O-E (el objeto realiza el evento: jugador), E-O (el objeto es el termino semántico del evento. Apóstol), E-A (el abstracto califica al termino semántico implicado en el evento: justificar), O-E-A (el objeto realiza un evento para un término semántico implícito que adquiere una cualidad particular: santificador), E-R (un evento que implica una relación: mediar). Las palabras pueden representar eventos simples o complejos (resurrección y vida se refiere a acciones transitivas causativas).

RELACIÓN ENTRE LAS ESTRUCTURAS SUPERFICIALES Y LOS NÚCLEOS
Para el proceso de retrotransformacion, es importante no perder de vista los tipos de núcleos con que pueden relacionarse las estructuras (la riqueza de su gracia-> el muestra gracia en abundancia)

RELACIÓN DE LOS ELEMENTOS EN LAS CONTRUCCIONES POSESIVAS
Ofrece mayores contrastes por lo que se refiere a la relación entre los elementos de la construcción misma (<<tu camino>>, tú vas por el camino-> A va por B) Apenas hay dificultad en la relación objeto-evento o abstracto, los problemas comienzan cuando se dan dos objetos que pueden relacionarse entre sí por muy diversos eventos y maneras (en <<tu camino>>, B es el modo como A tiene que desplazarse pero puede ir, venir, caminar, correr), incluso relaciones en algunas lenguas como la posesión de parentesco se expresan de forma especial y diferente a la de cosas. Las dificultades para determinar las relaciones se deben a la inesperada significación de uno de tales elementos (<<la gracia de Dios>> puede entenderse como el carácter gracioso, el abstracto y no como la acción, el evento), y las lenguas presentan numerosos casos de cambios de categoría y sustituciones de términos, que se relaciona con los problemas del llamado sentido figurado y con aquellos derivados de las expresiones especializadas o modismos (en los que difieren radicalmente la estructura semántica y gramatical y hay que tratar la expresión completa como una unidad semántica).

COMO DETERMINAR LA FUNCION ESTRUCTURAL DE LOS ELEMENTOS
Exige un cuidadoso examen del contexto (<<dominio de las tinieblas>> al hallarse en paralelismo con <<reino de su amado hijo>>, dominio es tanto un objeto como un evento y tinieblas un título de Satán).

LA RETRANSFORMACIÓN: UNA FORMA DE PARAFRASIS
La paráfrasis es un término técnico, intralingual (no interlingual), riguroso (no cambia los componentes semánticos) cuyo objetivo es lograr una reformulación en el plano particular de los núcleos. La retransformación es la base para la traducción ya que proporciona los enunciados más claros y precisos y las formas responden a las expresiones en la lengua receptora, aunque el traductor debe volver a estudiar los rasgos formales del texto original para no perder los sutiles rasgos estilísticos.

CONSTRUCCIONES DIVERSAS PARA UNA MISMA RELACIÓN
Para trasvasar los originales, hay que tener en cuenta que en todas las lenguas el mismo núcleo puede dar lugar a diversas expresiones que con distinto enfoque responden a otras estructuras superficiales (<<gloria de Dios>> y <<Dios en la gloria>> expresan las mismas relaciones gramaticales con diferencias en el sentido). Por otra parte, la posibilidad de decir lo mismo de muchas maneras, constituye la base estructural para las variedades de estilo y la sensibilidad al combinar determina la capacidad para reestructurar con la máxima equivalencia en el estilo.

TRANSFORMACIONES GRAMATICALES A PARTIR DE NÚCLEOS
Para tratar los problemas de la retrotransformacion en el proceso de análisis, conviene tener una idea general sobre algunas transformaciones más corrientes a fin de conocer las implicaciones y al aplicabilidad: el tipo que se reduce a estructurar núcleos individuales pude ser de especie activa en pasiva, de positiva en negativa y de enunciado en pregunta; mientras que las que exigen combinar dos o más núcleos dan lugar a expresiones en que quedan expresados implícitamente todos los componentes esenciales de los núcleos (en español la relación puede estar indicada por una conjunción, por un pronombre relativo o puede haber sido transformada sin indicador conectivo) y a otras en que quedan implícitos algunos elementos de al menos un núcleo. En muchos casos, uno o más núcleos pueden perder alguna de sus partes cuando se combinan en una estructura compleja, aunque es más bien es aparente (del sujeto en núcleos que tienen el mismo sujeto o del predicado en la subordinada porque es idéntica a la principal).

ANÁLISIS DE SERIES A PARTIR DE NÚCLEOS
Se lleva a cabo gracias a un procedimiento de cinco fases: identificación del papel de cada termino como objeto evento, abstracto o categoría; explicitación de los elementos implícitos; formulación de los núcleos; determinación de las relaciones entre ellos y reformulación, proceso en el que se verá modificada la forma que adopte la traducción en la lengua receptora.


CAPÍTULO IV. SENTIDO REFERENCIAL

Los sentidos o significados de las unidades lingüísticas se estudia en las palabras como símbolos que se refieren a objetos, eventos, abstractos y relaciones y en las palabras como fuente de reacciones (sentido connotativo, capítulo v)

INDICACIÓN DEL SENTIDO
En semántica, se subraya la relativa ambivalencia de los vocablos, que se elimina en el uso concreto de la lengua o el contexto el cual nos permite comprender la verdadera naturaleza de la estructuración semántica del lenguaje, ya sea por indicación sintáctica: El sentido de términos se indica por las construcciones sintácticas (tiene una pinta atroz/el maestro pinta muy bien) o por indicadores gramaticales como el contraste intransitivo-transitivo (<<subir la escalera>>/<<subir los precios>>); y estas clases sintácticas siempre están determinadas por las funciones gramaticales que a menudo llevan un indicador formal (como terminaciones típicas); o sea por indicación semotáctica: las categorías semánticas seleccionan o eliminan, resultan compatibles o incompatibles; es mucho más compleja que la anterior, las clases son numerosas y carecen de indicadores formales (mano puede significar la parte del cuerpo, una cantidad, una capa de pintura, una persona pretendida o aquella que inicia una partida dependiendo del significado de las palabras que la acompañen).

ANÁLISIS DE LOS SENTIDOS RELACIONADOS DE PALABRAS DIVERSAS
Los sentidos a menudo son tan distintos que no compiten por el mismo campo semántico, así, consiste en fijarse en aquellos específicos de los términos que tienden a ocupar el mismo ámbito y pueden considerarse sinónimos o competitivos (silla que contrasta con banqueta, banco y sillón en el mismo campo semántico, se compara en los sentidos que compitan y se observa que comparten asiento y manufacturado y que se diferencian en rasgos significativos). Los rasgos comunes no distinguen las palabras, pero por una relación los componentes se pueden distinguir los rasgos esenciales que se contraponen en los términos y estos incluyen los componentes particulares que son necesarios y suficientes para definir las diferencias entre los respectivos sentidos. Por otro lado, los rasgos suplementarios incluirían una descripción de la gran variedad.

RELACIONES JERÁRQUICAS ENTRE LOS SENTIDOS DE LAS PALABRAS
Los sentidos de ciertas palabras se hayan incluidos dentro de sus respectivas áreas semánticas. Las estructuras jerárquicas de las taxonomías populares (sistemas utilizados por gente corriente) suelen ser muy amplias, y se forman por una serie en la que cada término sucesivo (mamífero), posee todos los componentes del término superior (animal) más otros rasgos diagnósticos específicos (dotado de mamas). De este modo, los términos genéricos que abarcan varios específicos, revelan la existencia de ámbitos semánticos (categorías conceptualmente relacionadas en una cultura), aunque los únicos relevantes para el hablante nativo sean los presentes en el sistema de la lengua o <<émicos>> ( en contraposición a las técnicas categorías <<éticas>>) que suelen ser asistemáticos, empleados con coherencia y sentido pero sin el entendimiento de todos los rasgos distintivos y es muy probable que los nativos subrayen uno u otro componente cuando lo importante es utilizarlos de modo idéntico para evitar equívocos (la Sagrada Escritura no es técnica, no hay que intentar hacer estas distinciones que solo los teólogos conocerán, sobretodo en términos relativos a la persona y cosmología).

CONTRASTE ENTRE ÁREAS Y PLANO SEMÁNTICOS
Al tratar una serie se dan palabras que ocupan áreas afines en el mismo plano semántico (andar, correr), porque tanto por encima como por debajo de estas existen términos (ir, moverse/ pasear, desfilar) y se pueden colocar en compartimentos claros y definibles o se incluyen unos en otros. Pero además se dan componentes distintivos y también suplementarios.

SOLAPAMIENTO DE ÁREAS SEMÁNTICAS
Si consideramos las relaciones de un término general (moverse), con los sentidos específicos (andar, correr), incluye otros sentidos así como otros están incluidos a su vez en los específicos, ya que comparten ciertos rasgos semánticos. Pues bien, además de los modelos de separación e inclusión, existe el modelo de solapamiento que se da entre palabras que tienen en común varios componentes esenciales (sinónimos en un grado u otro) y que pueden sustituirse en algunos contextos (agapao y phileo en castellano amar y tener afecto respectivamente, tienen un sentido tan parecido que pueden sustituirse aunque difieran en ciertos matices del sentido connotativo por lo que se ha preponderado el primer término que apunta el elemento divino del amor), pero si se da un contraste especifico, tenemos una especie de antónimo (padre/madre).

ANÁLISIS DE LOS SENTIDOS RELACIONADOS DE UNA PALABRA
La estructura semántica interna de los diversos sentidos de una palabra determina los componentes semánticos que definen las diferencias. De este modo, a un distintivo que distingue sentidos se le llama central, pero existen componentes presentes en un sentido dado sin que ninguno de ellos distinga ese sentido cuando se toma junto a los componentes centrales (en el sentido básico de cabeza, se dan varios componentes adicionales: (función, posición, rasgos). Hay también componentes suplementarios que pueden ser negados sin alterar el sentido de la palabra: la pelota golpeo a Pedro (intencionadamente) y otros que existen en virtud de asociaciones de ideas y se convierten en connotativos, por lo que pueden plantear al receptor suposiciones descaminadas. Lo distintivo de un sentido es la configuración particular de los componentes, en especial los cruzados, (como parentesco), donde cada término se define por una combinación única de sus componentes. Para determinar los relevantes se debe aislar y descartar los componentes universales, después los que aparecen en uno o varios sentidos, disponerlos en columnas según el sentido indicando semejanzas y diferencias, desechar los suplementarios y añadir los necesarios para definir el sentido, indicar la extensión del paralelismo y a continuación los componentes distintivos.

EL PROBLEMA DE LOS SENTIDOS FIGURADOS
Si cada termino tiene un sentido primario o central, también podrá tener sentido literal próximo a estos siempre que comparta componentes importantes (cercanos en la jerarquía) pero si las relaciones no se refieren a los esenciales, se denomina sentido figurado (mayor cuanto más haya que subir en la jerarquía para obtener un término genérico del secundario). Así, el uso figurado de un término se basa en algún componente suplementario en relación con sentido primario que pasa a ser relevante para el referente del sentido primario como rasgo distintivo esencial, y es específico de una cultura y lengua particulares (<<derramaré mi espíritu sobre toda carne>>, carne no se utiliza en su sentido primario: objeto masivo, sino en el figurado: personas). Un caso especial es la sustitución de palabras tabú por eufemismos (<<reino de los cielos>> no de Dios, nombre no utilizado por costumbre judía). A veces se emplean frases enteras en sentido figurado, o modismos.

DIMENSIONES DE LAS UNIDADES SEMÁNTICAS
Es posible analizar los sentido menores de una palabra (re- normalmente es <<hacer de nuevo>>), pero no las unidades mayores de ésta, como los modismos, que se analizan como unidades separadas.


CAPÍTULO V. SENTIDO CONNTATIVO

Trata de las reacciones ante las palabras, en el modo en que las asociaciones unidas a algunas son tan fuertes que evitamos utilizarlas (tabúes verbales), ya sean sentimientos de repulsión o disgusto, o de temor o respeto, además hay sentimientos menos intensos que dan lugar a eufemismos sustitutivos (servicio en lugar de retrete). Las connotaciones individuales desaparecen rápido, mientras que las de carácter social son patrimonio de cada hablante como parte del aprendizaje lingüístico.

FACTORES PRIMARIOS DEL SENTIDO CONNOTATIVO
Cuando las palabras se asocian a tipos de hablantes adquieren sentido connotativo relacionado con nuestra actitud hacia éstos; así como algunas palabras se asocian a determinadas clases sociales (se imita el lenguaje de la clase superior), otras derivan del uso técnico, mientras que algunas connotaciones especiales se asocian al sexo o grupo religioso e incluso nuestra actitud se convierte por sí misma en una connotación de la palabra. Las circunstancias de uso pueden cambiar completamente la connotación, a lo que se incluye la influencia del entorno global. Además, ciertas expresiones se asocian a contextos lingüísticos particulares (mercado, tribunal) y algunos aspectos del marco lingüístico se refieren a la dimensión temporal (contemporáneo, vanguardista) y al marco literario (érase una vez) asociados al sentimiento que provoca.

NIVELES DE USO
Se trata de un conjunto de rasgos que distinguen o contrastan diversos lenguajes: técnico, culto, ordinario, coloquial y familiar, cuyas diferencias se marcan en la pronunciación, gramática y en el vocabulario y a su vez implican connotaciones por la interacción de hablantes, circunstancias y marco lingüístico.

MEDICIÓN DE LOS SENTIDOS CONNOTATIVOS
El método de Osgood, Suci y Tannenbaum consiste en que cada sujeto recibe una lista de palabras que debe valorar de acuerdo con unas escalas del 1 al 10 las cuales indican contrastes de pares de adjetivos. Posteriormente se tabulan y se someten a análisis estadísticos cuyo resultado es un alto grado de coincidencia (por ej. muestra que mujer es un término neutro mientras que madre tiene connotaciones favorables y gynai en griego posee una connotación más favorable que mujer por lo que la New English Bible cambia el referente denotativo para mayor exactitud).

ASPECTOS DE LOS MENSAJES LINGÜÍSTICOS CON SENTIDO CONNOTATIVO
Los valores connotativos se pueden dar en todos los niveles del lenguaje, tanto en la pronunciación (En Andalucía lah siyah en lugar de las sillas), como en las palabras (<<creer en>> se interpreta como una forma errónea de creencia y <<vivir para siempre>> en el budismo es una tragedia), en la forma del discurso (hay diferencias de respuestas emotivas por lo que puede agradarnos el estilo y desagradarnos el contenido y las reacciones connotativas relativas al último pueden separarse de las de la forma) y en los temas ( que todas las personas entiendan un relato no implica que reaccionen del mismo modo; por ej. los guiacas consideraban a Jesús cobarde por no luchar en el huerto de Getsemaní).




CAPÍTULO VI. TRANSFERENCIA

Es el punto decisivo y central del proceso de traducción.

PROBLEMAS PERSONALES DE LA TRANSFERENCIA
A menos que el traductor sea completamente objetivo, es fácil tergiversar los resultados (por no entender la naturaleza, el fin o la tarea) y los problemas personales se deben a predisposiciones inconscientes como demasiado conocimiento de la materia y falta de imaginación que hacen suponer al lector tan conocedor; el dar por bueno cierto tipo de lenguaje (la llamada <<jerga de traducción>> que la gente culta utiliza para comunicar algo por primera vez, se suele aceptar aunque no haga justicia a riqueza de la lengua receptora, mientras que los teólogos en la práctica se sienten obligados a rechazar el desarrollo literario de su propia lengua); la inseguridad en la propia lengua (da lugar a que los autores imiten las formas de mayor prestigio de otras lenguas y las acepten como correctas o a una confianza exagerada), el afán de mantener el misterio del lenguaje (temen que si la Biblia se presenta con toda claridad se pierda el misterio de la religión revelado a los iniciados y además los especialistas tienen una visión profesional de su labor y quedaría mermada su labor), los presupuestos teológicos erróneos (algunos cristianos consideran la Biblia como un documento escrito al dictado y es preciso considerarlo como un medio por el que se transmite un mensaje y no como un fin) y la ignorancia sobre la tarea de la traducción (debido a la idea ingenua de que el lenguaje son las palabras, se sustituyen sin tener en cuenta todo el discurso si no se quieren pasar por alto transiciones, conexiones, como desacertado es traducir la Biblia versículo por versículo).

PERSONAS QUE INTERVIENEN EN LA TRANSFERENCIA
Aunque hay casos en que la Biblia puede ser traducida por un solo individuo, la transferencia debe ser hecha por personas organizadas en un equipo, por colaboración entre traductores extranjeros y nativos: el primero actúa como especialista en la lengua original y el segundo en la de llegada, aunque han de conocer ambas y es fundamental que los problemas se discutan en la de llegada en el punto final de la transferencia para evitar errores y tergiversaciones; o por colaboración entre traductores nativos: lo ideal es que el estilista intervenga cuanto antes y tenga nociones de la lengua original para poder ser el traductor primario ( y así el especialista le proporciona un análisis del texto original con orientaciones para entender el mensaje y cuando el estilista finalice el borrador puede ser revisado); pero si no conoce la lengua, reestructura la traducción finalizada por el especialista que haya efectuado la transferencia; alguien puede actuar como intermediario y es importante someter al borrador a un estilista (en el caso de la Biblia no familiarizado, para que no acepte expresiones por ser tradicionales).

FASES DE LA TRANSFERENCIA
En la práctica, el traductor se moverá entre el análisis y la restructuración sin confundir ambas tareas y lo analizara con vistas a la restructuración. Para transferir el mensaje hay que transferir las relaciones entre los núcleos en el punto en que se reúnen en series de sentido y pueden ser temporales (permiten alterar el orden de los hechos en el tiempo real y obtener efectos especiales), espaciales entre objetos (se pasa con orden de un objeto a otro) y entre el observador y un objeto (que entrañan proximidad o distancia) y lógicas (existe un orden a priori de los elementos: causa-efecto, condición-consecuencia, propósito-resultado.

MODIFICACIONES SEMÁNTICAS EN LA TRANSFERENCIA
La distinción entre la forma o configuración del mensaje y su contenido o carga conceptual permite efectuar modificaciones y normalmente es la primera la que tiene que ser modificada para mantener el sentido, aunque en toda traducción se pierde algo por problemas en la transferencia como: A) Modismos: dada su peculiar estructura se modifican de modismos a no modismos (<<amontonar carbones de fuego sobre su cabeza>> por <<avergonzadle>>), de modismos a modismos (<<tener pelo en pecho>> equivale a <<sus orejas no tienen agujeros>>) y de no modismos a modismos (<<paz>> en lenguas africanas es <<estar sentado en el corazón>>). B) Sentido figurado de algunas palabras: los cambios que experimentan las expresiones figuradas pueden ser de uso figurado por no figurado (<<mi carne>> por <<mi raza>>), de un tipo de expresión figurada por otro (<<corazón>> por <<hígado>>) y de expresiones no figuradas por figuradas (<<confiar>> por <<apoyarse>>). C) Cambios en los componentes semánticos centrales: son los más peligrosos pero obligados, en muchos casos se pasa de un sentido etimológico a otro más expresivo (<<diablo>> por <<jefe de los demonios>> en lugar de <<calumniador>>), sin embargo algunos traductores tergiversan gravemente el sentido original. D) Sentidos genéricos y específicos: son las modificaciones más corrientes y pueden ir de lo genérico a lo especifico (<<pariente>> por <<hermano>>) o viceversa (<<parábola>> por <<relato>>). E) Expresiones pleonasticas: si se insiste en la forma original se corre el riesgo de perder el contraste original y sustituirlo (<<respondió>> en lugar de <<respondiendo, dijo>>). F) Fórmulas especiales: las formulas epistolares exigen modificaciones para no resultar confusas (<<bendiciendo te bendeciré>> se sustituye por <<te bendeciré ciertamente>>). G) Redistribución de los componentes semánticos: puede ser analítica (ampliación o distribución de los componentes en diversas palabras: <<el que recibirá>> por heredero), o sintética (agrupación de varios componentes en una palabra). H) Introducción de condicionantes contextuales: Cuando hay diferencias entre las formas o funciones culturales es útil la adición de clasificadores (<<el rito del bautismo>>), una frase descriptiva (<<bóveda del cielo>> en lugar de <<firmamento>>) o algún calificativo que introduzca el condicionante contextual, en principio los culturales no hay que alterarlos a menos que pueda dar lugar a malentendido, no se entienda o sobrecargue la traducción, y en otras ocasiones hay que mantener ciertos objetos culturales para no perder su valor simbólico (ovejas, corderos), siempre añadiendo una nota explicativa en la misma página para situaciones históricas concretas y en un glosario para términos generales, teniendo en cuenta que se explica solo lo lingüísticamente implícito en el pasaje sin añadir datos culturales ni de otras partes de la Biblia, ya que los errores de traducción debidas a explicitaciones excesivas o erróneas se dan en muchos sectores.

MODIFICACIONES ESTRUCTURALES
Se clasifican 1) atendiendo al discurso: afectan a la preferencia del indirecto o el directo, al uso de formas pronominales, a la identificación de los participantes y a la consecución de tiempos; 2) de acuerdo con la estructura de las proposiciones: en el orden de palabras y frases al que hay que ajustarse, en doble negación (en unas lenguas una expresión positiva y en otras una negación enfática), en la concordancia de género, clase y número (algunas lenguas se atienen a reglas estrictas, otras no lo distinguen), en construcciones activas o pasivas (pueden carecer de una o preferir otra), en coordinación y subordinación (que puede variar: las proposiciones subordinadas en griego pasan a ser coordinadas en otras lenguas), en aposición (se sustituye por una expresión dependiente), en elipsis y en especificación de relaciones (que se dan por supuestas); 3) en el caso de la estructura de las palabras: los problemas se centran en las clases gramaticales y en las categorías morfológicas asociadas a estas, y suelen ser cambios de nombres a verbos y entre nombres a pronombres (palabras nominales como conjunciones griegas, escasez de preposiciones de relaciones espaciales), por lo que hay que tener en cuenta el aspecto, el tiempo (las lenguas indoeuropeas tienen tres fundamentales y varios secundarios; otras, numerosas gradaciones), la elección de la persona plural inclusiva o exclusiva (en general se resuelve con las primeras que suponen menor distancia), la distinción muertos y vivos (se trata como muerto a Lázaro por su destino y vivo a Jesús porque no murió de nuevo), en formas de respeto (se distinguen los niveles de hablar a un superior, a un inferior o a un igual y los puntos de vista de los participantes originarios frente al autor y de las actitudes de los lectores actuales, y en la Biblia se trata de intentar reconstruir las formas sociolingüísticas vigentes en tiempos de Jesús, contemplado desde la Iglesia primitiva con la perspectiva de los creyentes actuales) y 4) referente a la correspondencia fonética: en la modificación de palabras, en especial de nombres propios se adopta la estructura de la lengua receptora, a lo que se opone el prestigio de la ortografía de una lengua dominante y los problemas de correspondencias accidentales (hay que efectuar modificaciones adicionales cuando una palabra extranjera se parece a otra de la lengua receptora).


CAPÍTULO VII. REESTRUCTURACIÓN

Después de haber transferido el mensaje a la lengua receptora, es preciso atender a:

VARIEDADES DEL LENGUAJE
Una lengua varía en función del tiempo, la geografía, clases socioeconómicas, circunstancias de uso, el empleo, los tipos de discursos y géneros. Desde el punto de vista del traductor debe considerar: 1) las lenguas con larga tradición oral y un estilo literario bien definido, en el que hay que distinguir lenguaje escrito del oral, ya que el primero supera al segundo, incluye un acrecentamiento literario debido a tradiciones históricas y los hablantes tienen más posibilidades; además es lenguaje pasivo es mayor que el activo y se aprecia que las clases cultas disfrutan con relatos escritos en lenguaje vulgar, justamente el que no utilizan. 2) las lenguas que han pasado a la escritura en la última generación y han alcanzado usos aceptados, no poseen una superestructura literaria que dicte lo que debe emplearse; en muchas lenguas se utiliza una jerga de traducción sobrepuesta a la lengua y que, utilizada en la Biblia, extiende su autoridad religiosa, circunstancia que se da también en la dimensión histórica, ya que son lenguas en proceso de cambio y este lenguaje debe ser rechazado y sustituido por el popular. 3) las lenguas que pasan por primera vez a la escritura por obra del traductor no contienen límites artificiales para emplear todos los recursos, por lo que surgen problemas son de dialectos horizontales y geográficos.

FACTORES DE LA VARIACIÓN EN EL LENGUAJE
En el oral y escrito, se aprecia una mayor organización en sintaxis y en el discurso en el segundo donde se aumenta la variedad del vocabulario y la condensación semántica; mientras que en la forma oral presenta un abundante uso del simbolismo fónico y rasgos de entonación que el escrito intenta compensar. A éste se le concede mayor importancia por la posibilidad de corregir y por la necesidad de más tiempo para realizarlo aunque el oral en un nivel culto se le asemeje debido a situaciones solemnes de comunicación unidireccional normalmente. Además, en lenguas europeas es menor el contraste que por ejemplo en el árabe, cuya forma escrita utiliza una lengua extranjera. En la Biblia, debe utilizarse un lenguaje corriente, con dosis de coincidencia, fundada en el lenguaje pasivo.
Niveles sociológicos: los factores que influyen en la variación lingüística comprenden la edad, sexo, nivel cultural, ocupación, clase social y afiliación religiosa; los cuatro últimos van unidos ya que las personas que comparten varios hablan parecido, debido a la densidad de la comunicación y a la conversión en signos de pertenencia.
Niveles situacionales: las factores se refieren a la ocasión, circunstancias y a la relación de los hablantes y se identifica con los niveles técnico (empleado en el discurso profesional entre especialistas), culto (trata temas igualmente complejos e importantes, pero el auditorio es amplio y desconocido), ordinario (acomodado a las conversaciones serias entre amigos), coloquial (entre amigos y compañeros) y familiar (se da en el hogar y se incluye el de los enamorados). En la Biblia se dan estilos muy diferentes y se debe procurar una equivalencia dinámica.
Dialectos geográficos: En la Biblia se intentar unir dialectos distantes lingüísticamente, en los que difiere un tercio del vocabulario no básico y gran parte de los elementos culturales e incluso se dan contradicciones en los elementos de tiempo, aspecto y referencia pronominal. La capacidad para conversar determina la proximidad de los dialectos y la comunicación es más fácil en la lengua hablada y en el ámbito pasivo. La solución es optar por formas más acomodadas del dialecto, que tenga mayor importancia cultural y emplear formas comunes al mayor número posible de dialectos aceptables por el principal.

TIPOS DE DISCURSO
Un discurso bien construido, debe respetar exigencias generales:
Relativas al conjunto son los distintos modos para indicar el comienzo y final y las transiciones entre las divisiones internas (<<érase una vez>>, <<ahora lo sabemos y podemos esperar cualquier cosa>>, <<sin embargo>>); las que afectan a los eventos son las relaciones temporales (conjunciones temporales: <<mientras>>, frases temporales: <<al año siguiente>>, tiempos relativos, consecución de tiempos: <<dijo que vendría>>, orden de los hechos), las relaciones espaciales (partículas como preposiciones, expresiones de distancia: <<muy lejos>> y palabras de movimiento: <<apartó>>) y las lógicas (adverbios conectivos : <<por tanto>>, conjunciones que introducen proposiciones dependientes: <<aunque>>, formas verbales y unidades léxicas que expresen relaciones: <<afirmó>>) y los factores que se refieren a los objetos son la identificación los participantes (referencias pronominales deícticas, sinónimos y abstractos), los recursos para alejar, acercar, dar énfasis, es decir planos de relieve de series de participantes (nombres, expresiones nominales y términos sustitutivos) y el que se relaciona con el autor consiste en la implicación del autor (utilización de términos, construcciones, niveles del lenguaje, forma autobiográfica, estimativa). Todos ellos se incluyen en una estructura global en concordancia de las clases semotácticas de las lenguas, que se distinguen por las combinaciones e indicadores obligatorios que explican los diversos tipos de discursos. Hay que distinguir entre prosa y poesía, el primero comprende la narración de hechos, descripción de objetos y argumentación lógica, especialmente de los tipos <<porque […] por tanto>> y <<si tal […] entonces>> y el segundo se caracteriza por el paralelismo en el sonido, en morfología, sintaxis y semántica y porque se dan dos niveles del sentido: el literal y las variaciones de sentido que dan lugar a un juego de palabras o a un sentido individual, además de por su unidad, novedad, complejidad, densidad y sencillez y de la utilización de nuevas expresiones, estructuras y figuras, éstas con abundancia y audacia. En la Biblia, textos se combinan varios tipos de discurso.

COMPONENTES DEL ESTILO
Al comparar dos fragmentos de la Biblia, se pueden advertir algunos rasgos estilísticos como indicador de transición dentro del discurso y del tipo del discurso, indicadores entre proposiciones (<<cuando>>) precisión semotáctica, sencillez semántica, eficacia connotativa, equivalencia connotativa, (<<estómago>> en lugar de <<vientre>>) o uso actual (<<se hecho sobre su cuello>> resulta extraño para el lector actual, pero <<le estrecho entre sus brazos>> es normal).

CLASIFICACIÓN DE LOS RASGOS ESTILÍSTICOS
Se dividen en dos categorías de acuerdo con su función: los que sirven para aumentar la eficacia y los buscan efectos especiales, suscitan interés, producen impacto o embellecen, y por otra parte pueden ser formales (disposición de las palabras) o léxicos (palabras o unidades léxicas). La unión de los citados, da lugar a cuatro elementos que clasifican los rasgos estilísticos, teniendo en cuenta que un buen estilo consiste en una adecuada combinación de factores que procuren tanto eficacia como efectos y que dependiendo del destinatario, hay que insistir más en unos factores o en otros.
Rasgos formales que procuran eficacia: sencillez en la estructura, indicadores de tipo de discurso, de transición dentro del discurso, indicadores entre periodos, de relación entre proposiciones, construcciones paralelas de sujeto y predicado, períodos breves, indicación clara de los participantes, proposiciones con estructuras sencillas o en secuencia, periodos con posibilidad de interrupción y correspondencia entre categorías semánticas y gramaticales.
Rasgos formales que procuran efectos especiales: estructuras complejas en el discurso, ausencia de indicadores de transición y del tipo de discurso, construcciones paratácticas o no paralelas, periodos largos y estructuralmente complejos, ausencia de indicación de los participantes, discrepancia entre las clases semánticas y gramaticales, estructuras semánticas no paralelas, confusión formal, efectos fónicos y ritmo.
Rasgos léxicos que procuran eficacia: palabras conocidas o muy frecuentes, combinaciones familiares de palabras, combinaciones de palabras que tienen componentes semánticos concordantes, palabras no arcaicas o articuladas, sino actuales, términos específicos y términos genéricos, sentido central de las palabras y palabras acomodadas a los destinatarios.
Rasgos léxicos que procuran efectos especiales: palabras poco conocidas o infrecuentes, términos específicos y términos genéricos, combinaciones no usuales de palabras, palabras en contraste, palabras pasadas de moda, sentidos periféricos y figurados, juegos de palabras y eufemismos.

ESTRUCTURA DEL DISCURSO
Los lingüistas consideran el periodo como límite superior del lenguaje, pero los usuarios no les empalman de manera causal, sus relaciones son de estructura complejas y las características son importantes para entender el mensaje y la naturaleza de la estructuración. Además, los párrafos y las unidades mayores pueden estar mal construidos y las personas no están obligadas a utilizar todos los elementos del discurso, a pesar de que todas las lenguas tienen rasgos importantes que se pueden emplear en las comunicaciones <<brillantes>> para indicar las unidades de mayor tamaño que los períodos.
Las técnicas para analizar la estructura discursiva de un pasaje consisten en: retrotransformar las estructuras superficiales en nucleares, distinguir los planos del relieve en estructuras primarias, reducir los núcleos a los rasgos más esenciales, analizar la extensión del paralelismo y contraste entre las series de estructuras primarias, establecer el diagrama de las cadenas de participantes y acontecimientos y tratar los conjuntos no primarios como estructuras independientes con sus propias relaciones internas. Y tratándolo como una unidad, analizando, transfiriendo y reestructurando su estructura esencial de modo que conserve algo de la grandiosidad que tiene el original griego.

ESTILO ADECUADO
En el caso de lenguas con larga tradición literaria, si se recure a un estilista para la primera redacción o para revisar el manuscrito, debe escribir bien (casi profesional, con capacidad creadora), no estar familiarizado con las formas tradicionales de la Sagrada Escritura (para no dejarse llevar por su familiaridad), sincronizar con el mensaje bíblico y trabajar como consultor (dado que se mueve por criterios estéticos y artísticos ajenos a la teología); mientras que la comisión tiene que estar dispuesta a aceptar las sugerencias.
Cuando la lengua no posee una tradición literaria suficiente, interviene el análisis de la literatura oral en la lengua receptora y la formación de estilistas entre hablantes de la lengua receptora y materna y por otro lado, es necesario que el extranjero tenga un dominio de la forma estilista de la lengua para que proporcione alternativas válidas, no contamine la traducción y tenga una función creadora dentro del equipo.

PREPARACIÓN DE ESTILISTAS PARA LENGUAS SIN TRADICIÓN LITERARIA
El aspecto más importante de la preparación de un estilista, es seleccionar a quienes tienen una capacidad potencial tanto en expresión oral e indicios para escribir en su propia lengua, como en imaginación creadora, conocimiento de la literatura y disposición para tomar en consideración las sugerencias. El proceso de enseñar a escribir incluye técnicas de ampliación (cada proposición de cada serie sucesiva sirve para una ampliación ulterior hasta crear un relato detallado) , de selección (elegir entre una serie de proposiciones las más significativas), de estructuración del relato (aprender a unir preposiciones, a que ciertos hechos adquieran importancia o a alterar el orden lingüístico para hacerlos más significativos), escribir para diferentes destinatarios (lo importante en cada caso es que el destinatario sea lo más específico posible), con diferentes grados de impacto (escribir a una misma persona con distinta intensidad), y con vistas a diferentes respuestas (primero que entusiasme, después que irrite o inquiete), adaptar artículos y relatos (requiere mayor dominio del tema, visión cultural y creatividad y lo más probable es que el alumno aplique conceptos aprendidos sobre el estilo), responder a alternativas orales (juzgar tomando como criterio los sonidos a través de un oído que debe educarse en: el orden de las palabras, consecución de tiempos, adecuación semotáctica, etc.), y descubrir problemas y corregir materiales escritos (indicar proposiciones defectuosas y exponer lo conveniente además de saber cómo utilizar recursos estilísticos en su lengua lo que le ayudara a descubrir las deficiencias e otros).


CAPÍTULO VIII. COMPROBACIÓN

El contenido de la traducción se juzga por el hecho de que agrade a los destinatarios y que no sea estilísticamente incorrecta, estructuralmente pesada, lingüísticamente forzada ni semánticamente confusa o incomprensible.

EL PROBLEMA DE LA EXTENSIÓN
Las buenas traducciones tienden a ser más extensas que los originales, algo inevitable al intentar explicitar elementos tal vez implícitos en la lengua y cultura originales ya se estructura de acuerdo con la capacidad de los receptores que suele ser menor en la lengua de llegada. Dado que la traducción literal aumenta la dificultad y disminuye la capacidad de recepción, la solución consiste en recurrir a una construcción redundante, pero no parafraseada que añada información y exceda los límites ilegítimos.

TIPOS DE AMPLIFICACIÓN
Las amplificaciones sintácticas principales son: la identificación de los participantes en los eventos (introducir nombres en lugar de pronombres, aunque es más bien una sustitución y añadir a los participantes de quienes procede un enunciado directo:<<Isaías, hablando como un profeta en nombre de Dios dice>>), identificación de los objetos por medio de abstractos (<<conocer la verdad>> se amplía en <<conocer el verdadero mensaje>>), la explicitación de relaciones (<<enojaos, pero no pequéis>> por <<Aunque una vez os enojéis, no permitáis que vuestro enojo se convierta en pecado>>) y la restitución de elementos elípticos.
Las amplificaciones léxicas más corrientes son clasificadores (redundancia semántica para que el lector comprenda la función o forma), sustituciones descriptivas (son más largas que las expresiones originales: <<casa destinada al culto de los juicios>> por sinagoga) y restructuración semántica (<<yo soy un Dios celoso>> se amplía en <<yo soy un Dios exigente y no permito que mi pueblo ame a nadie fuera de mí>>).

AMPLIFICACIONES LÉXICAS FUERA DEL TEXTO
La información del trasfondo cultural de los lectores originarios debe ser presentada en forma de glosarios.
TIPOS DE REDUCCIÓN
Las principales son: simplificación de duplicados (<<respondiendo, dijo>> por <<respondió>>), reducción de repeticiones (<<en verdad, en verdad>> por <<en verdad>>), omisión de especificación de participantes (como el sobreabundante uso de Dios), reducción de fórmulas (<<por causa de su nombre>> equivaldría a <<por su causa>>), elipsis más amplias que en griego y en hebreo y simplificación de un estilo demasiado repetitivo.

PROCEDIMIENTOS DE COMPROBACIÓN
Es posible en una traducción a una lengua importante, con larga tradición literaria y personas competentes para juzgar el valor estilístico y la corrección sintáctica, la dificultad es que se consulta solo a especialistas con una opinión propia sobre la comunicación. Cuando se trata de una lengua nueva, los problemas son más complicados y la comprobación ha de hacerse de forma oral. Se han propuesto sistemas estadísticos útiles para las lenguas para las que han sido creados y el único método lingüísticamente solido es la técnica Cloze fundada en el principio de probabilidad transicional que se utiliza tanto en la modalidad oral como escrita: presenta un texto en blanco a rellenar o se pide a un grupo que adivine la palabra correcta (cuando se juzgan dos traducciones de la Biblia, se recurren a personas no familiarizadas); no procura un criterio absoluto, pero comprueba esquemas sintácticos, adecuación semotáctica, trasfondos culturales e importancia temática, además de calcular la frecuencia de uso de ciertos rasgos gramaticales (activa-pasiva, la extensión de las proposiciones y su número por período y de construcciones hipotácticas en contraste con las paratácticas…). No obstante los métodos estadísticos son aproximados y consiguen conclusiones cuantitativas y se requiere una cantidad de material textual y de diferentes tipos de discursos, suelen fallar cuando se aplican a magnitudes demasiado pequeñas.

COMPROBACIONES PRÁCTICAS
Proporcionan claves sobre la idoneidad de la traducción, además de ser útiles y sencillas:
Reacción ante alternativas: la gente es demasiado cortes y educada para criticar a un traductor con prestigio cuya competencia no se discute, por lo que el único medio de comprobación es proponer alternativas como leer un pasaje de dos o más maneras para que el público elija, siempre que sea en grupo y no esté presente el traductor.
Explicación del contenido: una persona lee un pasaje a otra, que a su vez explica el contenido a otras y si carecen de un gran bagaje cultural y no están familiarizadas, conviene tomar nota de las modificaciones léxicas, la extensión de la redundancia, las distorsiones de sentido y las alteraciones sintácticas que efectúen, aunque el objetivo fundamental es observar si captan bien el sentido.
Lectura de un texto en voz alta: Se trata de reunir a varias personas diferentes que lean mientras el traductor señala los pasajes en que más de uno tropieza, sustituye alguna forma, ya que puede tratarse de una forma gramatical extraña o una cuestión de orden de palabras que debe resolver. Quizá se requiera una redundancia adicional para aclarar el contexto.
Publicación de materiales de muestra: su popularidad obedece a si posee un precio razonable, a las ilustraciones, al formato atractivo, al programa de distribución e incluso a la calidad del papel; el juicio último debe hacerse tomando como base las horas de lectura por ejemplar, no la amplitud de la distribución y quizá la mejor manera sea determinando, en el caso de la Biblia, en qué medida se compran ejemplares para leer con los amigos, la cantidad de tiempo dedicado a la lectura fuera del culto y el grado de interés que muestra el individuo.

TRADUCCIONES BUENAS Y MALAS
La traducción correcta, posee equivalencia dinámica en cuanto que se reestructura la forma para mantener el mismo sentido. La comprobación última debe fundarse en la exactitud con que los receptores entienden el mensaje del original, la facilidad de comprensión y la implicación de experiencias personales como resultado de la propiedad formal.