I SAPERI DEL TRADURRE. ANALOGIE, AFFINITÀ, CONFRONTI
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AUTORES: Clara Montella y Giancarlo Marchesini
EDITOR: Franco Angeli – LTD. Lingua, traduzione, didattica
IDIOMA: Italiano
PÁGINAS: 281
ISBN: 9788846484734
Por: Chiara Cinzia Casaletto y Roberto Magnani

INTRODUCCIÓN

Cuando hablamos de “saber de la traducción”, que es el título del libro, nos referimos a la pluralidad de puntos de vista histórico, teórico y aplicado, con la cual analizamos la traducción, que, según la manera en que la utilizamos y estudiamos, supone una función peculiar que necesita competencias especificas en cada ámbito.
De hecho la palabra traducción no se refiere solamente a la tradición de papel del texto paralelo, que tiene como objetivo el de reproducir una versión equivalente de un texto original percibido como único y no reproducible, sino también es una conversión de un código a otro a través de tecnologías informáticas y multimedias. La intención del libro es profundizar la fascinante cuestión de este complejo acto de comunicación interlingüístico e intercultural que preserva las distintas identidades, aunque comparen y pongan al mismo nivel idiomas, significados y culturas diferentes.
En cambio, en lo que concierne al subtítulo, Analogías, afinidades, paralelismos, habla de lo que quieren hacer los autores, es decir aproximarse a estos mismos contenidos con la colaboración de otros eruditos, intelectuales e investigadores. El texto, de Clara Montella y Marco Machesini, y redactado por Franco Angeli, quiere desarrollar esta profundización a través de una división en capítulos, escritos por varios autores, cuya contribución es indispensable y actual para el debate sobre el tema de la traducción.

Analizamos a continuación cada capítulo y las posiciones y opiniones de los eruditos implicados.

CAPÍTULO 1
LAS NOCIONES DE SIGNIFICADO Y SENTIDO EN TRADUCTOLOGÍA ENTRE HISTORIA, TEORÍA Y APLICACIONES, Clara Montella

El primer capítulo es eminentemente teórico, aunque contenga enlaces al uso de la traducción en la praxis comunicativa e interlingüística, y se focaliza en el análisis de la noción de significado y sentido, así como de la relación entre las teorías de la lingüística y de la traductología. La primera parte, sobre el círculo hermenéutico, contiene muchas referencias al pensamiento del filósofo Schleiermacher, antes de todo la distinción fundamental de la teoría de la traducción, o sea la diferencia entre “traducción oral o interpretación” y “traducción escrita o verdadera”. Además, se focaliza en la naturaleza de los significados y del nivel de las lenguas en los textos de la comunicación oral, los que hoy podemos definir de la lengua estándar, común o por usos lingüísticos especiales.

El uso regular de cada palabra hace de la traducción una praxis fluida y segura, una cuestión “mecánica”, pero cuando el significado deja su función referencial principal para expresar la representación de otro ámbito (científico o artístico, por ejemplo), entonces la traducción verdadera se convierte en una praxis más compleja. Aquí tenemos la “relación dual del hablante con la lengua”, que, según Schleiermacher, el traductor tiene que interpretar correctamente para entender el discurso. Él tiene que poseer las competencias adecuadas, dado que la lengua controla quien la utiliza, sin embargo el hablante controla la lengua a su vez, plasmándola, cambiándola y adaptándola según lo que está ententando decir.
Por eso, el trabajo del traductor parece muy difícil, ya que tiene que interpretar el espíritu de la lengua en la que el escritor del texto de salida se expresa, y al mismo tiempo comprender y transmitir la individualidad expresiva del escritor extranjero en otra lengua; en consecuencia, una traducción que es capaz de expresar la relación dual sujeción/libertad de una particular lengua a otra, parece imposible. Entonces será necesario hacer una paráfrasis (la traducción palabra por palabra, que sin embargo Schleiermacher no acepta) o una reconstrucción, que, por el contrario, se acerca más a la imitación y parece más adecuada.

Montella habla de la opacidad del sentido en la fenomenología de la traducción y se refiere a Coseriu en la comprobación y la justificación del sentido, es decir la descripción de la lengua en lingüística general. Más adelante, trata de la creación de sentido y su implicación en la teoría de la traducción y al cálculo del sentido en el texto de salida y en el texto de llegada.
La segunda parte habla de significado y sentido como términos de la didáctica de la traducción, cuyos eruditos consideran «l'objet de l'opération de transfert interlinguistique». No sólo atribuye una definición, sino también menciona apuntes de otros investigadores que amplian el concepto de sentido, es decir una idea inteligible que se evidencia en un particular contexto de los significados pertinentes de las palabras, a los que van a añadir conocimientos extralingüísticos pertinentes.
El discurso sigue analizando significado y sentido en el uso textual, y distinguiendo entre significado monoreferencial, de los textos especializados, y significado autoreferencial. Montella menciona también algunos ejemplos sobre la omisión de algunos términos técnicos y de la falta de equivalencia monoreferencial en la traducción de un texto especializado de salida a uno de llegada en italiano.
Se pondrá después la atención en el sentido del texto paralelo y en el hipertexto, es decir las dos modalidades de recepción de la traducción del texto literario en relación con las dos posibilidades que se pueden utilizar: en papel y digital.
En el quinto párrafo sigue hablando de net-speech (el lenguaje de la red) y proponiendo interpretaciones también menos tradiccionales, pero innovativas de Antonio Muntadas, artista de vanguardia de la net/art. Montella cree que la traducción es la mejor modalidad comunicativa en el mundo globalizado de los medios de comunicación y multimediales.
En conclusión, se habla todavía de Schleiermacher. La identidad entre texto origen y texto traducido por lo que concierne al círculo hermenéutico es un topos de la poética occidental y de la traductología actual. También en el ámbito del problema del significado y del sentido en la fenomenología de la traducción, tenemos que observar la aplicación a la traductología de la nueva orientación epistemológica de la ciencia de los Memes, o sea unidades teóricas de información cultural transmisibles de un individuo a otro, o de una mente a otra, o de una generación a la siguiente.

CAPÍTULO 2

TEORÍAS DE LA TRADUCCIÓN Y ESTRATEGIAS TRADUCTIVAS, Giancarlo Marchesini

Giancarlo Marchesini en este capítulo hace un análisis semiótico del ensayo de Jiří Levy “La traducción como proceso de decisión”. Trata de traducción libre y traducción literal, y de la libertad de la traducción que parece justificada, pero también limitada y condicionada por el contexto y el cotexto.
La contraposición source oriented vs. target oriented, que es el tema principal del primer párrafo, se considera uno de los cinco “super-memes” de Chesterman. El traductor no elige una de las dos de manera preliminar, selectiva y alternativa, como afirman otros autores como Eco y Hewson, en base a consideraciones macrotextuales, operacionales, comunicativas, socioculturales, socio-lingüísticas. Pero se puede considerar una otra contraposición fundamental, traducción libre vs. traducción literal.
Marchesini señala después diferentes tipos de interpretaciones: la que el llama “sopra le righe” (por las nubes), la interpretación como manipolación textual, y como manipolación conceptual.
La primera se refiere al caso en el que el traductor dice algo más, añade algo que antes no se presentaba, o que se presentaba en parte diferente en el texto origen (como por ejemplo en el doblaje cinematográfico); mientras tanto, hablando de interpretación como manipolación textual o conceptual, analiza algunos textos donde la operación de traducción parece más compleja, dado que no se puede adoptar una traducción literal.
En el segundo párrafo apoya la teoría de Levy, o sea que el traductor puede servirse de una serie instrucciones contenidas en el texto para poder interpretarlo. La instrucción I (o definitoria) es la que define la clase de las posibiles alternativas, mientras la instrucción II (o selectiva) es la que regula la elección vinculante entre las varias alternativas.

El autor del capítulo subraya muchas veces la analogía entre las instrucciones para interpretar y el ajedrez, cuyas reglas pueden ser no sólo expresiones de libertad, sino también una limitación. Luego, dedica dos párrafos a los neologismos, o sea palabras nuevas que aparecen en una lengua, o la inclusión de un significado nuevo en una palabra ya existente o en una palabra procedente de otra lengua, y a las palabras Fremdwörter, o sea préstamos lingüísticos de origen greco-latina.
La pregunta de Marchesini es cómo puede ser posible obtener “malas” traducciones si el texto contiene todos los elementos necesarios para ser interpretado de manera correcta. Dice que el traductor tiene que ser interprete, y que hacer una elección, y por eso necesita un elemento subjetivo. Estas elecciones, según Levy, pueden ser necesarias o no necesarias, motivadas o no motivadas. Sin embargo, hay que considerar también el objetivo, la tipología de lector/destinatario del texto, la autocensura y, a veces, la eliminacón de las componentes más personales.

El capítulo termina con la consideración que sólo el traductor es testigo de todos los procedimientos relacionados con el sistema emisor – mensaje – destinatario.


CAPÍTULO 3
SOBRE LA GESTIÓN INCOSCIENTE DEL PROCESO TRADUCTIVO HUMANO: LO QUE SABEMOS HACER SIN SABER CÓMO, Laura Salmon

La traductora y profesora Laura Salmon intenta afrontar un discurso más complejo y casi insondable, el de los procedimientos mentales relacionados con la traducción humana. Es una fascinante investigación de interés cientifico y contiene nuevas perspectivas en lo que concierne a la enseñanza de la traducción.
La intención es superar los prejuicios metafísicos en búsqueda de postulados que se puedan compartir universalmente. En el estudio de la traducción, una de las paradojas más importantes es preguntar si es correcto deslegitimar el mismo concepto de traducibilidad, mientras que otro es poner en duda el estudio “científico” de la traducción. Lo que Salmon quiere hacer es ofrecer explicaciones más exhaustivas sobre los procedimientos traductivos humanos, ententando superar el misterio que hay en el ámbito de las disciplinas humanísticas y el aparente predominio del arte sobre la ciencia.
Por otra parte, muchos eruditos de la traducción y también algunos traductores hoy creen en los prejuicios irracionalistas y otros hasta consideran desagradable el enlace de la búsqueda con la neurolingüística, dado que esto contaminaría un asunto puramente humanista.

De todas las maneras, los nuevos postulados, corroborados por pruebas empíricas, afirman que todas las habilidades, también la traductiva, son genéticas. En particular, piensan que la habilidad traductiva está constituida por un complejo dispositivo mental para la traducción, el conocido LAD, dispositivo de Chomsky para la adquisición de la lengua natural, que puede funcionar correctamente si hay estímulos del ambiente sociocultural.

Lo importante es que si hay muchas malas traducciones, no significa que no existan textos traducibles, o buenos traductores, sino que es poco frecuente alcanzar una elevada profesionalidad traductiva, y entonces elaborar traducciones ingeniosas, pero no es imposible. Con genio quiere decir que es algo diferente de lo normal, aunque los dos conceptos estén relacionados entre sí, y dependan de factores contingentes (tiempo y espacio). La genialidad no coincide con la profesionalidad, que es una manifestación “normal” de habilidad y de competencias oportunamente entrenadas según las reglas del trabajo. También el talento aumenta cuando los estímulos son más frecuentes y constantes.
La mayoría de las acciones humanas, sobre todo las más dificiles, tienen procedimientos inconscientes, también llamados “implícitos”, mientras los esplícitos constituyen sólo una minoría, y en las facultades traductivas sucede lo mismo. Como en otras profesiones un diletante tiene pensamientos explícitos: ponerse en la fase de automatismo lleva el traductor a ser experto, así que la experiencia es capacidad de accionar a la máxima velocidad. Por eso tenemos que considerar el ámbito de la neurociencia.
En el análisis de resultados empíricos y experimentales, Salmon habla de casos clínicos en los que hay síndromes de traducción compulsiva o involuntaria: pacientes bilingües, con daños cerebrales, producen traducciones eficientes y muy funcionales, pero no son conscientes de ello, y a veces tampoco entienden lo que han traducido.

Más adelante hablará de didáctica de la traducción refiriéndose a Steven Rose, que dice que los recuerdos de la memoria procedimental se olvidan en manera diferente de los de la memoria semántica. Una de las finalidades fundamentales de la didáctica de la traducción es el gradual reforzamiento cualitativo de los “arboles conceptuales”, que constituyen el diccionario interno y la enciclopedia personal del estudiante.

En conclusión, el ejercicio traductivo es un sistema muy bueno para desarrollar todas las habilidades lingüísticas automáticas y las correspondencias pragmático-funcionales. Sin embargo, el modelo de enseñanza fundado sobre tipologías estereotipadas, con uso de diccionarios y manuales, no sólo produce prestaciones lingüísticas lentas y poco eficaces, sino que también las obstaculizan. Lo que propone es una revolución de la concepción de la glotodidáctica cuyo objetivo es entrenar a los traductores: adecuar la didáctica al funcionamiento del cerebro, y no al contrario.


CAPÍTULO 4
DE LOS UNIVERSALES TRADUCTIVOS AL ITALIANO DE LAS TRADUCCIONES, Erika Salsnik

En este capítulo Erika Salsnik fija la atención en los resultados de una investigación dirigida por la École de Traduction et d’Interprétation de la Universidad de Ginebra. De manera particular, la autora se centra en los “universales traductivos”, es decir en el análisis y la descripción de las diferentes características de las traducciones y de las posibles incongruencias que se presentan entre el texto original y la traducción final.
La contribución ofrecida por la autora empieza por un excursus sobre los conceptos y las teorías desarrolladas en el ámbito de la traductología a partir de los años cincuenta y sesenta del siglo XX. Desarrolla, así, los conceptos de equivalencia y significado lingüístico y cita también la teoría de polisistema de Even-Zohar, según la cual la literatura representa un sistema complejo y dinámico en el que se encuentran también los textos traducidos.
Además, se toma en consideración la llamada ley de interferencia, así definida por Toury, según la cual el texto traducido siempre tiende a calcar la estructura del texto fuente, a pesar de la experiencia del autor y las varias condiciones socioculturales relacionadas con el nivel de tolerancia de la lengua de llegada.
A partir de los años setenta se ha demonstrado que en las traducciones se pueden encontrar estructuras que no se pueden reconducir a ninguno de los dos sistemas lingüísticos, sino que dependen de la naturaleza del proceso traductivo (Even-Zohar, Frawley) o que presentan características peculiares, como la explicitación, la simplificación y la normalización.
En base a estas premisas, Erika Salsnik sostendrá la definición de universales traductivos ofrecida por Baker: “features which typically occur in translated text rather than original utterances and which are not the result of interference from specific linguistic items”.

La explicitación
La estudiosa Blum-Kulka fue la primera que consideró la explicitación como una característica peculiar de los textos traducidos. Esta característica permite al traductor utilizar mayor cantidad de elementos cohesivos y gramaticales en el texto traducido con respecto al texto original en base a dos hipótesis: la stylistic preference hypothesis, que considera la explicitación como el resultado de dos sistemas lingüísticos completamente diferentes y la explicitation hypothesis sobre dicha (Blum-Kulka).

La simplificación
Por lo que concierne a la simplificación léxica, Blum-Kulka y Levenston identifican cinco principios generales a través de los que la misma actúa: el uso de hiperónimos, aproximaciones de conceptos expresados en la lengua fuente, el empleo de sinónimos del registro coloquial, el uso de paráfrasis o circunlocuciones y la transferencia de las funciones lingüísticas, como por ejemplo el registro, de una lengua a otra.

La normalización
A través de la normalización, el traductor conforma a las características típicas de la lengua de llegada las expresiones y los elementos no comunes del texto fuente. La estudiosa Kenny (1998) ha hablado de sanitisation, es decir la posibilidad, por parte del traductor, de ofrecer una versión más “limpia” del texto traducido. Toury habla de una ley de la estandarización creciente según la cual el traductor puede sustituir las particularidades textuales de un texto fuente (textemas) con elementos codificados de la lengua de llegada (repertoremas).
Después de analizar los universales traductivos, la autora ofrece una breve descripción de la lengua italiana en las traducciones y se fija, de manera particular, en el análisis de un corpus de publiredacionales traducidos en italiano y publicados en varias revistas que han permitido evidenciar tre tipos de interferencias: una entre texto fuente y texto de llegada, otra entre sistema lingüístico fuente y texto de llegada y otra más que deriva del comportamiento del traductor. La autora concluye su contribución subrayando, a través de un análisis contrastivo, que la traducción de lengua italiana resulta mejor en el ámbito de la ficción escrita o televisiva.

CAPÍTULO 5

REFLEXIONES GLOTODIDÁCTICAS SOBRE LA TRADUCCIÓN DE LAS MICROLENGUAS, Patrizia Mazzotta
En esta sección Patrizia Mazzotta nos ofrece unas reflexiones sobre los modelos y las metologías de aprendizaje lingüístico y de capacidad de traducción en el ámbito de la glotodidáctica. En primer lugar, la autora presenta la práctica de traducción como una transposición de una unidad-mensaje en lengua de salida en una unidad-mensaje en lengua de llegada. La traducción tiene que ser interpretada y, en el ámbito de la práctica de la traducción en clase, comentada y corregida por el docente. Para interpretar, pues, un texto el alumno tiene que poseer unos conocimientos microlingüísticos consolidados gracias al aprendizaje de la terminología y de las varias categorías gramaticales de un determinado sistema lingüístico. Por supuesto, al dominio lingüístico no corresponde el conocimiento del argumento tratado. Por tanto, el docente tiene también que incitar el razonamiento inferencial que pueda aumentar el nivel cognitivo del alumno.

Con la traducción se activa un “proceso decisional” (Levý 1995) que consiste en la resolución de los problemas traductivos, en la reformulación del texto de salida y en la pianificación del texto de llegada. El alumno tendrá que ser capaz de, en base a sus propios conocimientos microlingüísticos, distinguir la tipología de texto que tiene que traducir y tendrá que evidenciar, a través el análisis que hará en una sola lengua, las diferencias que pueden existir entre dos sistemas lingüísticos, tomando en consideración las diferentes convenciones textuales y culturales de la lengua con la que va a traducir.
Es importante para el alumno, a la hora de hacer una buena traducción endolingüística, poseer un buen nivel de habilidad de las estrategias metacognitivas, fundamentales en el acto de conversión de un texto.
La autora, además, concluye considerando la traducción como un extraordinario instrumento de reflexión metalingüística que favorece el desarrollo del “saber hacer” con la lengua y permite al alumno conocer la dimensión cognitiva, cultural y pragmática de la lengua extranjera.

CAPÍTULO 6

LA TRADUCCIÓN EN LA HISTORIA DE LA GLOTODIDÁCTICA, Enrico Borello
La traducción en el tiempo de los romanos representaba simplemente un ejercicio de retórica que tenía como objetivo la comprehensión de la lectura en lengua latina. La traducción nació en las comunidades griegas del Imperio Romano del siglo III por razones políticas y administrativas.
En el siglo XII en Toledo el arzobispo Raimundo instituyó un colegio para trabajar sobre los textos árabes y versiones de textos árabes en griego y para llegar a la traducción también de originales griegos, como ocurría en Sevilla en la escuela de traductores de Alfonso X.
Hasta el Renacimiento el latín representaba la única lengua de Europa; más tarde, en varios países se difundió el estudio de las lenguas, sobre todo entre las familias nobles, y la traducción se puso en el centro de polémicas por parte de numerosos estudiosos. De una traducción del texto paralelo teorizada por Bath y Comenio se pasará, en 1700, a una traducción interlineal para que los que practicaban la traducción pudieran comprender las sutilezas de la lengua.
Después de un excursus sobre la difusión de la glotodidáctica y de la traducción en Europa en el curso del siglo XVIII, Borello se fija también en el análisis de los métodos de enseñanza de las lenguas del período, del “natural” (entender y hablar) de Ticknor al de Claude Marcel, basado en la madurez de los alumnos y en la importancia de la lectura.
Al final del siglo XIX, Maximilian Berlitz abrió numerosas escuelas de lengua en América y Europa y creó otro método que tenía como objetivo abastecer instrumentos para la comunicación oral, como un vocabulario enseñado a través objetos y palabras abstractas aprendidas por asociación de ideas (pensar sólo en la lengua extranjera).
Borello sigue con el análisis de las teorías de los fonetistas de los comienzos del siglo XIX, de Sweet que critica el método “gramática-traducción”, a Jespersen que elogia el estudio de una lengua “viva” que tiene que suceder a través el contacto directo con ella y concluye con Plamer y su “multiple line of approach”.
El autor nos ofrece también una descripción sobre la evolución de la traducción a partir de los años cuarenta del siglo XIX y, en particular, se centra en análisis de estructuralistas como Robert Lado que define la traducción como una habilidad especial diferente de las prácticas del hablar, leer y entender. Además, después de un análisis sobre las categorías de las relaciones entre palabras de dos diferentes lenguas propuesta por Lado, Borello presenta tres tipos de traducción ya analizada por Jakobson: endolingüística (reformulación de signos lingüísticos a través otros signos de la misma lengua), interlingüística (interpretación de signos lingüísticos a través de una lengua diversa) e intersemiótica (interpretación de signos lingüísticos a través signos no lingüísticos).

La contribución ofrecida por Borello se concluye con el análisis sobre las escaleras y los parámetros de evaluación con referencia a las habilidades traductivas ofrecidas por Brendan Carroll. Muchas veces las habilidades tienen importancia diferente y el problema del traductor se presenta en la comprehensión y reproducción de impostación lógica y argumentativa del texto que se tiene que traducir. Se aconseja, pues, una taxonomía detallada para identificar el error.

CAPÍTULO 7


LOCALIZACIÓN: EL PAPEL Y LOS SABERES DE LA TRADUCCIÓN, Johanna Monti
Johanna Monti analiza uno de los procesos más importantes relacionados con la globalización de los mercados: la localización. Este proceso es capaz de crear un producto lingüísticamente y culturalmente adecuado al mercado de destino donde el producto se usará o se venderá. En el transcurso de los años, la utilización de Internet ha influido mucho en el desarrollo de la localización y en la adaptación y la traducción de un producto de tipo informático (sitio Web, software, hardware). El papel de la traducción en un proceso de localización resulta complejo, por lo tanto el localizador, además de poseer las habilidades típicas de un traductor especializado, necesita también adquirir habilidades en los aspectos informáticos y en la naturaleza de la localización.
Muchas veces la noción de localización se presenta con los términos de globalización e internacionalización siempre para indicar la transferencia de un producto creado para un mercado definido, hacia otros mercados de naciones y culturas diferentes. En realidad, mientras que la internazionalización representa un proceso de adaptación de un producto en vista de un potencial utilizo en los mercados, la localización es el proceso de adaptación de un producto en función de una utilización concreta por parte de los usuarios que pertenecen a específicos mercados de destino.
En los años noventa el proceso de localización parece crucial en las empresas para la afirmación del producto en el mercado internacional. En 1990 nació la industria de localización Localisation Industry Standard Association (LISA), una de las más importantes en el sector. Desde 2000 el número de industrias de localización ha aumentado y se ha difundido cada vez más la localización de sitios Web que ha impuesto un modelo diferente con respecto a la localización de aplicaciones hardware y software. Se trata, de hecho, de una traducción que se apodera otra vez no sólo de su naturaleza lingüística sino también de la cultural con objetivo comunicativo.
La contribución de Monti termina con una reflexión sobre el papel de la traducción en el proceso de localización dentro de una visión industrial que hace referencia a elementos como la competencia, la innovación de los procesos y de los perfiles profesionales y el uso de tecnologías avanzadas y en las habilidades que el localizador tiene que poseer para desarrollar su perfil profesional que se distingue del perfil del traductor técnico por habilidades informáticas y gestionales requeridas por el mercado y por el proceso mismo.

CAPÍTULO 8

LES OUTILS D’AIDE À LA TRADUCTION: ENNEMIS OU ALLIÉS DU TRADUCTEUR, Véronique Sauron
La autora Véronique Sauron en este capítulo presenta una reflexión sobre la utilización de los programas y de los sistemas informáticos adoptados por el traductor como suporte a la traducción. La traducción automática se considera como la tecnología más controvertida y, a primera vista, estos sistemas parecen incapaces de entender las sutilezas del texto fuente (source text) y de transmitir al lector su verdadero significado de manera más comprensible. Sin embargo, a finales de los años cincuenta, empezaron nuevas investigaciones y desarrollos en Europa y también en América que han favorecido, en el curso de los años, su difusión. Además, a partir de los años setenta, se creó una renovación de los instrumentos informáticos, de manera particular con el advenimiento de Internet.
Desde aquel momento, la Web se ha convertido cada vez más en un medio esencial de comunicación e investigación, fundamental para el traductor y, por eso, un vehículo privilegiado de desarrollo de la traducción automática. El proceso, seguramente, no ha sido inmediato, sino gradual y complejo; sin embargo, con la llegada de los años noventa, la creación de nuevos sistemas de memoria de traducción no ha terminado de evolucionar incluyendo, así, nuevas funcionalidades y convirtiéndolas en verdaderas plataformas de recepción y archivo de documentos.
Cada vez que el traductor traduce partes del texto fuente todo se registra en los sitemas de memoria de traducción, entre los más famosos destacan: Trados/SDLX™, Déjà Vu™, Metatexis™, Across™ e Wordfast™.
Es también evidente que al traducir una gran cantidad de documentos o textos muy largos, el uso de instrumentos de traducción automática resultaría más conveniente, sobre todo en términos de tiempo empleado. Por otro lado, para los traductores de la “vieja generación”, acostumbrados a una modalidad de traducción de tipo manual, que no se basa en la utilización de instrumentos telemáticos, puede representar un obstáculo porque, aunque se trate de expertos, no poseen las adecuadas habilidades para utilizarlos de manera apropriada y constructiva.

La autora, en conclusión, parece preguntarse sobre la utilidad real de estos instrumentos.

CAPÍTULO 9

TRADUCTION LITTÉRAIRE ET LANGUES VERNACULAIRES: L’ÉCOSSE, POUR UNE ÉTHIQUE DE LA DIFFÉRENCE, Olivier Demissy Cazeilles
Este capítulo trata del análisis de la traducción literaria y de la evolución de las lenguas vernáculas. El autor hace una pregunta: “¿Existe un medio de traducción de textos literarios en los que los personajes sean bilingües y biculturales?” Para contestar a esta pregunta, el autor estudia el caso de la traducción literaria escocesa por parte de traductores francófonos e ingleses.
Después de una atenta reflexión sobre las diferentes obras escritas por varios autores escocesesy sus respectivas traducciones, Cazeilles propone como solución un análisis de la condición sociocultural de los personajes en las novelas y de su nivel de instrucción. La traducción de las lenguas vernaculares en general y de la lengua escocesa se basa en tres pasajes: a) reconocimiento de los dialectos (definición precisa del origen del dialecto); b) rendimiento adecuado del texto de llegada; c) inserción de típicas expresiones orales en el texto (definición de una estrategia de traducción).

El autor concluye diciendo que la solución final es la posibilidad por parte de los traductores francófonos e ingleses de insertar en sus propias traducciones expresiones típicas de la lengua escocesa que identifican la condición social de todos los personajes que se presentan en la narración.

CAPÍTULO 10


LA TAREA DEL TRADUCTOR SEGÚN BORGES, Antonella De Laurentiis
En el penúltimo capítulo Antonella De Laurentiis tiene en cuenta la peculiar posición de Borges sobre la traducción. Es verdad que nunca ha formulado explícitamente una teoría de la traducción, pero en muchos aspectos su trabajo en la traducción ha dado vida a textos densos y, a veces, contradictórios y paradójicos. En el ensayo “Las dos maneras de traducir” él quiere cambiar los términos del problema de la oposición dialéctica entre el texto original y el texto traducido – que incluye los aspectos de lealtad y traición – a un problema de estilo que trata de los conceptos de literalidad y de perífrasis: el primero corresponde a la mentalidad romántica y el segundo a la clásica. Sin embargo, parece que el análisis de Borges vaya a recoger donde lo había dejado unos años antes Walter Benjamin, y su peculiar enfoque de la traducción es pragmático.
En los siguientes ensayos Borges parece tomar una posición más clara en el debate sobre la necesidad de una traducción para ser fiel al texto y el espíritu de la provocación original y su punto de vista es: "Todos o ninguno". Este tema se puede encontrar en "Los traductores de las 1001 noches".


En el capítulo “La Babel del lenguaje” se centra en el pensamiento de Borges que quiere sugerir que la proximidad de las cosas y de los seres no dependen de las prioridades y de la naturaleza de estos, sino de algo inherente al discurso que permite a algunas combinaciones de negar otras.
Borges habla, en uno de sus cuentos más conocidos, "La biblioteca de Babel", de una lengua que no tiene estructuras y en la que el único principio activo es una combinación de 21 símbolos, y esta biblioteca contiene todas las permutaciones de los 21 símbolos y no hay espacio para dos libros idénticos.
La idea de Leibniz de un mundo, cuya unidad está garantizada por el número de la concordación armónica de una pluralidad de temas, termina en caos, en desorden.
El problema consiste, entonces, no sólo en el hecho de que hay infinitas maneras de expresar un determinado estado de cosas, sino en el hecho de que las secuencias idénticas pueden expresar los infinitos mundos.
Desde un punto de vista filosófico, Borges demuestra una profunda afinidad con todo el género especulativo de Leibniz y Spinoza, Schopenhauer y Nietzsche hasta su contemporáneo Heidegger.


En sintesis, no acepta la idea de una realidad donde el lenguaje tiene función hermenéutica.
Él habla de un mundo, un lugar donde la oposición verdadero/falso se convierte en el binomio real/virtual, y donde no se representa nada más, sólo se expresa.
En el ámbito ontológico, sin embargo, su posición es clara y precisa: no hay dialéctica entre ser y no ser. Simplemente, las cosas aparecen y desaparecen. Pero todo esto no tiene nada que ver con la falta de ser, de hecho, la desaparición de la cosa no es más que un refugio en los territorios de lo posible. En la poética de Borges no se encontran las teorías totalizantes.Todo es transitorio y nada es permanente. No existen textos definitivos ", sólo hay bocetos".

CAPÍTULO 11

PERDIDO EN LA TRADUCCIÓN, Mauro Ferraresi

“La traducción está de moda”. Así Mauro Ferraresi empieza su contribución sobre el análisis de la evolución de la traducción en el transcurso de los años. El autor está convencido de que el CAT, Computer Aided Translation, no puede sustituir al traductor, porque una traducción automática tiene que ser controlada y corregida por el traductor humano. El advenimiento de los Translation Studies ha generado novedades en los debates teóricos, cumpliendo un verdadero progreso. Hoy en día, no tenemos como punto de referencia la lingüística y la traductología clásica, sino una serie de nuevas disciplinas, como la semiótica, la sociolingüística, la sociología, la etnografía, etc.
Ferraresi dedica también un párrafo a los errores que se pueden hacer en el momento de la práctica traductiva y pone, así, algunos ejemplos refiriéndose a unas escenas de la película Lost in Translation de Sofia Coppola. De manera particular, el autor subraya la diferencia que existe entre la fonología y la fonética; la primera estudia los fenómenos físicos por lo que concierne a su función, mientras que la segunda estudia los sonidos lingüísticos considerando sólo los aspectos físicos.
En el capítulo, el autor, hace también referencia al pensamiento de Eco para describir la función del traductor y la posibilidad de este último de “traicionar” por razones estructurales y culturales en la lengua de llegada, creando así matices que pueden resistir la comparación.
Además, el autor hace una digresión sobre la semiótica, en la que otra vez describe los diferentes tipos de traducción (ya citados en los precedentes capítulos) que se individuan en el ensayo “Aspectos lingüísticos de la traducción” (1959) de Jakobson. Analizará de nuevo el proceso de traducción también en un contexto socio-cultural, teniendo en consideración autores como Pierce, Eco y, otra vez, Jakobson.
En conclusión, el autor termina su contribución ofreciendo una definición de traducción participada, según la cual la práctica de traducción no puede ser neutra, transparente o completa y siempre el traductor tiene un papel manipulador en la elaboración del texto. El traductor no puede ser super partes. Su objetivo es actuar en caso de obstáculos de distancia cultural. Por lo tanto, es el lector el que, a través de sus coordenadas culturales y exigencias receptivas, tiene que aprehender el sentido de un texto que pertenece a una cultura diferente.