La Traducción especializada y las especialidades de la traducción

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Autor/a/es: Roberto Mayoral Asensio / Óscar Díaz Fouces
Editorial: Universidat Jaume
Año: 2011
País: España
Idioma/s: Español
Nº de páginas: 184
ISBN: 978-84-8021-814-6

Por Adriana Gualoto Abad

Introducción


Este volumen nos hace reflexionar sobre varios temas relacionados con la especialización en traducción. Nos sugiere que no es posible hablar de traducción general, pero tampoco de traducción especializada, pues sus límites no están claramente diferenciados. Como piensan los autores, la clave de este conflicto podría estar en la manera en que las categorías funcionan en los diferentes campos profesionales.

El libro se divide en tres partes; la primera atiende al concepto de la traducción especializada, la segunda a las notas sobre la constitución la evolución y el cultivo de las disciplinas, y la tercera a la constitución como disciplina de la traducción.

Se trata de una obra con una amplia variedad de referencias a textos, ideas e investigaciones de autores como Hurtado, Newmark, García Izquierdo, Montalt, Agost y muchos más.

Roberto Mayoral y Oscar Diaz quieren conseguir con este trabajo que sus lectores reflexionen sobre estos asuntos y que no los acepten sin cuestionarlos solo porque siguen perdurando a lo largo de los años.

Resumen


Capítulo uno: El concepto de la traducción especializada.

Por Roberto Mayoral Asensio y Oscar Diaz Fouces


En la primera parte del libro comienzan por exponer las diferentes clasificaciones según Hurtado (Hurtado, 2001) además de otras realizadas por diversos autores que continuarán citando a lo largo de toda su obra. Empiezan su obra de esta manera para que los lectores nos centremos en ese interés por clasificar los estudios sobre traducción, presente en varios investigadores a lo largo de los años. Así mismo les parece importante que no se confundan los términos clasificación y categorización de los que se sirven para continuar su argumentación. La clasificación resulta una tarea bastante complicada ya que como los autores de este libro afirman, las categorías de la traducción están en continuo cambio.

Se incluye en el libro un apartado en el que hay más de quince representaciones gráficas (mosaicos, círculos, tejas o escamas, en forma de árbol, racimos…) de los criterios de categorización. Su objetivo es que nosotros mismos visualicemos el antagonismo a la hora de organizar esos conceptos. La conclusión a la que nos hacen llegar es que siempre hay límites difusos.

En este primer capitulo incluyen también opiniones de algunos expertos, comunicadas personalmente a Roberto Mayoral, que aportan nuevas perspectivas al tema.

A partir de aquí pasan a revisar los criterios que se usan en la clasificación de la traducción. Tales criterios son:

-El criterio del grado de especialización del texto: Examinan la traducción general y la traducción especializada, fijando que falta un modelo al que acudir a la hora de definir las diferentes especialidades de la traducción, por lo que no se puede realizar una separación concluyente entre la traducción general y la especializada.


Resulta entonces ser la especialización algo objetivo.

-El criterio del tema del texto: Mediante un ejemplo concreto (la traducción jurada) argumentan que este criterio esta basado en el saber y los saberes son variantes y tampoco están delimitados, de ahí que mediante este criterio tampoco queda definida la clasificación. Pero reconocen que aunque en su opinión no es un criterio fiable, lleva mucho tiempo activo, cosa que hay que tener en cuenta.

-El criterio del género del texto: Manifiestan que género es difícil de definir, porque existen descripciones muy diferentes. Incluso podemos hallar subgéneros de muy diversas entidades, resulta que hay aparte del género y subgénero; paragénero, diagénero, transgénero, ideogénero, macrogénero y sistemas de géneros.


Con todo esto los autores consideran que los análisis realizados desde la traducción son solo descriptivos.

-El criterio de la función del texto: En este apartado nos explican que es difícil encontrar textos con una única función. Por lo que este criterio tampoco es determinante.

Tras la revisión de estos criterios encuentran además que no se puede distinguir con claridad los conceptos de la lengua general, la lengua común y la lengua especializada. Tampoco los conceptos que se usan en la clasificación. Así como tampoco se pueden realizar de forma nítida clasificaciones tipo, de modalidad, de clase, de género, de modo, de forma…

Aprovechan estas argumentaciones en las que consideran que estos criterios están “obsoletos” y son demasiado generales, para poner de manifiesto su opinión sobre una formación de traductores en la que lo ideal sería haber solucionado ya estos problemas y haber elaborado soluciones.

Concluyen el capitulo asegurando que las clasificaciones en traducción tiene los límites difusos, que hay elementos modélicos, elementos demasiado cercanos o incluso elementos que no tienen nada en común. Nos dicen también que en los estudios de traducción se suele tender a la clasificación, por lo que se demuestra la preferencia a la descripción antes que a la explicación y la predicción por parte de los investigadores. Por eso nos recuerdan que el objetivo de la traducción no es describir sino comunicar.


Capítulo dos: Notas sobre la constitución, la evolución y el cultivo de las disciplinas.

Por Roberto Mayoral Asensio y Oscar Diaz Fouces


Esta segunda parte del libro realiza la función de “puente” entre el primer y el segundo capítulo. Su objetivo es tratar de encontrar un nuevo modelo clasificatorio en el que situar a la traducción y a sus especialidades. Se basan en la actividad social (ya que la traducción lo es). Las herramientas que utilizan provienen sobre todo de la sociología y la ciencia.

Nos presentan al inicio del capítulo las definiciones tomadas de la Real Academia Española de disciplina y asignatura. Son conceptos demasiado amplios que no sirven para continuar con sus argumentos. Por esta razón nos llevan al origen de las disciplinas y nos hacen notar que su creación no es natural ni objetiva y que suelen existir por legitimación.


Es la especialización la que conduce al desarrollo de nuevas disciplinas autónomas. En el origen y desarrollo de esta intervienen tanto factores sociales como como factores relacionados con el conocimiento. Relacionado con esto mencionan también que los factores sociales pueden referirse solo a una extensión individual así como que pueden estar enlazados con lo institucional. Y en los factores relacionados con el conocimiento, la especialización puede ser algo natural o una consecuencia de la acumulación del mismo.


Terminan este capítulo expresando que el nacimiento de las disciplinas está relacionado con diversos factores ya mencionados así como con la necesidad que tienen algunos grupos sociales (como pueden ser los grupos académicos) por investigar este tipo de procesos.


Por ello después de esta afirmación pasan a realizar un análisis de la relación entre los tipos de disciplinas y los grupos académicos. A partir de aquí establecen diferentes tipos de ámbitos de conocimiento que los agrupan siguiendo algunos rasgos que tienen en común.


Capítulo tres: La constitución como disciplina de la traducción.

Por Roberto Mayoral Asensio y Oscar Diaz Fouces


Nuestros autores empiezan esta última parte del libro recordándonos el propósito de su trabajo: un análisis del concepto de traducción especializada. Como ya nos habían adelantado en el primer capítulo la palabra “traducción” puede tener relación con varios estados reales. Ellos resalte tres dimensiones mínimas para este concepto, la primera de ellas abarca el marco de la investigación lo que les lleva a la conclusión de que esto tiene relación con un “dominio científico”. La segunda, el marco de la educación superior que consideran que se desarrolla en un “espacio académico”. Y la tercera contendría toda aquella actividad realizada por personas que reciben una retribución económica por su trabajo, ellos interpretan esto como un “espacio profesional”. Así como nos dicen que forman dimensiones diferentes, también admiten que estas deben estar relacionadas entre si o incluso pueden coincidir.

Una vez realizadas estas tres agrupaciones pasan a mostrarnos su punto de vista sobre cada una de ellas más detalladamente.

En la traducción como disciplina científica y académica pasan a buscar una ubicación para esta dentro del esquema de Biglan. Empiezan por el eje hard/soft y pasan después al pure/applied (estas tienen que ver con la orientación del conocimiento).


Muestran en esta parte una serie de comentarios y varios datos de interés, algunos de investigadores muy conocidos, con los que intentan argumentar su planteamiento de que habría que ubicar a la traducción en una combinación de los dos anteriores, que sería el ámbito del soft/applied (diferente/rural).

Terminan su obra con el tema del título del libro: Las especialidades de la traducción y la traducción especializada. Nos exponen aquí casos concretos, que son los de la traducción automática, la traducción asistida y la localización. Y también tratan el concepto de traducción especializada, explicando primero las especialidades técnicas y especialidades sectoriales, para lo que utilizan como ejemplo la traducción médica.


Consideran que los criterios que permiten hablar de especialidades son:
  • En términos científicos, la utilización y creación de la investigación autónoma.
  • En términos académicos, están en las materias, a veces incluso de cursos específicos.
  • En términos profesionales, este viene dado por un “espacio autónomo”.


Después de las especialidades técnicas y las sectoriales, pasa a las especialidades teóricas. Estas se centran más en el análisis y la interpretación que en la producción.

Para concluir esta obra resaltan el tema del problema de la delimitación de las especialidades sectoriales. Aquí nos demuestran que una delimitación clara sigue siendo difícil de establecer.

El resultado final de su obra es la declaración de que esta clasificación de las especialidades sectoriales de la traducción-disciplina resulta de la fusión de dos tipos de criterios: un conjunto de componentes sociales (“codificación académica”) provenientes de investigadores o personas altamente cualificadas y de otro conjunto de componentes relacionados entre sí (un núcleo básico, peculiaridades terminológicas, documentales, factores de contenido y de géneros priorizados). Estos dos criterios no son objetivos, sino que son relativos, discutibles y contingentes.

Conclusión


-El concepto de traducción especializada hay que considerarlo desde diferentes campos (científicos, académicos y profesionales).

- A lo largo del trabajo nos aseguran que resulta muy difícil distinguir entre traducción especializada y traducción general, pero no afirman que sea imposible.

-Las especialidades actualmente establecidas a veces pueden abarcar aspectos muy diferentes e incluso contradictorios y su cultivación no suele ser objetiva.

-Se puede encontrar un núcleo común de las especialidades sectoriales lo que haría posible una nueva reorganización de estas.

-Las especializaciones técnicas responden a estrategias autónomas.

-Las especialidades teóricas son legítimas y también vienen dadas por estrategias autónomas.

-La revisión de estos aspectos no está ideada para criticar sino para proponer una reforma en la que se solucionen aquellos problemas que quedan desatendidos. Haciendo esto podría incluso mejorarse los programas de estudios en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior, para formar traductores más cualificados. Todo esto únicamente en beneficio de la disciplina de la traducción.