Sobre la imposibilidad de la traducción

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Autor/a/es: LÓPEZ GARCÍA, Dámaso
Editorial: Universidad de Castilla-La Mancha
Idioma/s: Castellano
Nº de páginas: 227

Por Tamara Muñoz

Introducción

El libro trata de los numerosos problemas que se encuentran los traductores y como intentan resolverlos. Se alude en muchas ocasiones a una imposibilidad del traducir por diversos factores. Observa distintos tipos literarios lo cual permite ver las dificultades y obstáculos que se le presentan a un traductor dependiendo de la obra.

Comentario/Resumen

Capítulo 1: Sobre la imposibilidad de de la traducción

"La traducción es imposible". Esto se dice con frecuencia.
Cuando se dice que es imposible traducir se refiere a aquella imposibilidad que aconseja no construir casas porque todas tendrían goteras y acabarían cayéndose. Esta metáfora se refiere a la construcción. Pero, también se puede comparar la traducción con el campo de la patología, podríamos afirmar que es la misma imposibilidad que ocurre en la medicina ya que continuamente se hacen medicamentos y se buscan curas para todo tipo de enfermedades pero al final la gente tiene que morir. Estos dos ejemplos sirven para determinar el entorno de lo que es y lo que no es traducción.
No existe una base griega sobre el asunto lo que hace que sea más difícil establecer unos márgenes de tolerancia más o menos aceptados.
El estado actual de todas las lenguas consiste en ser traducción de otras lenguas (no pueden presentarse como lengua origen porque todas son herederas de otras lenguas).
Desde que la cultura griega entró en Roma, la traducción fue el bautizo de las lenguas culturales, orientales y occidentales. Cuando las lenguas occidentales consiguen un reconocimiento social se robustecen mediante traducciones. Esto distanció a la lengua griega porque no se conoce como se tradujo al griego.
Agustín García Calvo afirma que: "Para los griegos no había otra lengua que las griegas". El autor del libro no sabe si está de acuerdo con esta afirmación. Sin embargo, no le resulta difícil creer, como parece que García Calvo cree, que el nacimiento de los "conceptos" se halla ligado al nacimiento de las "ideas" como ideas griegas y universales. Si esto es correcto, la cultura árabe tiene el mismo derecho a reclamar la universalidad que la cultura occidental. La universalidad depende del poder político. La distinción hacia la que él desea señalar apunta hacía una lengua centrípeta, el griego frente a otra centrífuga, el hebreo. Esa diferencia a la que se emparejan dos actitudes políticas es la que de verdad indica algo sobre las traducciones. La función social de la traducción es la que crea su posibilidad, la que da ocasión a la necesidad de las traducciones particulares, pero, su pregunta es cuál es la intencionalidad que subyace a la traducción. Para Agustín García Calvo la posibilidad de la traducción refuerza mediante la mediación lingüística de la vida.

Capítulo 2: Traducción y lengua

En este capítulo se exponen las relaciones entre traducción y lengua.
La palabra traducción también tiene usos no lingüísticos, en el campo de la política o la economía por ejemplo. (La política se traduce en leyes). Existe un peligro de reducir la traducción a un mecanismo de mediación entre unas relaciones de causa y efecto. Esta relación no es la traducción interlingüística. Un ejemplo de la relación de causa-efecto: una empresa en mala situación es la causa y el hecho de que afecta al número de puestos de trabajo es el efecto.
La traducción es una relación entre lenguas, estas se relacionan mediante una necesidad ideal que no se sabe muy bien si expresa determinismo o modalidad.
Tenemos muchos más ejemplos de esta clase de comparaciones expuestos por diferentes autores a lo largo de la historia:
- John Donne: en la meditación 17 describe a la felicidad celestial como a una reunión, en forma de libro, de aquello que se desencuaderna por el universo. También su imaginación lo lleva a comparar a Dios como autor, a cada individuo como capítulo de un libro y a la muerte como traducción.
- Jakobson, lingüista, fonólogo y teórico de la literatura ruso, propuso una triple división de los fenómenos de la traducción:
1) traducción interlingüística o traducción propiamente dicha;
2) traducción intralingüística o reformulación ("rewording") y
3) traducción intersemiótica o transmutación de signos lingüísticos en signos no lingüísticos. Esta última hace ver al lector el poder de metaforización de la traducción.
Jakobson propone también la posible existencia de ambigüedad del significado de traducción hasta en la perspectiva lingüística.
Aquí se da el ejemplo de Jacques Derriba, considerado uno de los más influyentes pensadores y filósofos contemporáneos, que en uno de sus intentos de definir la escritura, clasifica a la lengua escrita como traducción de la lengua fonética, de la lengua oral. Derrida provoca desconcierto al lector al establecer esa relación. Ese desconcierto abarca la tesis que fundamenta el libro de George Steiner, "After Babel". George Steiner, crítico y teórico de la literatura y de la cultura, y escritor, se trata de uno de los intelectuales de influencia internacional más relevantes desde mediados del siglo XX, dice que de la traducción participa cualquier acto de comunicación. Según Steiner la traducción se halla plenamente implícita en el acto de comunicación, pero se halla explícita en la coexistencia de los millares de lenguas que hay en el mundo. Lo que señala López García de esta afirmación es el adverbio plenamente, esta plenitud apunta hacia una dirección inequívoca porque lo propio de la comunicación verbal ya recoge la idea de traducción, la propia lengua es traducción; de aquí deducimos que si la lengua está inmanente en el conocimiento, el conocimiento también es traducción. El autor dice que la traducción es explícita por sí misma, lo único que prueba la existencia de diferentes lenguas, es eso, su existencia.
La comunicación entre lenguas es intencional y si falta esa intención puede haber lenguas que durante siglos no tengan un contacto apreciable mediante traducciones, por lo que de aquí entendemos que la comunicación entre hablantes de distintas lenguas hace necesaria la traducción, por tanto, está se hace explícita cuando se han dado las circunstancias intencionales que la hacen posible.
Steiner habla de dos niveles de traducción: interlingual e intralingual, que proporcionan un modelo para el funcionamiento de las lenguas.
- Intralingual: consiste en un ejercicio de sinonimia extendida, ej. Antonio Machado: "Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa" que es lo mismo que decir
"Lo que pasa en la calle", se ha producido un cambio de registro.
Los problemas de la traducción intralingual son encubiertos (ocultos o no manifiestos). El receptor tiene que interpretar, es decir, traducir no solo lo que oye sino también todo aquello que es explícito en la comunicación lingüística, lo que el emisor calla.
La paráfrasis puede considerar un modo de traducción. La capacidad de parafrasear quizá sea una de las pocas pruebas de demostración de comunicación lograda que puedan ofrecerse.
- Interlingual: el modelo que ofrece es lengua origen-lengua término que es el equivalente al modelo emisor-receptor de la intralingual.
Ambas componen un ejemplo poco específico de lo que se entiende por comunicación semántica o semiótica. Ninguna aclara de manera suficiente el significado de la traducción que le importa al filólogo. Dice el autor del libro que tal vez es porque la propia traducción consiste en relacionar lo diverso, es decir, la palabra traducción, como señaló Paul de Man, es el equivalente de lo que en griego recibe el nombre de metáfora. Dámaso critica las ideas de Steiner porque dice que se trata de un modelo de comparación que no añade ninguna profundidad desconocida a la percepción del fenómeno de la traducción > "El estudio de la traducción es el estudio de la lengua". Dice que hay que tener en cuenta que todo el mundo sepa que no son algo diferente.
El modelo que hace idéntica a la traducción respecto de cualquier acto de habla simplifica lo que es el proceso de la traducción en el que intervienen un emisor, un receptor-emisor y un receptor.
También analiza a Saussure en su afirmación acerca de la naturaleza social de la lengua: "La lengua no es una función del sujeto hablante". La intención del sujeto hablante solo se hace presente en los actos de habla, no puede llegar a la lengua porque su reino es el del habla. Lo que le interesa al que estudia los problemas de traducción es si existe una intención de la lengua, otra del individuo y como se articulan ambas respecto de la traducción.
Walter Benjamin, es el que explica cual es la que tiene que tener el traductor. Dice que los idiomas tienen un parentesco aunque sea "supra-histórico". Sus ideas concuerdan en cierta manera con las de Sapir, cada lengua es una descripción autónoma del mundo pero incompleta. Existen muchos idiomas porque no pueden expresar todo.

Capítulo 3: Evaluación de traducciones

En este capítulo se pretende únicamente señalar algunos aspectos de la reflexión teórica en torno al problema de la evaluación de traducciones y algunas de las dificultades que la condicionan o la hacen imposible.
La teoría de la traducción se ha dedicado poco a proporcionar pautas para juzgar acerca de los resultados, es decir, evaluar traducciones.
Susan Bassnet-Mcguire sitúa a la evaluación de traducciones en la posición central desde la perspectiva teórica. Pero, realmente, no se sabe cuáles son los elementos de valoración para saber si una traducción es buena o mala. Si es mala hemos de pensar que puede que sea por una mala expresión en la LT o también por una mala redacción en la LT. Bassnet-Mcguire era la que señalaba que la evaluación quizá se asiente en la valoración de la redacción en LT. Por tanto, estos dos son los ejes más comunes sobre los que giran las valoraciones. Sin embargo, no todos los teóricos están de acuerdo con esto,
Para Walter Benjamin, filósofo y crítico literario marxista y filósofo judeo-alemán, es importante la buena equivalencia de formas entre las dos lenguas, por esto se podría caracterizar también una mala traducción, se diría que es una transmisión inexacta de un contenido no esencial. Dice este que los métodos de evaluación que pueden ayudar a fijar unos inevitables puntos de referencia son:
- La retroversión: consiste en traducir de nuevo a la LO desde la LT. Esto no tiene porque demostrar que sea una mala traducción.
- La prueba cognitiva: se pide a una persona que conteste a unas preguntas sobre un texto en la LO y se hace igual con un texto en LT, la evaluación consiste en comparar las respuestas; si estas son diferentes estamos ante una maña traducción.
- La prueba práctica: se le pide a un lector que lleve a cabo una serie de actividades relacionadas con el texto de la LO a la vez que se hace con lectores de la LO y se comparan los resultados.
- La crítica o análisis de traducciones: ofrece una lección práctica al traductor. Hay cuatro procedimientos fundamentales para llevarla a cabo:
1) analizar la intención del autor y la función lingüística predominante.
2) hacer una comparación detallada entre las dos lenguas.
3) establecer la impresión global de las relaciones entre ambas lenguas.
4) juzgar el valor de la traducción de manera global.
La característica común que une a todos los métodos es que carecen de unas garantías mínimas de objetividad, dependen de quien los juzgue.
No existen criterios objetivos que puedan aplicarse de manera sistemática y universal a la evaluación de traducciones.
Una peculiaridad que es preciso tener en cuenta a la hora de evaluar traducciones viene dada por la división entre tipos de textos: literarios y técnicos. Esto quiere decir, que, por ejemplo, los textos de medicina y física deben atenerse a los criterios de comprensión de la LO y de redacción de la LT.
El traductor de textos técnicos se ahorra en buena medida los problemas que suscita la equivalencia. Pero realmente la traducción técnica no es lo que inquieta a quienes tienen que evaluar traducciones aunque a este también se le tiene que exigir siempre la mayor corrección. Esto es necesario para que no se convierta en costumbre leer afirmaciones como las que dice Vázquez-Ayora de que el inglés domina al castellano, lo cual, en parte, es verdad porque en muchos campos se utilizan anglicismos. Es importante señalar también que todas las lenguas tienen sus virtudes y defectos y nos siempre tiene la culpa el traductor.
Los problemas de evaluación de traducciones exigen una solución en el terreno de la comunicación general y en el de la literatura, en el terreno en el que las variaciones de registro y de lugar tienen una función expresiva determinada por el autor. Aquí es donde la dicotomía "equivalencia formal" frente a "equivalencia dinámica" de Nida o "traducción semántica" frente a "traducción comunicativa" de P. Newmark continúan dividiendo la opinión de traductores y teóricos de la traducción. El principio teórico de la equivalencia dinámica es pertinente y necesario para traducir metáforas y frases hechas.
Equivalencia dinámica y formal son dos técnicas de traducción. La dinámica (también conocido como equivalencia funcional) intenta comunicar la idea expresada en el texto base (si es necesario, a costo de la literalidad, orden original de las palabras, la voz gramatical del texto base, etc.), mientras la formal intenta traducir el texto palabra por palabra (si es necesario, a costo de la expresión natural en el idioma blanco). Las dos técnicas representan un énfasis, respectivamente, de legibilidad o de fidelidad literal al texto base. Sin embargo, no hay en realidad una línea fija entre equivalencia dinámica y formal.
Los términos “equivalencia dinámica” y “equivalencia formal” fueron originalmente denominados para describir diferentes maneras de traducir la Biblia, pero las dos técnicas son aplicables a cualquier traducción.
La equivalencia dinámica se usa cuando lo que se pretende es que se comprenda bien el texto traducido y no se pretenda tanto que sea una traducción los más parecida posible. Por ello la frase hecha, "tomar el pelo" se traduce por to pull somebody´s leg y no por to take somebody´s hair.
Sin embargo, encontramos un problema en la equivalencia dinámica: la traducción de las variaciones de registro. Ej. No es del todo correcto traducir la norma culta del "Queen´s English" por la norma culta del castellano.
Es materialmente imposible hacer llegar la colocación dialectal de una lengua a otra mediante la traducción, muchas veces depende de la cultura. La traducción de los registros exige del traductor un ejercicio de coherencia, una elección cuidadosa del método de traducción, pero tiene que justificar la elección de ese método. La evaluación debe realizarse sobre la fidelidad que el traductor haya guardado a ese método.

Capítulo 4: Las traducciones de los sonetos de Shakespeare.

Uno de los numerosos problemas que traen de cabeza a los traductores y a los teóricos de la traducción y de la literatura es la significación estética de la obra literaria.
Se analiza la reflexión de Francisco Ayala quien dice: que la traducción literaria es la única que permite una traducción artística. Dice que es donde el problema teórico se plantea en toda su plenitud. La idea que subyace en este pensamiento es el carácter individual e insondable de la creación literaria y la imposibilidad que encierra su traducción. La evaluación de traducciones artísticas reside en la correspondencia entre el original y la traducción, pero una vez que se ha examinado esa correspondencia no dejará de advertirse la sombra que proyecta hacia la valoración estética. Este problema se plantea así porque aspira a una validez universal dentro de la forma concreta y del ámbito histórico que le son propios. La imposibilidad de tal empeño condiciona su reflexión sobre los diferentes géneros literarios.
Las obras literarias se deben traducir porque dada la diversidad de escritos de intención artística, no cabe dar reglas, ni aun muy generales que orienten al traductor. A falta de reglas, el traductor deberá ser escritor y poseer, además de los conocimientos instrumentales necesarios, una fina intuición para elegir las mejores soluciones. Como única excepción, apunta una manera de traducción para composiciones simples como el soneto.
Desde 1930, cuando se hizo la primera traducción de Shakespeare, se han hecho muchas adaptaciones al castellano, lo cual no ha supuesto, dice el autor, mucho esfuerzo porque según se hacían más traducciones, los escritores siguientes tenían más ayuda. Pero lo que el analiza es la calidad de esas traducciones y no menospreciar su esfuerzo. El soneto que analiza es el XVIII por su aparente sencillez en su construcción y por la ausencia de problemas de edición.
Shall I compare thee to a summer’s day?
Thou art more lovely and more temperate:
Rough winds do shake the darling buds of May,
And summer’s lease hath all too short a date:
Sometime too hot the eye of heaven shines,
And often is his gold complexion dimm’d;
And every fair from fair sometime declines
By chance, or nature’s changing course, untrimm’d
But thy eternal summer shall not fade
Nor lose possession of that fair thou owest;
Nor shall Death brag thou wander’st in his shade,
When in eternal lines to time thou growest;
So long as men can breathe, or eyes can see,
So long lives this, and this gives life to thee.
Las traducciones que analiza comparten muchas peculiaridades.
La primera traducción fue la de Luis Astrana Marín, biógrafo, periodista, ensayista y traductor español.
¿Te compararé a un día de primavera? Eres más
deleitable y apacible. La violencia de los vientos
desgarra los tiernos capullos de mayo
y el arriendo de la primavera
vence en fecha demasiado corta
A veces brilla el sol del cielo
con resplandor excesivo
y a menudo disminuye su tinte dorado
toda belleza pierde, tarde o temprano, por su belleza,
marchita por accidente o por el curso
cambiante de la Naturaleza.
Mas nada ajará tu eterna primavera,
ni perderás la posesión de tu reconocida hermosura
Ni la muerte se jactaréa de verte errar en su sombra
cuando en versos inmortales se acreciente tu nombre
de edad en edad.
Mientras palpiten los corazones
o vean los ojos,
estos versos serán vivientes y te
harán vivir.
Respeta la distribución de la estrofa, no la del verso, pero traduciendo en prosa. Dice el autor que quien traduce en prosa una obra en verso debe ser sometido a un juicio todavía más exigente.
Esta traducción se caracteriza por la verbosidad y falta de precisión, porque, por ejemplo, cuando habla de more lovely and more temperate como "deleitable y apacible" sería mejor traducir por "más adorable y más templado".
El conjunto de traducciones palabra por palabra, apunta de manera inequívoca hacia el dominio de de un estilo poético propio que no está dispuesto a contemporizar ni tan siquiera con el estilo de Shakespeare. No suele haber una correlacción entre el estilo poético de diferentes lenguas.
Otra de las cosas que comenta el autor es que Astrana cambia "verano" por "primavera" para adaptarlo a la actualidad ya que en tiempos de Shakespeare las estaciones eran cinco y el verano que hoy se ha fundido con el estío correspondía a lo que actualmente llamamos primavera, extendiéndose desde mediados de esta hasta finales de junio. El sentido de todas las aliteraciones que Astrana hace es evidente por si mismo ya que trata de adaptar la lengua de los sonetos de Shakespeare.
Una segunda versión de la traducción de los sonetos de Shakespeare es la de Manuel Mújica Láinez:
¿A un día de verano compararte?
Más hermosura y suavidad posees.
Tiembla el brote de mayo bajo el viento
y el estío no dura casi nada.
A veces demasiado brilla el ojo
solar, y otras su tez de oro se apaga;
toda belleza alguna vez declina,
ajada por la suerte o por el tiempo.
Pero eterno será el verano tuyo.
No perderás la gracia, ni la Muerte
se jactará de ensombrecer tus pasos
cuando crezcas en versos inmortales.
Vivirás mientras alguien vea y sienta
y esto pueda vivir y te dé vida.
Mújica eligió una traducción en versos endecasílabos pero con ello eliminó la rima para lograr una mayor flexibilidad rítmica y una mayor libertad para acompasar la equivalencia léxica entre el inglés y el español. En esta adaptación se diluye la lucha contra el tiempo que es uno de los ejes sobre los que gira la significación del poema. A pesar de esto, teniendo en cuenta las limitaciones que pone la elección del verso endecasílabo, son pocas las pérdidas, y en cualquier caso, se complementan en dirección diametralmente opuesta a las adicciones de Astrana. Explica esto con un ejemplo:
Rough winds do shake the darling buds of May
Mújica lo traduce como, "Tiembla el brote de mayo bajo el viento" Dámaso dice que Mújica actúa como un escritor que sabe lo que omite y lo que elije, esto indica que el traductor tiene unas ideas sobre el poeta a las que quiere dar forma a través de su traducción. Valora mucho la traducción de Mújica porque dice que es imposible traducir el pentámetro yámbico inglés en endecasílabos ya que son demasiadas perdidas como para llamarlo traducción
La siguiente versión que analiza el autor del libro es la de Agustín García Calvo.
García Calvo hace una traducción en verso y en versos de trece sílabas. Además explica los fundamentos teóricos de las elecciones que toma, añade las variantes y lecturas más interesantes de los diferentes autores y anota aquellas dificultades de más compleja traducción.
López García en parte critica la pérdida del endecasílabo ya que dice que los versos de trece sílabas son una rareza en la versificación española. Comenta que el endecasílabo es más melódico debido, entre otras cosas, a la rima. En este caso la rima sigue en términos generales el modelo de serventesio original, y la estrofa respeta la forma del soneto ingles.
Le interesa de la traducción de García Calvo el hecho de que contiene unas interesantes observaciones que se internan tímidamente en la crítica literaria y que señalan la nostalgia de una época. Se trata de una crítica en la que sobresale una atención sagaz hacia la retórica. López García dice que esta versión es más fiel que las anteriores. Opina Dámaso que esta traducción cuida aspectos en los que otros traductores ni tan siquiera reparan como, por ejemplo, el aspecto de que consigue una distribución de los nexos oracionales y paralelismos convincente a pesar de que no coinciden de manera exacta con los del original. Señala que otro de los problemas con los que se enfrentan los traductores de este soneto es el pareado final que suele ser hasta un problema para la construcción inglesa. Comenta que en la traducción de estos dos últimos párrafos García Calvo crea una posible ambigüedad a la hora de decidir la atribución del sujeto; por otro lado dice que en la de Mújica Láinez su desarrollo melódico estorba cuatro acentos extrarrítmicos y que en la de Astrana Marín se altera el sentido de las palabras. Después de este análisis el autor aventura una traducción:
En tanto alienten hombres y ojos vean,
tanto vive esto y a ti te da vida.
La siguiente traducción que examina es la de Fátima Auad y Pablo Mañé Garzón.
En esta versión prevalece el realismo o incluso el literalismo. Critica Dámaso la ausencia de notas. Cree que la comprensión general de los sonetos es buena, aunque la ejecución material, en ocasiones, se resiente de un literalismo moderado.
Afirma que estos dos traductores cometen uno de los ripios más rotundos que pueden escribirse en español en el soneto XI con la continua repetición de la palabra algunos por la inglesa "some"; opina Dámaso que la palabra quienes habría sido más adecuada en este caso ya que se parece más al ritmo melódico que se producía en inglés. El autor del libro piensa que la traducción de estos dos autores estaba destinada a lectores sin conocimientos suficiente de la lengua inglesa y no a impresionar mediante su belleza.
La quinta versión que analiza es la de José Méndez Herrera.
Su traducción sigue el modelo del soneto clásico español, en cuanto al cómputo silábico, forma estrófica y rima, aunque la rima es uno de los puntos débiles de esta traducción.

Capitulo 5: La elegía XIX de John Donne

John Donne es un poeta inglés a la altura de Góngora en España, pero con la diferencia de que tiene menos renombre en España que el que tenía Góngora en los países de habla inglesa.
Octavio Paz, considerado uno de los más grandes escritores del siglo XX y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos, fue un escritor prolífico cuya obra abarcó varios géneros, entre los que sobresalieron textos poéticos, el ensayo y traducciones; escribió una traducción de esta elegía y es la que Dámaso comenta en su libro. Analiza esta traducción para conocer algunos de los problemas que se presentan al traductor de poesía inglesa, o simplemente al traductor.
Este no es el mejor poema de Donne pero tampoco el más sencillo. La nota más frecuente de la poesía de Donne es el análisis de la pasión que vence todos los obstáculos.
El poema original está escrito en pentámetros yámbicos. Esta elegía tiene una sencilla idea central en torno a la que se ordenan todas las imágenes. EL protagonista es el cuerpo desnudo de una mujer e indirectamente el de su amante.

Versión de Octavio Paz.
Octavio explica aquellos aspectos que de manera más inmediata llaman la atención del lector nada más escribir su traducción. El autor del libro cree conveniente conocerlos antes de exponer su análisis. Dice Octavio Paz que su traducción no es literal, que más bien es una adaptación al español y en muchos casos se aparta del original aunque procura siempre encontrar expresiones de valor equivalente a las inglesas. Teniendo en cuenta esto, López García dice que el principio que se pone en juego es el de equivalencia. Los poetas y traductores encuentran insoportable la literalidad.

Capitulo 6: La huella de Young en España

Young junto con Pope y Thomson son los autores británicos del siglo XVIII más conocidos en España. Young suele relacionarse con poetas españoles como José María de Cossío quien habla de la influencia del británico en la poesía La noche y la soledad de Meléndez Valdés dedicada a Jovellanos. También ha servido de influencia a Cadalso, Joaquín Arce. Fue sobre todo conocido a partir de la traducción de Obras selectas por Juan Escoiquiz en 1798.
Lo que Dámaso va a analizar es la luz incierta que arrojan estas influencias y va a establecer su sentido. Incluso contando con la traducción de Escoiquiz, ciertamente la aportación española, en el campo de la traducción, al conocimiento de la poesía de Young , es desoladoramente pobre. La traducción
De Escoiquiz, sin embargo, se acerca a un matiz de la pobreza muy diferente al que pudiera hallarse en aquellas traducciones de ocasión y decididamente minoritarias.
La de Escoiquiz fue la segunda traducción de las obras de Young después de la de Cristóbal Cladera quien tradujo El juicio final, extenso poema juvenil. Lo que atrajo a Cladera de este poema fue la fuerza barroca de su tema del cual el título hace alusión. Esta traducción es mejor que la de Escoiquiz.
La tercera traducción española en el tiempo es la de Antonio Schwager El sabio de la Soledad o Meditaciones Religiosas. Se trata de una obra que insiste en los aspectos de Young que a cierta forma de entender el Romanticismo le interesaba dar a conocer, añade que en esta insistencia se acumulan lugares comunes acerca de lo que era una moda literaria que en los momentos de su publicación estaba arraigando con fuerza en España.
La siguiente obra en relación con Young es muy distinta, es la obra Lamento nocturno, o Meditaciones de Young por Julián Viana Razola. Es una obra típicamente romántica tanto por la forma como por el contenido.
Este traductor es bastante más respetuoso con el original inglés que Escoiquiz, incluso hasta en el hecho de mantener los paréntesis en su sitio. Es bastante fiel al texto original y cuando se distancia de este se le puede disculpar por la servidumbre del metro empleado. Utiliza un vocabulario muy delicado. Cabe desatacar también el uso de hipérbatos y la tendencia a desplazar los verbos a la posición final.
Comenta también algunas obras en prosa de Young traducidas al castellano. En el s. XIX tenemos Obras diversas del Dr. Eduardo Young. Es una obra que debió tener una circulación muy escasa ya que solo existe un ejemplar en la Biblioteca de Cataluña. El contenido se limita a una antología de pensamientos morales y edificantes, divididos en tres partes:
En la primera parte hay orientaciones sobre la "Estimación del valor de la vida". En la segunda parte se halla un sorprendente "Tratado de las Pasiones". En la tercera instruye al lector mediante unas "Cartas morales sobre el deleite". Además de estas traducciones españolas se encuentran algunas traducciones italianas que pueden contemplarse como una forma de entrada de Young en España.
Las traducciones de las obras de Young más ampliamente conocidas y divulgadas en nuestro país son las de Escoiquiz y Le Tourner, traductor francés.
Después de estas cobran importancia las traducciones de algunos italianos que se pueden considerar como simples variantes de la francesa. Le Tourner fue el principal pase de las obras de Young a la cultura española ya que muchos no conocían la lengua inglesa pero si la francesa en aquella época. Comenta el autor que quizá el mayor defecto del traductor francés en la amplificación, aunque también se encuentran algunas invenciones.
Por su parte Escoiquiz, quien era el ministro de Gracia y Justicia de Fernando VII. Este se preocupó de que en los libros desapareciesen todos los errores, no solo los filológicos, sino también los de doctrina.
De las traducciones de Young existen tres ediciones, la última es la que mejor representada está en las bibliotecas españolas. Escoiquiz suprime todo lo que considera de censura.
Se aparta bastante de la traducción de Le Tourner y pocas veces se acerca al original inglés, deduce López García que puede que consultase obras de otros poetas y en otros idiomas. El autor afirma que es difícil saber lo que Escoiquiz suprimió de los textos de Young y llega a plantearse el hecho de que podría ser Young el propio suprimido debido a los numerosos distanciamientos que aparecen en sus traducciones.

Capítulo 7: El "soneto sobre la noche y la muerte" de Blanco White.

José María Blanco White fue un escritor, pensador, teólogo y periodista español.
Menéndez Pelayo criticó el soneto de Blanco White, no la considera una obra maestra como otros si lo han hecho. Dice que la idea capital del soneto ve rebajada su excelencia a causa de un desarrollo que se enreda en pormenores pintorescos que lo alejan del ideal miltoniano(se refiere a Milton, poeta y ensayista inglés conocido por su poema épico "Paradise Lost"). Sin embargo López García piensa que no es un principio crítico acertado considerar un poema por lo que podría haber sido y no por lo que es.
Lo que le interesa al autor del libro es encontrar el origen de este soneto. Encuentra similitudes con el poema de Milton (el protagonista es el mismo, Adán). Comenta también que se han señalado como posibles antecedentes a Draconcio, a Baltasar Gracián. A pesar de todas las opiniones lo que él quiere es señalar las coincidencias que encuentra con el poema de Milton; uso de términos comunes, similitud de ciertos recursos. ES consciente de que no puede afirmarse del todo que la inspiración proceda de un punto concreto del poema de Milton, pero dice que hay suficientes elementos esparcidos a lo largo del poema como para pensar que fue el antecedente.
Menéndez Pelayo consideraba el poema de Blanco White como una miniatura lakista (los lakistas fueron un pequeño grupo de poetas ingleses que no seguían ninguna escuela de pensamiento o práctica literaria conocida por aquel entonces. López García pensaba que era una miniatura pero no una miniatura lakista. Se han hecho muchas traducciones del soneto de Blanco White. Entre ellas alguna en prosa. Dámaso se ve en la obligación de decir que uno de los traductores tenía un escaso conocimiento de la lengua inglesa ya que tradujo "host" por "hostia", estos autores son Hurtado y González Palencia.
Otros autores son Alberto Lista, cuya traducción se coloca a la cola de todas. Miguel de Unamuno es uno de los que traduce en prosa.
Entre los demás están: Jorge Guillén que transforma en pentámetro yámbico inglés en versos de trece sílabas, por su parte Fernán-Coronas y Antonio Elías lo hacen en alejandrinos, y, solamente Lista y Rafael Pombo se atreven con los endecasílabos.

Capítulo 9: Los problemas de la diacrisis en el monólogo de Molly Bloom

Es necesario decir que todas las traducciones suponen muchoos problemas a los traductores, pero hay unas más que otras como por ejemplo es el caso de "Ulises" de James Joyce, que es de la que aquí vamos a hablar.
Habla del monólogo de Molly Bloom porque es unos de los personajes de Ulises, la mujer de Leopold Bloom, es la equivalente a la Penélope de la Odisea. Lo que impulsa y obliga a traducir las obras es la idea de que las lenguas se hacen mejores, más aptas para expresar matices. Los dos aspectos que considera del proceso de traducción del monólogo de Molly Bloom son: la atención hacia lo que es privativo en la lengua inglesa en los modos de expresar el flujo de la conciencia y lo que significa la supresión de esos signos diacríticos para una posible traducción.
A su punto de vista una de las paradojas más atrevidas a la que pudiera enfrentarse en el ejercicio de su actividad es la que consiste en dar expresión equivalente a lo que no está, a una ausencia, a hallar la correspondencia de un silencio, a hacerlo visible como silencio. La idea implícita que rige las desapariciones de comas, tildes, apóstrofes... expresa el hecho de que la lengua escrita refleja mediante aquellos signos algo que el oído no percibe en la lengua hablada y menos aún en el fluir de la conciencia que es donde se reproduce este monólogo.
Algunos de los problemas diacríticos:
En inglés se utiliza la cursiva para enfatizar, sin embargo en español, no se señala de igual manera porque no se utiliza tanto la entonación como signo diacrítico.
Lo que el capítulo se dedica es a hacer una enumeración de todas las diferencias de ortotipografía que encontramos entre las diferentes lenguas a las que se ha traducido la obra.