La traducción técnica inglés-español. Didáctica y mundo profesional

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Autor: Óscar Jiménez Serrano
Editorial: Comares
Año: 2002
Granada (España)
Idioma: Español
Nº de páginas: 360 páginas
ISBN: 84-8444-590-9

Por Maite Martín Lavín


Introducción

Este libro ofrece a los lectores el panorama del mundo de la traducción técnica del inglés al español, aunque también hace comparaciones con el alemán y en ocasiones con el francés. El libro está dividido en tres partes. La primera parte, que recoge en ella los dos primeros capítulos trata sobre los lenguajes especializados y el campo de la terminología. Dentro de la segunda parte, en los capítulos tres y cuatro, se habla del lenguaje técnico y la traducción de textos técnicos al español, todo ello en la actualidad. Y por último, la tercera parte, con los capítulos cinco, seis y siete, en los que se abarcan los temas de la profesión y la formación, incluyendo en el último capítulo ejemplos de textos técnicos del autor. Al final del libro, en el apéndice, se adjuntan textos originales en inglés con su traducción al español de traductores técnicos profesionales.

Resumen


Parte I

I.Los lenguajes especializados


Los lenguajes especializados y la terminología reciben distintas denominaciones, tanto en inglés como en español, dependiendo de quién hable del tema, pueden responder a varios nombres. En español, hay una gran variedad, pero el término que utiliza el autor es lenguaje de especialidad, mientras quela más utilizada en inglés es LSP (Language for Specific/Special Purposes), y en alemán Frachspache, como término único.
En este capítulo se habla también de las definiciones que reciben los lenguajes especializados, pero no hay una definición exacta ya que diversos autores como Sager, Dungworth, Mc Donald, Picht y Draskau o Cabré (entre muchos otros), tienen unos puntos de vista muy distintos y conciben los lenguajes especializados de formas diferentes.
Otro aspecto que abarca este capítulo es el de las perspectivas de estudio desde sus inicios, a principios del siglo XX, hasta la actualidad. Después de la II Guerra Mundial, tras un bache en el estudio de los lenguajes especializados, en los años sesenta todo resurge por la necesidad de comunicación ya que el inglés era la lengua oficial de transmisión. Hay muchas publicaciones en alemán sobre Frachsprache y suelen ser desde un punto de vista teórico, más que práctico. A finales de los ochenta y los noventa se hicieron muchas publicaciones en alemán sobre aspectos determinados de los lenguajes especializados.
Por último se exponen las características principales de los lenguajes especializados, como el grado de vinculación entre lenguaje especializado y precisión descriptiva, la importancia de los aspectos comunicativos, la búsqueda de características naturales o artificiales en los lenguajes especializados y también que hay que tener en cuenta el elemento primordial, la terminología.

II. La terminología


Este capítulo trata de la terminología, sus definiciones, los fundamentos teóricos y metodológicos, las publicaciones de referencia y la terminografía.
Distintos autores han definido <<terminología>>. Cabré piensa que el término se utiliza para materializar tres conceptos: el conjunto de principios y de bases conceptuales, conjunto de directrices y conjunto de términos (al igual que uno de los conceptos de H. Felber). Se diferencia también de las definiciones que dan Currás y Sager.
Dentro del estudio de la terminología, se dice que Wüster es el pionero en la terminología moderna, pero él opina que el mérito es también de profesionales como Schlomann, Saussure, Dressen y Holmstrom. Por otro lado, Cabré hizo una clasificación cronológica sobre este tema en la que considera los orígenes (1930-1960), la estructuración (1960-1975), la eclosión (1975-1985) y la ampliación (1985-).
Se habla también de los enfoques terminológicos donde entran las escuelas de Viena, Praga y la soviética. Feleber introduce las escuelas de terminología e Irazazábal la escuela canadiense. Los enfoques lingüísticos, hacen muchas críticas por tener una postura muy rígida y reduccionista ante la postura de estas escuelas y sus participantes.
Cuando habla de los fundamentos metodológicos, hay que tener en cuenta el concepto y el término, donde el concepto es la representación mental del objeto y término ejerce de referencia vinculada. La ISO (International Standarization Organization) da tres definiciones que se han traducido del inglés: específica, genérica y por el ejemplo. La específica se encarga de la comprensión del concepto, mientras que la genérica de la extensión del mismo. Se tienen en cuenta la fraseología y la terminografía. Las circunstancias de la comunicación técnica obligan al traductor a hacer el papel de terminólogo improvisado, para así poder resolver los problemas léxicos que se encuentre.
Entre los autores de los que se habla en este capítulo, es imprescindible hacer notar las aportaciones que hace Teresa Cabré a la terminología, para lo que propuso crear una Teoría Comunicativa de la Terminología (TCT).

Parte II


III. El lenguaje técnico


Aquí se trata un tema complejo en el que hay que definir el adjetivo <<técnico>>. Distintos autores consideran el término de una u otra manera. Para empezar, M. N. Zafio tiene en cuenta la evolución histórica y le atribuye tres concepciones al adjetivo del que hablamos: en el sentido especializado, desde el punto de vista etimológico, lo que se entiende como tecnología y siendo un sinónimo de científico. Surgen muchas dudas entre los especialistas del tema entre lo <<técnico>> y lo <<científico>>, por ejemplo Deschamps y Phal diferencian entre vocabulario técnico y científico, mientras que Rodríguez Díez o Trujillo consideran que no se puede hacer una oposición de dichos términos.
En este capítulo se muestra también la influencia tan fuerte que tiene el inglés sobre el español para el lenguaje técnico y para una lengua en general. Autores como Jimeno Barrera afirman que para traducir del francés técnico es imprescindible saber inglés y así muchos términos provienen del inglés cuando hay una traducción técnica.
Dentro de las características del lenguaje técnico se tienen en cuenta los rasgos léxicos, donde se destaca el uso continuo de internacionalismos o la escasez de definiciones; rasgos semánticos, con un alto número de construcciones pasivas; y los estilísticos, donde casi no hay repeticiones, paráfrasis y resúmenes dentro del texto o la inexistencia de información adicional y objetividad.
El proceso de redacción técnica es esencial, porque da como resultado el documento que va a ser objeto de traducción. La mayoría de los manuales de traducción técnica son en inglés pero hay una reciente publicación en español que ha tenido gran importancia, Manual de estilo, el arte de escribir, Duque (2000).

IV. Traducción de textos técnicos al español


La mayor parte de los textos que examinan las modalidades de la traducción suelen diferenciar entre la traducción literaria y la técnica, o la traducción general y la especializada. En este capítulo podemos ver que la traducción técnica no es nada fácil.
Las referencias específicas sobre la traducción científica y técnica de las que hablan autores como E. Cary, haciendo un repaso de las características de la traducción técnica; Jumplet, que centra su estudio en la terminología y en las facetas internas de los textos objeto de la traducción. Por otro lado, Maillot pretende solucionar los problemas de la traducción científica y técnica, o Pinchuck, que en su libro publicado en 1977 hace un análisis de la situación profesional de su época entre otras cosas. También se habla de Bédard y su obra, o M. Hann con la suya. Además de hacer un repaso de los autores, hace también un análisis a lo largo de los años sobre el mundo profesional y las esoecialidades.
Dentro de la tipología de los textos técnicos, se hace referencia a autores como Hurtado o Gommlich. Podemos encontrar las distintas definiciones que se le han otorgado al término <<texto>> y al <<tipo de texto>>, que según Hatim y Mason tiene como característica principal el carácter multifuncional. Como en otros capítulos, los estudios de Teresa Cabré y Hoffmann se tienen muy en cuenta.
La revolución tecnológica y el ritmo de cambios que se han ido sufriendo con el paso del tiempo han hecho que la adaptación de los términos técnicos al español sea una tarea difícil. Se tiene que seguir una serie de procedimientos estructurados a partir de los fenómenos catalogados como los más comunes en la mayoría de los especialistas, que en este caso es en inglés. La clasificación queda estructurada en tres grupos: anglicismos puros, anglicismos adaptados y calcos.
Los contrastes de la comunicación técnica determinantes para la traducción se agrupan en: estabilidad e inestabilidad, donde predominan excesivamente los vocablos ingleses; la univocidad y polisemia; la especialización y banalización, en la que la especialización del lenguaje técnico puede ser un rasgo controvertido, y por último; la claridad y la oscuridad, que es el debate más frecuente.

Parte III


V. El traductor como mediador en la comunicación técnica actual


Dentro de la comunicación, en el ámbito técnico profesional existe un triángulo que se corresponde con emisor-canal-receptor. En este capítulo podemos apreciar las condiciones y los protagonistas de la mediación en la traducción técnica actual. Aunque el traductor sigue teniendo un papel protagonista en este campo (como mediador), al ritmo en el que las nuevas tecnologías progresan, el lenguaje de los individuos no especializados en el ámbito de la traducción lo hace igualmente. Teresa Cabré, opina que la banalización no se ajusta del todo a las repercusiones actuales que comporta. A todos estos cambios que surgen a raíz del progreso hay que añadir, que el traductor técnico ya no se encarga simplemente de traducir, sino que ahora también tiene que hacer trabajos que antes no entraban en su perfil como el de redactor técnico, experto informático o revisor.
Jiménez Serrano hace en este capítulo una enumeración de las labores que le han sido asignadas en calidad de traductor de textos técnicos (informática y telecomunicaciones fundamentalmente). Se le atribuye la estructuración del contenido a entregar y el diseño del índice; la recepción, organización y revisión de los documentos procedentes de diferentes áreas; la adaptación del contenido; la incorporación coherente de los cambios de los documentos posteriores a la entrega de los originales; la elaboración, redacción y compaginación del documento; y la revisión final del documento. También se adjudican actividades con programas informáticos como la elaboración de plantillas o el tratamiento de tablas y gráficos, entre otras cosas. Existen dificultades en la mediación y aquí Jiménez Serrano nos cuenta algunas con las que él se ha encontrado. El nivel de dificultad terminológica está unido al de la especifidad y muchos de los problemas surgen a raíz de la relación con los interlocutores del traductor.
Hoy en día está claro que se necesitan unas herramientas específicas de trabajo para el traductor técnico de las cuales antes no se pensaba. Por ejemplo la traducción multimedia es indispensable para el mundo en el que vivimos debido a la internacionalización empresarial que hay y la cantidad de individuos que hablan distintas lenguas. Es imprescindible la traducción para el comercio exterior de todos los países, para el turismo y para todos los sectores en los que podemos movernos en la actualidad. Dentro de las herramientas terminológicas y de consulta, debemos tener en cuenta la gestión informatizada de la terminología o la traducción asistida por ordenador y la automática. No podemos olvidar los diccionarios técnicos, que son la herramienta general más empleada por los traductores y estos tienen que ser actualizados continuamente. También entran en este aspecto las bases de datos terminológicas (forma individual) y los bancos de datos terminológicos (abiertos al público y manejados por especialistas). Las herramientas de trabajo y apoyo incluyen elementos novedosos como el portal de traducción.

VI. La formación de traductores técnicos profesionales


Como se aprecia en capítulos anteriores, la traducción técnica no ha recibido muchos aportes bibliográficos especializados en el tema y hay una escasez de materiales didácticos. En este capítulo, Jiménez Serrano nos habla de las dificultades y obstáculos con los que los estudiantes universitarios nos podemos encontrar en el ámbito técnico de la traducción y explica también los fundamentos que él utiliza para la enseñanza del campo en cuestión.
En primer lugar, enumera los planteamientos generales, donde recibió la ayuda de la profesora Dorothy Kelly. Así pues, primero está la teoría, que según explica no es muy complicado ya que hay un mayor número de publicaciones teóricas que prácticas; la didáctica, que es una de las partes más importante en la traducción pero para adquirir práctica en la traducción lo mejor que se puede hacer es traducir. La competencia traductora, entendida como el conjunto de destrezas y conocimientos que describen al traductor y que al mismo tiempo tienen subcompetencias, es muy útil para el desarrollo de los enfoques didácticos, en este tema A. Hurtado ha sido la que más investigaciones ha hecho. Los objetivos docentes y de aprendizaje han sido muy estudiados por J. Delisle y en este apartado se expone una lista con los objetivos que se deben plantear al alumno, por ejemplo, la comprensión de los textos técnicos. Existe también un punto importante que consiste en la interacción entre el profesor y el alumno en el que el estudiante adquiere un papel participativo y debe recibir una orientación general en el aula, así como tiene que haber un apoyo a la docencia. La evaluación, las nuevas herramientas y el trabajo en el aula, y los retos del profesor de traducción técnica son otros punto importantes.
En segundo lugar, la conveniencia de un enfoque profesional y funcional tiene elementos variado de los enfoques de la actualidad. Se distinguen dos vertientes del enfoque: la profesional, en la que la vocación tiene una gran importancia y donde las clases deben ser prácticas con simulaciones de traducciones por encargo o traducciones reales; y la funcional, en la que la función del texto es esencial. Está basada en la descripción del proceso tal cual se integra en la sociedad moderna.
Por último, los textos de clase. El tipo de texto es muy importante y dependerá según las experiencias del profesor. Su selección estará relacionada con los criterios de selección de los campos temáticos.

VII. El ejercicio profesional de la traducción técnica: estudio de caso de la telefonía móvil


Este capítulo trata sobre el estudio de la traducción profesional, evidentemente, técnica del inglés al español en el campo de la telefonía móvil. Durante los últimos años ha habido una revolución en el sector informático y vivimos el día a día con términos como <<Internet>>, <<cable>> o <<videoconferencia>>, lo cual nos parece de lo más normal. Estos avances han implicado un cambio total en la economía, la legislación y el sector laboral. En España, las telecomunicaciones se liberalizaron por primera vez en 1987 pero al haberse incorporado más tarde que otros países tuvo que aprobarse la Ley General de Telecomunicaciones en 1998 que sustituyó a la anterior. Para la prestación de los servicios de las redes de telecomunicaciones, es necesario adquirir un título, dependiendo del tipo de servicio será una autorización general o una licencia individual. El Ministerio de Fomento puede limitar el número de licencias individuales que se conceden y si esto ocurre es necesario hacer un concurso. Aquí es donde el traductor toma parte, ya que la lingua franca de este sector es el inglés, es necesario un traductor técnico que conozca los términos y que pueda hacer una traducción adecuada. Para esto, lo más recomendable es que la legua materna del traductor sea español y su primera lengua extranjera el inglés, pero también que tenga unos conocimientos en ingeniería de telecomunicaciones e informática.
Se explica en qué consiste la telefonía móvil, sus funciones y sus definiciones así como el proceso que se lleva a cabo para mantener una comunicación a distancia sin puntos fijos y sin necesidad de cables, únicamente teniendo como medio de transporte las ondas de radio. También señala el autor por qué nace la tecnología digital y sus diferencias con la analógica.
Jiménez Serrano nos cuenta que su primera experiencia como traductor técnico de inglés a español en el mundo de las telecomunicaciones fue con una propuesta que aspiraba a obtener la primera licencia privada de explotación de un servicio de telefonía móvil en España, en el que hizo el papel de traductor, revisor y redactor. Relata su experiencia durante todo el proceso, desde el encargo, el proceso de documentación y el de traducción con la adaptación de la terminología GSM en el que tuvieron que incorporar algunos anglicismos puros, a los que les fue imposible adjudicar una traducción; y calcos que son comunes en el lenguaje informático. Termina este capítulo haciendo alusión a algunos textos técnicos poniéndolos como ejemplo de aprovechamiento didáctico.


Conclusión


Tras leer este libro, podemos comprender que la traducción técnica es un campo muy complicado en el ámbito de la traducción. En mi opinión, es un libro muy completo, que ejemplifica ideas y las compara con las de otro autores, desde los inicios de la traducción técnica. Habla tanto de cosas teóricas y básicas, como las definiciones de los términos que se tratan, como de casos prácticos, como la importancia del estudiante y el profesor o la forma de enseñanza que este podría seguir. Me parece un libro muy apropiado para docentes de la traducción técnica o para alumnos que sientan interés por esta misma.