Tradurre lingue dei segni. Un´analisi multidimensionale


31.GUIDA, Elisa (Fontana, Tradurre lingue dei segni.jpg
Autor/a/es: FONTANA, Sabina
Editorial: Mucchi Editore
Año: 2013
Modena, Italia
Idioma/s: Italiano e Inglés
Nº de páginas: 126
ISBN:978887000610
Por Elisa Guida

Introducción

Este libro trata la historia de una lengua minoritaria escrita por una intérprete
inconsciente, hija de padres sordos, inmersa entonces en una dimensión de
traducción sistemática e iniciada así en la profesión de estudiosa en este sector. La
autora declara que el objetivo de esta obra es elevar una cadena de problemas
metodológicos y epistemológicos, intentando delinear un cuadro socio cognitivo en el
que las lenguas de los signos y las lenguas vocales sean traducidas e interpretadas.
El análisis de este cuadro pasa por diferentes puntos clave entre los que
encontramos uno de los pilares conceptuales del libro, o sea que todos los
fenómenos lingüísticos, tanto en la lengua vocal como en la de signos, son
evanescentes, confinados al mero uso. Además la lengua es definida, como un
metalenguaje, o sea un sistema para hablar del mundo y que no se puede alejar
demasiado de los conceptos de habla, de uso y del contexto sociocultural. Aunque
podemos definir la comunicación humana como un hecho multidimensional
tendemos a conferir más importancia a la escritura subestimando la gestualidad y
otros recursos extralingüísticos. Gracias al reciente trabajo de traducción desde la
lengua vocal hasta la lengua de signos, ambas se están enriqueciendo. La lengua de
los signos tuvo la oportunidad de desarrollarse en más ámbitos de uso y las lenguas
vocales comenzaron a ser analizadas también desde el punto de vista de la reflexión
metalingüística y del análisis de la semántica, obteniendo más conciencia de la
lengua.

Capítulo I: Una comunità segnante (Una comunidad de

“signantes”)

Las primeras congregaciones de sordos nacieron cerca de 1775 con los primeros
colegios especiales en Francia, todavía seguía permaneciendo un enfoque
educativo oral porque se consideraba la gestualidad como una forma primitiva de
comunicación. La ausencia de conciencia de la lengua de gestos junto con una
actitud de negación hizo más complicados los primeros estudios. Otro problema fue
la ausencia de una forma escrita de la lengua de los signos, el único expediente
utilizado y que obtuvo bastante éxito fue el “singwriting”, creado inicialmente para
representar las coreografías de danza. En cualquier caso la autora recuerda que la
lengua de los signos nace desde el más potente instinto humano, o sea el de
socializar y comunicar y que será muy difícil que desaparezca.
Para comprender mejor la lengua de signos tenemos que observar sus
peculiaridades sin tratar de encontrar a cualquier coste las analogías entre las
lenguas vocales. Uno de los rasgos distintivos de esta lengua es su iconicidad, que
es determinada por la simple asociación entre un gesto y un significado a través de
la evocación de un idea mental del referente contribuyendo a caracterizar el
significado (ej. Comer – boca).
Se especifica después como la selección de los caracteres de la lengua de signos es
arbitraria por el referente, y filtrada por una cuadrícula cultural y de sentido
perceptivo, por estas razones no puede existir una lengua internacional de los
signos. A los rasgos distintivos de esta lengua podemos añadir también que la
iconicidad es utilizada de manera diferente según el contexto y la tipología de
registro elegido. Hace parte del lenguaje de los signos también la postura, la
dirección de la mirada, la expresión de la cara y el nivel en el que se gesticula (el
nivel de la boca, de los ojos, de las orejas indican que las acciones indicadas
reguardan aquella esfera sensitiva).

Capítulo II: Tradurre minoranze (Traducir una minoría)

La lengua de signos es una de las lenguas orales, o sea, sin forma escrita, por esto
la traducción es bastante problemática porque es gracias a la escritura que un texto
se convierte en un objeto estable, fijo y que no tiene que confiar solo en la memoria
colectiva. Solo en estos últimos años están empezando a aparecer las primeras
gramáticas de LIS (Lingua Italiana dei Segni, o sea lengua italiana de signos) y está
empezando a desarrollarse una consistente producción literaria y una fuerte
actividad de reflexión lingüística. Por todas estas razones, tampoco los intérpretes
expertos tienen una competencia elevada en la lengua de signos.
Como ya se ha señalado en el capítulo anterior, se ha empezado desde hace poco
tiempo a desarrollarse una forma de escritura o trascripción adoptada por un sistema
para las representaciones de coreografías de danza, que se llama “singwriting”
(SW). Por su multidimensionalidad parece adaptada para codificar la lengua de
signos, que está basada en la multimodalidad y multilinearidad. Es todavía
demasiado pronto para evaluar el éxito de este experimento, también debido a que
la mayor parte de las comunidades de sordos se apoyan todavía al sistema de
escritura de las lenguas orales.
Para comprender mejor como se puede traducir de manera eficiente una lengua
minoritaria, la autora pone el ejemplo de la lengua mooré, la más hablada en Burkina
Faso, donde la lengua oficial es el francés. Nos explica que hacen una traducción
cooperativa, o sea un proceso abierto a un público en el que cada participante
contribuye al evento comunicativo y traductológico aportando sugerencias
personales. Por estas razones, para traducir, es mejor fijarse en el significado, en el
sentido del resultado de un proceso de conocimiento de la realidad social y de la
lengua.

Capítulo III: La continuità ininterrotta del tradurre (La continuidad

ininterrumpida de la obra de traducción)

La traducción es una operación cotidiana que es el resultado de la continuidad
ininterrumpida del hablar y comunicar. La función del intérprete estaba cubierta
tradicionalmente por familiares, hijos, hermanos/as y padres y nacía como respuesta
social a una necesidad.
La primera forma de interpretariado documentada en Italia fue a través de los
papeles procesales de Antonio Cappello, quien hizo declaraciones a través del
intérprete Romano Francesco. Se pensaba que el sordomudo Antonio Cappello
quisiese substraerse a la leva militar obligatoria fingiendo no comprender, por esta
razón fue torturado repetidamente. Gracias a su abogado se discutió en el
Parlamento italiano la abrogación de una ley que puso fin a las torturas contra los
sordos, nota como “Legge Cappello”.
Otro avance que tuvo lugar en los años noventa fue la sustitución de la figura del
intérprete-asistente por la de un intérprete profesional LIS ayudando así a disminuir
la marginación, determinada no solo por la sordez sino también por la ausencia de
una educación logopédica y una adecuada escolarización.
Los sordos con el paso del tiempo han mutado en protagonistas en los servicios de
interpretación y no son usuarios pasivos del servicio, sin embargo, el intérprete
sordo no es una figura reconocida profesionalmente en Italia, al contrario de países
como Estados Unidos, donde se reconoce la centralidad de su papel.
En ausencia de un mediador o intérprete entre sordos y oyentes la comunicación se
basa en una recíproca adaptación que produce una variedad común o compartida;
estas variedades de contactos han sido denominadas como “contact signing”.

Capítulo IV: Tradurre lingue dei segni (Traducir la lengua de signos)

La lengua vocal se convierte en un recurso a través del “hablar” mientras que las
lenguas de signos estructuran la modalidad del “mostrar”. La traducción de estas dos
lenguas entonces, será no solo intralingüística (entre sistemas de signos lingüísticos)
sino también intersemiótica (entre lenguas y sistemas de signos no lingüísticos)
porque se funda en la transcripción desde una modalidad comunicativa visivo-
gestual a la acústica-vocal.
Es importante recordar, sin embargo, que también en las lenguas vocales
encontramos elementos co-verbales como, por ejemplo, la entonación que confiere
potencialidades semánticas o también gestos, utilizados cuando puedan ayudar a
mejorar la comprensión del mensaje, sin recurrir a la implicación de muchos
adjetivos o adverbios para explicarse con éxito.
A causa de las profundas diferencias las traducciones entre las lenguas vocales y
las de signos nunca serán simples y univocas pero lo que la autora subraya muchas
veces es que lo importante es que los usuarios puedan disfrutar del mensaje en su
riqueza originaria. Además concluye afirmando que el proceso de construcción del
significado y de la maximización de la pertenencia es el objetivo de cada traducción
y esto es posible solo yendo más adelante de la sola dimensión gramatical y
llegando hasta el análisis de los aspectos históricos, sociales y antropológicos
inherentes de la identidad de cada lengua.