Traducir para la justicia

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Autor: Manuel C. Feria García
Editor: Manuel C. Feria García, Editorial Comares
Año: 1999
Idioma: Español
ISBN: 84-8151-902-2

Por Ana Ovies Fernández

Introducción


Este libro trata sobre la traducción jurídica. Está dividido en dos partes: una primera parte, llamada Consideraciones generales y una segunda parte llamada Casos prácticos de traducción. Ambas partes contienen capítulos de diversos autores, pero todos ellos se centran en el mismo tema, que es la traducción jurada. Todo el libro está enfocado hacia la traducción para la justicia, para la Administración de Justicia, y en la segunda parte se habla de algunos casos prácticos de este tipo de Traducción, como es la traducción jurada de actas matrimoniales marroquíes. A continuación trataremos uno a uno los capítulos de esta obra.

Resumen


Parte 1

La traducción de textos jurídicos internacionales. (Miguel Sáez Sagaseta de Ilúrdoz)

En este primer capítulo se presenta el ámbito en el que se desarrolla la traducción jurada, que es el Derecho Internacional, y nos dan a conocer dos conceptos clave, que son: la Convención de Viena (sobre el Derecho de los Tratados de 1969) y la Comisión de Derecho Internacional (1947) establecida por la Asamblea General de la ONU, explicando que los proyectos de la ONU han de prepararse en los seis idiomas oficiales, a saber, árabe, chino, español, francés, inglés y ruso. Pero se duda que esto sea una traducción porque no se trata de un texto original y sus cinco traducciones, si no que se trata de seis textos originales. También nos introduce el concepto de que el traductor se convierte en “co-redactor”.

Las fidelidades del traductor jurado: una batalla indecisa. (Roberto Mayoral)

En este capítulo el autor nos introduce ya en el concepto de traducción jurada. El traductor debe redactar su traducción para que esta sea idónea manteniéndose fiel al original. El traductor jurado tiene conciencia de las consecuencias de su carácter de fedatario público (tiene que dar fe de lo que traduce). El destinatario de sus traducciones suele ser la Administración Pública u otras ramas de esta. Los textos a traducir son documentos jurídicos y económicos, y la lengua de la que se traduce es aquella para la que está habilitado el traductor jurado. La forma de traducir es extremadamente literal, íntegra, fiel y tiene su foco en la cultura original y su énfasis en la fidelidad formal y semántica. El traductor jurado actúa de puente, opina sobre los contenidos y la forma de los textos que traduce, y debe atender a las exigencias del texto original (somete todo su trabajo a una exigencia de verdad). Pero el traductor jurado no puede ser al mismo tiempo fedatario público y negar la posibilidad de una verdad objetiva. Tiene responsabilidades civiles y penales.

Traducción oficial (jurada) y función. (Roberto Mayoral)

La traducción oficial es la traducción jurada, y su destino es la presentación ante la Administración de un país de lengua diferente. Esta traducción se compone de la traducción en sí, más una certificación de autenticidad, que es la que da al traductor jurado carácter de fedatario público. Los participantes en este tipo de traducción son: cliente; el interesado/s; el traductor oficial; el destinatario; otros participantes secundarios; el fedatario; y el autor: Hay dos tipos de actos: el de comunicación original y el de traducción, y se diferencian en que los destinatarios son distintos, y en que en la traducción no hay que rellenar un impreso en blanco. La información tiene diversas funciones, que son la función performativa, las funciones referenciales, las directivas, y la función de referencia interna. También se dan dos tipos de condiciones de adecuación: las condiciones de éxito (de no cumplirse anulan la viabilidad del acto de traducción), y las condiciones de eficacia (de no cumplirse afectan al grado de idoneidad, calidad).

El traductor-intérprete de la Administración de Justicia. (Manuel C. Feria García)

El cometido de la Administración de Justicia es la salvaguarda de la seguridad jurídica. Su figura principal es el juez o magistrado, que se apoya en funcionarios, personal laboral, o profesionales independientes. Los traductores-intérpretes forman parte del colectivo “peritos”, junto con forenses, asistentes sociales, psicólogos, etcétera. Existen dos jurisdicciones: la penal (intereses colectivos, en la que hay traductores-intérpretes de plantilla y profesionales independientes), y la civil (relaciones privadas, el intérprete es aportado por la parte, es decir, el letrado. No existen traductores-intérpretes de plantilla). El intérprete ocasional se constituye mediante juramento, designado para dar fe pública en un acto judicial; el traductor-intérprete de plantilla se encuentra habilitado para dar fe pública en cualquiera de las labores que le sean encomendadas. El traductor-intérprete oficial realiza funciones de traducción e interpretación de un idioma extranjero o lengua vernácula al español o viceversa. Se encuentra habilitado para dar fe pública ante cualquier organismo del Estado, y es nombrado por el Ministerio de Exteriores, ejerciendo como profesional independiente. El traductor-intérprete de la Administración de Justicia desarrolla labores de interpretación, y es nombrado por las autoridades competentes para ello, nunca por el Ministerio de Exteriores. Las labores del traductor-intérprete de la Administración son: actúa de puente entre el juez y el acusado, y tiene labores de interpretación. Además, se le exigen ciertas habilidades, como son la traducción directa e inversa de documentos, la traducción a la vista (directa e inversa), y la interpretación.

La trascendencia de la caracterización textual en el proceso traslativo. (Mª Carmen Mata)

Un texto se produce en una interacción comunicativa y su interpretación depende tanto de quien lo produce como de quien lo ha de recibir. La traducción es un proceso abierto que culmina con la traslación de un texto inicial a otro final. La tipología textual es el complejo de enunciados sobre textos, y la clase de texto es la designación para toda manifestación textual. El tipo de texto es la designación teórica de una forma específica de texto, descrita y definida dentro del marco de una tipología textual. Todo tipo de texto es también una clase de texto, pero no a la inversa. Las etapas de la caracterización son: clasificación del texto a modelos textuales más o menos establecidas; tipología de un paradigma textual; estudio de la situación comunicativa; ponderación del modo en que se presenta la interacción; relación del texto con un campo del saber o con ramas específicas; y estudio del tema o temas tratados.

Algunas reflexiones sobre la traducción en y para la Administración de Justicia desde una perspectiva académica y profesional. (Emilio Ortega Arjonilla)

Desde una perspectiva traductológica hay que tener en cuenta los siguientes factores: modalidades y clases de traducción e interpretación; tipos y prototipos textuales; e instrumentos. El traductor oficial de la Administración de Justicia debe tener una doble o triple combinación lingüística de trabajo, ha de saber traducir e interpretar en los dos sentidos(directa e inversa) y debe conocer la problemática de documentos de naturaleza jurídica y la de los textos generales o especializados.

Parte 2

La traducción para la Administración de Justicia: casos prácticos (inglés-español, alemán-español). (Pilar Arróniz Ibáñezde Opacua)

En este capítulo el autor hace una distinción entre derecho penal y procesal. El sistema jurídico español tiene un “inquisitorial system”, es decir, un sistema basado en el principio inquisitorio, lo que dificulta la traducción de textos procedentes de países con un “adversary procedure”, es decir, un procedimiento acusatorio. El sistema penal de Europa continental es inquisitorio por el relevante papel del juez, mientras que en el sistema penal de los países anglosajones, la figura del juez es la de un árbitro. El derecho romano-germánico es común en la organización judicial alemana y la española. Ambas lenguas tienen una diferente estructuración, y esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de traducir.

La comisión rogatoria: dos casos prácticos de traducción jurídico-judicial (español-inglés-español) (Trinidad Delgado Morán)

Una comisión rogatoria es una petición de axilio judicial internacional; es la comunicación oficial que un juez o tribunal dirige a una autoridad judicial extranjera, para que esta ejecute un acto de instrucción o practique otra diligencia. Es decir, un juez español no tiene competencia para actuar en otro país, por lo que si necesita algo de otro país manda la comisión rogatoria. Esta petición de auxilio internacional viene habitualmente acordada por auto, aunque también se puede pedir por providencia. La comisión rogatoria se realiza en el Juzgado o Sala de Audiencia, y el trámite que sigue es el estipulado en la LOPJ (Ley Orgánica del Poder Judicial). Una comisión rogatoria es la comunicación a la autoridad competente más la documentación suplementaria más suplicatorios. Los suplicatorios son comunicaciones oficiales en las que se solicitan la admisión y el trámite del expediente a los Ministerios de Justicia y Exteriores; la documentación suplementaria es cualquier documento que haya de ser notificado, por ejemplo un auto o una sentencia. En la traducción pueden ocasionarse dificultades léxicas causadas por los “falsos amigos”.

La traducción jurada de actas matrimoniales marroquíes. (Manuel C. Feria García)

Este tipo de texto es un texto enmarcado en el derecho de familia, y se sitúa jurídicamente en el ámbito del derecho islámico. Es un documento notarial; los notarios islámicos son llamados adules, y se integran en los órganos de la Administración de Justicia. Dan fe pública siguiendo los preceptos coránicos. La condición indispensable para la validez de un matrimonio islámico es la notoriedad y publicidad. Las partes de un acta matrimonial marroquí son: protocolo inicial, cuerpo del acta, y protocolo final. Para traducir este tipo de actas hay dos tipos de estrategias: la analítica (que descompone las partes del instrumento) y la literal (que consiste en reproducir la estructura y contexto ideológico original del texto.

Comentario


Tras la lectura de este libro se comprende por qué la figura de un traductor es tan importante en el ámbito de la justicia, ya que no siempre los implicados en un juicio se entienden con el juez y por ello es necesaria la presencia de un traductor o intérprete cuya función es la de actuar como puente, como comunicador entre diferentes culturas. Estos traductores e intérpretes necesitan las competencias necesarias para poder desarrollar correctamente su actividad; estas competencias son el dominio de varios idiomas. Siempre deben tener presente que están para traducir y ayudar a facilitar la comunicación, nunca deben intervenir en el juicio en sí.