La comunicación

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Autora: María Victoria Escandell Vidal
Editor: Gredos
Año: 2004
Idioma: Español
ISBN: 8424927397 ISBN-13: 9788424927394

Por Rosa Villacorta

Introducción


El objetivo de este libro a grandes rasgos es demostrar mediante un análisis complejo de la comunicación, que ésta no es tan sencilla como se cree. Nos quiere dar una noción mucho más profunda de la comunicación.

Las investigaciones recientes dentro del ámbito de la Pragmática ofrecen nuevas perspectivas para el estudio de los fenómenos comunicativos. Su principal objetivo es salvar la distancia entre la investigación y la docencia, y dar un enfoque actualizado sobre los aspector básicos que deben configurar hoy la reflexión sobre la comunicación. La orientación elegida en este libro es eminentemente práctica: se trata de proporcionar a los lectores los instrumentos básicos de explicación y análisis que resultan imprescindibles para comprender, describir y explicar las propiedades de cualquier muestra de comunicación.y no de un resumen de diferentes teorías pragmáticas, o de una teoría en particular. Dado su carácter instrumental, el libro está pensado para servir de apoyo a los profesores que tienen entre sus objetivos la enseñanza de la lengua. El enfoque que se propone y las aplicaciones prácticas y los ejercicios que lo acompañan quieren contribuir a cimentar la perspectiva desde la que se aborda el bloque de contenidos sobre la lengua en uso, así como a potenciar el desarrollo de las capacidades comunicativas de los alumnos: esto lo hace adecuado tanto para quienes enseñan la lengua materna como para los que se ocupan de enseñar una segunda lengua o una lengua extranjera. La reflexión general que contiene es también util para los alumnos universitarios que se inicien en el estudio de la comunicación .

Resumen


La estructura del libro se podría dividir en siete grandes partes: Algunas reflexiones iniciales, un nuevo modelo de la comunicación: elementos, representaciones y procesos, la situación y el medio, la distancia social, los ejercicios comunicativos, codificación e inferencia.

Algunas reflexiones iniciales:

Un acto comunicativo concreto está caracterizado por una conjunción de coordenadas que lo hacen único e irrepetible. Aunque alguien retransmitiese lo que ha dicho otro, con las mismas palabras y en el mismo lugar, los actos comunicativos serían diferentes.

El esquema clásico consta de siete elementos fundamentales:
-Código: Un sistema convencional de señales a las que se asocian ciertos mensajes. Existen códigos simples (aquellos que asocian un conjunto reducido, fijo e invariable de señales) y códigos complejos (conjuntos estructurados de señales formados a partir de unidades discretas y aislables que se combinan entre sí por medio de un conjunto de reglas estable)

-Mensaje: El resultado de la codificación, portador de la información o conjunto de informaciones que se transmiten.

-Emisor: El que codifica el mensaje.

- Referente: La realidad extralingüística a la que alude el mensaje codificado por la señal.

- Receptor: El que codifica el mensaje.

-Canal: El medio físico por el que circula la señal.

-Contexto: El conjunto de circunstancias que rodean el acto de comunicación.

Aunque este esquema es muy conocido, es inadecuado. Esto se debe a que al utilizarlo como modelo para la comunicación, da una imagen rígida y simplista. La comunicación no se puede reducir a un código, debido a que éste no es suficiente, y es de entrada descriptivamente inadecuado. Puede plantear problemas como por ejemplo, la polisemia (para elegir de forma correcta no basta con el conocimiento lingüístico, además hace falta el conocimiento extralingüístico).

Podemos hablar de comunicación cuando la información es comunicada intencionalmente. Y no cuando se obtiene como deducción al haber observado determinados hechos más o menos fortuitamente. La intención es fundamental, establece la diferencia decisiva entre los actos voluntarios (representan formas de comportamiento) y los actos involuntarios (actos reflejo).

El concepto de referente también es muy importante en la comunicación, ya que es la realidad extralingüística a la que se alude por medio del mensaje. No existe ninguna realidad para nosotros, si no la hemos percibido o interiorizado. El papel del emisor también es destacable ya que tiene como objetivo originar en la mente del otro un determinado conjunto de representaciones. El canal es el medio por el que nos comunicamos, y el contexto es el aspecto social / cultural que de modo real o metafórico rodean al acto comunicativo.

Un nuevo modelo de la comunicación:

Como está dicho anteriormente, el esquema clásico de la comunicación es excesivamente rígido y simplista. Por eso se le da un nuevo enfoque, y se diferencian distintas categorías: los elementos, las representaciones, y los procesos.

Los elementos materiales podemos dividirlos a su vez en emisor(es la señal que produce una señal con la intención de comunicarse), destinatario(es la entidad con el que el emisor quiere comunicarse por medio de la señal) y señal(es una modificación perceptible del entorno producida para comunicar).

Las representaciones internas: Son conjuntos de proposiciones que detallan el modo en el que conceptualizamos el mundo que nos rodea, los otros individuos y la relación que tenemos con ellos, etc.

Los procesos: Son los conjuntos de operaciones que intervienen en el tratamiento de la información. Pueden darse dos tipos:

-Codificación y descodificación. El proceso de comunicación es aquel que permite pasar del contenido que se pretende comunicar a la señal que lo transmite en virtud de la existencia de una convención previa que los liga. El proceso de descodificación es el inverso, es decir, el que permite a partir de la señal recuperar el mensaje que el código le asocia.

-Ostensión e inferencia: La ostensión es la producción intencional de indicios. La inferencia es el proceso por el que se integran los contenidos de diferentes representaciones internas, que pueden proceder a la vez de diferentes fuentes.

Lo que la autora quiere concluir con este apartado es que la comunicación es tomar parte en una forma de comportamiento determinado por pautas estables, por el que los individuos tratan de originar determinadas representaciones en la mente de otros. Al caracterizar la comunicación como forma de conocimiento, estamos reconociendo su carácter intencional.

La situación y el medio:

Las circunstancias en las que se desenvuelve la comunicación determinan de forma decisiva mucho de sus rasgos, tanto de forma como de contenido. De este modo, las diferentes situaciones que se pueden dar dan lugar a distintas conductas verbales. Si nos basamos en su grado de institucionalización, de menor a mayor, el orden que seguirían las situaciones sería en primer lugar las privadas, a continuación las públicas, después las institucionales y por último las ritualizadas. Existe también una escala donde se refleja las relaciones entre grado de institucionalización y registro (de menor a mayor igualmente): privadas, públicas institucionales ritualizadas

Íntimo informal casual elevado Solemne

Las diferencias de registros dependen básicamente del grado de control, que puede ser control previo o control durante la producción.

Aspectos destacables del medio son:

-La oralidad y la escritura: No hay correlación estable y necesaria entre grado de improvisación y lengua hablada, o planificación y lengua escrita.

-La explotación intencional del medio: Señales paralingüísticas, aquellas que acompañan al mensaje lingüístico en su producción (edad, sexo, estado de ánimo del interlocutor…)

La situación y medio determinan decisivamente las elecciones lingüísticas.

La distancia social:

No siempre nos expresamos igual, sino que nos adaptamos a las diferentes circunstancias. Esto da lugar a la distancia social, es decir, la relación existente entre el emisor y el destinatario.

Las dimensiones de esta distancia dependen del grado de conocimiento previo entre hablantes, y a su posición dentro de la escala social.

Existen dos ejes: el de la jerarquía y el familiar.

El eje de la jerarquía refleja la posición relativa de los interlocutores dentro de la escala social. Las relaciones pueden ser simétricas (se dan entre participantes que ocupan el mismo lugar en la escala) o asimétricas (las existentes entre individuos que ocupan distintas posiciones respecto al eje vertical).

Además la jerarquía se evalúa también por las características inherentes(o físicas, las cuales son propiedades objetiva y directamente perceptibles como edad o sexo) y por los roles funcionales, es decir, por las funciones atribuidas por la sociedad a los individuos en relación con el papel que desempeña cada uno del grupo).

El eje de la familiaridad, es el eje horizontal, y es el que permite representar la posición relativa de los interlocutores en lo que respecta a dos dimensiones independientes de la jerarquía: grado de conocimiento previo, y grado de empatía.

De la combinación de las dos dimensiones surgen dos tipos de interacciones: La interacción con mucha distancia, que ocurre cuando existen dos puntos muy alejados en el eje de jerarquía y de familiaridad. Y la interacción cercana, que es la que se da cuando hay dos puntos muy próximos.

Respecto a la distancia social y lingüística, tienen una proporcionalidad directa. Cuanto mayor es la distancia social, mayor es la distancia lingüística. Las formas de tratamiento empleadas para marcar distancia entre desconocidos, son las mismas para marcar que el interlocutor es jerárquicamente superior.

Las cosas son más complejas cuando la distancia entre los ejes no es equiparable, cuando hay mucha distancia en el eje vertical, pero muy poca en el eje horizontal o viceversa. Ante el conflicto, se evita el uso directo de fórmulas de tratamiento y se recurre a expresiones impersonales.

También hay que destacar que la distancia social, también depende del carácter cultural y no lingüístico.

Los objetivos comunicativos:

Este apartado trata de explicar las diferencias principales entre tipos de actos comunicativos y repercusiones lingüísticas y sociales que se derivan de ellos.

La fuerza ilocutiva y tipos de habla son dos nociones muy relacionadas en buena parte de la investigación pragmática.

Comunicarse es una forma de actividad, de modo que al producir un enunciado, el emisor lleva a cabo un cierto tipo de acto lingüístico, es decir, los actos de habla.

La fuerza ilocutiva es la finalidad con la que se lleva a cabo el acto lingüístico, puede informar, pedir, ofrecer…)

Los actos comunicativos, se pueden agrupar según las intenciones comunicativas (Searle, 1975):

-Asertivos: Refleja el estado de cosas del mundo: afirmar, referir…

-Directivos: El emisor pretende que el destinatario lleve a cabo una determinada acción; ordenar, pedir, rogar, aconsejar…

-Compromisivos: El emisor manifiesta su compromiso de realizar una determinada acción: asegurar, prometer, ofrecer, garantizar….

-Expresivos: El emisor manifiesta su estado de ánimo con respecto a algo: felicitar, agradecer, perdonar, insultar…

-Declarativos: El emisor produce cambios en el mundo en virtud de la autoridad que le ha sido otorgada: bautizar, casar, inaugurar, dictar, contratar, sentenciar…

La fuerza ilocutiva no es una correspondencia constante entre tipos de expresiones lingüísticas y fuerzas ilocutivas. Esto confirma que la fuerza ilocutiva no es una propiedad ligada exclusivamente a la forma lingüística utilizada, sino el producto de la combinación de varios factores: es la interacción entre el conocimiento lingüístico y el conocimiento extralingüístico lo que permite caracterizar la contribución como perteneciente a un tipo u otro de acto de habla.

La estructura interna de los actos de habla: son unidades comunicativas y unidades no gramaticales. Pueden identificarse tres componentes básicos: los apelativos (son elementos de apertura que sirven para atraer la atención del destinatario), el núcleo( es la unidad máxima que puede realizar el tipo de acto deseado) y por último los apoyos( son secuencias externas al núcleo que modifican el impacto del acto de habla.

Codificación e inferencia:
Lo que comunicamos va a veces más allá que lo que decimos explícitamente, como ocurre por ejemplo con la ironía: “Tú sí que eres buen amigo”, esta frase puede recibir en la situación adecuada, una interpretación opuesta a la literal.

A continuación, hablaremos de los distintos procesos que pueden darse:

Los procesos semánticos, como es por ejemplo el de descodificación. Se caracterizan principalmente por ser algorítmicos, es decir, el significado se construye de acuerdo con pautas fijas de composición, que combinan los significados léxicos de acuerdo con las instrucciones contenidas en la estructura sintáctica. Y también se caracterizan por ser independientes del contexto, lo que quiere decir que la construcción del significado se hace teniendo en cuenta solo la información directamente contenida en la formulación lingüística misma, sin tener en cuenta otros tipos de información lingüística.

Los procesos pragmáticos podemos resumirlos a aquellos procesos inferenciales que intervienen en la interpretación de los enunciados lingüísticos. Son interpretativos y dependientes del contexto. Distinguimos entre procesos primarios (procesos que permiten cubrir la distancia entre la representación conceptual esquemática obtenida por descodificación y una representación conceptual compleja, en la que se han concretado todos los aspectos que requerían una especificación ulterior) y procesos secundarios (procesos que conectan lo descodificado con lo explícito).

La integración de los procesos semánticos y procesos pragmáticos es autónoma, y tienen características propias que permiten distinguirlos con nitidez. Aunque esto no quiere decir que no estén conectados entre sí. Sería más adecuado entender que son dos procesos paralelos que se van ajustando mutuamente.

Las expresiones lingüísticas tienen repercusiones también sobre los procesos inferentes. Existen tres tipos de unidades que codifican instrucciones, en función del tipo del proceso sobre el que actúan: instrucciones para procesos semánticos, instrucciones para los procesos pragmáticos primarios y instrucciones para los procesos pragmáticos secundarios.

Consecuencias y aplicaciones generales:

La adopción de una perspectiva pragmática tiene repercusiones generales en la manera en que se aborda la reflexión sobre la lengua. Algunas de ellas, son consecuencia con un cierto calado teórico; otras son implicaciones que se siguen en el punto de vista adoptado y que tiene un reflejo práctico inmediato, en la manera de concebir algunas relaciones, de afrontar el estudio de algunos fenómenos, o de plantear actividades específicas.

Una pregunta común en este tema es porqué estudiar la comunicación en clase de lengua. La comunicación se estudia en clase de lengua para conseguir que los alumnos tengan cada vez mejor dominio del idioma, y para proporcionarles un conocimiento explícito de cómo funciona el lenguaje en general y su lengua en particular.

El estudio de la comunicación únicamente tiene sentido si se plantea como el medio de adquirir conocimientos imprescindibles para alcanzar los dos objetivos fijados: para contar con las bases teóricas y los instrumentos de descripción y explicación necesarios para desarrollar la adecuación comunicativa, tanto en su vertiente activa(en la producción) , como en su vertiente receptiva(en la interpretación ) y para contar con los conocimientos necesarios para entender cómo funciona nuestra actividad lingüística.

El cometido de la gramática es dar cuenta de las regularidades gramaticales, es decir su tarea termina donde terminan los mecanismos sintácticos. El cometido de la pragmática es analizar los factores extralingüísticos que condicionan el uso de la lengua, y explicar los principios a los que está sometido su funcionamiento. Ambas disciplinas estudian el mismo objetivo, pero lo hacen desde enfoques diferentes. El punto de vista que adopta que ocupa la pragmática es complementario del de la gramática.

Entender cualquier muestra de comunicación, independientemente de su longitud y su complejidad, consiste en esencia, en ser capaces de construir una representación de su contenido en la que las partes encajen adecuadamente, a partir del supuesto de que existe un objetivo común a todas ellas.

El objetivo comunicativo permite establecer el vínculo necesario entre la visión general de la comunicación y la tipología de texto: Lejos de ser dos temas independientes de reflexiones hechas sobre el objetivo comunicativo nos proporcionan las herramientas necesarias para diferenciar y caracterizar las clases principales; y su combinación con otros factores hace posible identificar sus clases menores.

La autora


María Victoria Escandell Vidal es profesora titular de lengua española en la UNED. Entre sus publicaciones destacan: Los complementos del nombre, Introducción a la pragmática y fundamentos de semántica composicional.

Conclusión


El libro expone que hay comunicación cuando una persona recibe el mensaje y lo interpreta correctamente. Explica con detalle las caracterìsticas del emisor y receptor además de incluir nociones sobre el estudio del discurso, pragmática y semántica.