Iniciación a la traducción


iniciacion.JPG

Autores: Jean Delisle y Georges L. Bastin
Editor: Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico – UCV
Año: 2006
ISBN: 9800022937

Por Loreto Prieto González


Primera parte (Aspectos teóricos)


Capítulo I (enfoques metodológicos)

  1. Alcance del método:

Textos pragmáticos

No todos los textos requieren el mismo registro para ser traducidos (medicina, literarios , etc ) , se imagina al traductor como un sabelotodo (especializaciones) y por esto se propone mensajes pragmáticos(no literarios , generales , formulados con las normas de la lengua escrita ) diferencia entre texto pragmático y texto funcional , que el texto funcional no engloba los textos literarios pero tampoco a los generales en cambio los textos pragmáticos no engloban a los textos literarios pero si los generales, (tampoco sirven los nombres de textos técnicos ,textos especializados y textos instrumentales porque limitaban demasiado) , también se baraja la posibilidad de los textos utilitarios (connotación peyorativa).

Más razones por las que se adoptó el término pragmático,

1º porque se aplica a aquello que reporta un provecho material inmediato o en que predomina un aspecto útil. Lo que diferencia a los textos utilitarios de los pragmáticos es la finalidad.

2º porque en lógica este término se aplica al uso de la lengua por parte de interlocutores en situación real de comunicación.
Los traductores no se pueden limitar sólo a los componentes lingüísticos de los textos (análisis del proceso de traducción ,los complementos cognoscitivos y situacionales ).

Características que diferencian a los textos pragmáticos de los demás: son anónimos (y en otros casos al traductor le resulta inútil saber el nombre del autor)

Textos generales

La comprensión de los mensajes o porciones de mensajes que sirven para ilustrar aspectos del manejo de la lengua no debe exigir de los futuros traductores una asimilación de conocimientos enciclopédicos.(si cultura general)

Textos formulados según las normas de la lengua escrita

Este método se limita a los textos escritos, la lengua escrita exige más corrección, es más rígida más concisa y más ordenada que la hablada (debe respetar las reglas de la gramática, la ortografía y la puntuación).

El buen redactor busca la expresión justa, evita los pleonasmos(es una figura retórica que consiste en la adición de palabras que no son necesarias en una frase, pues su significado ya está implícitamente incluido en ella. No es un fenómeno necesariamente incorrecto, ya que puede servir para dar fuerza a la expresión) y se cuida de las repeticiones. (texto con gran cohesión)

No todas las nociones presentes en los textos están estereotipadas en locuciones consagradas que ya tienen su correspondiente en el idioma al que se traduce.

La diferencia entre un texto estandarizado y uno que no lo es radica en que tienen una proporción diferente de fórmulas consagradas y de enunciados formulados espontáneamente.

El discurso oral no siempre se desarrolla de forma clara (los enunciados en ocasiones son torpes o incorrectos con relación a las normas de escritura), pero el sentido del discurso queda claro ya que el oyente sigue el hilo de los pensamientos del hablante y no se detiene en el aspecto formal de los enunciados.(nunca se escribe como se habla y viceversa)(traductor maduro)

Exclusión de los textos literarios

Justificación a continuación:

A) Naturaleza de los textos artísticos.
B) Naturaleza de los textos pragmáticos.

Se distingue del literario por ser más denotativo que connotativo ; que remite a una realidad más o menos objetiva ;tiene como propósito principal comunicar una información ;suele originar una sola interpretación ;se reformula ,a veces , mediante un “lenguaje codificado” ; tiene una utilidad inmediata y a menudo efímera ;por último , es más o menos didáctico.

2. El bilingüismo del traductor:

Bilingüismo individual y social, el primero que es el que nos interesa directamente, supone la convivencia de dos lenguas en una misma persona y además tiene que ver con el habla , contrariamente al social que pertenece a la lengua .
El traductor no expresa pensamiento propios ni emite ideas personales.
El traductor se diferencia en el sentido común de la palabra por la capacidad que tiene de disociar dichos idiomas.

3. Traducción escolar y traducción profesional:

Sin lugar a dudas el saber lingüístico es una condición previa para el aprendizaje y práctica de la traducción.

La conclusión

Este primer capítulo se propone delimitar el campo de actuación de la problemática de la iniciación a la traducción. Por razones metodológicas y pedagógicas, el aprendizaje de la traducción de textos pragmáticos se centrará en el proceso cognoscitivo de la transferencia interlingüística y no en su resultado, es decir, en la observación de dos idiomas. Para simplificar el ”contenido” que se iba a enseñar, se hizo necesario descartar los tipos de traducción demasiado caracterizado. En efecto, las particularidades típicas de algunos tipos de discurso amenazaban con ocultar los mecanismos fundamentales del proceso y dificultar su análisis.


Capítulo II (fundamentos teóricos del método)

1. Las teorías de la traducción:

Objetivos múltiples:
No procede realizar un análisis detallado de cada uno de estos intentos de racionalizar el proceso de traducción.

1º debemos comprobar que no todos los teóricos conciben la teoría de la traducción bajo el ángulo pragmático de su aplicación a la enseñanza.

2ºno todos están de acuerdo con los objetivos de una teoría de la traducción.

A)La teoría semiótica: se desarrolla alrededor de los cuatro objetivos siguientes:

1) Analizar profundamente la estructura de las lenguas.
2) Describir estas estructuras mediante algoritmos.
3) Establecer correspondencias interlingüísticas.
4) Concebir algoritmos multilingües de traducción mecánica.

Una vez llevado a cabo debería desembocar en un modelo general de traducción en el marco de una teoría científica de las transformaciones semióticas.

B)La teoría lingüística:

Presenta varios tipos de traducción fragmentaria que sólo se presentan en contadas ocasiones, por no decir casi nunca, en el trabajo diario del traductor profesional. Siendo casos excepcionales, tienen muy poco que ver con la traducción definida como una operación que se efectúa sobre el sentido global de los mensajes. Tampoco son de gran interés para los que pretendemos analizar el proceso cognoscitivo de la traducción.

C)La teoría sociolingüística:

En esta teoría destaca Nida que muestra que para traducir no basta con conocer los idiomas sino los usos, las costumbres, y las civilizaciones de aquellos que los hablan. Su reflexión teórica rebasa ampliamente las fronteras de la lingüística general, al admitir que la imposibilidad de explicar por completo el fenómeno de la traducción a partir de un modelo exclusivamente lingüístico, y en relacionar su teoría sociolingüística con la teoría de la comunicación. De aquí se desprende que el único enfoque definitivamente válido en traducción es el sociolingüístico.

2. Traducción y transcodificación:
En definitiva, toda palabra tiene una o varias significaciones y todo enunciado es una serie de vocablos portadores de un sentido. Sin embargo, para que un enunciado tenga valor comunicativo, es decir para que tenga solo un sentido, debe insertarse dentro de un marco enunciativo, debe ser actualizado en un acto de habla y debe remitir a una realidad concreta o abstracta. La significación es dada por la lengua, mientras que el sentido debe construirse siempre a partir de las significaciones lingüísticas a las que se unen los parámetros no lingüísticos. Por tanto, la significación es a la lengua lo que el sentido es al discurso, y el estudio de las oraciones aisladas es a la lingüística lo que el estudio de los enunciados contextuales es al análisis del discurso o retórica moderna.

3. Análisis del proceso de traducción:
Esquemáticamente, postular una equivalencia de traducción implica tres fases: comprensión, reformulación y justificación

4. El método comparativo:

Entre los mejores estudios de descripción y clasificación basados en la comparación de las lenguas se encuentra la Stylistique comparée du français et de l’anglais. Esta obra aplica las categorías de la estilística interna y los procedimientos de la retórica clásica a una comparación metódica y original del inglés y el francés. Esta estilística interna se articula en torno a tres planos: el léxico, la morfosintaxis y el mensaje (conjunto de las significaciones de un enunciado).

La comparación entre dos lenguas permite observar el funcionamiento de una lengua en relación con otra y aclarar algunos fenómenos que, sin ella, se seguirían ignorando.

Las categorías de la “stylistique comparée”:

Los comparatistas toman de dos fuentes las equivalencias que analizan, describen y catalogan: la lengua misma como código y los textos traducidos cuyos elementos suelen ser procesados fuera de contexto. Por consiguiente, tanto las equivalencias de palabras y oraciones como las de mensajes sirven indistintamente para establecer las categorías taxonómicas de la estilística comparada.

Aporte de la “stylistique comparée”:

A pesar del error que cometieron sus autores al presentarlo como un método de traducción, su contribución tiene el inmenso mérito de demostrar que las diferencias entre las lenguas no se sitúan solamente en los planos de la fonética, la semántica lexical, la morfosintaxis y, de manera general del funcionamiento de los signos lingüísticos.

La conclusión:
Siendo la traducción una operación que no puede ser explicada en su totalidad mediante los enfoques semiótico, lingüístico, sociolingüístico y comparativo, debemos concluir que no existe una teoría general de la traducción construida en torno al objeto mismo de esta actividad: la interpretación del sentido. La falta de tal teoría podría explicar en parte los tanteos actuales de la enseñanza de la traducción y la dificultad para lograr su estructuración.


Capítulo III (Los niveles del manejo de la lengua)

¿Qué se entiende por “manejar la lengua”?, la respuesta a esta pregunta equivale a precisar el objeto mismo de la metodología de la enseñanza de la traducción. El manejo de la lengua implica una doble aptitud: una aptitud de comprensión (para evaluar el mensaje que quiere transmitir el autor del texto original: la interpretación) y una aptitud de reexpresión (para reformular es texto en otro idioma: las técnicas de redacción). Esto exige dos grandes aptitudes que se complementan: aptitudes por una parte, interpretativas y por otra, expresivas.

Sin embargo, desde el punto de vista didáctico presenta la desventaja de que es demasiado general como para permitir organizar cursos prácticos en forma metódica y estructurada. Sería más rentable un análisis que partiera del estudio de cada una de las partes del discurso, por lo tanto, se diferencian cuatro niveles del manejo de la lengua: Las convenciones de redacción, la interpretación lexical (la transposición de los vocablos monosémicos, la reactivación de las formas consagradas en los sistemas lingüísticos y la recreación contextual), la interpretación de la carga estilística y la coherencia textual.

Primer nivel: las convenciones de redacción.
Este nivel se refiere a los usos establecidos para la redacción. Abarca todas las exigencias de presentación formal que difieren según los idiomas (abreviaturas convencionales, tratamientos de cortesía, unidades de medición y tiempo, ortografía, puntuación, nombres propios, etc.). Este nivel comprende también las fórmulas de la correspondencia administrativa, comercial o legal y además etiquetas, códigos o convenciones que se usan en la redacción de los textos pragmáticos.

De igual forma pertenece a este nivel la aplicación de las reglas de gramática.

Segundo nivel: la interpretación lexical.
La interpretación es un diálogo hermenéutico interior que se establece entre el traductor y el texto original. Este diálogo comprende el sentido de los signos lingüísticos y abarca todas las palabras y los enunciados de un texto.

Tercer nivel: la interpretación de la carga estilística.
El estilo es una forma de escribir. Constituye todo lo que se agrega a la función puramente denotativa de un texto, todo lo que se superpone a la información simple y llama, pero que da el sentido global de un mensaje y deja una impresión cognoscitiva y afectiva en el lector.

Cuarto nivel: la coherencia textual.
Este nivel es el del enlazamiento de los enunciados, de la precisión de las relaciones entre los elementos de información, el de la progresión dinámica de las ideas o los sentimientos según los distintos tipos de discursos escritos.

La conclusión:
Los cuatro niveles del manejo de la lengua permiten penetrar la operación de traducción en el preciso momento en que se elaboran las equivalencias, es decir en el punto de partida de la transferencia semántica y su punto de llegada. No son de ninguna manera, etiquetas que se puedan colocar sobre las transformaciones resultantes del proceso. Por otra parte, el orden en que los presentamos no corresponde a las etapas sucesivas del proceso cognoscitivo. En efecto, vimos lo que cuesta tratar de seguir el recorrido del pensamiento consciente e inconsciente; percibir un efecto estilístico no es necesariamente anterior o posterior al hecho de captar las relaciones semánticas o sintácticas.

Después de describir estos cuatro niveles podemos formular estas tres constataciones:
  1. El método interpretativo es el único que permite postular equivalencias contextuales.
  2. Traducir es una operación de discernimiento y coordinación que consiste en conciliar los imperativos semánticos y estilísticos de un discurso sin perder nunca de vista las reglas de redacción ni la coherencia textual.
  3. El traductor debe reunir todas las cualidades de un buen redactor.


Segunda parte (Aspectos prácticos)


En esta parte del libro se proponen una serie de ejercicios siguiendo una pasos para conseguir llegar a los objetivos buscados.

Objetivo 1: distinguir significación de sentido.
Objetivo 2: distinguir correspondencias oracionales de equivalencias contextuales.
Objetivo 3: explicar los textos.
Objetivo 4: comentar y anotar una traducción.
Objetivo 5: extraer las nociones clave.
Objetivo 6: interpretar las palabras.
Objetivo 7: “trasladar”, ”reactivar” y “recrear”.
Objetivo 8: interpretar los implícitos y parafrasear.
Objetivo 9: librarse de las estructuras.
Objetivo 10: ser idiomático.
Objetivo 11: velar por la coherencia textual.
Objetivo 12: traducir en e y.
Objetivo 13: traducir c’est…qui/que
Objetivo 14: traducir la voz pasiva.
Objetivo 15: revisar una traducción.