Los traductores en la historia

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Autores: Jean Delisle y Judith Woodsworth (eds.)
Editorial: Editorial Universidad de Antioquia. Grupo de Investigación en Traductología
Año:2005
España
Idiomas:Español, inglés y francés
Nº de páginas: 283
ISBN: 958-655-806-1

Por Ana Muñoz Núñez

Introducción


A lo largo de los años, los traductores han inventado alfabetos, aportado a la construcción de lenguas y contribuido a modelar las literaturas nacionales; también han participado en la transmisión del conocimiento, en la propagación de las religiones, han importado y exportado valores culturales, redactado diccionarios... En todos los tiempos, traductores e intérpretes has desempeñado un papel determinante en la evolución de las sociedades y en la vida intelectual.


Resumen


1.Los traductores, inventores de alfabetos

Aunque el ser humano nace y muere desde hace unos cuatro millones de años, sólo escribe desde hace poco menos de seis mil. Nacida en Mesopotamia, la escritura de los sumerios no sería la única forma de escritura, otros sistemas surgirían más tarde en Egipto y China.

Con la escritura nacen la historia y la traducción.

La invención del alfabeto fue llevada a cabo por los fenicios hacia el año 1000 a.C. originando una verdadera revolución. Gracias a la abstracción alfabética, es decir, a la transcripción de sonidos, basta conocer apenas unas treinta letras para poder escribir, en lugar de tener que memorizar cientos de signos. En el siglo VIII a.C., la escritura griega dio a su vez origen al alfabeto latino, probablemente a través del etrusco. Se considera que la llegada del alfabeto trajo consigo la democratización del conocimiento.

Actualmente, los lingüistas han identificado más de seis mil lenguas habladas en todo el mundo, sin embargo sólo unos cientos de éstas tienen tradición literaria. Algunos traductores que contribuyeron a darle memoria a algunos pueblos fueron:

Wulfila, evangelizador de los godos (311-382).

Era lector en los servicios religiosos y entre sus deberes estaba el estudio de la Biblia. Fue llamado “el nuevo Moisés” ya que se exilió al territorio romano seguido por sus fieles.

La traducción de Las Escrituras era indispensable para la labor evangélica de Wulfila y para tal propósito era necesario crear un alfabeto utilizando caracteres tomados del griego, del latín y de la escritura rúnica. Emprendió la traducción de la Biblia partiendo del texto griego y siguiendo escrupulosamente el orden de las palabras y la sintaxis.

La Biblia de Wulfila es el monumento más antiguo y extenso que se haya conservado en lengua germánica.

Mesrop Mashtots y el florecimiento de la cultura armenia (360-441).
Mashtots hizo un invaluable aporte a la cultura armenia al inventar un alfabeto que era cada vez más necesario en los campos de la cultura y de la administración pública. Pero este sistema de escritura fracasó puesto que no representaba con precisión los sonidos de la lengua armenia.

Posteriormente perfeccionó el diseño de los caracteres.

La base del sistema armenio es esencialmente alfabética y griega. Es posible que el ejemplo de Mesrop animara a los albanos y a los georgianos a crear su propio alfabeto nacional.

La invención del alfabeto marcó el comienzo de la edad de oro de la literatura armenia.

2. Los traductores, forjadores de lenguas nacionales

En el capítulo anterior vemos como al traducir algunas grandes obras de una cultura a otra, los traductores también contribuyeron a forjar la lengua. En este capítulo veremos cómo los traductores particip aron en el nacimiento de las lenguas nacionales, en su enriquecimiento y su promoción.

Una lengua para Inglaterra.

Britania fue ocupada inicialmente por los celtas, pueblo de origen indoeuropeo al que las hordas itálicas y teutonas forzaron a huir hacia el oeste. Más tarde, la isla sufrió otra oleada de invasiones (anglos, sajones y jutos). En el año 596, el latín regresó a Britania.

Las primeras traducciones inglesas fueron impulsadas por la necesidad de cristianización y, por tanto, son de naturaleza esencialmente religiosa.

Entre los poetas ingleses de esta época destacan: Geoffrey Chaucer (ca. 1340-1400) fue uno de los más grandes poetas de la lengua inglesa. Al decidir escribir en inglés, marcó de manera simbólica el restablecimiento del inglés como lengua nacional; William Caxton (1422-1491) se dedicó a la traducción de obras francesas. Su técnica consistía en dar a sus traducciones “sabor” francés, manteniendo a veces la sintaxis francesa.

La emancipación del francés.
En esta época, en la que se mezclaban ideas y luchas religiosas, descubrimientos e invenciones, la traducción experimentaría una nueva edad de oro.

Un grupo de traductores, siguiendo a Clément Marot, consideraba que la traducción era un buen ejercicio de estilo que podía contribuir al enriquecimiento de la lengua. Sin embargo, por otro lado existía otro grupo dirigido por Ronsard, quienes afirmaban que la traducción constituía un peligro tanto para la lengua como para la literatura.

El “príncipe de los traductores”, Jacques Amyot (1513-1593), se propuso también como objetivo enriquecer la lengua francesa. Se traducía para enriquecer la lengua con lo más bello que tiene la Antigüedad.

A comienzos del Siglo de las Luces, los traductores franceses podían legítimamente considerar que habían cumplido con creces una de sus misiones: contribuir al desarrollo de la lengua, dotándola de todos los registros de expresión y permitiéndole funcionar en todos los campos del saber humano.

El surgimiento del sueco.
En la época de las grandes invasiones y de la expansión vikinga, la intrusión de lenguas extranjeras en Escandinavia dejó evidentes huellas en el vocabulario. Hubo que esperar la integración total de Escandinavia a la civilización medieval europea, para que una influencia extranjera sobre la lengua vulgar fuera realmente perceptible. El factor determinante de esta integración fue la creación de sistemas de escritura para las lenguas vernáculas, sistemas creados a partir del alfabeto latino.

Los manuscritos completos más antiguos que se poseen datan del final del siglo XIII. Estos documentos fueron realmente importantes ya que señalan el abandono de la escritura rúnica en beneficio del alfabeto latino. Con este hecho, el sueco se integraba a Europa occidental y a la cultura medieval. La Biblia de Vasa es el documento más importante jamás escrito en sueco.

Martín Lutero: artesano de la lengua alemana.
Las primeras traducciones de la Biblia y de obras literarias extranjeras realizadas en Alemania se remontan al siglo VIII. Las traducciones medievales de la Biblia no estaban basadas en textos originales griegos o hebreos, sino en la Vulgata, versión latina realizada por San Jerónimo en el siglo IV. La traducción de la Biblia hecha por Lutero (1483-1546) marcó un momento crucial en ese momento de evolución. A principios del siglo XVI, los conflictos sociales habían alcanzado una intensidad tal en Alemania que todas las clases sociales se unieron contra la Iglesia romana. Lutero tuvo la determinación de poner los libros sagrados al alcance del pueblo, sin embargo, entre sus intenciones no estaba levantar al pueblo contra la Iglesia.

Juzgaba indispensable proceder a interpretaciones y adaptaciones con el fín de hacer comprender las realidades históricas, culturales y sociales relatadas en la Biblia.

Lutero defendió su concepción de la traducción en dos textos: Sendbrief vom Dolmetschen y Summarien über die Psalemn und Ursachen des Dolmetschens. El objetivo de estos escritos era responder a las altas autoridades católicas que lo acusaban de haber alterado o falsificado Las Sagradas Escrituras.

La evolución del gbaya en Camerún.
La traducción griega de la Biblia hebrea, versión conocida con el nombre de Septuaginta, fue realizada en Alejandría, Egipto, entre los 250 y 130 a.C. Existe una estrecha relación entre el surgimiento de las lenguas nacionales y la evolución de la traducción en África.

Joseph Garba solicitó a los misioneros que tradujeran al gbaya la vida de Cristo y los Diez Mandamientos.

En Camerún el surgimiento de las lenguas nacionales se remonta a finales del siglo XIX. En un lapso relativamente corto, algunas lenguas camerunesas experimentaron una rápida evolución gracias a la obra primordial de los misioneros-traductores.

El hebreo, lengua moderna en Israel.
A lo largo de la historia sucedió que algunos autores judíos escribieron sus obras profanas en hebreo. Como el hebreo no se empleaba en la vida cotidiana, los judíos adquirieron costumbres de aprender la lengua de los países donde habitaban.

Eliézer Ben-Yehuda (1858-1922), llamado “el restaurador del hebreo”, trato de hacer del hebreo una lengua cotidiana.

Desde la proclamación del Estado de Israel en 1948, el hebreo no sólo es la primera lengua oficial de dicho Estado, sino también una lengua de uso cotidiano.

3. Los traductores, artesanos de literaturas nacionales

Los primeros traductores cristianos optaron por la traducción literal, como fue el caso de San Jerónimo, cuya preocupación principal era la transmisión de conocimientos.

Es muy importante analizar los motivos que llevan a un traductor a traducir una obra determinada. A continuación vemos algunos ejemplos de literaturas jóvenes que se vieron obligadas a luchas para adquirir autonomía:

Joost van den Vondel, obrero del Renacimiento en Holanda (1587-1679).
Las traducciones de Joost van den Vondel ilustran de la mejor manera la naturaleza y la función de los textos literarios traducidos en la república holandesa en el siglo XVII. Se trata de importantes documentos históricos que dan testimonio del deseo de ciertas personas de la importación de traducciones que gozaban de gran prestigio cultural. Reconoció que la literalidad no lograba satisfacer las exigencias literarias y lingüísticas de la cultura. Hacia la segunda mitad del siglo XVII, cuando la cultura humanista dejaba de ser fuente de inspiración, el clasicismo de Vondel se quedó sin público. Apareció entonces una nueva corriente emanada del centro cultural europeo: el neoclasicismo francés. Una nueva era acababa de comenzar.

Los primeros traductores de Shakespeare en Europa.
La traducción del teatro de Shakespeare fue un fenómeno de gran envergadura europea que muestra el gran trastorno de valores clásicos que había en Europa durante aquella época.

El traductor francés, Pierre Le Tourner (1736-1788) logró un verdadero éxito, en el sentido en el que el genio shakesperiano desafiaba los más sagrados principios literarios.

Shakespeare fue la fuente de una teoría dramática y de una teoría de la versificación, que buscaba renovar el estilo y ofrecer la traducción ya no como fuente sino como ejemplo.

La ruptura de la dependencia: el caso de Irlanda.
La lengua y la literatura irlandesas se encontraban en una situación delicada en el momento de la independencia. Uno de los objetivos evidentes del movimiento revolucionario nacionalista, a comienzos del siglo XX, era restablecer la lengua irlandesa y darle un nuevo dinamismo.

Para los intelectuales, como Liam Ó Rinn y Cearbhall Ó Dálaigh, esta actividad era un medio de crear un nuevo idioma literario irlandés. Para ellos, la traducción tenía la propiedad de reforzar una lengua debilitada (el irlandés), y renovarla como lengua funcional. Durante todo el siglo XIX, en Irlanda, el inglés fue la principal lengua de la enseñanza, el comercio y la cultura.

Traducciones que van “directo al corazón de los escoceses”.
La lengua escocesa deriva de un dialecto nórdico del inglés antiguo, y evolucionó separada del inglés en el momento en que Escocia reconquistó su independencia a comienzos del siglo XIV.

El inglés retomó la primacía sobre el escocés luego de la Reforma protestante, aunque el escocés se mantuvo como “hablada”.

Michel Tremblay se convirtió en los últimos años en el dramaturgo contemporáneo más popular de Escocia. Sus obras fueron fuente de enriquecimiento e inspiración para el teatro escrito en escocés y sirvieron también para difundir el teatro escocés en el extranjero.

Jorge Luis Borges y el nacimiento de la literatura argentina.

Cuando Argentina obtuvo su independencia (1810-1816), los intelectuales del Río de la Plata esperaban que la ruptura con España sería a la vez cultural y política.

Jorge Luis Borges (1899-1986) escribió una serie de artículos sobre el destino de la literatura argentina y , según él, esta no tenía carácter propio. Afirmaba que el español era la lengua de los argentinos, pero se podía perfectamente enriquecer por medio de la traducción. En la actualidad, Argentina sigue siendo un país vasto y desértico, pero sus escritores han logrado hacer resonar allí el eco de un discurso universal.

Traduccion y transmisión: el caso de las literaturas africanas.

La literatura africana está enraizada en la tradición oral. Al contrario de Europa, Medio Oriente y ciertas regiones de Asia, el África negra no ha gozado de una gran tradición literaria.

Los primeros misioneros que llegaron a suelo camerunés hicieron grandes esfuerzos para lograr la creación de una literatura escrita.

El misionero alemán Adolf Vielhauer (1880-1959) tradujo la Biblia al mungaka, otra lengua de Camerún, y ayudó a enriquecer la literatura mungaka por medio de la traducción de otras obras europeas. Así, sentó las bases de una de las literaturas nacionales más dinámicas de Camerún.

4. Los traductores, difusores del conocimiento

De este modo llegamos a la Edad Moderna. El mundo moderno aparece como una inmensa máquina traductora, cuya velocidad va siempre en ascenso, donde gran parte de la información ni siquiera existe en forma escrita, sino que es distribuida por medios electrónicos.

Importancias chinas de India y de Occidente.
Hasta la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.) no empezó realmente a actuar la traducción como vehículo del conocimiento extranjero.

El persa An Shigao tradujo al chino los sutras (o preceptos sánscritos) entre los años 148 y 171.

Bagdad, centro de traducción en la Edad Media.
En los siglos IX y X, Bagdad fue el asiento de la gigantesca y ambiciosa empresa de traducción de los escritos científicos y filosóficos de la Grecia antigua al árabe, lengua del nuevo imperio musulmán. Para el medioevo árabe, la traducción es creación, en el sentido que contribuye a establecer los fundamentos de todo un sistema de pensamiento, el de la civilización árabe-musulmana.

Toledo, convergencia de intercambios culturales y de resurgimiento intelectual.

La sociedad española de esta época estaba marcada por la división entre una sociedad de origen de la España árabe y una sociedad receptora de la España de la reconquista.

Con sus desplazamientos, los traductores latinos contribuyeron a la difusión de textos, y la manera como se lograron buena parte de los trabajos (el tándem) también dio lugar a los intercambios y contribuyó a la diseminación del saber.

En el siglo XII, la adopción de la lengua castellana como lengua de llegada y las exigencias de claridad de un mecenas como Alfonso X para quien los textos debían ser bastante sencillos de entender, entre otros elementos, dan cuenta del deseo de no limitar los conocimientos transmitidos gracias a la traducción sólo a la comunidad de los clérigos.

Romper el aislamiento de los países nórdicos.

Las traducciones realizadas en las lenguas de los países del norte de Europa sirvieron para acabar de manera esporádica con el aislamiento típico de la cultura de estos países.

Hasta la llegada, en el siglo X, de los misioneros ingleses que favorecieron la adopción del alfabeto latino, la literatura nórdica consistía esencialmente en baladas populares y sagas transmitidas gracias a la tradición oral.

La traducción noruega de la Biblia comenzó bajo el mandato del rey Haakon V Magnusson en el siglo XIII.

5.Los traductores, actores en la escena del poder

A lo largo de la historia, hemos sido testigos de la proliferación gradual de centros de decisión, y de una transformación de la naturaleza de las relaciones entre los traductores y las diversas autoridades.

La Declaración Balfour: ¿un “hogar” o una “patria”?

En una sociedad evolucionada, los dueños del poder no ejercen un control directo sobre la traducción. El poder central del Estado tiende a interesarse en la traducción únicamente si ésta presenta un problema que concierna al primer mandatario. Uno de los ejemplos más impactantes es la traducción francesa de la Declaración Balfour donde se traduce erróneamente el término “Foyer national” como “ Hogar nacional”, en lugar de: “territorio nacional”.

Empresas medievales de traducción: desde Bagdad hasta Europa occidental.

Las tres empresas principales de traducción en la Edad Media fueron: la Escuela de Bagdad , la Escuela de Toledo y la tercera fue formada por un grupo de eruditos que tradujo del latín al francés las auctoritates.

El traductor medieval ejercía cierto grado de poder en el plano intelectual. Por una parte, tenían que respetar el texto de partida (traducir literalmente) y, por otra, podían llenar su traducción de todos los “ornamentos” que facilitaran la comprensión a los lectores.

La proliferación de centros de poder en Francia.
Mientras la organización de las sociedades se diversificaba, la situación de los traductores se transformaba. Liberados de la tutela de autoridades eclesiásticas, los traductores debieron aprender a funcionar dentro de instituciones nuevas más o menos autónomas.

La principal característica de las nuevas instituciones es, sin duda, que sobrevivieron a los poderes que les dieron origen, y que evolucionaron en forma independiente para convertirse a su vez en centros de poder con relativa autonomía.

La traducción subversiva en Italia y en la ex Unión Soviética.

La creciente complejidad de las sociedades y la proliferación de los centros de poder obligaron a los traductores a satisfacer a un número cada vez mayor de patrones. En compensación los primeros aprendieron, cuando fuera menester, a crear rivalidades entre estos últimos, y a revelar zonas difusas en las que su competencia o sus jurisdicciones coincidieran y terminaran por neutralizarse. Así por ejemplo, en la Italia fascista la política literaria contribuyó, paradójicamente, a avivar las brasas de una cultura antifascista, abierta a diferentes interpretaciones.

Conquistadores y colonizadores del Nuevo Mundo.
En el contexto de una guerra de conquista o de una empresa de colonización, los traductores están siempre en relación con las fuerzas de poder. Consciente o inconscientemente, los traductores indígenas se convirtieron en instrumentos de dominación de su propio pueblo en manos de potencias extranjeras, aunque algunas veces intentaron realizar actos de resistencia.

Los traductores e intérpretes que, por voluntad propia o forzados, trabajaron para los conquistadores del siglo XVI tenían como tarea principal disuadir a los indígenas de oponer resistencia a los extranjeros. El caso más famoso, es el de la intérprete de Hernán Cortés, doña Marina (1501-1550).

Traductoras en Inglaterra, Europa y América del Norte.

En Occidente, durante la Edad Media y el Renacimiento, la traducción fue una de las pocas prácticas socialmente aceptables para ellas. La sociedad inglesa, por su parte, autorizaba a las mujeres a traducir sólo textos religiosos. El traductor John Florio (1553-1625) expresa de manera explícitamente el vínculo que se tenía en la época entre la traducción y la situación de la mujer: “Puesto que las traducciones son siempre defectuosas deben ser, por fuerza, femeninas”.

Las obras traducidas por una mujer eran, por lo general, publicadas bajo la protección del anonimato y se caracterizaban por su gran literalidad.

Margaret Tyler fue una excepción de esta regla traduciendo de forma no literal.

Por el contrario, algunos de sus colegas masculinos, si que pudieron ejercer alguna forma de poder y desempeñaron un papel importante en la evolución de la traducción.

Algunos de los traductores más influyente y destacados a lo largo de la historia fueron: San Jerónimo, Leonardo Bruni, William Caxton y A. F. Tyler.

6. Los traductores, propagadores de religiones

Desde el punto de vista de la traducción, las religiones se dividen en dos grandes categorías: aquellas para las cuales existe una lengua sagrada única, y aquellas para las que todas las lenguas pueden expresar, con igual validez, el mensaje de los textos sagrados. Para las religiones de la primera categoría, las traducciones siempre serán consideradas simples escritos subsidiarios; por el contrario, desde la perspectiva de las religiones de la segunda categoría, las traducciones pueden llegar a reemplazar el texto original.

El judaísmo: la transmisión del Verbo desde la Antigüedad hasta nuestros días.
El judaísmo siempre ha hecho énfasis en la conexión directa entre la lengua y la presencia divina. Numerosos textos afirman que la revelación puede expresar su significado total únicamente en hebreo, ya que el mundo y la Tora fueron creados y entregados en hebreo. Como George Steiner lo señala citando en el Talmud: “Mutilar una sola palabra de la Tora o ponerla en un orden equivocado, podría poner en peligro las tenues conexiones que subsisten entre el pecador y la presencia Divina”. Los rabinos se mostraban favorables a la traducción en tanto permaneciera como ejercicio de interpretación y explicación textual.

El cristianismo: su diseminación en todas las lenguas de la tierra.
Desde sus orígenes, el cristianismo consideró Las Escrituras hebreas como textos sagrados. No obstante, adoptó la versión griega de la Septuaginta en vez de los textos hebreos originales. Uno de los dos conjuntos de textos fundamentales de la naciente Iglesia, el Antiguo Testamento, era entonces una traducción; el otro, el Nuevo Testamento, estaba escrito principalmente en griego.

El mensaje central de la Iglesia consistía en presentar a Jesús como el Mesías, no sólo de los judíos sino de todos los pueblos de la tierra. Las múltiples traducciones de la Biblia contribuyeron de manera significativa a la consolidación y legitimación de nuevas lenguas vernáculas, y al desarrollo de las lenguas nacionales europeas durante el Renacimiento.

San Jerónimo (ca.331-420) debe su celebridad a la traducción de la Biblia al latín clásico, la Vulgata. Se le atribuye el mérito de ser el primero en traducir el Antiguo Testamento al latín directamente del original hebreo y no partir de la Septuaginta. Jerónimo realizó un trabajo de traducción clave al poner la cultura clásica al servicio del cristianismo.

El fin del Renacimiento coincidió con el comienzo de la Reforma, movimiento destinado a reformar la Iglesia católica. Latente desde la Edad Media, el movimiento ganó fuerza durante el siglo XIV. William Tyndale (ca. 1494-1536) fue el primer inglés en traducir la Biblia directamente del griego y el hebreo.

En el siglo XIX, el número de lenguas a las cuales se tradujo al Biblia aumentó de manera sorprendente.

El islam: el Corán, intraducible pero profusamente traducido.
Las razones que hacen del Corán una obra intraducible son que se atribuye a la lengua del texto coránico una fuerza expresiva que no encuentra su equivalente más que en la rica colección de poesía preislámica.

La práctica de interpretar o comentar los pasajes coránicos en vez de traducirlos se consideró más aceptable desde el punto de vista ideológico, así la traducción no sustituía al texto sagrado sino que lo complementaba.

El hinduismo: la tradición del Bhagavad Gita.
La tradición hindú comprende un período de cuatro mil años y presenta una vasta gama de textos sagrados, como es el ejemplo del Bhagavad Gita, un texto sánscrito de la filosofía hindú con una historia de traducción a numerosas lenguas de la India diferentes del sánscrito, que se remontan al siglo XIII.

El aporte del traductor en lo que concierne a la divulgación del Bhagavad Gita, su expansión y la transformación de su contenido se deducen claramente del examen de dos de sus principales versiones modernas: una traducción al marathi por Bal Gangadhar Tilak (1856-1920) y otra al gujarati por Mahatma Gandhi (1863-1948), también existe una traducción inglesa de Tilak.

El budismo: su difusión en el Lejano Oriente.
Las escrituras budistas se han traducido durante siglos a un gran número de lenguas locales. Con el paso del tiempo, sin embargo, la propagación del budismo condujo al desarrollo y canonización de ciertos idiomas literarios y clericales, tales como el chino clásico en Japón y Corea. Kumarajiva (ca. 350-410) tradujo el canon budista y creó una amplia terminología, que pretendía reemplazar los términos taoístas que se habían utilizado hasta entonces para expresar los conceptos fundamentales del budismo.

Las traducciones de textos hindúes realizadas por William Jones (1746-1796), tuvieron un enorme impacto en Occidente y fueron leídas por muchos escritores del siglo XVIII.

7. Los traductores, importadores de valores culturales

Erudita o popular, la cultura es generadora de mitos, estereotipos y símbolos. Las importaciones que hace el traductor no son transferencias unilaterales desde la llamada lengua/cultura de partida hacia la llamada lengua/cultura de llegada. A continuación estudiaremos el trabajo de los traductores a lo largo de la historia y en las diferentes culturas:

El trasegar del traductor: viajes de ida y vuelta.

La red del siglo XII podría definirse así: los traductores viajaban al exterior, hacía las ciudades periféricas, y después sus traducciones se dirigían hacia las ciudades centrales, en especial a París, Londres e incluso Boloña, donde surgieron las primeras universidades europeas.

En el siglo XIX, traductores de todos los países tenían como punto de encuentro a París. El objetivo de los traductores había cambiado a lo largo de los años, ahora se centraban en la búsqueda de valores culturales, preferían la actualidad literaria. La traducción se convirtió en un medio más para la creación de nuevos valores.

El Oriente coránico y el pluralismo religioso.

En la Europa cristiana, la primera cultura percibida como auténticamente “diferente” fue sin duda el Cercano Oriente musulmán, tierra de cruzadas y de conversiones.

Los traductores participaron con su trabajo y con sus argumentos en una polémica fundamental sobre la posible igualdad de las religiones, idea considerada desde tiempos atrás como escandalosa e inadmisible.

Sin duda, había una buena dosis de ignorancia e ingenuidad, incluso de sectarismo y manipulación , cuando se quería a todo precio encontrar en los textos de otra cultura un sentido que no necesariamente tenían.

Las necesidades de una causa: la Francia revolucionaria (1789-1799).

La traducción adquirió, durante algún tiempo, una doble misión revolucionaria: difundir las decisiones políticas entre todos los franceses, y aplicar un principio de igualdad, conservando las lenguas que aliados incondicionales elevaban el rango del francés. Los criterios para traducir “bien” eran claros y precisos: restituir el sentido con fidelidad y exactitud, para asegurar la comprensión total del mensaje.

Mientras el mundo cambiaba, a finales del siglo XVIII, los traductores también supieron mostrarse innovadores. En Francia, modificaron el sistema literario dominante con la introducción de un nuevo género.

El auge de la novela gótica en Francia.
A finales del siglo XVIII, las relaciones políticas y militares entre Francia e Inglaterra eran particularmente tensas. No obstante, el comercio literario continuó e incluso alcanzó un gran impulso con la difusión masiva de la “ novela gótica” inglesa en Francia.

Numerosas manipulaciones hicieron del traductor un censor y revisor. La imitación triunfó por encima de la exploración o búsqueda de valores extranjeros, la traducción se convirtió en adaptación libre o imitación abierta del autor. El fenómeno más interesante fue el de las retraducciones, es decir, los textos que iban y venían entre Francia e Inglaterra.

El exceso de transposiciones e imitaciones deterioraron la novela gótica y llevaron a la degradación el modelo literario original.

El impacto en China de un pensamiento traducido.
En diversos momentos de la historia, China ha estado abierta a las ideas de Occidente; intercambios fructíferos han beneficiado gran diversidad de disciplinas y actividades.

Yan Fu (1853-1921) fundó un periódico para difundir sus opiniones políticas. Este periódico incluía algunas de las más importantes obras del pensamiento sociopolítico occidental que fueron traducidas al chino gracias a Yan Fu. Escribió en sus “notas de traductor” que las fuerzas que habían invadido el país y lo explotaban eran moral e intelectualmente “ superiores” a China, víctima de la implacable competencia mundial. En consecuencia, si China no luchaba por su propia supervivencia, caería en los abismos de la sumisión y del genocidio.

La ciencia ficción estadounidense y el nacimiento de un género en Francia (1950).
El surgimiento de la nación estadounidense a finales del siglo XVIII creó un nuevo centro de poder, que poco a poco fue reemplazando el que tenían Inglaterra y Francia. Entre los diversos textos traducidos del inglés norteamericano al francés después de la segunda guerra mundial, sobresalieron ciertas clases de textos y géneros literarios que fueron luego importados a la cultura francesa.

Desde el principio, la ciencia ficción estuvo relacionada con la traducción. Era un género “nuevo”, ya que sintetizaba dos culturas: la científica y la literaria. La ciencia ficción combina la excitación emocional con cierta embriaguez de la razón, de un gusto muy particular. Había una ciencia ficción conservadora y una liberal, cuyo poder social variaba según el período.

Los autores estadounidenses de ciencia ficción también se refirieron a la Biblia para conceptualizar desastres naturales o catástrofes provocadas por el ser humano.

8. Los traductores, redactores de diccionarios

En el espíritu del profano, traductor y diccionario forman una pareja indisociable ya que son herramientas indispensables el uno para el otro.

Los diccionarios monolingües: de las tablillas de arcilla a las ediciones de bolsillo.
Las huellas más antiguas que se poseen de nomenclaturas que ya funcionaban como diccionarios monolingües son las tablillas sumerias, que datan del año 2.600 a.C.

En la Grecia antigua los diccionarios resultaron del deseo del poeta de normalizar la lengua.

Estas obras eran ante todo el fruto de preocupaciones exegéticas o históricas de gramáticos, filólogos, retores o escritores, pero no de traductores.

A comienzos del siglo XX, la mayoría de las lenguas cultas poseían sus diccionarios.

Los diccionarios políglotas: internacionalización y nacimiento de la lexicografía.

A partir del siglo XVII, el creciente interés hacia las lenguas extranjeras por razones políticas, comerciales, didácticas u otras, provocó la multiplicación de diccionarios exclusivamente reservados a las lenguas vulgares. El francés y el inglés seguían siendo las lenguas principales.

En el siglo XX la globalización contribuyó al crecimiento de la actividad lexicográfica. Los profundos cambios políticos, consecuencia de la segunda guerra mundial, permitieron nuevos desarrollos en la lexicografía bilingüe y dieron lugar a combinaciones lingüísticas que no se habían realizado hasta entonces.

Los diccionarios especializados: de los glosarios médicos a las bases de datos informatizadas.

Entendemos por diccionario especializado todo repertorio lexicográfico que presenta terminología propia de una disciplina particular. Los primeros diccionarios de este género fueron los técnicos monolingües. Desde el siglo I, dos glosarios griegos de medicina- uno el gramático Herodias, el otro de Herodoto el Médico- explicaban los términos especializados empleados por Hipócrates.

El siglo XVIII vio el surgimiento de numerosas ciencias y técnicas nuevas, cuyas terminologías los lexicógrafos se afanaron en establecer, un año más tarde las relaciones internacionales en los sectores más diversos y la aparición de organizaciones supranacionales desarrollaron contactos entre individuos que no hablaban la misma lengua. Los diccionarios especializados son el espejo de la explosión que conoce el vocabulario cinetífico-técnico.


9. Los intérpretes, testigos privilegiados de la historia
En términos generales, interpretar significa explicar o transferir un enunciado de una lengua a otra, de manera simultánea o consecutiva. A partir de la Edad Media, la necesidad creciente de intérpretes hace tomar conciencia de la importancia de su función. Pero la interpretación conoce su verdadero desarrollo sobre todo durante el Renacimiento: el humanismo genera un nuevo interés con respecto a las lenguas extranjeras, y Europa entra de lleno en la era de las grandes expediciones de exploración, descubrimiento y conquista.

Evolución de los métodos de trabajo y formación.
Las proezas tecnológicas ya no nos sorprenden. Las interpretaciones simultáneas se han convertido en algo banal. Hemos llegado a considerar la interpretación como una hazaña técnica más que como un logro humano. Los métodos de interpretación han conocido, sin embargo, una evolución a lo largo de los siglos, y aún hoy se pueden enumerar varios: consecutivo, susurrado, simultáneo, con o sin equipo.

La interpretación consecutiva consiste en escuchar a un orador tomando notas de lo que dice, para repetir a continuación en otra lengua lo que ha dicho. El método de interpretación susurrada se trata de una forma de interpretación simultánea efectuada por un intérprete que repite en voz baja al oído de otra persona. Por último, la interpretación simultánea consiste en una traducción de forma oral inmediatamente a través de un micrófono que se escucha a través de unos auriculares.

Al servicio de la religión.

Todas las grandes religiones del mundo han emigrado fuera de su país de origen. Por eso, el aporte de los traductores y los intérpretes es indisociable de la vida religiosa de numerosos pueblos y, según el credo, ha tomado formas diversas.

La función de intérprete, sin embargo, parece haber sido más bien de naturaleza pedagógica: en vez de simplemente traducir de una lengua a otra, se trataba de reformular con claridad y elocuencia. Las lenguas hacia las cuales se interpretaba fueron sucesivamente el arameo, el griego y el árabe.

Exploración y conquista.
Las expediciones con destino al Nuevo Mundo no tenían como primer objetivo la evangelización de los pueblos paganos. Se trataba en principio y sobre todo de misioneros de exploración y conquista dictadas por imperativos comerciales, sed de poder y deseo de apropiarse de nuevos territorios.

Los intérpretes eran personas claves en estas empresas, pero eran pocos. Su “ reclutamiento” se realizaba según las costumbres de la época. A partir del siglo XVI, uno de los métodos favoritos consistía en llevarse por la fuerza a los nativos para enseñarles la lengua.

Guerra y paz.

En todos los tiempos, los ejércitos han tenido necesidad de intérpretes para conseguir aliados y mantener buenas relaciones, conocer la posición y los planes del enemigo, vigilar los territorios conquistados, negociar con el oponente y, función crucial, asegurar las comunicaciones cuando todas las unidades de un mismo destacamento no hablan la misma lengua.

Intérpretes –diplomáticos, diplomáticos-intérpretes.

El latín fue la lengua de las comunicaciones de los diplomáticos en Europa central y occidental hasta comienzos del Renacimiento. Más tarde, el prestigio de Luis XIV, contribuyó a hacer del francés la lengua principal.

Las tensiones políticas pueden determinar hasta cierto punto la lengua utilizada para las relaciones entre los Estados.

Como la traducción, la interpretación adquirió en la segunda mitad del siglo XX autonomía en tanto disciplina.


Conclusión


La traducción ha sido la clave del progreso científico porque ha permitido a inventores e investigadores acceder al pensamiento innovador de sus predecesores, aunque este pensamiento se haya formulado en otra lengua. Las obras del traductor han permitido enriquecer la cultura y la literatura ya que la traducción jamás ha sido una actividad que se ejerce de manera aislada. De este modo el traductor se ha ido convirtiendo a lo largo de los años en una figura indispensable de la sociedad. Podemos afirmar que el traductor está sujeto al poder y reducido a la impotencia, y su función es poner en circulación.

A lo largo de la historia la traducción también fue vista como una forma de comunicación y de transmisión de la palabra divina.

Por otro lado los intérpretes han ocupado siempre la primera fila de la historia, no sólo como testigos privilegiados de hechos históricos, sino también, en muchos casos, como actores principales. Sin embargo, han sido menos veces mencionados a lo largo de la historia que los traductores, debido a que la permanencia de lo escrito predomina sobre lo oral.