La evaluación de la calidad en interpretación simultánea. La importancia de la comunicación no verbal

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Autora: Ángela Collados Aís
Editor: Comares
Año: 1998
Idioma: Español
ISBN: 84-8151-718-6

Por Marina Herrero San José

Introducción


La obra trata de ofrecerle al lector la posibilidad de adentrarse en un tema concreto de la interpretación simultánea, la evaluación de la calidad, a través de los distintos estudios que han sido realizados hasta la fecha y la posibilidad de aplicar aquello que considere más útil a su vida docente y/o profesional.
Introducción
El origen de este libro fue el interés por la importancia que tiene la comunicación no verbal (CNV) en el ámbito de la comunicación interpersonal y, por supuesto, en el ámbito profesional de la interpretación, ya que la CNV puede influir en la percepción subjetiva de la calidad de la interpretación en los receptores.

Resumen


Esta obra consta básicamente de dos partes fundamentales. La primera parte abarca los tres primeros capítulos en los que se nos aproxima el tema que tiene lugar (la evaluación de la calidad en interpretación simultánea y la importancia de la comunicación no verbal en ésta) a partir de su literatura más relevante. En los cinco siguientes capítulos se expondrán los estudios específicos emprendidos en esta investigación.

El primer capítulo (La calidad en interpretación) comienza con una breve introducción histórica a la investigación sobre la interpretación, que permitirá comprender mejor el estado actual del tema de la calidad de la interpretación. También se analizan los conceptos de la calidad en interpretación, proponiendo la diferenciación entre calidad y éxito, expectativas y evaluación de la calidad y se hace una referencia especial al papel del intérprete.

El capítulo 2 (Expectativas y evaluación de la calidad en interpretación) se ha dedicado íntegramente al estudio del tema de las expectativas y evaluación de la calidad realizada por intérpretes y usuarios de la interpretación y, fundamentalmente, a la presentación de los trabajos empíricos que hasta la fecha han sido realizados sobre el tema.

En el capítulo 3 (La conducta vocal no verbal como parámetro de calidad en interpretación simultánea) se introduce el análisis de la conducta verbal no verbal desde una perspectiva comunicativa.

A partir del cuarto capítulo se dedica íntegramente a los distintos estudios que se han llevado a cabo para comprobar la principal hipótesis de partida: la entonación monótona influye negativamente en la valoración de la IS por parte de los receptores, a pesar de que las expectativas iniciales de éstos no reflejen la entonación monótona como un parámetro de excesiva influencia.

Se procede en el capítulo 4 (Objetivos y metodología general del trabajo empírico) a la descripción de los objetivos y metodología general del trabajo.

La descripción de los estudios relacionados con el reconocimiento del grado de monotonía de la voz del intérprete se efectúa en el capítulo 5 (Estudio 1: sobre la voz de la intérprete y del ponente). Estos estudios tienen su justificación en la necesidad de comprobar científicamente si la manipulación de la entonación realizada en las distintas versiones interpretativas era reconocible como monótona o no monótona y correlacionada con los resultados de otras investigaciones sobre estudios acústicos de la voz e inferencia emocional.

Los capítulos 6 (Estudio 2: expectativas de calidad en interpretación simultánea de usuarios e intérpretes) y 7 (Estudio 3: evaluación de la calidad en interpretación simultánea de usuarios e intérpretes) constituyen el núcleo de investigación del libro. El primer estudio (capítulo 6) analiza las expectativas que plantean a las IS un grupo de usuarios especializados de IS y un grupo de intérpretes profesionales. El capítulo 7 se adentra ya en el tema específico de la evaluación de la calidad de IS, objetivo básica de la investigación de este libro. El estudio de este capítulo analiza la incidencia real de la entonación monótona y la transmisión incorrecta del intérprete sobre la evaluación que realizan los grupos de usuarios e intérpretes.

En el capítulo 8 (Análisis comparativo de las expectativas y evaluación de la interpretación simultánea entre usuarios e intérpretes) se recoge la comparación de los resultados obtenidos en los estudios 2 y 3.

Finalmente, en el capítulo 9 (Discusión general y conclusiones) se realiza el balance y las conclusiones generales de la obra.

Comentario


Son muchos los aspectos que presenta la CNV y que pueden refrendar su relación con la interpretación: distancias espaciales, contacto físico, orientación y actitud del cuerpo, gestos y movimientos del cuerpo, adaptadores, expresión facial, miradas, aspecto exterior, factores del entorno… (Davis, 1984; Argyle, 1987; Hall, 1987; Knapp, 1988). Pero, además, este gran abanico de aspectos cobra importancia en cada una de las distintas formas de interpretación. En la interpretación simultánea (IS) los aspectos señalados apenas tienen relevancia en lo que se refiere a la fase de restitución del mensaje por las propias condiciones de realización, a saber, en cabina, fuera de la visión el publico. Una de las características esenciales de la IS es la necesidad de interpretar un discurso representado por un ponente sin limitaciones en ninguno de los códigos empleados (verbal y no verbal) con el código no verbal fuertemente restringido, desapareciendo las posibilidades corporales y faciales, quedando únicamente la voz del intérprete. Por lo tanto, es ésta la que debe concentrar toda la responsabilidad de una interpretación integral.

Puesto que el canal no verbal de la voz posee distintos indicadores o marcadores (entonación, tono, timbre, velocidad), en este libro se va a tratar exclusivamente la entonación monótona y sus efectos sobre la valoración de la calidad de los receptores en IS. , como por ejemplo, qué influencia tiene la interpretación monótona de una ponencia presentada monótonamente. En este caso, el intérprete no distorsiona ni el contenido ni la presentación de la ponencia original por lo que, en principio, podría tratarse de una IS teóricamente correcta. Pero he aquí la cuestión esencial de la interpretación: el papel que debe desempeñar el intérprete. Es necesario delimitar dónde debe comenzar su implicación personal y profesional y dónde debe terminar. Los que deben indicarnos los límites de la superposición son los receptores.

La interpretación ideal sería aquella que transmitiendo correctamente el contenido (verbal y no verbal) del discurso original fuese capaz de transmitirlo con una presentación (verbal y no verbal) que respetase la intención del orador y evitase introducir elementos distorsionadores propios del intérprete que pudieran influir emocionalmente en los usuarios.
Todos los estudios realizados hasta la fecha se preocupan de las expectativas de los usuarios frente a la interpretación centrándose fundamentalmente en la transmisión correcta del sentido del discurso original (Kurz, 1989ª, 1993; Marrone, 1993; Kopczynski, 1994ª), concluyendo implícita o explícitamente que determinados parámetros influirían más o menos en la evaluación de la interpretación. El error fundamental, por su parte, estribaría en la confusión conceptual entre expectativas y evaluación, y calidad y éxito. De esta forma, el usuario, al no tener a su disposición todas las variables, controlaría y evaluaría a través de aquellos otros parámetros (agradabilidad de la voz, entonación…) que sí puede evaluar y a los que accedería normalmente de forma espontánea, mientras que no podría evaluar la fidelidad informativa.

Dado que en los estudios sobre expectativas realizados coinciden en considerar la transmisión correcta del sentido del discurso original como el parámetro de calidad más importante, en este libro se contrasta la incidencia de dicho parámetro con la incidencia de la entonación monótona en la evaluación de los receptores. Esto da a lugar a la afirmación de que los receptores se ven influidos en su evaluación, fundamentalmente por la entonación del intérprete, y la castigan a pesar de que la ponencia original también sea presentada monótonamente.

Justo sería entonces extraer conclusiones para la práctica y la docencia de la interpretación, pero éstas se centrarían en introducir el tratamiento sistemático de la CNV en sus distintas vertientes, pero sobre todo dentro de su marco de formación.
A pesar de la influencia directa de la CNV, la atención prestada por la teoría de la interpretación a este tema es escasa. Esta teoría se ha concentrado fundamentalmente en a relación entre intérprete y orador, por una parte, y entre intérprete y discurso, por otra, olvidando también puede existir otra tercera relación: audiencia e intérprete y audiencia e interpretación (Simcovich, 1993).

La transmisión del sentido es objetivo prioritario en la interpretación, pero los aspectos formales deben serlo también ya que cooperan en la definición de calidad y en el éxito de una interpretación. Hay que tener en cuenta que la interpretación es un servicio, por lo que son los clientes los que valoran positivamente o negativamente dicho servicio. Así, los alumnos deben ser concienciados y formados para transmitir correcta y adecuadamente el sentido del discurso original, porque la forma es parte del concepto de calidad y es parte esencial de la evaluación de la calidad por los receptores.

Conclusión


La conclusión más consistente del libro es la apreciable influencia de la entonación monótona sobre la evaluación de la IS que realizan usuarios e intérpretes profesionales. Según las investigaciones efectuadas, se podría concluir que los oyentes perciben a través de la entonación monótona del intérprete una actitud negativa de éste frente a su propia actuación, asociada directamente al aburrimiento y a una merma de fiabilidad y de la profesionalidad de la misma, que influiría negativamente sobre la evaluación de la calidad de la interpretación concreta, con independencia de cuál sea efectivamente esa calidad. Pero, por el contrario, una mejor entonación del intérprete no es vista como una actitud de entusiasmo o valorativa, sino de neutralidad que es lo que normalmente se le exige al intérprete.

Este tema entronca directamente con el tema de la calidad y éxito de la IS y del papel del intérprete. Los resultados de los estudios dejan apreciar el claro divorcio entre calidad y percepción de la calidad o éxito de la IS. Los receptores no son buenos evaluadores de calidad y no lo son porque materialmente no pueden serlo. Éstos no sólo permiten, sino que exigen, aunque sea inconscientemente, del intérprete un determinado intrusismo o implicación., aunque la ponencia original sea presentada monótonamente. Hay una clara necesidad de que el intérprete asuma su papel consciente de comunicador profesional y reserve para sí algo más que lo que la “ghost role”, en principio, parece otorgarle.