Las primeras traducciones europeas del Quijote

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Autor/a/es: Germán Colón
Editorial: Servei de Publicacions de la Universitat Autònoma de Barcelona
Año: 2005
España
Idioma/s: Español, italiano, francés, inglés, alemán, holandés, catalán, portugués y rumano
Nº de páginas: 137 páginas
ISBN: 84-490-2430-7

Por Ana Álvarez Prieto

Introducción


A lo largo de los 13 capítulos de este libro se nos muestra cómo han sido las distintas traducciones de la obra de Miguel de Cervantes, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, a lo largo del S.XVII y en nuestra época actual junto con las particularidades de cada idioma al que se ha traducido.

Resumen

Prólogo

José Manuel Blecua agradece en el Prólogo que, coincidiendo con la conmemoración del IV centenario de la edición de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, se haya podido publicar el libro de Germán Colón en el que el profesor ha sabido expresar con acierto las peculiaridades de las traducciones realizadas en los distintos idiomas. Además, este libro contribuye al recuerdo tanto de Cervantes como de su gran obra.

Introducción

En este libro se presenta el capítulo XVI de la Primera parte de El Quijote y las traducciones realizadas al italiano, francés, inglés, alemán y holandés del S.XVII (época en la que hubo una gran cantidad de traducciones del español a distintos idiomas) junto con las traducciones realizadas al rumano, portugués y catalán moderno.

El autor agradece la colaboración recibida por distintas personas, como Michael Metzeltin, catedrático de la Universidad de Viena, o Carl Theodor, director de la serie “Bibliotheca Romanica”.

Bibliografía

En este apartado, se mencionan las obras referidas a lo largo del texto, un total de 30, entre las que se encuentran obras de autores españoles como Carlos Clavería, España en Europa. Aspectos de la difusión de la lengua y las letras españolas desde el siglo XVI, de autores franceses como Edmond Huguet, Dictionnaire de la langue française du seizième siècle, de autores ingleses como Thomas Shelton, The history of Don Quixote of the Mancha translated from the Spanish of Miguel de Cervantes, o de autores alemanes como Hermann Tiemann, Der deutsche Don Kichote von 1648 und der Übersetzer Aeschacius Major, entre otros.



Siglas

Se indica aquí tanto el significado de las siglas empleadas a lo largo de la obra, por ejemplo, la D hace referencia a la primera traducción alemana, la F hace referencia a la primera traducción francesa, y así sucesivamente con los idiomas restantes (español, inglés, italiano y holandés); como el significado de los primeros números presentes en cada cita, los cuales hacen referencia a la página y a la línea de la Editio princeps española de 1605.

Objetivo de este libro

El objetivo de este libro varía según el destinatario.

Si es leído por un lingüista o filólogo, estos podrán observar que hay muchas diferencias entre las distintas lenguas. Por ejemplo, el francés y el italiano, al ser lenguas romances, presentan similitud con el español, mientras que el alemán, el holandés y el inglés, al ser lenguas germánicas, presentas más diferencias.

Sin embargo, si es leído por un literario, este puede observar que la extensión más o menos rápida de la obra por Europa dependía de las relaciones políticas de los Austrias Menores. Y, además, podrá apreciar el placer estético y la intencionalidad que ha querido expresar el traductor según su nacionalidad.

Elección del texto y del capítulo

Como ya se sabe por el gran número de traducciones que se han realizado, la obra de Cervantes, Don Quijote, es la obra maestra de la literatura española.

En este libro se analiza el capítulo XVI de la Primera parte porque, en primer lugar, la versión alemana solo consta de XXIII capítulos de la Primera parte y, en segundo, lugar, el capítulo XVI contiene una acción muy viva y una gran cantidad de personajes para analizar, entre los que destacan la Maritornes, Don Quijote y Sancho Panza.

El original español

En esta obra se utiliza el texto de la Editio princeps de 1605 como base para el castellano, ya que permite aclarar las diferencias presentes entre el texto original y sus diversas traducciones.

Los traductores

Se trata en este epígrafe de los primeros traductores de El Quijote en italiano, francés, inglés, alemán y holandés.

Del traductor italiano, Lorenzo Franciosini, se sabe que nació en Florencia y que impartió clases de español en Pisa y Siena. Fue en Venecia donde publicó la primera edición de su traducción de El Quijote. El traductor afirma que no siempre pudo mantenerse fiel al original y que no siempre tradujo las poesías de esta obra. Entre sus obras destaca la Grammatica spagnuola ed italiana.

Del traductor francés, César Oudin, se sabe que nació cerca de París y que fue nombrado intérprete real por Enrique IV de Navarra, por lo que viajó mucho.

Entre sus obras destacan la edición de La Galatea de Cervantes o su propia obra Tesoro de las dos lenguas francesa y española.

Del traductor inglés, Thomas Shelton, poco se sabe, pero se afirma que fue el primer traductor quijotesco de todos y que su protector fue Theophilus, Lord Howard of Walden.

Del traductor alemán, Pahsch Basteln von der Sohle, se deduce que nació en la Alta Sajonia y se sabe que su primer intento de traducción fue en 1617.

Cabe destacar que Basteln solo tradujo XXIII capítulos de la Primera parte de El Quijote sin basarse en la editio princeps.

Por último, del traductor holandés, Lambert van den Bos, se sabe que murió joven debido a su adicción a la bebida. A pesar de esto, fue un escritor hábil, compositor de comedias y traductor de obras latinas, francesas, españolas, italianas e inglesas.

Descripción bibliográfica de las ediciones

Se menciona aquí el título completo de cada traducción, desde la italiana a la holandesa pasando por la francesa, inglesa y alemana.

En cada título se destaca el propio título de la obra en el idioma correspondiente, el escritor que la creó, es decir, Miguel de Cervantes Saavedra, y el traductor que la traspasó a su respectivo idioma, principalmente.

Caracterización de las ediciones

Cada traducción tiene sus propias particularidades, tanto por el idioma como por el traductor y, aquí, se muestran algunas de esas características.
En general, en todas las traducciones se emplean desdoblamientos y añadiduras, tanto de adjetivos como de adverbios para captar los matices de la versión original. Aunque cabe destacar que, en uno de los idiomas, el alemán, el desdoblamiento tiene un estilo muy barroco, es decir, muy recargado.
Algunos rasgos propios del texto español, como son el tono arcaizante o los juegos idiomáticos, no se pueden plasmar en las traducciones porque son rasgos propios del proceso evolutivo de la lengua española. Del mismo modo, muchas expresiones españolas no pueden traducirse porque solo tienen sentido en este idioma, como, por ejemplo, la perífrasis “tener + participio” para indicar el producto resultante de una acción.
Las lenguas romances (español, francés e italiano) presentan diferencias con las lenguas germánicas (alemán, inglés y holandés), por ejemplo, las lenguas germánicas utilizan el verbo “ver” junto con la palabra “laid” o “hangen” que indica adición, o, los giros de las lenguas germánicas se vitalizan con la expresión “stinken”.
Centrándonos ahora en cada traducción, la italiana es la primera. Esta traducción es fiel al texto cervantino y es una de las mejores y más exitosas traducciones de El Quijote. Rasgos característicos de ella son la utilización de calcos, por ejemplo, al traducir la palabra castellana “refocilarse” (divertirse) por la palabra italiana “rifocillarse” (tomar un refrigerio). El refuerzo de la expresión, por ejemplo, al traducir la palabra “zeloso” por la expresión “Morendosi de gelosia”. El acortamiento de ciertas expresiones, por ejemplo, la expresión “apocado y fementido” se traduce por la palabra “bugiardo”. Y, por último, la conservación de la expresividad prefiriendo en muchas ocasiones frases típicamente populares.
En el caso de la traducción francesa, se acerca lo más posible a la versión cervantina empleando un estilo muy elegante. Rasgos característicos son el esclarecimiento de ciertos términos, por ejemplo, la frase “que vio” la traduce por “qui veut ainsi”. El empleo de varias abreviaciones cuando, por ejemplo, en español dice “vuestra merced señora”, en francés se traduce simplemente por “Madame”. Y, por último, algo exclusivo de esta traducción son las aclaraciones indicadas a los márgenes que explican términos o expresiones que no son lo suficientemente claras cuando la traducción es literal.
En cuanto a la traducción inglesa, es fiel en el pensamiento y la expresión, pero, en ocasiones, esa fidelidad tan al pie de la letra provoca que se cometan errores como traducir la palabra “delito” por “delight” (gozo). Otros rasgos característicos son el mantenimiento del estilo y el sentido general realizando ciertos cortes en algunos pasajes y la utilización de frases y giros típicamente ingleses para acrecentar el vigor de la traducción y darle un carácter propio, por ejemplo, la expresión “Dijo entre dientes” en inglés se dice “I secretly mutter.”
La traducción alemana es fiel, pero suele saltar muchas historietas. Para darle un carácter más alemán, utiliza giros propios del idioma. Y, lo más característico, es la explicación que da el traductor sobre el haber utilizado la palabra “Harnisch” en lugar de “Peinscheide” en el título del libro.

Por último, la traducción holandesa es completamente libre y presenta una gran infidelidad lingüística. Cierto es que mantienen el estilo, pero añade o suprime elementos por elección propia. Los rasgos característicos son las adiciones empleadas con el fin de captar la atención del lector y mejorar su entendimiento, por ejemplo, la frase “a su huésped” lo traducen por “desen nieuwen gast”. Las muchas abreviaciones, por ejemplo, “el duro, estrecho, apocado y fementido lecho” se traduce por “het voorbeschreven bedt”. Y, para finalizar, al igual que todas las traducciones germánicas, utiliza un estilo muy familiar como, por ejemplo, traducir la frase “al ingenioso hidalgo” por “onser Ridder” para otorgar al texto un carácter más holandés.

Dificultades de la traducción

La palabra más destacada de toda la obra es “ingenioso” y, por contra, la palabra que presenta más dificultades. Esta palabra fue empleada por primera vez en las Partidas de Alfonso X ‘el sabio’ en el S.XIII con un matiz de inteligente y agudo.

En el S.XVI, Luis Vives contrapone ingenio y juicio diciendo lo siguiente: “El ingenio es aquello que halla qué decir, y el juicio escoge lo mejor de lo que el ingenio halla.”

Posteriormente, en 1585, Ambrosio de Morales señala: “El ingenio es una potencia del entendimiento con que comprehendemos las cosas y las escudriñamos bien, hasta penetrar en ellas todo lo que ay.”

Así, es muy acertado decir que, en El Quijote, Don Quijote es el ingenio y Sancho Panza el juicio.

Desde 1614 hasta 1932 esta palabra ha presentado diversas traducciones, pero, centrándonos en las traducciones del S.XVII, es importante decir que el francés es el idioma que mejor traduce la palabra al utilizar “gentilhomme”. En el caso del italiano, se usa “cittadino” con un estilo irónico. Y, por último, las lenguas germánicas lo traducen por hidalgo o caballero, condición poseída por Don Quijote.

Muchos son los comentarios que se pueden hacer sobre las diversas traducciones. En este caso, solo se destacan algunos.

- Español: “Curar.”

En la mayor parte de los idiomas se traduce como “curar” (con medicamentos), pero, en el caso del francés, se utiliza “penser” que, aunque, generalmente, significa “pensar”, la evolución de esta palabra también puede ser “preocuparse por alguien” o “cuidar”.

- Español: “La gallardia del cuerpo suplia las demás faltas.”

En este contexto, la palabra “gallardía” significa “de aspecto agradable”, “elegante”, “valeroso”. El francés lo traduce acertadamente por “gaillardise”. En el caso del inglés y del italiano, se fijan, principalmente, en la belleza. El alemán destaca el dinamismo. Y el holandés se fija más en lo espiritual.

- Español: “De luengos tiempos aca.”

Todas las lenguas románicas identifican el tiempo con la distancia y los adverbios “aca” (español), “in quà” (italiano), “en ça” (francés). En el caso de las lenguas germánicas, el holandés no lo menciona, el alemán no indica el punto final y el inglés utiliza “many” como cantidad y “these” como punto y final.

- Español: “En mitad de aquel estrellado establo.”

El problema aquí está en la versión española porque no se sabe si la palabra “estrellado” hace referencia a que “el establo estaba en mal estado” o a que “el techo estaba en mal estado y se podían observar las estrellas”.

- Español: “El peligroso trance en que su honestidad se auia de ver.”

El italiano y el francés traducen la palabra “trance” correctamente, “passo” y “hasard”, respectivamente. En alemán, falta el momento. El holandés traduce como quiere. Y, el inglés al utilizar la palabra “trance” parece que emplea un calco material de la palabra francesa “transe” (estado de angustia).

- Español: “Toda medrosica y alborotada.”

Las otras lenguas no pueden traducir el diminutivo –ica con los mismos recursos que la lengua española, por lo que, en el caso del inglés, el italiano y el alemán utilizan un participio y el holandés, directamente, ni lo menciona.

Edición de los textos

En esta parte, se pueden leer las distintas traducciones completas del capítulo XVI de la Primera parte de El Quijote realizadas a lo largo del S.XVII, desde la primera edición española publicada en 1605 hasta la primera traducción holandesa de 1657 pasando por la traducción inglesa de 1612, la francesa de 1614, la italiana de 1622 y la alemana de 1648.

De este modo, todas las particularidades características de cada idioma, que se han mostrado en los apartados IX y X de este libro, se pueden observar y contrastar con total claridad.

Apéndice

En este punto se pueden leer y observar las traducciones modernas de esta obra del S.XVII a lenguas romances como son el catalán, el portugués y el rumano.

Principalmente, lo que se puede destacar es que, a pesar de haber una diferencia temporal entre la obra original y estas traducciones, al ser estas lenguas romances, las estructuras no presentan grandes variaciones y el estilo, a pesar de los cambios de época, es similar.

Índices temático e índice de palabras

En este penúltimo apartado, se indican las páginas donde se puede encontrar información tanto sobre la temática como sobre las palabras, ambas, de mayor importancia.

Erratas

En esta última parte, se mencionan dos erratas presentes en el libro de Germán Colón que han sido corregidas por la edición española al publicarlo.
Estas son la utilización de la palabra italiana ‘bisogna’ en la página 72 y la utilización de la palabra francesa ‘laisse’ en la página 94.

Conclusión


A través de la obra de Germán Colón podemos destacar que la traducción tiene que ser fiel al sentido del texto original, pero que el estilo puede variar dependiendo del idioma, ya que lo que, por ejemplo, en español es un refrán, si se dijera en alemán, no tendría ningún sentido. O una construcción sintáctica típica del inglés como es la pasiva, si se traduce en español como tal, no tiene mucha coherencia porque los españoles utilizamos una construcción sintáctica activa.
En las distintas traducciones de El Quijote en idiomas alejados temporalmente del nuestro, el español del S.XXI, es destacable especialmente el español del S.XVII, porque, a pesar de ser antecesor del español actual, cuando lo leemos hay frases, palabras o estructuras que ofrecen cierta complicación.

Referencias bibliográficas


German Colón se encarga de buscar información en todo tipo de autores para respaldar sus afirmaciones sobre distintos ámbitos de las primeras traducciones europeas de El Quijote.
Las referencias bibliográficas son las siguientes:
- Prólogo de Basteln Dem Leser, según Tie. P. 9-19.
- Joan Corominas, Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico, con la colaboración de José Antonio Pascual. Madrid 1980-1991.
- C. Fernández Gómez, Vocabulario de Cervantes. Madrid 1962.
- G. Colón, Materiales para el estudio léxico contrastivo del español, del francés y del italiano: Don Quijote (1605) y sus traducciones coetáneas (1614 y 1622), en: Travaux de Linguistique et de Littérature, 23, 1, 1985, p. 249-293. Reeditado en Para la historia del léxico español, Madrid, 2002, v. I, p. 126-178.
- Alfred Morel-Fatio, Duelos y quebrantos, en: Études romanes dédiées à Gaston Paris. Paris 1891, p. 407-418.
- Martín de Riquer, La obra del hispanista Lorenzo Franciosini, primer traductor del Don Quijote al italiano, en: Revista nacional de Educación, II (1942), p. 21-28.
- Samuel Gili Gaya, Tesoro lexicográfico, 1492-1726. Madrid 1947.

- Hermann Tiemann, Das spanische Schriftum in Deutschland von der Renaissance bis zur Romantik. Hambur 1936.