Cine y traducción


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Autor: Frederic Chaume
Editorial: Cátedra
Lugar de publicación: Madrid
Colección Signo e Imagen
Año: 2004
336 páginas

Introducción


El libro trata sobre la traducción en el mundo del cine. Cómo se desarrolla esta actividad y la diferente problemática que el cine atribuye a la ya de por sí difícil tarea de traducir. Al mismo tiempo que expone la solución de estos si es que la tienen. Además de todos los detalles a tener en cuenta en este tipo de traducción de historia tan reciente.

Resumen


En este libro muestra las entrañas del mundo de la traducción audiovisual, todos los pasos, elementos y aspectos a tener en cuenta para poder llevarla a cabo con garantías de éxito. Nos explica de forma detallada las diferentes formas de traducción audiovisual, así como los factores que las determinan.

Comentario


La traducción audiovisual es relativamente reciente, al igual que lo son los medios de comunicación de los que partimos. A finales del siglo XIX apareció el cine mudo el cual, en general, no tenía ningún problema de comprensibilidad dado la gesticulación que hacían era tremendamente exagerada y comprensible para todos los públicos sin importar el idioma que estos hablaran. Pero en 1927 apareció por primera vez el cine sonoro y con el surgió la traducción audiovisual. Para solventar el problema de la comprensibilidad se llevaron a cabo diferentes estrategias. Primero se probó con las versiones multilingües pero su elevado costo las hizo económicamente inviables. Poco después apareció el doblaje que obtuvo un éxito inmediato debido a la rentabilidad económica que generaba y a que el público prefería ver a los actores americanos de [[#|Hollywood]]. También apareció el subtitulado, que es mucho más económico, y triunfó en buena parte de Europa, pero no en todos los países por igual. Esto hecho se debió a la falta de preparación de la población de un gran número de países, puesto que el porcentaje de analfabetismo era significativo y difícilmente podrían leer los subtítulos. Llevar a cabo la traducción audiovisual es una labor ardua que consta de numerosos pasos de difícil ejecución y numeroso personal especializado. Para empezar, una empresa ha de comprar un texto audiovisual que quiere transmitir en el país de destino, dicha empresa encarga la traducción a un estudio de traducción, adaptación y dramatización del texto. Y es dentro de este estudio donde se produce el proceso. El estudio encarga a un traductor, autónomo o en plantilla, la traducción del texto proporcionándole el texto y en muchas ocasiones la película, algo que debería hacerse siempre para poder traducir adecuadamente el texto. Por desgracia, no siempre se proporciona la película al traductor. A continuación, la traducción pasa a manos del ajustador que adapta la traducción de forma que se ajuste al tiempo dado para cada frase de forma que haya sincronía labial o prosódica. Por último se produce el doblaje por actores que graban los diálogos con su voz, dirigidos por el director de doblaje, quien también está dotado de poder para realizar los cambios, los más habituales son cambiar palabras de difícil pronunciación por un sinónimo de más fácil dicción.
El subtitulado, en cambio, no exige un proceso tan extenso, por lo que los costes son mucho más bajos. La primera fase del proceso, si la necesita, puede prescindir de los actores de doblaje, director de doblaje, etc. El único elemento imprescindible es el traductor, puesto que puede ejercer también las funciones de adaptador, ajustando la traducción al tiempo que se percibe la imagen, de forma que dé tiempo a leer los subtítulos y disfrutar de las imágenes. Ese trabajo también se le puede dar al ajustador, pero este en muchas ocasiones desconoce la lengua origen, lo cual puede ser perjudicial para el resultado final. Lo ideal sería que el ajustador también fuese traductor para que el texto se ajustase lo más posible al texto original. Una vez esté el texto, el técnico lo sincroniza con la película, introduciendo los subtítulos con el ordenador, que a su vez los envía a la consola de edición. De todos modos esta tarea también puede ser desarrollada por un traductor con suficiente preparación. Por último, en ambos casos, tanto en doblaje como en subtitulación se envía la película al cliente para que la emita en el país destino.

Conclusiones


Podemos concluir que la traducción audiovisual es una práctica muy compleja que necesita de grandes profesionales especializados en la materia, debido a que el tiempo en este tipo de traducciones suele ser muy escaso y una traducción no es simple de por sí para cuanto más ajustar la traducción a unas fracciones de tiempo determinadas. Además, pese a que la labor del traductor es esencial, es el peor remunerado de todos los agentes implicados en el proceso y, hasta hace bien poco, no era nombrado en los créditos de la película y no le eran reconocidos los derechos de la traducción. Sin embargo, el ajustador, que elabora una tarea complicada, porque tiene que ajustar la traducción suele ser una persona sin conocimiento de la lengua origen que por lo tanto no puede plasmar adecuadamente el estilo o el significado de lo que está adaptando. De todos modos, sólo he mencionado lo más superficial de esta práctica, está claro que este arte tiene un entramado muy complejo para su buen desarrollo pero que aquí no podemos detallar todo el proceso debido a la infinidad de elementos que lo componen y la extensión que conllevaría el tan solo hecho de mencionarlos.

Bibliografía


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