Historia de la traducción en la administración y en las relaciones internacionales en España (s. XVI-XIX)


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Autor: Ingrid Cáceres Würsig
Editorial: Vertere
Monográficos de la revista Hermeneus
230 páginas


Introducción



La dimensión histórica de la traducción e interpretación es un aspecto que ha sido poco explorado. En este estudio se presenta un posible modelo de la actividad de mediación lingüística en los ámbitos de la Administración y las relaciones internacionales en España desde comienzos del siglo XVI hasta mediados del XIX. De esta forma, la traducción es abordada no sólo desde un punto de vista diacrónico, sino también socio-cultural a través de un organismo conocido como la Secretaría de Interpretación de Lenguas, creado como órgano auxiliar de la Administración en materia de correspondencia internacional, así como fedatario público de la traducción en el ámbito judicial.


Resumen



Ingrid Cáceres Würsig comienza su obra con una introducción al contexto histórico en Europa; también realiza un estudio sobre las casas reales españolas y como se enfrentan a un cuantioso e importante número de lenguas, empleadas en la correspondencia de cada reino, que era gobernado por nuestra Corona. El francés y otras lenguas (como el español), han sido conocidas por la nobleza, sociedad y reinos fronterizos. Destacando la organización administrativa de la Corona Española. A continuación se analiza el modelo de la Secretaría, haciendo hincapié en los secretarios y oficiales que trabajan en ella, los conocimientos lingüísticos y el origen social de estas personas, el tipo de documentos que se traducían, los órganos administrativos con los que colaboraba la Secretaría y la renumeración de los servicios lingüísticos, entre otras labores. Junto a la Secretaría de Interpretación de Lenguas surgen otros traductores que trabajaban directamente para distintos organismos del Estado, cuya historia también es estudiada. Por último, se aborda la cuestión de los jóvenes de lengua en España, figura que desemboca en la carrera diplomática.


Comentario



La autora trata el tema desde una perspectiva histórica, ya que por lo general solo se tienen en cuenta las traducciones literarias mientras que las alusiones a otro tipo de libros son infrecuentes. Para ahondar la historia de la traducción ha sido necesario trazar un recorrido lingüístico a lo largo de los siglos con objeto de determinar cuáles fueron los motivos por los que un idioma se consolida como lengua diplomática, así como su función dentro de las relaciones internacionales. Además se han abordado temas como la evolución de la actividad traslativa e interpretativa en el ámbito extranjero, a través de biografías de persona que formaban parte de la administración.
El castellano y el francés se consagraron como lenguas de la literatura y cultura; las cuáles fueron impulsadas por Lutero ya que su interés por la interpretación impulsó a la primera traducción de la Biblia al alemán. Con ello, desencadenó un movimiento traductor de textos litúrgicos a lenguas occidentales de Europa.
Tanto los diplomados como los miembros de la Casa de los Austrias usaban los idiomas como instrumento de contacto internacional. Las lenguas más dialogadas eran (después de la hegemonía del latín) el castellano y el italiano que comenzaron a rivalizar como lenguas cortesanas. A partir de los siglos XVII y XVIII el apogeo del francés fue indiscutible.
El primer traductor oficial fue Diego Gracián de Alderete, con el se creó la Secretaria de Interpretación de Lenguas, cuyo objetivo era traducir e interpretar documentos de negocios políticos secretos y despachos oficiales escritos en lenguas extranjeras. El traductor debida de haberse formado en una carrera humanística o Derecho (dada la naturaleza jurídica de los textos susceptibles de ser traducidos) y conocer al menos dos lenguas extranjeras. El oficio de la traducción se aprendía desde la juventud, por ello las traducciones al latín eran frecuentes del flamenco, italiano, alemán y francés. A su vez las traducciones inversas ser realizaban para los diferentes órganos del Estado. Aunque se desconoce la normativa para redactar las cartas reales, es probable que se contestara a un despacho en el mismo idioma en que se había recibido.
En España, siendo ministro Floridablanca; se mandaban jóvenes a toda Europa, así aprendían el idioma y cultura foráneas, de forma que pudieran ser útiles en las embajadas , legaciones o ministerios españoles en el extranjero. Ellos constituirán la posterior carrera diplomática, consular y de intérpretes del XIX.


Conclusiones



El objetivo de este estudio sobre la historia de la traducción consiste en analizar la actividad traductora que se ha desarrollado desde el siglo XVI hasta el XIX. La primera conclusión que se deriva, es que la necesidad de traducción e interpretación va relacionada con la historia de las relaciones internacionales, ya que se trata de una actividad que funciona mediante la lengua. Es importante destacar la Secretaría de Interpretación de Lenguas la cual es un organismo pionero creado en Europa, por desgracia ha pasado casi desapercibido.
La autora otorga a la Corona y a sus conocimientos sobre idiomas gran importancia; destacando cuales son los idiomas que conoce cada Casa (tanto los Hasburgo como los Borbones) y la manera de aplicarlo a sus relaciones políticas con otros países. Por ello la traducción ha ido aumentando en interés y en número de intérpretes a lo largo de su historia.


Bibliografía



Cáceres Würsig, Ingrid 2004: Historia de la traducción en la administración y en las relaciones internacionales en España (S.XVI-XIX)