La traducción en los sistemas culturales. Ensayos sobre traducción y literatura.
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Autora: Sonia Bravo Utrera
Editor: Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
Año: 2004
Idioma: Español
ISBN: 9788496131767
Por Alba García Masa


Introducción

Sonia Bravo agrupa ensayos escritos por ella acerca de traducción y literatura y hace hincapié en una comprensión culturológica del acto de traducir. En las tradiciones de Latinoamérica y Rusia aparece la traducción como parte de un sistema cultural y se ha retomado en la actualidad. Esta autora señala también las ideas de Ortega y Gasset y afirma que la traducción es un género escritura.

La traducción se ve como una actividad cultural cuando habla de “La traducción, género y develo” que lleva implícita la identificación emocional en un proceso que consiste en transpensar el texto y al autor que se traduce. Afirma que “la traducción no es más que el encuentro feliz o desacertado entre dos culturas, y su huella permanece como la intención de alcanzar un entendimiento que presupone un “qué dices tú para responderte yo”.

La segunda parte del libro, incluye el análisis teórico de los nexos entre traducción y literatura. Introduce conceptos como marcas de identidad, posiblemente vinculado a lo que llama “espacio socio-psicológico de pertenencia”.

El libro combina postulados teóricos con ejemplos prácticos del quehacer del traductor. La autora hace referencia a varios personajes importantes como son: José Martí, A. Mickiewizc o Zinaida Lvovskaya.

1. La traducción,género y desvelo. Traducir es transpensar

Aquí se hace referencia a José Martí que a partir de sus experiencias como traductor literario, comenta la obra del escritor francés Víctor Hugo. Martí valora mucho el español y utiliza la palabra transpensar para dar semántica a los asuntos lingüísticos y extralingüísticos con los que el traductor trabaja a la hora de traducir un texto para insertarlo en otra cultura sin perder la originalidad del mensaje principal.


La traducción literaria es la sustitución de textos (Catford); pero también, al traducir una obra literaria podemos darle muchas interpretaciones. Sin embargo a nuestra para esta autora, traducir una obra literaria supone un riesgo importante, la de traicionar al autor, la obra, y la cultura que se está traduciendo.

El proceso de apropiación de una obra ajena por el traductor-escritor es un proceso filológico y artístico. Esta autora ve la traducción literaria como un proceso de purificación catártica.
Para la autora, “traducir” no es quedarse en la transmisión de ideas, sino que se deben conservar las características que el texto tiene. El traductor es muy importante ya que hace de puente entre el emisor y le destinatario. La cultura afecta en las traducciones pues esta cambia a lo largo del tiempo y las traducciones no serán las mismas ahora que hace décadas. La cultura se encargará de colocar cada traducción en el lugar que le corresponda.
Otto Kade explicó que el conocimiento se transforma en lenguaje. Si situamos la cognición desde el punto de vista científico y admitimos la cognoscibilidad de los fenómenos, entonces podemos aceptar el criterio semántico de la traducibilidad y enfatizar que la traducción literaria es el resultado de las aproximaciones científica y artística a un texto determindao. Si aceptamos, por otro lado, la necesidad del conocimiento de los factores extralingüísticos y extraliterarios y concordamos en su naturaleza social, tendremos que distinguir tres pasos que suponen la identificación emocional con el texto seleccionado. Después de esto ya podemos comenzar a transpensar el texto.
Para explicar estos pasos ella misma hace una traducción de un poema de Robert Frost basándose en ellos. Da cuenta de los problemas con los que se encuentra y de cómo los soluciona.

LA TRADUCCIÓN, GÉNERO ESCRITURAL

En este apartado comenta algunos fragmentos de las obras de Ortega y Gasset y de Jorge Luis Borges.
El traductor es un creador, un autor, aunque con menos derechos y con más problemas cuando traduce y escribe que un escritor original. Cuando un escritor habla de un traductor, lo hace como si fuese suyo, se lo toma como algo personal. Aquí señala a Vidal Claramonte y recuerda que el proceso de traducción es escritural, y que los problemas que tienen los textos tienen que ver con la cultura y con los proceso de destrucción que han sufrido en una cultural diferente a la original. “No se trata de que la traducción pase a primer plano y de que el traductor se convierta en autor, sino de subvertir los conceptos de originalidad y autoría que subordinan la traducción al texto original” (Vidal C.: 1995: 89).
Cuando hablamos de ficción es difícil separar al traductor del escritor. Un texto de ficción es aquel que está formado de la síntesis de otros textos e influencias anteriores de carácter intratextual y/o intertextual. Al traducir una obra literaria, ésta se extiende hacia otro sistema cultural diferente. Aquí debemos señalar que el TM es también una obra propia del traductor y que se diferencia del TO pero también se le parece. La concepción de Borges ayuda a sostener con audacia la tesis del traductor literario como autor del original traducido desde la comprensión de la combinación de elementos como innovación y creación. Un texto traducido necesita su tiempo para amoldarse del todo a la cultura de recepción y a influenciar. Con esto, el sistema literario se modifica y se transforma, dando lugar a la interacción entre la literatura traducida y la lengua propia. Menciona a la escuela de Tel- Aviv y destaca a Toury y a Even-Zohar. Este último explica como la literatura traducida puede pasar a formar parte del núcleo central del polisistema o de su periferia ya que las literaturas siempre se encuentran en contacto. El formalismo ruso manejaba también hace mucho tiempo los conceptos de “función” y de “sistema”.
El traductor literario, como “hacedor de cultura” está siempre pendiente de transferir realidades- ficciones de un contexto o sistema cultural a otro. El estudio de las características de la traducción literaria se concibe desde posiciones culturológicas, cuyas bases pueden encontrarse en un enfoque conjunto que aúne postulados de la traductología y de la teoría de la literatura, es decir, como una disciplina culturológica. El traductor literario debe ser el que todo lo sabe y el que todo lo crea en un proceso dual que incluye el trabajo con las lenguas y con las estructuras linguoculturales cognitivas de la obra original y su transformación en estructuras linguoculturales cognitivas de la cultura y lengua de llegada.
La traducción en general viene de un acto de mediación entre lenguas y culturas. La posición de la literatura traducida como acto de comunicación intercultural y las relaciones que como tal se establecen entre los miembros de la tríada “autor-traductor literario-público (receptor)”. La traducción literaria es un tipo de creación que contiene información implícita, lo que presupone la interpretación del sentido de la obra original. De este modo, para lograr una comunicación bien hecha, el traductor literario debe intentar captar la intención y el sentido del texto original para dárselo también a la traducción. Se lleva a cabo una manipulación creadora de la relación alteridad-identidad por la que se crean y se destruyen textos. El traductor-escritor debe crear su propia obra a través del texto original y para ello debe ocuparse de dar sentido e intención a su texto para que sea bueno.
Se cita también a A. Van DijK quien dice que las formas y las opciones del texto original constituyen el reto del autor a sus lectores y al traductor literario; este reto debe terminar con la creación de un texto aceptable y capaz de llegar a todo el público de la lengua a la que se va a traducir. Un texto literario no es solo un conjunto de sentidos si no que también posee una estética que debe conservar y su intención, la mayoría de las veces está oculta.
La interpretación del TO por el traductor literario presupone dos aspectos: la interpretación del sentido o programa conceptual del autor y la de su idiolecto. Pero la interpretación de un texto es muy subjetiva, ya que se le pueden distintas interpretaciones dependiendo de que como se mire el texto. Además se trata de textos abiertos y de fatal riqueza para el traductor. Éste al interpretar traduce, y al traducir crea aunque se diga que re-formula o re-crea.
En lo que se refiere al idiolecto, su interpretación y recreación son inseparables de los contextos que posibilitaron la plasmación de un programa conceptual determinado: los sentidos del texto. Se estima que entre las lenguas como en las culturas, existe una cierta igualdad esencial que es la que debemos buscar; igualdad expresada con medios diferentes y en lenguas diferentes pero en la práctica esto no ocurre, ya que el traductor se encuentra con variedad de palabras a la hora de traducir una sola, y esto le supone un dilema; no todo el mundo puede entender la palabra que el elija. A parte de esto, se tiene que buscar la equivalencia funcional/comunicativa y esos son los pilares básicos. Un texto literario es un modelo comunicativo y no normativo.


Según Vermeer la interpretación de un texto debe ser individual; el traductor debe elegir una función para su traducción; este autor parte del postulado de privilegiar al receptor y que éste objetivo determina los procedimientos traslativos. Lo que quiere decir que escoge la función pensando en el receptor.

José Martí y la traducción

En este capítulo habla de la vida de José Martí y sobre las ideas que tiene sobre la traducción. Para este autor, transpensar es ir más allá de la traducción, es atravesar el pensamiento del autor. En los neologismos martianos (transpensar/ impensar) se encuentran todos los matices lingüísticos y extralingüísticos con los que un traductor debe trabajar con el objetivo de llegar a la re-creación del mensaje ideoestético del original. Se puede afirmar que estos juicios se relacionan con la semántica del texto y que reflejan aspectos de la relación entre traducción y cultura.
La comprensión dialéctica de los fenómenos significa que no existen los absolutos y la verdad constituye un punto de referencia deseado y alcanzado para el acto de traducir literatura. Lo que hace Martí a la hora de traducir es conservar la mayor cantidad del castellano posible y parte del que “traducir es pensar” de la manera y la forma es que lo pensó el autor original. En este autor influyen muchos escritores importantes de los que recoge ideas o de cuyas obras llega a traducir.
Martí ejerció la traducción como una labor cultural, por y para el hombre. Trató de conservar tanto lo mejor de la lengua original como lo mejor de la lengua meta; para ello recurrió a todos los posibles niveles de equivalencia, otorgándole más importancia a la carga semántico-estética de la obra.
Habla también de la intención pedagógica y de cómo se une a la funcionalidad y a la actualización. Martí hace sus traducciones de acuerdo a distintas edades para que los niños de América puedan conocer las historias y las leyendas de todo el mundo incluyendo las suyas propias. Martí en su juicio ofrece una lección de comparación de traducciones sobre la base de verter el griego en otros idiomas, y lo que Martí lleva a cabo, desde el punto de vista del conocedor de la cultura griega reflejada en la Ilíada y apoyándose en el comentario de los aciertos de la epopeya en el modo de reflejar la vida y el carácter heroico de los personajes homéricos. Además del griego este autor maneja varias lenguas como el inglés, el francés, el alemán o el portugués aparte de las lenguas clásicas. También siente gran interés por las lenguas indígenas de la América y las variantes del español en diferentes países de la América hispana.
Es innegable que el intento por sistematizar de alguna manera los juicios martianos sobre el arte de traducir no puede circunscribirse tan sólo a las ideas específicas del cubano sobre esta materia. El ideario martiano domina dos constantes: el amor y la armonía. Para este autor, la traducción literaria es un acto de creación situado en el justo medio entre el desmontaje y remontaje del original sobre bases duales: la filológica y la artística

Los límites del rigor: una proposición hereje

En este capítulo hace muchas referencias a poetas y trabaja con poesías para explicarnos los problemas que al traducirlas conllevan. Da muchas definiciones de lo que para la autora es la traducción, por ejemplo, dice que la traducción además de infinita es relativa; es la necesidad que tenemos de comunicar ideas, sentimientos, de compartir nuestra vida con los demás. De aquí sacamos que el pensamiento no es otra cosa que sino el diálogo entre el yo y el otro que todos llevamos dentro.
Esta autora compara al traductor con un equilibrista que debe mantener el equilibrio a la hora de traducir, es decir, que el traductor hará suyo el texto original en un acto de apropiación catártica, y lo pondrá a disposición del lector, quien tendrá la última palabra. Debe saber encontrar las estructuras ideoestéticas subyacentes que conforman lo que podemos denominar intención o intenciones del autor expresadas en su idiolecto, y recreadas en una lengua y cultura distintas a las del original e intentar recrearlas. Lo novedoso reside en la forma en que se combinan los elementos, y es justo en ello donde al traductor le cabe un papel mayor. La autora cree que un traductor literario no está en condiciones de traducir mucho y a muchos autores, así como tampoco de muchas lenguas, si lo da todo a la hora de hacer su trabajo. Al igual que cree que los caminos del pensamiento se entrecruzan y complementan.
A partir de todo esto hace un estudio con sus alumnos sobre las ideas de Nabocov y llega a la conclusión de que arte y ciencia, la traducción literaria o poética enseña que los criterios absolutos y estáticos nunca conducen a un resultado estético relevante. Para Tim Parks la intención significa los modos que el autor elige para sorprender. La idea de Parks sirve para que desarrollemos una intuición mayor en la toma de decisiones y seamos capaces de fundamentar nuestras elecciones. Destaca la idea de que el traductor literario está obligado a conocer o intuir los márgenes de una posible experimentación. Debe tomar decisiones, casi siempre arriesgadas, y a asumir una plena responsabilidad de ello. La palabra final la tendrá la traducción del texto en su conjunto, el equilibrio semántico aproximado al del texto original, y si el traductor ha sido consecuente o no con una de las dos estrategias esenciales de nuestro trabajo como traductores de ficción: acercar al lector a la cultura del original expresada en los recursos linguoestilísticos seleccionados por cada autor o acercar la obra al lector con la ayuda de la conversión a la cultura de recepción de todos aquellos referentes linguoestilísticos que puedan resultar extraños o desconocidos al lector. Siguiendo con esta idea, apuntaríamos que un texto es siempre una unidad más pequeña dentro de una determinada cultura y que el traductor debe familiarizarse con todo lo que influye en la expresión escrita.

Otra de las definiciones de traducir para la autora es la de que traducir es el acto de transferir la realidad de un contexto cultural a otro y en la traducción de ficción sería convertir la realidad-ficción del texto original en la realidad-ficción del texto meta.
Por otro lado señala que la creatividad y el rigor constituyen dos polos igualmente poderosos que pueden llegar a perjudicar el resultado final de una traducción. Llegamos a la conclusión de que creación es imaginación, una nueva combinación de elementos conocidos.
Como conclusión de este artículo podemos decir que no debemos menospreciar ni sacrificar la creatividad. La capacidad del traductor para intuir los márgenes de la creatividad estará siempre sometida a la prueba del rigor linguocultural y estético en la interpretación y análisis del texto.

2. Literatura y traducción.Comunicación intercultural


Adam Mickiewicz y el romanticismo polaco: nación de identidad; poesía y traducción en Pan Tadeusz

Este trabajo es una versión del ensayo presentado en junio de 2000 para obtener la convalidación de los estudios de la Licenciatura en Lenguas Eslavas en el marco de las materias de lengua y literatura polacas.
El romanticismo fue el resultado (como ocurre en la relación entre la sociedad y el arte) de profundas convulsiones que estremecieron Europa y Francia, desde finales del S.XVIII, cuando se produjo la transición hacia el régimen burgués. Desde Francia se extenderá a Inglaterra, Alemania, España y a los países eslavos. En la literatura se sufre un proceso de alejamiento y rechazo del clasicismo y de sus reglas arcanas rígidas para afirmar la voluntad individual y la libertad como los valores principales del movimiento nuevo. Se asiste a la poetización de los anhelos de libertad individual y social, a la intención romántica de identificar y sacar a la luz el espíritu de nación, llegar a su esencia más pura, defenderla y preservarla. El hombre universal y racional de etapas anteriores deja el camino al individuo, obligado por fuerza mayor a convertirse en protagonista de la historia.
En esta época el escritor se alza por encima de su entorno y ello le permite asumir el papel de demiurgo y visionario; se enfrenta al pequeño mundo individual y el gran mundo por crear, misión que le ha sido encomendada. El artista romántico identifica verdad con belleza; subordina sus aspiraciones individuales a las demandas patrióticas; tiene lugar en Europa en el S. XIX y un poderoso y multifacético despertar romántico/realista interesa a estudiosos y lectores. La autora destaca aquí la lírica de Adam Mickiewicz. La literatura polaca nace junto a las luchas contra los bárbaros y se mantiene fiel a la descripción del devenir social de los polacos, de sus sentimientos nacionales.
La traducción a la que nos hemos enfrentado ha permitido ejercitar las habilidades de creación de un nuevo texto muy cercano pero siempre otro, apegado al sentido del original y respetuoso de su forma aunque con transformaciones y sustituciones creadoras que se justifican por la esencia propia de la traducción poética. El objetivo era hacer hablar en español a la poesía del escritor polaco sin afectar los elementos nacionales de su lírica. La traducción como mediación cultural y entendida como género de la escritura es sólo un modo más de leer en las almas humanas y de hacer universal un patrimonio que lo es por derecho propio.

Literatura infantil y traducción en José Martí

La relación con la edición de literatura para niños y jóvenes, constituye una labor necesaria desde el punto de vista de una historia de la traducción de la literatura infantil al español. La literatura infantil y sus aportaciones al género, con la inclusión de las traducciones y adaptaciones que tiene de la literatura infantil y juvenil universal son de gran importancia. Su obra más importante: La edad de Oro
En la obra de Martí aparecen artículos y ensayos de corte histórico y moral, además de narraciones de América y de la India. Este autor explica en sus ideas la tríada moral: “perfección, hermosura y virtud”. Estas tres cualidades contribuyen en las fábulas a enseñar.


Literatura e identidad en la narrativa cubanoamericana: las novelas de Óscar Hijuelos

La cultura concebida en su totalidad es susceptible de ser estudiada desde varios puntos de vista, pero nunca como algo cerrado o excluyente. La comunicación entre las culturas constituye es una de las características más importantes. En este capítulo se habla mucho de la literatura cubanoamericana, veamos en qué sentido:
Señala que son “formas injertadas a la sociedad norteamericana” “formas transitorias hacia la asimilación. No existe una unanimidad en la clasificación conceptual de esta literatura. Con estas obras aparece el mismo problema que aparece en la traducción de obras literarias, cuya adscripción a una cultura determinada no ofrece duda alguna. Otra dificultad que tiene lugar es que en qué medida una traducción ajena al contexto cultural y lingüístico cubano aleja los textos de la realidad cubana, obstaculizando su recepción como algo propio.
Con todo ello llegamos a la conclusión de que la adscripción de la cultura a una sola y única lengua o a un solo y único espacio puede llegar a tener repercusiones y a dar mucho de qué hablar si se concibe con el carácter de la exclusión.

La literatura cubanoamericana se plantea como una cuestión existencial: la definición del yo en un contexto ajeno a las raíces, pero que ha pasado a formar parte del espacio material y espiritual propios, ampliándolos.
La migración a EE.UU ha sido muy fuerte en las últimas décadas, lo que ha supuesto que los artistas entrasen en contacto con una cultura nueva y que entrasen en relación con otros artistas; sin embargo en EE.UU esto no ha ocurrido ya que no han sido ellos los que han emigrado a otro sitio. Esta migración ha dado lugar a que la literatura cubanoamericana se expandiera por los EE.UU, ha ido cobrando fuerza con el tiempo ya que no todos los emigrantes han podido mantener el contacto con su país natal. No podemos dejar de mencionar que esta literatura ha tenido una intención de muchas confluencias.

La autora dedica parte de este artículo a hablar de Óscar Hijuelos quien muestra marcas de identidad cubana a lo largo de su obra. Entre el tono de sus obras literarias y su concreción externa se establece un nexo multicultural, es decir, de muchas culturas.
La trilogía de Hijuelos conceptualiza en inglés aspectos de la identidad cubana con la ayuda de la descripción realista en forma de saga familiar, lo que se corresponde con las tradiciones de la novela realista a lo largo de la historia. En las obras de Hijuelo aparece un nuevo problema: en qué medida una traducción ajena al contexto cultural y lingüístico cubano traiciona y aleja los originales de la realidad cubana en ellos descrita y obstaculiza su recepción como algo propio. Esta focalización obstaculiza con su elección la recepción de lo propio, lo cubano, en estas traducciones.
Para la recreación de Cuba en las novelas de este dicho autor es muy importante el elemento del sueño. Se alcanza de esta manera una visión de la identidad desde la memoria y el sueño supone uno de los acercamientos más vívidos a los orígenes.
Por último cabe decir que la literatura cubanoamericana es un concepto social e histórico-literario, y de ella nos debe atraer la intención de confluencias que sugiere y a ella debemos aproximarnos como un eslabón más en la historia de Cuba y de EE.UU en el siglo XX.


Traducción e identidad: tres generaciones femeninas en Dreaming in cuban de Cristina García

Los problemas sobre la relación entre traducción e identidad adquieren mucha importancia en la actualidad a la vez que crece la comunicación entre diferentes culturas y de las influencias que dicha comunicación genera en la evolución dialéctica de las identidades nacionales. Cultura e identidad son dos conceptos que no se pueden separar. La identidad se hace notable en las artes, la literatura y la lengua. Con todo, sabemos que se le da más importancia a la identidad cultural en comparación con la identidad nacional. Además, debemos señalar que la lengua es un factor de identidad.
Hoy en día la mayor parte del mundo estudia o conoce dos o más lenguas; la suya propia, y generalmente el inglés; ya que éste se ve como lengua de comunicación y de los negocios. La expansión de una lengua con sus valores culturales en otras culturas va dirigida a conservar y defender las otras lenguas y culturas desde el interior. Sin embargo, nos encontramos ante un proceso de pérdidas y adquisiciones de las lenguas en las identidades bilingües y biculturales.
En las sociedades modernas, la traducción se ve también como un factor de identidad e instrumento de comunicación. Esto va creciendo debido a la necesidad de conocer mundo y de dar a conocer el mundo propio.
En este artículo la autora comenta un ensayo en el que establece un vínculo entre traducción, mujer e identidad. Para ella se sirve de una novela de Cristina García Dreaming in Cuban (1989). Hace una reflexión sobre la obra, explica los personajes y lo que significan cada uno. De este modo nos dice que la mujer juega un papel muy importante en esta obra, ya es el concepto de identidad personificado. Cuenta la historia de tres generaciones femeninas contadas en inglés que muestran muchas marcas externas e internas de identidad cubana. La traducción del inglés al español de la obra plantea una dificultad para el traductor. Las dos lenguas y las dos culturas están presentes y se entrecruzan en los vocablos del español dentro de la cadena discursiva en inglés y en la propia urdimbre ideotemática de la novela. Se trata de conceptualizar en la variante cubana del español lo que ha sido conceptualizado en inglés.
La cultura e identidad cubanas se caracterizan por la síntesis fructífera de diferentes razas y creencias, en lo que Fernando Ortiz denomina transculturación. La traducción en Cuba surge debido a intelectuales como Martí, quienes dirigieron su obra a traducir textos clásicos, esto se lleva a cabo en el S.XIX, cuando tiene lugar la etapa de gestación y consolidación de la nación cubana y de su identidad. De aquí podemos sacar varios postulados:

- La identidad nacional es un problema de esencias, que están en continuo desarrollo y enriquecimiento.

- Las estructuras cognitivas que caracterizan la identidad nacional son mucho más profundas que las estructuras lingüísticas en general y pueden ser expresadas no sólo en la lengua de comunicación utilizada por el hablante.

- La relación entre cultura nacional, identidad y lengua es muy compleja

- La traducción y el funcionamiento de obras traducidas para una cultura nacional y en su interior enriquecen y transforman a esta última

- La traducción de ficción o poética puede ser realizada por dos caminos distintos
Los rasgos de una cultura y de una identidad resultan transpolados y asimilados por otras culturas e identidades. Toda identidad y toda cultura pueden analizarse como un microsistema cerrado en los límites socioculturales de estos conceptos; aunque también como parte de otros sistemas mayores o macrosistemas.
Por otro lado, cabe señalas que si cada texto origina posee unas características determinadas, el traductor debe mantenerlas en su traducción.
Se hablará también de la literatura cubana y de la importancia del inglés en ella. Debido a la emigración aparecen los factores de autoconocimiento expresados en dos idiomas principalmente, el inglés y el español.

3. Notas al vuelo. La enseñanza de la traducción literaria

Postulados esenciales
1. “Traducir es transcribir de un idioma a otro”
En este apartado recoge una definición sobre la traducción literaria. Es la sustitución de un texto en una lengua por su equivalente o aproximación a otra, y el significado en lo contextual. Además es purificación catártica ya que es un proceso filológico y artístico e implica un desprendimiento doloroso
2. Hacia una didáctica de la traducción literaria
Para tener una didáctica de la traducción literario nos hace falta el talento. Nuestra labor como docentes de la traducción literaria, está dirigida a desarrollar hábitos y habilidades en el oficio del traductor-creador. Una obra puede y debe tener muchas traducciones diferentes así como diferentes interpretaciones.
3. Diseño curricular para la formación de traductores literarios
La educación de un traductor tiene que ver con la enseñanza especializada y dirigida a un objetivo. La cantidad de número de horas debería tener cada una de ellas una orientación hacia y desde la traducción.


Taller: traducir al otro: identidad, cultura y traducción

1. Planteamiento teórico
La traducción como acto comunicativo supone una intención clara: traducir al otro; de aquí sacamos que la traducción se encuentre unida a la idea de la evolución y remodelación de las distintas identidades y culturas.

Cuando todavía los nexos con la cultura de origen son fuertes y existe una cierta resistencia a la asimilación total. Lo importante es que exista la posibilidad de expresarse con propiedad en dos lenguas, la de la escritura superpuesta y la de la escritura subyacente. Para explicar el vínculo entre identidad, cultura y traducción se sirve de varios postulados:

- No existe una identidad absolutamente pura

- La identidad es algo abierto al cruce de influencias

- La relación entre identidad, cultura y lengua es compleja

- La traducción y el funcionamiento de obras traducidas para una determinada cultura de recepción enriquecen y transforman a esta última

- La traducción aparece directamente relacionada con el bilingüismo y el biculturalismo

- Los factores de autoconocimiento que conforman el entramado de la identidad cultural pueden aparecer expresados en lenguas distintas pero intercomunicables

- El concepto de marcas de identidad que hemos señalado presupone formas concretas en las que se dibuja un espacio sociopsicológico de pertenencia de cada identidad específica; las marcas externas de identidad son las más evidentes y aparecen reflejadas con preferencia en el plano léxico; las marcas internas de identidad se localizan en la escritura subyacente y signan en lo profundo el idiolecto del autor

- Las marcas de identidad como concepto para el análisis de traducciones es el punto de partida para la toma de decisiones del traductor

- La identidad es siempre algo funcional y múltiple dentro de los espacios propios de pertenencia de cada cultura y a su evolución y transformación ayuda el funcionamiento de obras traducidas en espacios culturales diferentes al original

4. Cultura e identidad son formas de pensamiento colectivo y maneras de encarar la vida que posee cada pueblo; la traducción es la mediación entre lenguas e identidades, lenguas y culturas.