Autora: VIDAL CLARAMONTE, Mª Carmen África
LA TRADUCCION Y LOS ESPACIOS: VIAJES, MAPAS, FRONTERAS

Editorial: Comares
Año de publicación: 2012
País: España
Idioma: Español, con citas en inglés
Páginas: 133 páginas
ISBN: 978-84-9045-02-5

la traducc y los espacios.jpg


Por Cristina García Aguilar

ÍNDICE
  • Introducción

  • Resumen del contenido por capítulosConclusión

    • Capítulo 1 – De cómo hacer palabras con las cosas

    • Capítulo 2 – Los espacios: Textos para leer, contextos para traducir e interpretar

    • Capítulo 3 – Viajes para la traducción

    • Capítulo 4 – El mapa como reescritura de la realidad

    • Capítulo 5 – En la frontera, traducciones nómadas



INTRODUCCION
Susan Basnett, redactora de la introducción a este libro, escribió, y de manera muy acertada, que África Vidal se basa, para explicar los conceptos a los que hace referencia en este ejemplar, en la literatura comparada, la literatura de viajes y la world literature, creando, así, una obra centrada en los cambios interlingüísticos que se han producido gracias a la movilización de personas, dando lugar a lo que Homi Bhabha describe en su libro, The Location of Culture, como una nueva era llena de cambios de suma importancia.
África Vidal establece una serie de metáforas para hablar sobre los espacios y reflexionar sobre como las culturas se han desarrollado y lo que han significado para los traductores.
RESUMEN
La traducción, tal como África Vidal nos la presenta en este pequeño libro, es una forma de acercar o alejar, crear o eliminar espacios y que además permite que los significados viajen de un lugar a otro, atravesando las fronteras.
Capítulo 1 – De cómo hacer palabras con las cosas
Traducir es vivir; es crear una nueva realidad neutra con las palabras, y también nuevos espacios, llenos de perspectivas, distancias, relaciones, cercanías, lejanías… Inicialmente, África, nos explica cómo hacer palabras con las cosas, es decir, sostiene que la mezcla de culturas crea nuevas entidades, lo que hace necesario inventar paralelamente nuevas palabras y traducirlas, lo que implica, a su vez, la reestructuración e innovación de la realidad de forma neutra. Todo esto, genera más preguntas sobre la traducción, tanto generales como específicas, dependiendo del contexto.
La traducción es transcultural y continua; es un dialogo inconcluso y cuestionable que necesita tocar todas las partes que implicadas al elaborar una traducción. Las palabras son números infinitos de hilos entrelazados, que configuran espacios de múltiples dimensiones donde concuerdan y contrastan diversas lenguas. El traductor es el encargado de reflexionar sobre las nuevas ideas que se crean.
El primer capítulo de este libro, presenta, las nuevas formas de inmediación al espacio, a través de las cuales los espacios quedan convertidos en textos a los que damos sentido con nuestras acciones, y que vamos reescribiendo dependiendo de factores como la historia, la cultura, el lenguaje, el tiempo… Así pues, el traductor, queda convertido en un viajero que se mueve por los territorios del resto, sin estar sometido a las fronteras.
Capítulo 2 – Los espacios: Textos para leer, contextos para traducir e interpretar
El espacio es un concepto concebido de formas diferentes a lo largo de la historia. Se ha entendido como el todo, puesto que es donde encontramos el tiempo, pero también como una cosa solo material, formado por diversos discursos en constante cambio, heterogéneos y sin finalizar. Los espacios son sinónimos de privación y desasosiego. Por ello, es muy difícil establecer una definición concreta debido a las continuas modificaciones que sufre adecuándose a factores como el tiempo, que está lleno de discursos inacabados de muy variados temas.
La producción de espacios mediante la construcción de un determinado tipo de edificación, revela un panorama político sobre el espacio y determinado tipo de lenguaje diferente los unos de los otros; y todo se debe porque cada ciudad es distinta porque se ha creado basándose en creencias diferentes. De esto, podemos deducir, que el concepto de lugar es fundamental y muy influyente en el ámbito de la traducción.
Los productores de espacios, no solo los esbozan, distribuyen, poseen… sino que también fundan las reglas que todos aquellos que quieran vivir en ese determinado espacio deben cumplir.

La relación entre un texto y el espacio en el que se crea, es una de las partes que más influyen a la hora de redactarlo y escribirlo de una forma u otra. Cada ciudad ha sido concebida en función de unas creencias, de una forma distinta de ver la vida.
Las heterotopías son espacios heterogéneos de relaciones, en los que vivimos, nos movemos y nos relacionamos con los demás. Priorizar el espacio, supone una modificación del modelo de la teoría del conocimiento que tradicionalmente se ha escogido como punto de partida del pensamiento vital.
Capítulo 3 – Viajes para la traducción
Se puede viajar entre todos estos espacios de manera literal, o mediante la traducción sin salir de la habitación, estando inmerso en un libro, pudiendo hacer, además de viajes físicos, también viajes fantásticos, a través del tiempo, viajes imposibles, cotidianos o insólitos. La traducción nos permite estar en dos lugares diferentes a la vez, nos permite mezclar espacios y atravesar fronteras espirituales. El viaje es una manera de desconstruir nuestro lenguaje y de estar en contacto con el de los demás, así podemos acceder a una diferencia.
Viajamos para llegar al monolingüismo del otro, puesto que las personas, no solo hablamos las lenguas maternas, sino que tratamos de aprender y entender que dicen los extranjeros en sus propias lenguas maternas. El viaje también sirve para encontrarse a uno mismo, el verdadero viaje nos hace buscar una mayor complejidad del yo, pero viajar y traducir también nos permite salir de nosotros mismos y aprender a aceptar la hospitalidad del otro. El viaje es un coloquio, circulación, es vida.
Tanto el traductor como el intérprete, son dos figuras fundamentales para el viajero, puesto que éste desconoce la lengua del país de destino. Los viajes, sin la traducción, no conseguirían atravesar las fronteras espirituales. Las traducciones son itinerarios y relatos de espacios que se manuscriben en función de quien compone o es escrito. Empezar a escribir es empezar un viaje en el que también se pone en marcha la traducción.
El viaje traductor, es una buena manera de volver a pensar sobre la cultura y la historia, de cuestionar viejos modos construidos a base de prejuicios que hay que relegar. La idea de viaje, nos ayuda a crear nuevas identidades y a modelar los márgenes y dominarlos. Los viajes nos ayudan a reconocer y respetar las diferencias culturales; pero el viajero aun sabiendo que está en posesión de la verdad, no reconoce la diversidad, y solo entiende como natural lo que forma parte de su propio mundo, de su lengua y sus costumbres.
Capítulo 4 – El mapa como reescritura de la realidad
Los mapas son las representaciones graficas ordenadas donde plasmamos las nuevas realidades desde diferentes puntos de vista, creando, así, una nueva forma de ver el mundo y las fronteras físicas que lo dividen. Dan la sensación de que el espacio es acotado y cercado, lo que en realidad, no es verdad.
Los mapas son un tipo de lenguaje muy limitado puesto que son construcciones sociales y culturales, es por ello que hay que tener en cuenta las costumbres de las distintas civilizaciones para las que se va a realizar la traducción. Los mapas también pueden construirse a partir de sentimientos.
Los mapas no han tenido siempre la misma orientación que conocemos actualmente. Han tenido que ser remodeladas por las conquistas de nuevas tierras, la expansión del comercio, la mejora de los medios de transporte… Es por ello que si comparamos, por ejemplo, las formas de cartografiar indígenas y las de los colonizadores americanos, las fronteras que dibujaron cada uno de ellos son totalmente diferentes.
El cartógrafo, el viajero y el traductor no son productores inocentes de textos. El cartógrafo, como traductor, describe el mundo en términos de relaciones de poder, creando fronteras, a veces irreales, que conllevan problemas entre razas, etnias y sociedades. El mapa, como la traducción, es un documento, porque está formado a base de historias. Los mapas son una representación de la realidad hecha desde perspectivas diferentes. Son un medio de colonización. Al leer e interpretar un mapa, lo que hacemos es descodificar el lenguaje de los espacios.
Capítulo 5 – En la frontera, traducciones nómadas
La globalización ha cambiado la visión del espacio, de las fronteras y de los límites, contribuyendo a ensanchar enormemente el espacio, pero también es responsable de la pobreza que también se ha generado gracias a la ella. De esta forma nace también la necesidad natural de cambiar de lugar, para sobrevivir.
En las fronteras, se van creando espacio dialógicos. La interconexión que se da a través de los lenguajes, nos obliga a vivir en un continuo estado de traducción; los traductores tenemos que tener en cuenta que una traducción es un plano, un repaso, una reescritura de la realidad, y que al traducir, atravesamos fronteras, poniendo en funcionamiento muchos y variados mecanismos.
Las fronteras que dividen los mapas, son zonas de contacto y hospitalidad; son espacios sociales en los que las diferentes culturas chocan, se entrelazan, y se relacionan entre sí, usando el lenguaje como instrumento de poder.
La hospitalidad está relacionada con las fronteras en la medida en que está cargada de antinomias y aporías, considerando a la otra persona como un extraño, como alguien diferente. A veces la hospitalidad nos viene impuesta por ley. La hospitalidad, además, está unida a la frontera porque es el lugar donde habita.
En las fronteras habita el ser humano traducido, lo que nos obliga a pensar que la identidad es nómada y fluctuante. La frontera es un espacio que favorece el cuestionamiento, puesto que quien vive en ella, no está plenamente integrado en el nuevo espacio, ni plenamente desembarazado del antiguo.
Las fronteras son territorios fructíferos, espléndidos, despejados y productivos, y son el lugar ideal para construir una lingüística del contacto, basada en una utopía lingüística. Las zonas de contacto son espacios de arbitraje, diálogo, misterio… Hacer que el lenguaje sea un reflejo de una situación fronteriza significa que quien lo utiliza, desterritorializa las palabras, unas palabras que en muchos casos, no son imitaciones, si no rizomas. Gracias a estos tipos de lenguajes, podemos distinguir entre traducciones rizomáticas, nómadas, atravesadas, fronterizas…
En las fronteras, los traductores son los escritores que se han dado cuenta de que el lenguaje no es solo un medio de comunicación, sino una forma de culturizar al resto de personas. El traductor es un narrador de las historias de los demás.
Conclusión
Desde el punto de vista de la traducción, este libro no aporta nuevos conocimientos, sino que más bien, la autora, África Vidal, nos explica conceptos que están implicados directamente con la traducción; el movimiento de personas es el concepto global, que ha dado lugar a todo tipo de consecuencias, puesto que todos aquellos que viajan, se llevan consigo su lengua y su cultura, lo que propicia la difusión y mezcla de las mismas. África Vidal expresa, con una serie de metáforas relativas al movimiento a través del espacio, las transformaciones interlingüísticas en esta nueva era o contexto planetario, como dice Susan Bassnet.
Algo curioso de este libro, es la gran cantidad de referencias a autores menores que hay, lo que conlleva una gran diversidad de opiniones. Los ejemplos, a medida que van apareciendo en el libro, nos permiten llegar a la conclusión de que las identidades no son puras, y tampoco el lenguaje, lo que resulta de lo más enriquecedor para el ser humano, porque la traducción no es una simple operación lingüística que traslada el significado de una lengua a otra, si no que permite hacer un cruce de significados de forma interlingüísticas y una diseminación de los signos. El lenguaje es la transmisión de la palabra que funciona como consigna y no comunicación de un signo como información.
En el mundo globalizado en el que nos ha tocado vivir, las lenguas están en constante contacto y donde el paso de un territorio lingüístico a otro no significa el olvido. Traducir implica un viaje pasado, presente y futuro, un recorrido en el que se ha ido mezclando todo, señas, huellas, razas… Las lenguas se van construyendo a partir de la transversalidad, de lo extraño, del choque y la diferencia.